Era casi media noche, Wooyoung había ido por algo de café, ya era su tercera noche sin dormir bien, agradeció que era ahora fin de semana, suspiró, debía dormir unas horas a penas tocara su cama.
Regresó con un café para Yeosang y algo de chocolate caliente para San. San y Yeosang les daban leche a los bebés, estos estaban bien despiertos, bien, Wooyoung había llevado algunos juguetes para distraerlos, los tres estaban sumidos en los pequeños cuando escucharon la puerta abrirse.
La doctora salió con unas ojeras realmente grandes, bien, debían agradecerle por todo, ésta al igual que ellos no debió haber dormido básicamente nada por ver el estado de Jongho.
Tras un suspiro muy pesado se acercó a ellos, Yeosang solo empezó a llorar silenciosamente, ni con todos los años del mundo podría estar preparado a un resultado negativo, lloraba con sólo verla detenerse, Wooyoung decidió tomar a los tres pequeños.
- Buenos días ya, supongo - Dijo ésta por las altas horas de la noche - Señor Kang no se preocupe - Dijo cuando este parecía realmente estar en un estado demasiado sensible - Todo está bien por ahora, su donación inmediata realmente fue lo que lo salvó, puede estar tranquilo.
Wooyoung soltó un suspiro pesado, incluso sintió sus ojos cristalizarse de felicidad.
Para Yeosang y San realmente no habían palabras. La doctora se agachó rápidamente cuando vio como Yeosang parecía perder el conocimiento, cayó al piso, bien, quizás el alivio fue demasiado, San empezó a hacerle aire, todo era mucho para soportarlo, Yeosang nunca se había sentido tan aliviado en su vida.
San inmediatamente lo abrazó fuertemente, Yeosang se sentía terriblemente débil pero feliz nunca había estado tan feliz por una noticia.
- Bien - Dijo sonriéndoles - Lo dejaremos descansar hasta que se recupere, pueden ir a casa ustedes también a descansar, cualquier cosa aquí tienen mi número - Dijo dándoles una pequeña tarjeta - Lo revisaré constantemente. Les vendrá bien algo de descanso y usted señor - Dijo viendo a Wooyoung - Debería hacerse ver inmediatamente.
- Lo haré - Dijo éste sonriéndole - Muchísimas gracias por todo doctora.
Yeosang se levantó, era cierto, debían dormir, ambos tomaron un taxi al departamento de Yeosang y jongho.
- Justo cuando debemos dormir éstos parecen estar más despiertos que nunca - Dijo San haciendo cosquillas en sus pequeñas barriguitas.
- Yo los cuidaré - Dijo Yeosang - Ustedes creo que deben descansar, no han sido días nada tranquilos, ahora me siento mucho mejor - Sonrió.
- Bien, los dejo e iré a mi departamento para cambiarme e irme a revisar - Dijo Wooyoung tranquilo.
- Por lo del dinero - Dijo Yeosang un poco preocupado.
- No tienen que preocuparse, en unos meses podré reunir la misma cantidad, todo estará bien, la universidad me pagará por algunos proyectos y también pediré prestado de Kyuhyun.
Bien, a la familia de Wooyoung hace mucho que les había enviado bastante dinero para que no lo fastidiaran, su mujer había conseguido a alguien con bastante dinero por lo que ahora ni lo llamaban, era lastimoso ver la avaricia en sus hijos, siempre sacándole en cara que era un mal padre por no ganar como su padrastro, comentarios que dolían pero tener a sus bebés ahora entre sus brazos y saber que Jongho estaba bien, era más que hermoso
Con tantos proyectos en mente esperaba que fuera suficiente para saldar todos los gastos.
Tras unas horas de descanso se reencontraron nuevamente en la noche en aquel hospital, la doctora salió.
- Bien, creo que es hora de que yo descanse - Dijo sonriendo - Está fuera de peligro pero debe descansar mucho, quizás más tarde puedan hablar con él. Estará en cuidado de las enfermeras así que ellas los llamarán si despierta.
Sonrieron, los tres gatitos estaban bien bañados, San se sentía muchísimo mejor, podría hablar con Jongho, Wooyoung llevaba una venda en el abdomen, habían hechado algunas cremas por la mancha morada, y tomó algunas pastillas para bajar el dolor.
Tras unas horas pudieron entrar, bien, está a las justas podía moverse, tenía un fuerte golpe en el rostro.
Yeosang tomó asiento a lado suyo, San se mantuvo en la puerta, sentía tantos nervios. Jongho le dirigió la vista.
- Bebé -
Fue todo lo que dijo y al mismo tiempo fue lo suficiente para que este cayera en un enorme llanto. Se acercó a aquella cama con miedo.
- Jongho - Dijo apoyándose en la cama ligeramente - Lo siento, lo siento mucho, y... Y, y, te amo... Y, y por favor tienes que ponerte bien..
Wooyoung se asustó de ver tan alterado a su pequeño híbrido.
Este apoyo como pudo su mano en la cabecita de San, sonrió.
- También te amo - Susurró, no podía hablar mucho, todo su pecho le dolía, pero ver a los tres bebitos lo hizo enormemente feliz.
Miró a Yeosang, aquellos ojos tan hinchados le preocuparon, debió haber estado muy desesperado, y eso era lo último que quería.
- Yeosangie - Susurró.
Se sentían tranquilos de verlo por fin bien. Al fin todo parecía estar bien.
Los siguientes días Yeosang iba al hospital casi todo el día, Wooyoung continuó dando clases en la universidad, ahora más que nunca debía trabajar, Jongho estaba agradecido con él.
- Bebé - Suspiró cuando ambos salieron a comprar algo, Yeosang se quedó con los bebés y Jongho - en verdad me gustaría que te quedes conmigo, quiero tener a mis bebés cerca.
- ¿Sólo a sus bebés? - Dijo este tranquilo.
- Tú también eres mi bebito - Dijo cariñosamente.
- Supongo que tendremos que decirle eso a Yeosang, aunque por ahora prefiero quedarme con él en casa hasta que Jongho se ponga bien - Le dijo calmádamente.
- Necesito llevarte a hacer un chequeo amor - Dijo una vez que les dieron lo que pidieron al comprar.
- No quiero - Dijo San de repente.
- San - Suspiró antes de agacharse - Amor, tenemos que ver que estés bien.
- ¿Qué tal si le dicen algo que no quiere escuchar? - dijo triste - Yo ..
- San, debemos saber tu condición, tenemos que cuidarte bien - Suspiró - Será en la universidad amor, hay muchas personas interesadas en ayudar, necesito saber que estás bien.
- Pero, no quiero que me vean, me da ... Me da vergüenza.
- No tienes que sentir vergüenza de nada bebé, dijiste que querías tener una cita amor - Dijo sonriéndole - Tendremos una cita después de eso ¿Está bien?
- ¿A dónde iremos? - Dijo ahora emocionado, bien, nada podía quitar que San mantuviera una actitud de niño.
- Será una sorpresa - dijo tranquilo - Pero será muy romántico, lo prometo.
- Está bien - Dijo sonriendo.
Toda la semana se la pasaron cuidando de Jongho, Wooyoung siempre iba a ver a sus niños y a éste, incluso mantenían algunas conversaciones largas con él. Todo parecía estar realmente calmado.
- Supongo que querrás llevártelo - Decía Yeosang mientras caminaban por el hospital.
- Eso no significa que no lo verán, estará con ustedes las veces que quieran, de cualquier manera, sé que dejaron de lado sus estudios por todo este asunto, creo que podrán retomarlo tranquilos, yo cuidaré bien de San y mis bebés - La voz de Wooyoung era segura y decidida, realmente había dado todo por su relación.
- Lo sé - Dijo este con una sonrisa - Está bien Wooyoung, creo que de cualquier forma has hecho demasiado, aunque de cualquier forma creo que sí cometiste algunas faltas, pero después de todo no podría gritarte por nada, recuperaste a San y mi Jongho está bien.
- Espero realmente que todo quede en el pasado - Dijo sonriendo - En verdad creo que no hay nada que no haría por San.
- Sé que lo cuidaras muy bien - Sonrió - Igual y te ganaste solito tres problemitas más, los híbridos pueden ser berrinchudos e igual o peor que los niños normales. Y si alguno tiene los celos de San terminarás realmente lastimado.
- Me imagino que sí - Dijo riendo.
- Aunque ahora que lo pienso hubieron muchas veces en las que no lo encontré con ningún rasguño - Dijo deteniéndose.
- Bien, creo que deberíamos entrar - Dijo desviando la conversación, Yeosang elevó una ceja negando con la cabeza.
Las cosas realmente estaban en calma, Wooyoung observó a su pequeño híbrido quien hablaba emocionado con Jongho mientras este lo escuchaba atento, su pequeño híbrido había ido sanando, había tantas cosas por hacer. Debía pensar a futuro, no quería vivir cegado, su híbrido era una criatura tan frágil y al mismo tiempo tan fuerte.
No importaba que pasara en el futuro, cuidaría con su vida a San, las cosas podían no tener un final del todo feliz, pero iba vivir el momento como si fuera el último.
Sabía que lo valía cuando disfrutaba de una tarde calmada con aquellos pequeñitos, el pequeño Woo, como le decían, dormía en su pecho mientras San jugaba con los otros dos divertido.
De repente San se acercaba a dejar un beso en sus labios, Wooyoung se sentía feliz, tenía cosas que nunca pidió pero en el fondo se moría por tener, una verdadera familia, estar en una relativa paz, que su mejor y más hermoso desastre los formaban esas cuatro personitas a su lado.
- ¿Vas a aceptar si te lo propongo verdad? Eso fue lo que prometiste.
- Si maestro, en ésta y todas mis vidas es un si - dijo dejando un último beso en su mejilla antes de tomar a los otros dos entre sus brazos.
La vida podía ponerles más complicaciones, pero si estaban juntos todo estaría bien. Si tenían a sus pequeñitos con ellos definitivamente todo estaría bien, no importaba pensar mucho en el futuro, de cualquier manera ellos tendrían a Wooyoung para cuidarlos con su vida.
Fin
A. F.