Despertó con aquel niño en brazos, sentía mucho frío, pese a que San estaba algo tibio de cualquier modo era suficiente para pasarle frío.
San jugaba con su mano ya que su brazo estaba debajo de la cabeza de San.
- Sannie - Dijo volteándose.
- Woo, ayer.... Fue extraño - Dijo tímidamente.
Wooyoung soltó una leve risa.
- ¿No te gusto?
- No es eso Woo - Decía tocando el pecho desnudo de Wooyoung - Sólo, fue diferente.
- Podremos hacer muchas cosas esta semana Sannie, nunca te quedas por mucho tiempo, ¿Qué pasó?
- Me dieron permiso - sonrió.
- Debiste ser un niño bueno Sannie - Dijo tocando su rostro.
- Yo lo soy Woo - Decía inocentemente, no pensando en que cometía faltas imperdonables y todo era por Wooyoung.
- Sé un niño bueno y déjame probar - Dijo sobre sus labios.
- ¿Qué quieres probar Woo? - estaba confundido.
- De tu hermoso cuerpo angelito - hacía que San cada vez entendiera aquella manera pervertida de hablar - No pongas esa carita amor, será después.
Dió un corto beso en su mejilla antes de levantarse.
- Vamos a tomar una ducha Sannie -
Este se levantó tras él. Solo asintió y lo siguió.
Wooyoung empezó a llenar aquella tina. Una vez que está estaba llena se adentro.
- Ven aquí Sannie -
Este se acercó y se metió, Sintió el agua caliente, le encantó esa sensación. Wooyoung lo tomó de la mano y lo sentó encima suyo, San miraba las burbujas emocionado, Wooyoung daba cortos besos por su cuello.
- Te traeré muchos dulces amor, y compraré muchos juguetes - Decía lavando cuidadosamente su cabello mientras este se dejaba, estaba jugando con las burbujas.
- Woonie ¿Podemos pintar? - Dijo con una dulce sonrisa.
- Claro que sí amor - Dijo sonriendo - llamaré para pedir permiso toda la semana, quiero tenerte conmigo todo el tiempo, San... ¿Hay, manera de que salgas conmigo?
- Woonie, no puedo salir de esta casa a menos que sea para cumplir con misiones - Dijo con algo de pena en su voz.
- Tranquilo bebé, entonces te traeré muchas cosas para la siguiente que vengas, por esta semana no pienso salir de aquí, te quiero conmigo.
- Bien Woo - Dijo aún jugando con el agua.
Wooyoung termino de lavar su cabello y ahora pasaba sus manos por todo el cuerpo de San. Pasó bajo el agua encontrándose con el pene erecto de San, sonrió, el suyo estaba duro desde antes, quizá el hecho de tener su miembro jugando con su entrada lo habria exitado...
Empezó a tocarlo suavemente.
- Woonie ... Me gusta demasiado cuando... Mghmm - Wooyoung empezaba a besarlo mientras lo apegaba aún más a su duro miembro.
- Más tarde nos divertiremos más, ahora vamos a comer - Dijo dejando un último beso en su mejilla.
San se sintió extraño, quería más, mucho más. Wooyoung intentaba a provocarlo, quería que San volviera a pedirle como la primera vez que lo besó, amo la manera en la que San parecía tan desesperado...
Después de bañarse bien, bajaron. Wooyoung le preparaba panqueques, le haría un desayuno especial.
Ambos comían felices, Wooyoung observaba detenidamente a San, estudiaba aquel hermoso rostro.
- Bien Sannie, podemos ir a pintar - dijo cuando terminaron de comer.
- Eso es genial Woonie - Dijo muy feliz.
Ambos se dirigieron al sótano, tomaron aquellos pinceles y empezaron a pintar, Wooyoung había dejado el reproductor de música en un jazz ligero. San parecía tan divertido y concentrado en su pintura. Wooyoung pintaba con mucho cuidado, quería plasmar bien aquella imagen mental que estaba clavada entre sus más pecaminosos deseos.
San vestido de aquella manera lo había prendido demasiado, pasaba con delicadeza aquel pincel, miraba de reojo a San, aquel niño de rostro tan dulce mantenía una dulce sonrisa.
- Terminé Woo - Dijo San emocionado.
Wooyoung se levantó de su sitio para ver qué había coloreado San, eran ambos, Wooyoung con aquellos rubios cabellos tomado de la mano de un pequeño San.
- Es precioso San - Dijo dejando un suave beso en su cabeza - Es lo más lindo que he visto.
- ¿En serio Woo? -
- Te lo juro San - era cierto, para Wooyoung no podía existir algo más valioso, San realmente ahora le tenía tanto afecto. Se ponía a pensar que realmente ahora tenía toda la atención de San.
- ¿Tú qué dibujaste Woo? - Dijo curioso.
- Aún no lo he terminado bebé, pero puedes verlo.
San con una sonrisa se dirigió al dibujo de Wooyoung, se sorprendió al toparse con aquella pintura, en esta San llevaba el traje del día anterior, su cara solo podía mostrar placer, sus ojos cristalizados, se encontraba sobre sus rodillas y apoyado en sus manos, aquella afelpada cola salía por un costado,incluso dándole un toque dulce, claro que en el dibujo no se veía de donde salía esta. Su pene erecto resaltaba por su tono tan dulce y rosado. Sus labios tan rojos y algo hinchados entreabiertos cuál gemido salía de sus labios, aquella imagen parecía poder reproducir incluso los jadeos de San. Se puso nervioso, jamás se había visto de aquella manera, no sabia que pensar de aquel dibujo.
- ¿E-es ... Así como me veo?- Decía son despegar su vista de la pintura.
- San - Wooyoung tenía aquella firme voz - Nada podría igualarse nunca a ti, la manera en la que te ves en realidad es - Lo observaba con tanto deseo - mil veces mejor.
San sentía sus manitos sudar, continuaba con la vista en aquel dibujo, pensanba en que, jamás podría mostrarse así ante nadie más.
- Es extraño verme así - Dijo sentándose.
- No será el único traje que te pongas amor - Dijo con una sonrisa coqueta - Tengo muchos trajes más, y algunos juguetes bebé
- ¿Juguetes? - Dijo San emocionado.
- Si bebé, pero creeme - Se acercó a su rostro - estos te harán sentir mil veces mejor que los normales.
San se sorprendió, Wooyoung cambiaba tanto de actitud. Siempre ocasionando lo mismo en su pecho, y aquel hormigueo que parecía nunca querer irse cuando estaba con él.
- Woonie yo... -
Aquel timbre sonó, Wooyoung estaba sorprendido, ya había llamado avisando que no iría a trabajar y no esperaba ninguna visita.
- Vendré en un rato Sannie - Dijo tranquilo.
Se dirigió a aquella sala, le irritaba un poco tener visitas, abrió aquella puerta. Un chico que no parecía pasar de los 20 años estaba en la puerta. Aquel chico lo observaba con detenimiento.
- Buenos días - Le dijo tranquilo - Soy Park Seonghwa y yo, solía vivir aquí hace mucho...
Wooyoung se sorprendió demasiado pero no lo demostró, sólo lo observaba sereno.
- Wooyoung - Soltó tranquilo - Vivo aquí desde hace 6 meses ¿En qué te puedo ayudar?
- Yo, tenía una amigo aquí hace mucho y él...
- ¿Hwa?- Escucharon ambos aquella dulce voz salir por la puerta de la cocina.
Wooyoung no sabia que sentir, sabía que este era su amigo, bien, no había nada de malo en que se saludaran.
- Sannie - Se dirigió rápidamente hacia él dándole un fuerte abrazo a aquel niño de negros cabellos.
Wooyoung los observaba desde atrás de brazos cruzados.
- Hola Hwa - Dijo tras aquel abrazo efusivo - Estás mucho más grande desde la última vez.
- Y tú sigues igual de hermoso, no has cambiado nada - Dijo observandolo detenidamente, lo había extrañado tanto.
Wooyoung se acercó, en realidad aquello le causaba tanta molestia.
- Ya conociste a Woonie - Dijo abrazándose a este.
Seonghwa se sorprendió demasiado, San parecía tan afectuoso a aquel rubio sujeto.
- Si, no sabia si encontraría a alguien viviendo en esta casa - Se sincero - Yo, si no le molesta, me gustaría poder conversar con usted.
Wooyoung asintió.
- Bebé, puedes ir a firmar tu dibujo - Dijo Wooyoung agachándose a la altura de San.
- Es cierto, olvide firmarlo Woo - Dió un suave beso en el cachete de este tomándolo por sorpresa. Wooyoung sabía que con aquel beso lo tenía todo, porque para él su niño lo significaba absolutamente todo.
Seonghwa se quedó perplejo, ¿Acaso aquel niño que parecía sentir asco por ser tocado acababa de regalarle un beso de aquellos hermosos labios?
Tan pronto como San se fue Wooyoung lo invito a sentarse en aquella sala.
- Vaya Wooyoung - Dijo de manera informal pese a ser mucho menor que él - Supongo que lograste ganarse su confianza - Seonghwa no era la clase de persona que se guardaba lo que pensaba.
- San era demasiado tímido cuando lo conocí - Dijo calmado - Supongo que en seis meses pudimos conocernos mejor.
- Bien, creo que seré directo - Dijo con algo de molestia en su voz - Quiero comprar esta casa, dígame cuánto quiere por ella.
Wooyoung sonrió, jamás se iría de aquella casa.
- No está en venta -
- A ver, espero que no sea porque se encariñó con él, si lo ve como su hijo pues déjeme decirle que nunca va a crecer y por supuesto no es un simple niño.
- Eso lo sé Seonghwa, sé todo lo necesario para estar seguro de que no voy a dejar esta casa nunca.
- ¿Qué razones tendría para querer vivir aquí con un ángel? Yo le daré una buena suma, podrá comprarse una casa mucho mejor que está y cerca al centro.
- En primera, me encanta la compañía de aquel ángel y en segunda la casa la compré para estar alejado de la ciudad - Soltó tras un suspiro - No tengo intenciones de venderla, Sannie me contó de su amistad, con gusto te recibiré cuando quieras venir a visitar a Sannie, pero no te daré la casa.
Seonghwa se sentía molesto, había estado ahorrando por tanto tiempo, aquel hermoso ángel nunca dejó de pasar por su mente, moría por tener aquella casa y buscar la manera de seducirlo y tenerlo para él.
Estaba por volver a negociar cuando aquel niño apareció con su dibujo en mano.
- Ya lo firme Woo - Dijo sonriendo, Seonghwa pudo notar aquel dibujo.
- Este también irá en la cocina bebé - Dijo sonriéndole dulcemente.
- Seonghwa ¿Hasta cuándo te quedarás ? - Dijo emocionado, todo hubiera sido perfecto en aquella frase de no ser que la dijo mientras se sentaba sobre Wooyoung. ¿Acaso tenía ya tanta confianza en él? Apoyaba aquellas manos en los muslos de Wooyoung como si nada. Wooyoung sonreía al tener aquel pequeño cuerpo sobre él.
- A la siguiente semana vendré Sannie, claro si a Wooyoung no le molesta- Wooyoung asintió con la cabeza como dándole a entender que eso estaba bien - , y podremos conversar y ponernos al día - Dijo con una dulce sonrisa.
- Si - soltó un gritito emocionado - Te esperaré Hwa.
Aquel niño tan dulce continuaba con aquella actitud, pero parecía ahora gustarle el contacto. Seonghwa pensaba en que cuando niño, San aparecia casi siempre tras una semana exacta.
- Aunque sería lindo que vengas mañana Hwa, estaré aquí toda la semana - Wooyoung quería morir, evito por todos lados comentar aquello.
- Oh, en ese caso podría venir mañana temprano - Dijo con una sonrisa - Sannie, nunca te habían dado tanto tiempo antes -
- Ahora si Hwa - Dijo sonriendo emocionado, pese a lo raro de las cosas que pasaban con Hwa, le había agarrado cariño tras esos 3 años de amistad.
- Bien, entonces mañana ya me podrás contar mejor lo que has hecho - Este daba pequeño saltitos, pero se detuvo en seco al sentir el duro pene de Wooyoung.
- Ah... Si Hwa - volteo ligeramente a ver a Wooyoung, nuevamente sus manos sudaban, este lo miró con una sonrisa de costado.
La mejillas de San tomaban un color muy rojizo, Seonghwa se sorprendió ¿Acaso se estaba sonrojando?.
- Bien bebé, ¿Porqué no acompañas a Seonghwa a la puerta? - Vio como Wooyoung se apego a San en un abrazo - Iré a acomodar tus juguetes y tú ropa amor.
Seonghwa se sintió extraño con aquel tono.
- S-si Woo - San se levantó con cuidado y se dirigió a Seonghwa - Vamos Hwa, mañana te contaré tantas cosas - Seonghwa quedó embobado por aquellos hoyuelos. Se levantó, San lo tomó de la mano y lo dirigió a la puerta, siempre lo tuvo tan claro, amaba a ese niño.
Wooyoung se había levantado rápido y se había ido.
- Nos vemos mañana angelito - Se agachó a su altura, no tenía idea de que le hacía pensar en que quizá este le regalaría uno de sus besos.
- Chau Hwa - Lo único que recibió fueron esos hermosos hoyuelos y un saludo con su pequeña manito.
Se levantó y se fue con una sonrisa, de cualquier modo le alegraba volver a ver a su pequeño ángel.
San se sentía tan nervioso, era la primera vez que estaba en aquella situación. Sentir el duro pene de Wooyoung hizo que el suyo empezará a querer endurecerse también, sintió miedo.
Se dirigió al cuarto de Wooyoung, sus mejillas seguían algo rojas, Wooyoung lo ponía de tantas formas, se adentro en aquel cuarto.
Wooyoung lo esperaba hechado con un mano sobre su cabeza y en la otra un libro.
- ¿Quieres probar tu juguete amor? - Bajó el libro.
- Claro Woo - Dijo con una sonrisa.
Se levantó y saco algo de su armario. Tenía una forma extraña para San.
- Eso, ¿Qué clase de juguete es Woo? - Dijo mirando que este se acercaba.
- Desvistete amor - San aún con nervios se quitó lo que tenía puesto. Se sentía nervioso - Acuéstate.
Hizo caso de inmediato, Wooyoung se le acercaba con una sonrisa.
- Abre las piernas amor - Dijo cuando estaba al frente de el.
San las abrió, tras esto Wooyoung se dirigió rápidamente a su entrada, dió un corto beso haciendo que San se contrajera, lo tomó de las piernas y lo apegó, daba algunas lamidas haciendo que San se retorciera debajo suyo.
Empezó a meter un dedo, mientras se dirigió a sus labios, lo besaba apasionadamente, San se agarraba de su cuello, arañaba un poco al sentir la intromisión, le gustaba que Wooyoung se comportará así.
Movía ese dedo lentamente.
- Mghmm - Gemia entre aquellos besos.
De pronto sintió que sacaba su dedo, vio como metía aquella cosa dentro suyo, lo miró un poco asustado.
- Tranquilo bebé, te gustará - Dijo empezando a dar lamidas por su cuello. San se relajaba con aquello.
- Aghmm - Continuaba con los gemidos.
Una vez que terminó de adentrar aquel objeto, Wooyoung se levantó.
- Hoy nos divertiremos de otra forma bebé - dijo mientras se levantaba.
San se sentía tan extraño, se levantó.
- Ponte tu ropa amor, prepararemos algo rico.
- Pero Woo, eso... -
- No te preocupes por eso amor -Dijo sobre sus labios - tú solo ven conmigo.
San tras vestirse lo siguió, se sentía demasiado extraño tener aquello dentro suyo, no podía entender de qué manera aquello podía divertirlo.
Bajaron a preparar todo, Wooyoung tenía algo en sus manos que guardo en su bolsillo.
Llegaron a la cocina y Wooyoung empezó a sacar todos los ingredientes que iba a necesitar.
- Woonie, ¿eso es para hacer una torta? - Dijo parado a lado suyo.
De pronto vió como una sonrisa se formaba en los labios de este. Saco lo que tenía en el bolsillo, lo vio presionar un botón.
- Mghmmm - Cayó al piso y cubrió con una manos su boca, aquel objeto vibraba dentro suyo, sentía una extraña oleada de placer.
Wooyoung se agachó a su altura.
- Woo, yo.... Mghmm ... Eso - Intentaba articular. Por pura inercia se apoyaba en sus brazos.
- Te daré un delicioso postre Sannie - Dijo sacando su duro miembro.
Tomó un poco de crema de chocolate y lo puso en la punta de su pene.
- Vamos Sannie - San lo observaba con toda su cara deformada en placer.
Wooyoung no dejaba de presionar aquel botón.
Cómo pudo San se acercó a su miembro y empezó a lamerlo mientras se ahogaba en gemidos.
- Vamos Sannie Métetela toda - Dijo aumentando la intensidad vibrador con aquel pequeño control.
- Aghmmm... Woo - Hizo caso, se metía todo lo que podía del pene de Wooyoung en su boca.
Wooyoung sabía que hacia que San hiciera definitivamente todo lo contrario a lo que un ángel debía hacer, le encantaba. Amaba que San se dejará llevar por sus sucios deseos, no iba a desaprovechar nada de esa semana, ya buscaría la manera de deshacerse de Seonghwa. Sabía que si provocaba a San y le prometía que harían cosas más deliciosas este no querría que Seonghwa viniera tampoco.
Amaba el rostro de San en aquel momento, tan sumiso y pequeño debajo suyo, así quería tenerlo siempre ...