Wooyoung sentía tantas cosas en aquel momento, San no había vuelto en cerca de dos meses, nunca había tardado tanto en aparecer, llegó incluso a pensar que todo fue parte de su imaginación, si no fuera por aquel dibujo colgado en su refrigerador realmente habría dudado mucho más
Lo observaba detenidente, aquel niño era tan lindo. Pensaba en lo encantador de su personalidad, siempre respondiendo a todo con inocencia. Sentía que quería más de él, pero este no se aparecía.
Se ponía a pensar en todo lo que quería hacer con él, aquella sensación de querer mimarlo, de querer protegerlo, de querer tenerlo con él y nunca dejarlo ir, todo lo que generaba en él.
Había hablado con la señora Song, a veces era algo incómodo hablar de San, ya que ella parecía muy entusiasmada con la idea de que Seonghwa pudiese al fin estar con San, no sabiendo que Wooyoung hace mucho había caído por aquel niño, e incluso había llegado mucho más lejos que Seonghwa en su primer mes.
Se dirigió a su cuarto, había vuelto de trabajar nuevamente con esperanzas de verlo, pero nada. Todos los días era igual, añoraba ver ese dulce rostro.
Se empezó a cambiar, su mente estaba inquieta. Se preguntaba si lo que haría en aquel momento estaría mal, realmente antes no lo hacía por el miedo de que San apareciera, pero ahora parecía disfrutar de su privacidad.
Decidió arriesgarse, libero su erecto miembro y empezó a masturbarse, sentía que debía liberarse de alguna manera, no iba a mentir aquel niño rondaba sus lujuriosos pensamientos, fue cuando llegaba al climax cuando notó que aquella puerta se abría. No pudo detenerse, peor aún cuando aquel angelical rostro se torno de un rojo carmín, al ver aquella parte de Wooyoung. Aquel líquido blanco salía de manera abundante, San solo observaba aquello perplejo.
San retrocedió nervioso. Wooyoung rápidamente se limpio y cubrió.
- Sannie yo... No pensé que aparecerías ahora - Dijo muy nervioso.
- Yo... Lo siento Woo - dijo desviando la mirada - ¿Qué ... Es lo que estabas haciendo?
- Yo - Sentía su corazón latir rápido, dió un gran suspiro - Me estaba masturbando.
- parece que lo disfrutabas - Dijo inocentemente.
Otro suspiro salió de Wooyoung.
- Pues si Sannie - Dijo tranquilo.
-¿ Y como haces eso?
- Simplemente piensas en cosas agradables.
- ¿y tú, en que pensabas?
"En ti"
- Eso no importa Sannie, no viniste en mucho tiempo - Dijo notando que las heridas continuaban en su sitio.
- Si, no podía venir - Dijo tomando asiento al frente suyo - Te extrañé Woo.
- Y yo a ti Sannie, te extrañé tanto - Dijo acercándose a su rostro, dejo un corto beso en su frente.
Se sorprendió cuando San estiró los labios como pidiendo uno ahí, era tan hermoso. Le dió uno en los labios, pasó sus manos por su espalda y lo apegó a su cuerpo.
- Niño hermoso, deberías poder quedarte por más tiempo.
- Me encantaría Woo - Dijo sonriendo.
Ambos bajaron a preparar algo, San lo miraba demasiado, Wooyoung se preguntaba que pasaba por la cabeza de aquel pequeño.
- Sannie, ¿no hay manera de que te quedes más tiempo?
- ¿Que me quedé más días Woonie?
- Que ya no te vayas, yo... Cuidaré de ti y estaré aquí siempre... - No sabía porque le encantaba la idea de pasar más tiempo con él, sentía demasiadas ganas de darle todo su tiempo, aunque sabía que estaba ignorando por completo sus responsabilidades.
Había extrañado demasiado a San.
- Pero... Woo, tienes que trabajar y a parte, yo... No puedo controlar eso, intento estar aquí todo el tiempo posible.
- ¿A dónde te vas San? - Lo miraba atento.
- Me llaman para cumplir con mis responsabilidades, yo ... Debo hacer muchas cosas si quiero estar aquí -
- ¿Cosas como qué?
- Cuidar - Dijo tranquilo - Debo cuidar de otras personas, me dan de función en estar a lado de personas cuando se encuentran muy mal.
Wooyoung estaba sorprendido, San nunca hablaba de aquello y ahora simplemente le soltaba aquello. Entonces San consolaba gente, debía ser un ángel.
- Y cómo es que siempre vuelves aquí
- Porque este es mi lugar de confort, acá puedo permanecer tranquilo, sin tener la responsabilidad de tener que cuidar de alguien.
- Entonces aquí es donde me dejas cuidarte - Se acercó a su rostro.
- Woo... Dijiste que pronto se iría -
- ¿Qué cosa?
- Lo de mi pecho... - dijo nervioso - siempre es igual contigo, voy a muchos lugares y nunca nadie me hace esto, dijiste que pararía - Dijo con la mirada sería.
- Sannie - ¿Qué podía decirle, cuando él mismo sentía su corazón latiendo rápido? - dame tu mano.
Este le hizo caso, dirigió aquella pequeña mano hacia su pecho.
- Tu haces lo mismo conmigo San -
Este se sorprendió al notar que el corazón de Wooyoung latía igual que el suyo.
- Tampoco lo controlo -Dirigió aquella mano a sus labios y dió un corto beso- Solo intenta ignorarlo.
- ¿A ti no te molesta?
- Claro que no Sannie - Dijo sonriendo - Esto solo puede significar que me emociona mucho verte.
- A mi también me emociona verte - San dejaba ver aquellos preciosos hoyuelos que lograban calentar su corazón.
Wooyoung se dirigió a sus labios y plantó un casto beso. San amaba aquello aunque su corazón no parará, se sentía tan bien.
- Yo te voy a cuidar niño hermoso.
Wooyoung ni siquiera sabía que implicaría aquello, no sabia que realmente podían existir entes tan malvados intentando corromper aquella hermosa inocencia que guardaba San.
Ni si quiera sabía que él mismo sería quien lo llevaría a un pecaminoso juego que podría poner en peligro a San.
Ignoraba todo aquello, solo pensaba en cuidar esa hermosa sonrisa, pensaba en admirar su belleza siempre, en curar aquellas heridas y encontrar la manera de que San no sufriera.
- Sannie, ven conmigo
Este lo siguió, ambos fueron al mueble. Wooyoung lo sentó encima suyo, San simplemente se dejó. Colocó ambas manos de San al rededor de su cuello y lo apegó a su cuerpo. Pensaba en que aquel cuerpo era tan pequeño, tan dulce. Odiaba la idea de corromperlo, pero San siempre parecía querer permitirle más
- San ¿Sabes que cosas hacen las personas que se quieren?
- No Woo - Dijo aún abrazado a él, amaba la calidez que Wooyoung le daba.
- Hacen el amor - Dijo sobre su oído - ¿Tú me quieres San?
- Yo... Si Woo, te quiero mucho - Dijo sonriendo al notar que aquel hermoso chico de rubios cabellos hacia que quisiera pasar todo su tiempo con él.
- Y yo a ti San - Notaba como hace tanto había caído por aquel hermoso niño.
- Entonces ¿Haremos el amor? - dijo sonriendo.
- Si San, te haré el amor - Dijo mordiéndose el labio inferior - No sé... Hasta donde podemos llegar San, pero eso implica que te tocaré...
- Woo... - Dijo nervioso, aún seguía en sus piernas y Wooyoung pasaba sus manos por su cuerpo levemente.
- Por todas partes San - Aquella mirada llena de deseo - aun así ¿Me dejarás hacerte el amor?
- S-si... Woo... Quiero que me hagas el amor - Dijo mirando aquellos ojos que lo miraban con tanta adoración.
No demoró mucho cuando lo llevo cargado hacia su habitación, San se aferraba a su cuello, sentía su corazón ahora más desenfrenado que nunca. Y al estar pegado a su pecho podía sentir la misma sensación en Wooyoung.
Cerró aquella puerta y recostó a San en su cama, levantó aquel polo y empezó a besar esa suave y a la vez fría piel.
- Woo... Mghmm... Porque...¿ Porqué se siente tan bien?- decía entre gemidos.
- Dime San - Dijo subiendo a su cuello - ¿Te gusta cuando toco aquí?- dirigió su mano al ya erecto pene de San. Masajea a suavemente, San tiraba su cabeza hacia atrás, aquellas mejillas estaban rojas, mordía su labio.
- Si Woo... Mghmm... Quiero.. más - San sentía tantas cosas, aquellas cosquillas estaban en su interior, cada lugar en el que Wooyoung tocaba se sentía tan bien.
Wooyoung continúo besando todo su cuerpo sin dejar masajear su miembro.
- Woo... Yo... - No sabía que era aquello, sintió una oleada enorme de placer, aquellas cosquillas se incrementaron y se sintió inmensamente bien, apretó el brazo de Wooyoung al sentir el orgasmo, mientras Wooyoung observaba muy atento, su ángel se había corrido...
Su erecto pene apretaba su pantalón, debía ir lento, aquel niño no tenía que sufrir por nada.
- ¿Qué me has hecho San?- Dijo acercándose a su cuello - En la vida habría llegado a este punto con alguien, eres... Solo un niño, no debería hacerte todo esto...
- Woonie - Dijo sorprendido por lo que le decía - Hazlo, házme el amor... Yo quiero... En serio me gusta .
Lo miraba con tanto deseo, aquel niño ni siquiera había besado antes y ahora lo tenía de aquella manera en frente suyo, casi rogándole con la mirada.
- Quizá te duela Sannie - Dijo tocando su rostro con dulzura.
- ¿Hacer el amor duele?- dijo confundido - pensé que solo se sentiría bien, como lo que hacemos ahora.
Wooyoung libero su erección. Su pene estaba duro, San observaba no comprendiendo bien.
- San - tomó su miembro - Se supone que esto debe entrar en ti -
San se asustó.
- Woo - Dijo asustado - Eso no va a entrar y....
- Si no quieres, no lo haremos Sannie - Dijo con una sonrisa - Sé que puede dar miedo, y es cierto al principio puede doler pero luego se sentirá muy bien - Dijo acercándose a su rostro, dejando un suave beso en su mejilla.
- Me da miedo - Se sinceró - Eso... Me da mucho miedo Woonie.
- San - lo abrazó, su erección caía sobre la escencia que había derramado San - No lo haremos, nunca te haría algo que no quieras - Lo miraba a los ojos. Su cariño por aquel niño era más grande que su deseo.
- Quizá... Después Woo - Dijo sintiéndose culpable, pensó que aquello le molestaría a Wooyoung, su mirada estaba llena de pena por no poder cumplir con aquello.
- Sannie no - Dijo acariciando su mejilla - No te sientas mal bebé, no tenemos que hacer nada que no quieras.
- Tu ¿En verdad quieres hacerlo?- preguntó nervioso.
- No si no te sientes listo Sannie - Le sonreía para darle seguridad - Niño hermoso ya habrá oportunidad, no tenemos que hacerlo ahora, pero podemos hacer otras cosas.
Sonrió antes de empezar a fingir embestidas sobre él, San volvía a sentir su pene erectarse, era tan placentero. El miembro de Wooyoung era mucho más grande que el suyo, por ello el miedo. Pero la manera tan suave en la que se movía le daba tanta seguridad y todo era placentero.
Wooyoung continuaba con aquel delicioso vaivén mientras San Gemía, amaba lo que sentía en aquel momento, besaba su cuello con suavidad y aquellos fuertes brazos lo rodeaban haciéndolo sentir tan seguro.
Wooyoung tomó sus labios y lo besaba lentamente.
- Eres hermoso San - Susurraba haciendo que este se sonroje.
- Woo.... Esto ... Mghmm... Me gusta mucho - Decía sintiendo llegar un segundo orgasmo.
- Siempre será así conmigo bebé, te haré sentir muy bien - Decía enlazando sus manos - Pronto te haré el amor. Y disfrutarás mucho más Sannie.
Estaba cerca, aquel dulce cuerpo era hermoso, se dirigió a aquellos rosados pezones, daba suaves lamidas, San enredo sus dedos en esos rubios cabellos, aquellas cosquillas no se iban, se sentía demasiado bien.
Pronto vio como Wooyoung se enderezaba y tomaba su propio pene y empezaba a masturbarse, con la otra mano paseaba por todo el cuerpo de San, su mano llegó a aquella rosada entrada, pasó su dedo por esta, San se contrajo por aquella extraña sensación.
- Woo ...- se callo cuando notó aquella mirada llena de placer y al notar que el ritmo de su mano aumentaba, aquellos gemidos salían de aquellos labios, continuaba jugando con su entrada sin llegar a meter nada, solo la rodeaba, quería hacerlo, moría por hacerlo ... Pero no dejaría que San se lleve una mala experiencia.
Continúo con el ritmo hasta que con un fuerte gruñido se corrió. Aquel líquido caía sobre el cuerpo de San, este lo miraba sorprendido.
Recordó aquella vez que Seonghwa le mostró su miembro, no pudo parecerle más asqueroso en aquel entonces, le dijo:
"También tengo uno Hwa, no es necesario que me lo muestres"
Su amigo era realmente extraño, parecía querer causarle lo que Wooyoung si ningún esfuerzo le causaba. Todo mucho más asqueroso cuando quiso que lo tocara, obviamente se negó.
Todo era nuevo, el haber disfrutado de ver aquello, el besar y poder disfrutar, el no tener que hacer algo por obligación. Todo completamente nuevo....
- Woo... Tú - Wooyoung se acercaba a él - ¿Podemos hacer esto más veces?
- Podría hacerlo todos los días Sannie - Dijo tomando su rostro - Todos los días de mi vida.
San sentía nuevamente los nervios. Le sonrió.
- Ya no me da miedo - Dijo con aquella dulce mirada.
- ¿Qué cosa? - dijo Wooyoung con una sonrisa divertida
San tomó su mano y la coloco en su pecho.
- Esto - Dijo mientras Wooyoung podía sentir el rápido latido de San.
- Eres demasiado hermoso para este mundo San - Dijo sobre sus labios - Muy puro y bello, nadie debería hacerte daño...
Dijo al recordar que todas esas heridas continuaban en su sitio. Algo hizo un raro click en su mente. Retrocedió y observó detenidamente su cuerpo, San por pura intuición intentaba cerrar las piernas, lo ponía nervioso que Wooyoung lo observara así.
Wooyoung las abrió delicadamente y lo noto, aquella entrada tenía pequeños rasguños. Era imposible que él le hiciera aquello cuando ni siquiera ejerció fuerza, eran pequeñas heridas que parecían haber cicatrizado hasta cierto punto. No lo noto debido a que estaba sumido en el placer. San se sentía incómodo al ver aquella mirada preocupada en Wooyoung.
Cerró las piernas y retrocedió colocándose en cuclillas.
- Woo... ¿Que pasa?-
- San... ¿No recuerdas ni un poco de lo que te paso?-
Sentía su sangre arder al pensar en que lo hubiesen violado...
- Mmmm... No mucho - Dijo apoyando sus manos sobre sus rodillas.
- Sannie, quédate conmigo - Dijo arrodillándose frente a él.
- Yo ... Woo - se sentía tan bien como lo trataba, besó su mano con delicadeza - Me gusta estar aquí, vendré las veces que pueda.
- Eso es suficiente para mí - Le sonrió.
Wooyoung lo besó en los labios suavemente. Era consciente de que se estaba enamorando perdidamente de San y él notaba que San también sentía muchas cosas por él.
Se metieron bajo las sábanas, no le importo a Wooyoung que sus escencia continuará en San lo quería cerca suyo, lo abrazó y besó, aquella piel tan fría, siempre era igual, pero algo extraño paso, sentía que está se entibiaba un poco al estar abrazado a su cuerpo.
- Siempre eres tan cálido Woo - Se acurrucaba entre sus brazos.
Era Wooyoung quién se enfriaba al estar en contacto con su piel pero poco le importaba sabiendo que había logrado calentarlo un poco.
- Yo te voy a proteger Sannie - Daba cortos besos por su cabeza.