- Hey bebé, te vas a lastimar - San tomaba en brazos a su pequeño cachorro. Lo tomaba con mucho cariño, aquel pequeño era demasiado travieso, corría por todos lados, cerraba los ojos por dos segundo y aquel niño había desaparecido gateando. Tan distinto a Seungmin quien dormía tranquilo.
Wooyoung se encontraba moviendo la cuna de Seungmin mientras el trabajo difícil se lo llevaba San.
- Eres muy parecido a él - Sonreía con ternura, mientras le besaba los cachetes - No entiendo como la madre de Wooyoung lucía tan joven, con un niño tan hiperactivo siento que envejeceré rápido - Dijo entre divertido y serio - Pequeño Minjae me vas a volver loco.
- No le hables así Sannie - Dijo Wooyoung apareciendo por la puerta.
- Papi malo -
- ¿Yo? - Se prendió San - Si soy yo quien te cuida pequeño mocoso.
Wooyoung empezó a reír.
- Ven conmigo mi amor - Decía con cariño - Dejemos al gruñón
San entre cerraba los ojos, cuando de pronto Wooyoung se acercó y le dió un beso en los labios.
- Te amo tanto San.
San no pudo evitar levantarse y besarlo aún con aquel niño en manos.
- Dime qué hoy haremos -
- San, no digas eso en frente de.... -
San apretó un de sus nalgas con una sonrisa. Wooyoung nuevamente se ponía rojo.
- Ni siquiera lo recordara - Era cierto, Minjae ni siquiera había notado aquello, estaba concentrado en los lunares de Wooyoung.
Wooyoung había pasado los 7 meses más irritantes de su vida, pese a que San cumplía con todos si caprichos, aquellas molestias era de cualquier modo irritantes. Muchas veces sentía tanto miedo de si podría cuidarlos, San siempre parecía en calma pero Wooyoung no, sentía que todo saldría de sus manos.
Flashback
- Tranquilo bebé - Le acariciaba la abultada pancita - Todo estará bien, los niños saldrán bien y tú podrás tomar todo el vino que quieras.
-Renuncio San - Dijo serio
San soltó una carcajada.
- Amor no puedes renunciar - Dijo con cariño.
-¿Por qué? - Wooyoung le parecía tan adorable de aquella manera, su apariencia era cautivante, su belleza combinada a esa pancita era simplemente perfecto.
- Amor son nuestros bebés, se supone que los cuidamos y queremos, no puedes simplemente renunciar.
- Sannie - Aquellos ojos suplicaban - Tengo miedo.
- Es normal bebé - Acariciaba su mejilla - es normal que estés asustado. Incluso yo lo estoy, pero vamos a estar bien mi amor, si estamos juntos todo estará bien.
- Mingi se puede llevar...-
- Jung Wooyoung, no daremos a ninguno de nuestros bebés
- A los niños a pasear - dijo riendo - no le daría a Mingi a mis bebés -
San reía y negaba con la cabeza.
- ¿Por qué malgastar mi nombre? - Dijo Mingi entrando por aquella puerta emocionado -
- No hagas bulla Mingi, los bebés - dijo Wooyoung irritado.
- Ni si quiera han nacido - Dijo gritando.
- pero ello escuchan y además....
Los hermanos nuevamente tenían aquellas ruidosas peleas. Yeosang entro callado, traía una bolsa con peluches.
- Mingi ven aquí - Dijo Yeosang cruzándose de brazos, se encontraba sobando la cabeza de Wooyoung a manera de juego mientras Wooyoung intentaba golpearlo, no se podía defender bien por el embarazo.
- Bien Yeo - Dijo Mingi dejando a su hermano con una rabieta.
- Juro que iré a arrancarte la cabeza cuando termine con esto.
- ¿Terminar con nuestros bebés? - Dijo riendo San mientras se cruzaba de brazos.
- Sabes a lo que me refiero Choi - Dijo entrecerrando los ojos.
- Toma Woo, te trajimos esto - Dijo Yeosang mientras ponía aquella bolsa a lado de su cama.
- Gracias Yeo, eres un amor - dijo tocando su mano - Lo serías más si le das una paliza a Mingi por mi .
- Lo haré Woo - Dijo sonreindole.
- Hey porque ...
- Song Mingi, te me callas ahora mismo, Wooyoung necesita silencio - Dijo Yeosang serio.
- Veo que aprendiste a controlar al mocoso.
- ¿Cuál mocoso San?, a Wooyoung no puedo golpearte pero a ti si - Dijo fuerte.
Nunca cambiarían, aquellos hermanos eran tal para cual.
San y Wooyoung iban a contestar cuando la madre de Wooyoung entró.
-Nadie golpeara a nadie, ahora quiero ver a mi bebé - se acercó a Wooyoung y sobaba con cariño dónde estaban sus nietos.
Todos estaban emocionados por la llegada de los bebés. Wooyoung también, aunque a veces se dejaba llevar por el miedo.
Fin de flashback
- Mi madre vendrá por ellos en una hora igual Sannie - Decía con ambos niños en manos.
- Me muero porque estemos solos Woo -
- Solo espérate - se alejo con los niños en manos al ver que San lo miraba con tanto deseo.
Había estado con aquellas insinuaciones desde hace ya un rato. Llamo a su madre y se encerró en su cuarto, sabía que San continuaría con aquello y su celo se adelantaría.
- Mamá debes venir por los niños - Dijo algo nervioso.
- Estaré allá en unos minutos - Dijo notando aquella voz nervioso.
No demoró mucho en llegar, bajo mientras San se le acercaba de aquella manera, abrió la puerta y se los entregó.
- Cuídalos bien - Dijo sonriendole
- diviértanse - dijo tomando a los niños.
Wooyoung cerró aquella puerta, San estaba desnudo y tenía aquella enorme erección. Hace tanto que no pasaban su celo juntos, con lo del embarazo y los niños.
Hace mucho que no miraba ese cuerpo, San había hecho bastante ejercicio, aquel abdomen estaba increíblemente marcado y aquel pene muy grande.
Se apego a la puerta nervioso.
Miraba a aquel alfa tan sexy acercándose, no podía evitar pasar sus ojos por todo su cuerpo.
- ¿Te gusta lo que ves Omega hermoso? - dijo acercándose mientras se mordía el labio, quería hacerle el amor a su Omega.
- Sannie - Lo tomó de la cintura.
- Te quiero... Desnudo - Aquella mirada.
Wooyoung sentía sus piernas temblar, una a una quitó sus prendas se cubrió un poco, las marcas que había dejado el embarazo continuaban ahí. Su piel se había estirado por los dos bebés.
San quitó su mano.
- No te cubras mi amor - Pasaba su mano por su cuerpo - Eres tan precioso.
Lo tomó de la mano y lo llevó a su cuarto. Lo acostó en aquella cama y empezó besar aquel precioso cuerpo, llegó a aquellas marcas y las beso con el mismo cariño. Wooyoung se preguntaba cómo era que su alfa podía ser tan cuidadoso con él, podía sentir el amor de este claramente.
Empezó a lubricar por los toques de San, su alfa era tan caliente.
San empezó a adentrar su erecto pene.
- Mghm.... Alfa - Ambos se hundían nuevamente en el celo.
Tan necesitados el uno del otro.
San mantenía un delicioso vaivén penetrando a Wooyoung, aquellas paredes apretaban su pene haciendo aquella sensación tan sublime. Moría por hacérselo hace tanto, cuando estuvo con el embarazo lo hicieron también, fue placentero ya que Wooyoung con su abultada pancita no podía parecerle tan lindo y sensual a la vez.
Ahora que lo tenía nuevamente con aquel esbelto cuerpo era igual de excitante, sus pechos un poco abultados por la leche solo lograban excitarlo aún más.
Se dirigió a estos y empezó a succionar, Wooyoung enredaba sus dedos entre los negros cabellos de San. Este lamía sin compasión sin dejar aquel rítmico movimiento en su pelvis.
- Alfa...mghmm- Gemía fuertemente - No... Mghmm, yo... No podré más ..
Era cierto, aquello lo excitaba tanto, no tardó mucho en correrse, San sonrió, ahora le tocaba a él satisfacerse, empezó a moverse de manera frenética, no tenía compasión en nada sobretodo al escuchar aquellos gemidos que lo volvían loco.
Levantó una de sus piernas, dándose aún más acceso, amaba que Wooyoung fuera tan flexible. Aquellos ojos llenos de deseo, lo quería tanto solo para él, su Omega perfecto.
Pronto lo tomó cargado y lo puso contra la pared, embestía fuertemente, lograba adentrarse aún más de esa manera, Wooyoung empezó a arañar su espalda, San se volvía loco al sentir aquello, apretaba sus nalgas fuertemente, daba algunas nalgadas y sonreía al ver que Wooyoung estaba por tener su segundo orgasmo.
- Mi Omega - Gruñía contra su oído - Me perteneces Wooyoung, todo este delicioso cuerpo me pertenece - pasaba su mano por su pecho hasta llegar a su cuerpo y verlo directamente a los ojos.
Wooyoung no pudo más, se corrió nuevamente, estaba tan mojado en aquel momento. San continuaba moviéndose. Los espasmos de Wooyoung lo mataban, temblaba de manera adorable entre sus brazos, nunca había escuchado de que los omegas hicieran aquello, lo que lo volvía tan único.
Este seguía jadeando por todo el placer cuando San lo puso encima suyo.
- Vamos precioso Omega mueve ese delicioso cuerpo para mí - dijo subiendo su mano a su cuello.
Wooyoung empezó a penetrarse solo, saltaba sobre el pene de San mientras delineaba aquellas abdominales bien marcadas. San era exquisito.
Sonreía mientras sentía aquel pene cavar profundamente en él, mordía su labio, su pene estaba erecto bailando entre sus cuerpos por todo aquel rítmico movimiento.
San disfrutaba la vista, su Omega se volvía loco con el.
- Alfa ... Si... mghmm - Aquel Omega gemía.
- ¿Quieres ser mi perra Wooyoung?
- Alfa - fue todo lo que llegó a decir cuando esté lo puso en cuatro y empezó a moverse rápido. Wooyoung no podía creer lo delicioso que se sentía, aún más cuando San lo tomó del pelo y lo acercó a su cuerpo, sin aviso alguno clavaba sus dientes en aquella marca mientras un delicioso orgasmo hacia que este precionara fuertemente a Wooyoung contra si.
Quitó su pene y vio como aquel abundante líquido caía por las piernas de Wooyoung. La cintura de Wooyoung lo tenía loco, dió suaves besos por esta, lo recostó y tomó sus manos por encima de su cabeza, empezó a morder aquel cuerpo.
- Alfa -
Este continuaba bajando hasta llegar a su ano el cual se contraía por el placer. Era tan rosado y delicioso, ahora tan abierto por la anterior intromisión del enorme pene de San.
- Omega delicioso - Daba lamidas por todos lados.
- Alfa ... Bésame - Pedía con aquella sumisa voz.
- Claro que si - Dijo voltenadolo y dirigiéndose a aquellos rosados labios.
Unió sus labios en un húmedo y hambriento beso. Daba mordidas por estos, cuando escuchó la risita de su Omega. Amaba aquella juguetona risa.
- ¿Que pasa bebé? - Dijo dando besos por su cuello.
- Quiero más bebés - Decía alegre.
San se sorprendió, ¿Que acaso no le bastaba con los que ya tenían?
- Mi amor creo que por ahora son suficiente
- Alfa tonto, anudaste - Decía riendo.
Sonrió, amaba cuando su Omega se ponía así, era tan encantador.
- te daré algo para eso - Dijo sonriendo mientras lo observaba enamorado.
- No - Dijo dándole la espada.
San sonrió.
- Vamos Omega, quiero más -
- No, porque tú no quieres bebés - Dijo con las lágrimas en sus ojos.
- Bien bebé, te daré más bebés - Dijo dando besos cerca de su ano, quería volver a penetrarlo.
- Si .... Mghmm - Gimió al sentir nuevamente el duro pene de San adentrarse.
- Te daré todo lo que quieras mientras te quedes conmigo - Susurró mientras se movía lentamente - Alfa te ama inmensamente.
Escuchó esa risita dulce.
- Amaré a mi niño por siempre.
- Te amo alfa - Dijo mientras tenía una sonrisa inmensamente.
Incluso sus lobos se amaban de aquella manera, no podrían nunca acabar con aquello, su amor era infinito, tan enamorados como la primera vez que se vieron, tan enamorados como aquella vez que se vieron bajo la luna y parecían entender los sentimientos del otro bajo aquella preciosa luz, tan enamorados como cuando sin ninguna palabra solo se amaron bajo la luna incontables veces.
A. F.