Otra Oportunidad
Stear-fic por Caro
(Inspirado en el Manga tomo 7 páginas 177-180)
"El amor es la mención silenciosa y la mención de un solo nombre."
Mignon McLaughlin
Luego de despedir a Candy regresé a casa sintiéndome mil veces un tonto por no tener las agallas para decirle la verdadera razón por la que me presenté en la estación del tren, a pesar de que ella nos pidió que no fuéramos.
Me encontré con Archie al subir las escaleras. Se veía bastante molesto.
"Te he estado buscando por todos lados, Stear, ¿dónde estabas? Tuve que desayunar con la tía Elroy, la tía Chara, Eliza y Neil."
"Necesitaba comprar unos materiales para un invento," dije, mostrándole una bolsa de papel. Subí confiado que mi explicación sería suficiente, sin embargo me siguió hasta la habitación.
"Hermano, tienes varios días comportándote de manera extraña, ¿te pasa algo?"
"Claro que no, son figuraciones tuyas. Estoy perfectamente bien."
Fui a mi escritorio y saqué el contenido de la bolsa para revisarlo.
Archie se recargó en el escritorio. Sentí su mirada inquisitiva sobre mí.
"Creo saber qué te sucede."
Levanté la vista. "Y según tú, ¿qué es?"
"Estás molesto porque Candy se fue a Nueva York, a ver a ese actor." La última palabra la dijo con tal desdén, que me causó risa.
"Tú estarás molesto, yo acepté hace mucho tiempo que Candy no es para mí."
Archie se levantó abruptamente. "De acuerdo, estoy molesto porque ella prefirió a Terry. No me malinterpretes, quiero a Annie y prometí estar con ella, pero a veces..."
"A veces quisieras que el tiempo regresara, y pudieras hacer las cosas de diferente manera."
"quisiera que el tiempo regresara y que Candy me hubiera conocido primero a mí."
"Archie, me temo que eso sólo eso pasa en la novelas de ciencia ficción. Aunque quién sabe, quizás en unos cien años..."
"De nada me serviría en cien años. Eres un inventor, deberías inventarme una máquina del tiempo- ahora."
"En caso de que lograra inventarla, ten por seguro que la usaría yo primero para conocer a Candy," le dije, haciéndole un guiño.
Archie hizo una mueca. "Y conociéndote, eres capaz de quedarte con ella en el pasado. Te crees muy interesante con esa fachada de inventor atolondrado."
Levanté la mano para apaciguarlo. "No tiene caso pelear con supuestos, esa máquina todavía no existe. ¿Por qué mejor no visitas a Annie y me dejas en paz? Tengo muchas cosas que hacer y muy poco tiempo."
"¿No saldrás hoy con Patty?"
"No, me dijo que recibirá a sus tutores. Siente que ha descuidado mucho sus estudios. Quedamos de vernos mañana para ir de paseo."
"Está bien, me voy. Aunque nada me quita de la cabeza que a ti te pasa algo, y no quieres decirme."
Con ese comentario final hizo su salida triunfal, dejándome en un profundo y molesto silencio.
Candy le había pedido a Archie que escogiera a Annie como su novia. Conmigo no fue necesario, dado que Patty y yo tropezamos en el baile y ahí fue el flechazo. Sin embargo, no puedo evitar imaginar que hubiera pasado si yo hubiera sido el primer amor de Candy.
Si tan solo hubiera tenido el valor de decirle que me iré lejos y quizás tarde mucho en regresar. Y que necesitaba decirle algo que me quema el corazón desde hace mucho tiempo.
Que la quiero, que la quiero desde la primera vez que la vi. Que me encanta su alegría y naturalidad y que siempre me apoye con mis inventos, aunque la mayoría tengan resultados desastrosos.
Como quisiera regresar el tiempo aunque fuera por un par de horas... a nuestra despedida en la estación para cambiar el desenlace.
"Alistair, es la primera vez que hablamos tranquilamente los dos solos."
"Es verdad."
Le presento la caja de la felicidad, diciéndole que cada vez que la abra será feliz. Ella me sonríe y dice que es formidable. Ese simple elogio a mi invento es suficiente incentivo para seguir buscando la perfección.
Escuchamos el silbato del tren que está a punto de partir... Candy y yo nos quedamos viendo, las palabras parecen que nos abandonan en ese momento tan precioso y doloroso a la vez.
Observo como ella sube ilusionada al vagón. No te quedes parado como un tonto Stear... hazlo antes de que sea tarde.
"Candy..."
"¿Qué?"
Me subo al tren y tomo a Candy en mis brazos. Ella se me queda mirando, sorprendida.
"Stear, ¿qué te pasa?"
Mis manos aprietan sus brazos y mi única respuesta fue inclinarme y darle un beso. No es un beso violento, ni siquiera abusivo, es un beso cálido con los labios abiertos, que me produce una sensación de tristeza y alegría al mismo tiempo.
Cuando la solté, me miró de nuevo con esos ojos verdes luminosos y sus labios se movieron para decirme, "Yo-"
"No digas nada, Candy. Te deseo toda la felicidad del mundo con Terry."
Bajo a toda prisa del vagón. No quería complicarle más su existencia.
Es mejor quedarme así, quedarme como un amigo de Candy.
FINIS
Mayo 25 2011
Cita: cortesía de la página QuoteGarden