WOOYOUNG
San me escuchaba tan emocionado, se veía como un pequeño cachorrito.
No pensé que le terminaría diciendo aquello de Polaris, pero verlo ahí al frente mío todo emocionado.
Había pensado en San cuando leía sobre el tema en uno de mis libros, yo no era de romatizar en cosas sobre la astronomía.
Pero en verdad que con San me nacía hacer muchas cosas que en la vida me imaginaba hacer.
Me preocupe con lo del dolor, no quería herirlo.
Al día siguiente ya haríamos muchas cosas más, por ahora tenía que ver que San estuviese bien.
A penas terminamos con lo de la cocina, nos dirigimos al cuarto donde se suponía que yo dormiría, ya que las sábanas del cuarto de San se encontraban llenas de semen y sangre, dormiríamos ahí.
Saqué de mi mochila la pijama que pensaba usar, Sannie vino ya cambiado, yo me había demorado un poco al acomodar mis libros sobre aquella mesita.
Por todo lo que había hecho con San, al día siguiente tenía muchas cosas acumuladas que se suponía debía hacer hoy.
Pero bueno, no me arrepentía de nada, había sido la mejor tarde de mi vida.
Empecé a desvestirme, no me fije en la mirada que me lanzaba San.
-Wonnie.... ¿No te duele? - Dijo acercándose a mi espalda.
En verdad si sentía un pequeño ardor, pero diablos, quería que esas marcas nunca se fuesen.
- No te preocupes Sannie, está bien no me duele - Dije para ponerme la parte de arriba de mi pijama.
Terminé de cambiarme cuando vi que shiber ya se encontraba en la cama.
Este niño no podía dejar de ser adorable.
Nos metimos dentro de la cama y él se encontraba abrazando a Shiber. Lo jalé hacia mí, dejando a Shiber entre nosotros. Deposite un pequeño beso sobre su frente, antes de poder dormir.
-Duerme bien Sannie-
- Hasta mañana Woo-
San era tan bonito. Me quedé viéndolo un rato, no podía creer que cada vez iba cayendo más y más por él.
La mañana llegó y yo debía despertar temprano, tenía demasiadas cosas que hacer si quería pasar una buena tarde con Sannie.
Así que me levanté a las 5 de la mañana, cuidadosamente salí de la cama para no despertar a San.
Recogí mis libros, decidí estudiar en la sala para no interrumpir el sueño de Sannie.
Así estuve por cuatro horas, Sannie bajo aún con una adormilada carita.
Cuando se sentó a lado mío. Con su mirada cansada.
-Sannie, prepararé algo para que desayunemos - dije sonriéndole, en verdad me moría de ternura viéndolo con aquellos ojitos aún casi cerrados.
- No Woo, no te preocupes, sigue con lo tuyo... Yo preparé algo para ambos - Dijo parándose rápidamente de la mesa.
- San.... Ven aquí - Le dije ante de que cruzara por esa puerta.
- ¿Qué pasa Woo? - Dijo acercándose
- Quiero un beso tuyo - Dije, mientras lo tomaba de aquella pequeña cintura y lo ponía sobre mis piernas.
Lo besé lentamente, en verdad se sentía tan bien que me asustaba.
Sannie puso sus brazos al rededor de mi cuello, queriendo profundizar el beso, lo apegué más a mi y metí mi lengua, quería repetir lo de ayer mil veces más, pero luego de mucho esfuerzo....
- Bien, Sannie ve.... Tengo muchas cosas que hacer ahora - Dije dejando un último pequeño beso sobre sus labios.
- Está bien Woo, ¿Cuanto demorarás Woo?
- A lo mucho una hora Sannie ¿Porqué?
- Mingi me dijo que debía sacar "Baby don't stop" para mañana. Y pues, no quería molestarte Woo
- Claro que no lo haces bebé, a penas termine la sala será toda tuya - Dije besando su pequeña mano.
Mierda, estaba volviéndome loco con aquel niño.
Continúe con mis deberes, al día siguiente tendría una exposición y tenía que ir lo más preparado posible.
Mientras leía uno de los trabajos de Penrose San entró con una pequeña merienda entre su manos.
Había unos hotcakes los cuales se veían deliciosos, fresas a un costado y nutela sobre estos. Un vaso de jugo y una fruta.
- Toma Woo, es para ti, creo que ya aprendí como hacer los hotcakes
- Vaya Sannie, muchas gracias, todo se ve delicioso - Dije impresionado como era que San se había dado la molestia de hacer todo eso.
Lo acerqué y repartí besos por toda su carita, el solo me miraba de aquella manera.
Se fue a su cuarto para cambiarse con algo deportivo y poder practicar, moría por ver esas habilidades suyas de nuevo.
La diferencia era que ahora si podía cogérmelo cuando este terminará de ensayar, que gracias a sus habilidades no tendría que esperar mucho.
Terminé con todo al cabo de un rato, Sannie bajaba y pasó al rededor mío, vi un poco de miedo en él al ver mis libros, era tan lindo.
-Sannie, ya terminé... Puedes usar la sala - Dije guardando todas mis cosas.
-Bien Woo, sólo será un rato, en verdad quiero pasar tiempo contigo - Dijo muy emocionado.
Empezó a poner en el buscador la canción. Vaya que la canción que iba a sacar era complicada.
Yo no había tenido tiempo de aprendérmela, sólo tenía que ver como San lo hacía, quizá había algún truco o algo por debajo.
San lucía tan inocente buscando entre los videos.
- ¿Has visto el video antes Sannie? - Dije pensando que, quizás podía ser que tenía fragmentos aprendidos del videoclip y pues el resto lo complementaba.
- Jaja Wonnie, ni siquiera he escuchado la canción. Mingi me envió esta mañana un mensaje que decía que el había sacado hace una semana la coreo y quería practicarla con alguien.
- ¿Entonces dices que ni siquiera sabes como suena la canción? - Dije, pensando que quizá en ese caso se demoraría aún más, podía ser que "fake love" la había sacado así de tanto verla.
- Nop, pero justo ahora lo veremos juntos Woonie..... O emmmm ¿Tú te la sabes?
- La verdad no, la vi un par de veces pero no la saqué - Me sentí idiota cuando pensé, un par de veces para San es tenerla al 100 por ciento.
Quería hundirme.
-Pues bueno ahora podemos sacarla juntos - Dijo mostrando sus hermosos hoyuelos.
Bien, esto solo podía terminar en dos cosas o descubría su truco y meditaba en que San era alguien normal o este me humillaba de manera olímpica.
-Pondré el video ya Woo, quiero que veamos una película - Dijo mientras sonreía de manera tan inocente
Y ahí estábamos ambos, él con la vista fija en la pantalla y yo como idiota imitándolo pensando en que alguna fuerza vendría mágicamente a mi y me pusiera todos los pasos en mente.
Termino el video.
- Vaya la canción es genial, con razón a Mingi le gusta tanto - Dijo aún sonriendo, todo en él era tan lindo.
- ¿Ya la tienes? - Dije, no quería sonar desesperado pero, la curiosidad me mataba.
- Aún no Woo, sólo el 50 por ciento creo - ¡Comó diablos! Yo ni si quiera tenía el coro.
- Lo pondré nuevamente Woo- Y así fue, yo trataba de que mi memoria captará lo máximo posible pero nada. A penas recordaba el coro y estaba seguro que tendría errores.
Lo vi levantarse como aquella vez, vi como ponía el video desde el comienzo, me encontraba demasiado ansioso, no era posible que la tuviera cuando había escuchado la canción recién a penas unos minutos
Y así fue, San puso la canción desde el inicio.
No podía creerlo, nuevamente lo había hecho. San tenía que ser alguna clase de niño dotado con una memoria sobrenatural. Tenía prácticamente todo.
Los pasos le salían como si los hubiese practicado por horas.
El movimiento pélvico del coro le salía de manera espectacular.
Incluso se mordía los labios de rato en rato, muestra de concentración, que para mí era más un detonante.
Nuevamente las jodidas ganas de follarlo, pero no lo haría. ¿Qué carajos pensaría si simplemente empezará a tocarlo por todos lados de la nada?
- Vaya, creo que ya casi la tengo - Dijo mordiéndose aún el labio, aún muy concentrado para darse cuenta que me lo comía con la mirada.
-¿Casí? Sannie te sale condenadamente bien - Sin querer me había levantado de mi sitio.
-Aún d-debo práctica-arlo m-más... Ahh....Woo... - Me dirigí hasta su cuello a besarlo lentamente.
No, no lo iba a soportar. La vez anterior me contuve porque no tenía otra opción pero ahora no era el caso.
San era tan caliente cuando bailaba, y no era consciente de lo que me provocaba.
- ¿Y si te mueves mejor sobre mi?... - Dije mientras le quitaba el polo.
-Woonie... Ah... D-debo- Empecé a repartir besos por todo su cuerpo, jalándolo lentamente hacia el mueble.
Recordé que la primera vez que estuve ahí tenía una jodida erección por imaginármelo encima mío gimiendo y ahora lo tendría.
Lo desnudé por completo, quería tenerlo así a lado mío siempre. Quite mi polo, y libere mi erección.
-Mira todo lo que causas Sannie, esto no se va a quedar así - Dije mientras me sentaba y lo ponía sobre mis piernas.
Cogi sus nalgas con ambas manos, empecé a jugar con estas. Las estiraba y apretaba. Empeze a darle nalgadas.
-Wooyoung.... Ah... - Lo tenía encima mio gimiendo. Me estaba volviendo loco.
Quería más, el puto lubricante estaba arriba, pero no iba a romper el momento por algo así.
- Vamos mi amor, lámelos - dije llevando dos dedos hacia sus labios.
-Woo... Mmmm... - Los lamía como si se tratara de una paleta. Eso solo lograba que mi erección doliera más.
Rápidamente empecé a adentrar un dedo en su entrada. San gemía tan cerca a mi oído que me volvía loco.
-Otro más Woo.... - Así lo hice, pronto caso tenía toda mi mano adentrándose.
Tenía que penetrarlo, sentía que si no lo hacía moriría.
Dirigí mi erección hacia la entrada de San, este lucía tan delicado sobre mi.
Sentía que podía romperlo en cualquier momento.
Lentamente introduje mi pene en su apretadito ano. Sentí la gloria cuando sus uñas se incrustaron en mi hombro, combinando la sensación placentera de mi pene entrando en aquel estrecho lugar y la prueba de que Sannie pronto estaría dándole tanto placer que se olvidaría de todo.
Lo quería todo de él, quería que fuese solo mío.
San me tenía... Ya no podía hacer nada.