Volvían a la playa, Wooyoung estaba feliz, quería verlo. Una vez allá la familia de San llegó, Hongjoong se emociono demasiado y corrio hacia Jongho quien sonreía, era extraño que Jongho al igual que San con Wooyoung tuviera aquel trato hacia el pequeño.
Wooyoung divisó a San, este llevaba solo aquellos shorts, tenía las manos en los bolsillos, sonrió al ver ese cuerpo tan bien marcado. Cosas sucias pasaban por su mente pero solo demostró una suave sonrisa.
Una vez que todos estaban acomodados se recostaron boca abajo sobre la arena, cada uno tenía un audifono, San le sonreía mientras lo observaba apoyado en sus brazos, Wooyoung escribía algo en el celular.
- Te amo San, pero deja de verme así o será sospechoso – Leyó San con una risa.
Quitó su celular y empezó a escribir
- ¿Cómo me puedes pedir algo así? ¿No sabes lo hermoso que te ves? – Wooyoung sintió sus mejillas arder,
aquel comportamiento tan lindo de San.
Pasaron los minutos y San miraba a la playa, queria poder hablar con él.
- Woo, vamos a bañarnos – Soltó con una sonrisa San.
- Bien, guardaré mi celular – Dijo levantándose.
Ambos caminaban por la orilla. Wooyoung solo pensaba en que quería tanto volver a esa relación, pensaba en todo lo que hicieron cuando estaban juntos, la forma tan dulce de tratarlo, recordaba lo romántico que era San, tan atento, tan perfecto.
Todo pensamiento cesó cuando aquella chica de cabellos negros se acercaba, no pudo evitar sentir una oleada de molestia. San suspiró.
- Hola Sannie – Dijo con una sonrisa, ni siquiera saludo a Wooyoung. Este se sentía realmente incómodo – ¿Puedo estar con ustedes?
- Creo que … - Wooyoung estaba apunto de irse.
- Wooyoung – Escuchó aquella voz tan seria, se acercó a él.
- San, no te … - retrocedía, sus padres podían observar.
- Hablaré con ella un rato – Decía aún acercándose – No te atrevas a comportarte como ayer, solo necesito
aclararle algunas cosas – Dijo con una intensa mirada.
- Yo no iba a… - Sentía su corazón latir muy rápido.
- Haré como que te creo – Dijo sarcástico, se acercó a su oído – Juro que si te enojas te cogeré en el mar Woo,
No me importa si te tengo que obligar, nuestro padres verán cuánto nos podemos divertir en el agua, te la meteré
lentamente, y no te prepararé amor…
- San – Este tragó saliva.
- Bien, ve Woo – Dijo sonriéndole antes de voltearse con dirección a Jisoo.
Wooyoung camino hacia el mar, se sentó en la orilla, su corazón latía rápidamente, era demasiado extraño como San podía causarle tantas cosas con solo unas palabras.
De pronto Hongjoong y Jongho se le acercaron, querían hacer algún castillo de arena, Wooyoung acepto sonriendo, de pronto los tres jugaban divertidos.
Por un segundo dirigió la vista a San y Jisoo. San tenía una sonrisa.
- Lo amo Jisoo, lo último que quiero es ser cruel, así que creo que puedes entender que te voy a pedir que no te atrevas a volver a hacer lo de ayer – Soltó con tranquilidad.
- Pero San, yo… pienso que podemos tener más, no creo que sea correcto que dos hombres.
- No continúes, si lo que sentía por ti antes era soportarte, al terminar esa frase harás que te odie.
- San – Dijo con mucha tristeza.
- Desprecio a la gente que habla de esa manera Jisoo – Dijo fríamente.
- Lo siento, sólo, mis padres me dicen eso siempre, usualmente no lo pienso así, pero es molesto saber que
prefieras a un hombre, yo… soy bonita o bueno pienso que nos veríamos bien.
- Yo solo me puedo ver a lado de una persona Jisoo – Dijo seco – Y – sonrió con sorna – en lo personal él se me hace mil veces más bonito que tú.
Dirigio su vista a aquel hermoso chico de cabellos rubios que tenía un aspecto tan dulce jugando en la arena. Sus miradas se cruzaron, Wooyoung se congelo cuando esté le guiñó un ojo, ¿Cómo diablos San podía volverlo tan vulnerable?
- Woo, estás rojito – Decía Hongjoong tocando su rostro.
- Ha de ser el sol – Dijo negando con la cabeza.
- Ahí viene San – Dijo Jongho haciendo que Wooyoung sintiera morir – Es un aburrido seguro se llevará a Woo.
- ¿No sé pueden quedar? – Dijo Hongjoong con una sonrisa.
- Yo creo que sí – Bien, no quería estar solo con San.
Intentaba mirar al piso, sintió que este se sentaba a su lado.
- ¿Qué te parece si vamos al mar Woo? – Dijo sonriendole.
- Mejor juguemos un rato con los niños –
- ¿Qué pasa Woo? No me digas que tienes miedo – Dijo sobre su oído – Solo te tocaré un poco, prometo no pasarme.
- No te creo – Dijo desviando la mirada.
San solo rio, bien, Wooyoung lo conocía tan bien, era cierto, podía propasarse realmente si empezaba con algo. Era mejor evitarlo, aunque admitiría que ahora no podría sacarse la imagen de Wooyoung desnudo en el mar con una invitación visual a follarlo. En un futuro debía conseguirlo… quizá una playa privada, no permitiría que nadie más lo viera desnudo.
Ambos jugaban con los niños, siempre con algún comentario venenoso entre los hermanos. Wooyoung y Hongjoong reían tranquilamente por sus peleas.
Pasaron los días, San siempre aprovechando para tocar a Wooyoung de manera discreta. Wooyoung solo sonreía, sabía cuan hormonal debía estar San.
Ya debían irse, nuevamente a la ciudad, ahora que ambos tenían celulares por supuesto que sería más fácil hablar pero tenían que ser cautelosos, no quería tener más problemas con sus padres, ante estos la distancia les había hecho muy bien, ante ellos solo eran amigos, e incluso ver a San hablar con Jisoo ayudó a quitar sospechas, a ambos les alegro y a la vez molestó. San debió actuar.
- Esa chica es a la que ayudabas en inglés, es muy bonita – Ambos estaban echados en la arena.
- Si – Dijo con una sonrisa – Quizá podría invitarla a salir.
La madre de Wooyoung se sintió bien al ver que a Wooyoung realmente no parecía importarle.
La semana terminó, Wooyoung nuevamente hablaba con San por celular . Mensajes muchas veces muy subidos de tono.
- Vamos Woo, no te hará daño enviarme una foto así –
- No lo haré San, pero puedes buscar porno si tanto quieres ese tipo de imágenes –
- Hazlo o seré yo mismo quien te las tomé –
- No harás tal cosa –
- No me retes Jung, sabes perfectamente quien tiene el control en esos momentos, serás tú mismo quien pose
- No te hagas ilusiones, no creo que nos veamos en un tiempo.
- No negaste nada, supongo que de encontrarnos me encargo yo.
Wooyoung solo negaba con la cabeza, San no tenía remedio. Unas horas más tarde su madre lo llamaba para avisarles que irían a la piscina la siguiente semana con sus padrinos, era una piscina en la que a lado había un hermoso campo, pensaban pasar una bella tarde comiendo y jugando allí.
- Tendré las fotos que me dé la gana Jung –
- Maldito manipulador –
- También te amo bebé –
Wooyoung sonreía, amaba ese lado de San.
Tal como dijeron, estaban en aquella piscina, ambos se fueron con dirección a los vestidores, sus padres se cambiaron rápido y se fueron, Wooyoung y San se tomaban su tiempo, una vez listos salieron no sin antes besarse suavemente, se empezaban a desesperarse por querer más, debían salir de ahí.
Pasaron una mañana divertida en la piscina, Wooyoung se dirigió a comprar algunos dulces, un chico atendía el lugar.
- ¿Todo eso es para ti? – Le decia con una sonrisa.
- Es para mi hermanito y su amigo – soltó con simpleza Wooyoung mientras esté alistaba todo
- No te había visto antes, ¿De dónde eres? – Decía alegre aquel chico.
- Eso a ti que te importa – Soltó San llegando tras él. Tenía ambas manos en los bolsillos y un rostro lleno de
molestia.
- Sólo preguntaba – Dijo seco. Wooyoung blanqueo los ojos.
- Gracias – Cogió lo que estaba en la mesa y pagó.
- Hey, niño bonito – Soltó, enfureciendo a San, Wooyoung empezaba a irritarse - ¿No quieres salir conmigo? Tu
hermanito no…
- No soy su puto hermano pedazo de –
-San – Dijo fríamente – Vámonos.
Aquel sujeto sonrió con superioridad.
- ¿Celosito? – Nunca había conocido a alguien tan imbécil y atrevido. Suspiró.
- No – Soltó ahora con frialdad – Después de todo, soy yo quien se lo hará toda la noche – Dijo con superioridad antes de irse.
Wooyoung no había escuchado aquello, pero vaya que estaría de acuerdo, de no ser por el hecho de que en la vida los dejarían volver a quedarse juntos.
San no pudo evitarlo, al salir lo tomó por la cintura protectoramente, daba igual, sus padres estaba lo suficientemente lejos para verlos.
Llegaron con todos, comían aquellos dulces emocionados. San observaba a Wooyoung con detenimiento, su novio era realmente hermoso, de seguro habría tratado con algún imbécil en todo el año que no estuvieron, le sorprendió mucho que este realmente no cayera ante ninguno.
- Eres jodidamente lindo Wooyoung – Dijo mientras estaban en aquellos columpios.
- Gracias , supongo – Dijo Wooyoung sonriendo.
-¿Cómo es que no estuviste con nadie más? – Se sinceró en aquella pregunta San, el en todo ese tiempo pensó que quizás Wooyoung podría haber conseguido uno o dos novios.
- ¿Por qué habría de querer a alguien más? Siendo honesto, nadie me hacía sentir como tú, Seonghwa fue muy dulce al intentarlo pero no importaba qué, siempre te tenía en mente – Dijo calmado – Incluso al … tocarme solo te imaginaba a ti San.
Todo tan cierto, Wooyoung en sus momentos más calientes no dudaba al jugar con sus dedos por su entrada, nunca se compararían a tener a San dentro suyo, pero solo de recordar aquel varonil rostro gruñendo de placer encima suyo, no tardaba en llegar al climax.
- Eso me gusta – Dijo con una sonrisa sincera – Me gusta ser el único en provocarte eso Woonie.
- Hey, podemos ir a caminar por fuera, hay un estanque con peces más abajo – Dijo Wooyoung con una
sonrisa.
- Me parece perfecto –
Tras avisarles a sus padres salieron del lugar, caminaban felices, San tenía su celular en la mano, sacó sus audífonos, escuchaban una dulce melodía, Thinking out loud, aquella canción no la había escuchado nunca antes Wooyoung.
- Es bonita – Dijo con una sonrisa, pasaban por campos verdes, San se detuvo.
- Me gusta mucho – La voz tan seria de San le encantaba, amaba cuando esté le hablaba así, se sentía
seducido por él.
- Wooyoung, sentemos un rato - unas banquetas estaban cerca, eran de madera, ambos continuaban con
aquellos audífonos puestos.
Wooyoung tomó asiento, sus manos sudaban por los nervios, San llevaba un polo negro, sus brazos estaban descubiertos, su cabello siempre tan oscuro, aquel rostro tan atractivo, le sonrió, San no sabia que aquellas sonrisas repentinas mataban lentamente a Wooyoung, no tenía idea de cómo hacia caer a este más en sus sentimientos por él.
- Wooyoung, creo que es momento de hacer esto – Dijo acercandose a él sutilmente.
- S-San – Decía nervioso.
- Te lo quería preguntar allá Woo, pero nuestros padres no nos dejaban en paz – Dijo muy cerca de su rostro.
Aquella canción aún se reproducía, San conocía a la perfección la letra de esta, recordaba escucharla y extrañarlo, recordaba pensar en aquellas frías noches en si podrían volver a estar juntos.
Recordaba ver aquella foto, reía de recordarlo, en esta San era bebé y Wooyoung lo observaba mientras lamía una paleta, miraba aquella foto pensando en que quizá incluso desde aquel momento ya estaban destinados a estar juntos, miraba la foto y solo podía imaginarse que siempre debió ser así, sólo ambos.
Wooyoung tenía la mirada de San tan pensativa, se sentía tan nervioso, quería besarlo, sus labios estaban tan cerca, tan tentadores, cuando se dio cuenta no era solo eso, quería más, así era, siempre querría más de él, siempre San sería su debilidad, no existiría nadie en este mundo a quien amaría más.
- Wooyoung, ¿Quieres ser mi novio? Prometo dar lo mejor de mi, prometo que jamás dejaré que nos separe
nadie- Dijo aún muy cerca de su rostro –
- Choi San – Dijo sonriendo, no quería dejarse llevar por sus emociones y terminar llorando – Por supuesto que
quiero ser tu novio –
- Y también…
- Cuando llegue el momento Choi – Dijo imaginándose que diría – Lo serás cuando seas mayor de edad – Dijo
acariciando su mejilla.
-Te amo – Dio un corto beso en su mano – Mi futuro esposo.
Ambos se sentían tan bien. Se levantaron y se fueron con dirección al tanque, continuaban escuchando la música de San. Hablaban de tantas cosas.
-Debo llevar inglés este año Sannie – Dijo mirando al agua concentrado.
-¿Por qué tan frustrado bebé? – Dijo sonriéndole.
- Nunca fui bueno en eso – era cierto que no se le daba muy bien los idiomas.
-Tu novio si, así que no te preocupes por eso mi amor – San estaba feliz, quizá esa sería una manera de pasar
más tiempo juntos – a cambio solo me dejarás grabarte.
- Tú no puedes hacer nada de buena voluntad ¿Verdad?
- No Jung, necesito tantas cosas de ti ahora mismo – Decía acercándose.
Wooyoung solo rio, bien, la verdad es que no le molestaba aquello.
Se fueron con dirección a la casa de Wooyoung, obviamente no podían ir a su habitación, se mantenía hablando de trivialidades.
- Niños pueden ir a jugar, invitamos a tus tíos – Dijo animado el papá de Wooyoung.
- Bien – Soltó Wooyoung.
Ambos subían con una sonrisa.
- Amo que les encanten las fiestas en serio – Dijo san al entrar
- Igual debemos tener cuidado Sannie, puede ser una prueba o yo que sé, no quiero estará paranoico
- No, tienes razón, al menos supongo que hoy debemos controlarnos.
- Por mi no hay problema Sannie, la pregunta es ¿Podrás dejar de ser un pervertido por una vez en tu vida? –
Dijo acercándose a él coquetamente.
- Muy gracioso Jung – Dijo tomándolo por la cintura – No te pongas así, si me provocas terminaré por cogerte, y está vez si nos atrapan nos largamos. No querrás causar un alboroto.
- No hago nada – Dejó un beso en su mejilla – Estoy caliente San – Le susurró.
- Mierda –
San cerró la puerta con seguro.
- Si sigues actuando así no te atrevas a quejarte después – dijo empezando a besar por su cuello.
- San … mghmm… no creas que no te vi – Dijo enredando sus dedos en aquellos cabellos – Apaga tu maldito celular.
- No bebé, necesito tener esto – Dijo cuando empezó a desnudarlo.
Lo tenía como quería, repartía besos por su piel desnuda. Tomó aquel celular.
- Maldito pervertido – Dijo cubriendo su rostro.
- Abre las piernas – Aquella voz tan dominante, hizo caso de inmediato.
Grababa aquel cuerpo, el pene erecto de Wooyoung lo volvía loco, pasaba su mano por este y frotaba.
- Nadie debe verte nunca así Wooyoung – Dijo pasando su mano hasta su rostro, quitó sus manos – Me perteneces.
-San … mghmm – dijo cuando este metía sus dedos en su boca, Wooyoung empezaba a lamer aumentando la excitación en San.
- Volteate – Ordenó San. Wooyoung automáticamente obedeció.
San continuaba grabando aquello.
- Déjame ver tu linda entrada amor – Wooyoung le daba una espectacular vista de su redondo trasero, San posó una mano en este. Empezaba a adentrar un dedo.
- San … mghmm – Decía entre gemidos
No podía más, apagó su cámara. Lo volteo y empezó a besarlo desesperadamente, metía su lengua en un beso salvaje, sus manos pasaban por todo su cuerpo, su pene dolía, quería tanto Aquello.
- Mi amor, vistete – Dijo mordiendo su labio inferior, sus manos continuaban pasando por aquella piel tan dulce – Si entro en ti, no pararé ni aunque venga el mismo diablo – Dijo aún explorando su cuerpo.
-
Veo que tienes límites Choi – Dijo este sonriendole – Pronto podremos – Le dio un corto beso antes de colocarse su ropa nuevamente.
San lo observaba con detenimiento, sentía que podía morir realmente, Wooyoung era tan cogible, pero era cierto,
podía ser una prueba, si subían debían encontrarlos haciendo cualquier cosa menos eso.
San se dirigió a quitar el seguro de la puerta. Suspiró, no permitiría que volvieran a pasar por lo mismo.
Ambos cogieron algunas cartas , empezaron a jugar poker, Wooyoung le acababa de enseñar, repartían las cartas.
- No es justo Choi – Dijo irritado.
- Pero bebé, solo sigo lo que me dijiste –
- Maldito manipulador, nunca se cuando estás mintiendo podria haber sido engañado y tu actuar normal.
San soltaba una carcajada, aquel juego realmente le pareció divertido, miraba como Wooyoung se esforzaba por saber si realmente tenía un buen juego, había ganado cerca de 6 veces y estaban apostando.
- Ve el lado bueno amor, ahora te podré invitar a salir – Dijo tomando el dinero – Se acercó a su rostro – Y no digas eso, Wooyoung jamás te engañaría, estoy tan seguro de lo que siento por ti, no sería tan estúpido de perderte de una forma tan ridícula.
- Solo bromeaba Sannie – Dijo sonriendole – no lo harías porque te cortaría tu lindo pene.
- Es todo tuyo bebé, y sabes cuánto te gusta – Dijo riendo.
Sintieron la puerta abrirse, se alejo nuevamente y Wooyoung empezó a repartir las cartas, se miraron de manera natural
- No te atrevas a volver a ganar – decía Wooyoung mientras repartía.
- No es mi culpa que no sepas jugar – Dijo San riendo.
- Maldito Choi –
- Niños hola, solo venía para avisarles que se quedarán un poco más, Jongho y Hongjoong ya están durmiendo.
- Bien ma – Soltó con simpleza Wooyoung.
San solo asintió sin ninguna expresión.
- Bien, los dejo jugando – Dijo con una sonrisa.
Su madre se miraba bastante tomada, bien sabía que con aquello habían aparentado muy bien.
- Así que no se jugar – Dijo cruzándose de brazos.
-Te daré otra cosa con la que si sabes jugar Woo – Decía acercándose.
Wooyoung bufó.
- Debemos acostarnos Sannie, estoy algo cansado - San le sonrió.
Una vez bajo las sábanas no podían evitar tocarse y besarse bajo la tenue luz que caía por las ventanas de la habitación de Wooyoung. San pasaba sus manos por todo el cuerpo de este, llegaba a su trasero y presionaba con desesperación, la excitación podía adueñarse de ambos en cualquier momento.
- Aghm… si seguimos así mghmmm San… - este empezaba a masajear su miembro, metió su mano bajo su ropa interior, besaba su cuello.
- Wooyoung volteate mi amor – Dijo con mucho deseo.
- San, no deberíamos – Dijo intentando controlarse.
- Volteate – No podía negarse, no cuando hablaba de esa forma.
Hizo caso de inmediato, San bajo su pantalón bruscamente, pasaba sus manos por la piel desnuda de Wooyoung. Besaba su cuello, sabía cuánto le encantaba a Wooyoung que lo tomará de esa forma.
De pronto Wooyoung sentía el duro miembro de San pasar por sus glúteos.
San humedecía sus dedos, empezaba a introducirlos, Wooyoung cubría su boca, no iba a mentir amaba lo peligroso del asunto.
Movía sus dedos desesperado.
- ¿Cómo puedes tener un cuerpo tan hermoso Woo? – aún jugaba con aquella entrada.
- No … San … Mghmmm…. Si nos ven.
- Solo debes guardar silencio Woo – Decía antes de dar una lamida por el lóbulo de su oreja.
- San… mghmm… - San quitó sus dedos y empezaba a introducir lentamente su duro miembro, se mordía el
labio, se sujetaba de aquella preciosa figura.
De pronto todo su miembro estaba adentro, lo tenía bien sujeto, se movía lentamente, no podía evitarlo, sabía que pronto terminaría por descontrolarse.
Sus pieles chocaban de manera deliciosa, Wooyoung sentía que no podía más, ambos estaban cubiertos por las sábanas.
De pronto unos pasos se escucharon.
- San … no puedo… mghmm – Sentía una corriente de placer, tendría un orgasmo en cualquier momento, sabía
que alguien entraría en unos segundos.
- Shhh amor – le susurró San – no te muevas, si lo haces, yo también me moveré Woo.
Lo tenía bien sujeto de la cintura, Wooyoung sentia que no podría resistir mucho más.
-Chicos – Entro el padre de San.
- Eres delicioso Woonie – Le susurró con una sonrisa, no sin antes apretar su piel levemente.
- Si papá – Dijo este, para su suerte este estaba tan mal que no encontraba el interruptor de la luz.
- San, creo que dormiremos aquí – Dijo arrastrando las palabras – Mañana temprano nos vamos.
- Oh – Dijo moviendo la pelvis, una suave embestida que hacia a Wooyoung morder fuertemente su labio inferior – Si, claro.
- Despiertas a Jongho, sabes cómo es – Decía parándose cómo podía.
- No te preocupes – otra leve embestida, ahora pasaba su mano al miembro de Wooyoung. Empezó a masajearlo levemente. Wooyoung llevo su mano sobre la de San, quería detenerlo, a este no le importo – Yo lo tendré listo mañana.
- Bien San – Decía pensando que Wooyoung debía estar dormido.
San tenía una sonrisa de costado, aquel líquido espeso estaba entre sus dedos, Wooyoung ahora respiraba agitado.
- Eres un sucio Woo – Decía ahora empezando a mover la pelvis – Creo que te gusta la adrenalina – Dejaba suaves mordidas por su cuello.
-San… Aghmm… - gemia al sentir las duras embestidas de este.
-Eso es bueno, porque a mí también me gusta de ese modo – Decía besando por su espalda.
- San… me … me encantas – Decía Wooyoung entre sus gemidos.
San estaba disfrutando tanto, Wooyoung era suyo, recordaba cuan lejano se miraba a él cuando niños, las veces que rechazaba su amor, como parecía no querer tener nada con él. Recordaba como todo mundo quería tenerlo en el colegio, las miradas llenas de deseo, siempre odiando la idea de que alguien más lograra conquistarlo y ahora…. Ahora Wooyoung se entregaba a él de esa forma.
- Eres mio Woo – Decía sobre su oído.
- Sigue mmmm…. Quiero más San… hazlo duro – Decía dejándose llevar por el placer. San no pudo resistirlo.
Quitó su pene y lo colocó boca abajo, tomaba ambas manos y las colocaba en su espalda.
- Eleva el culo para mi, Woo – Decía de manera demandante, este obedecía.
Ahora recibía profundas embestidas, una tras otra lo volvían loco.
-San… no… no puedo – Decía al sentir que lo llenaba por completo, era tan salvaje al moverse así.
- Nadie te lo hará así amor – Decía sin dejar de dar aquellas duras estocadas – Nadie te llevará a este punto
Wooyoung.
- San…. Afgmmm… no debemos hacer ... Mmghmm ruido – decía cómo podía, sentía que aquella cama se
movía al ritmo de las embestidas.
- Solo saldré si usas tus preciosos labios Woo – Decía sin bajar aquel ritmo –
-San… mghmm…yo… - No podía pensar bien, San lo estaba llevando al mismo cielo con cada embestida, no podía responder.
- Te lo haré más fácil, déjame terminar aquí y en unos minutos tendrás esa boquita llena de semen – Dijo ahora sujetando su rostro fuertemente.
-San – Decía, maldita sea, sabía que realmente en aquellas situaciones San dominaba absolutamente todo.
Pasaron unos minutos cuando sintió aquel líquido San bajaba el ritmo de las embestidas.
Wooyoung sentía que era difícil llevar el ritmo de San, pero no había cosa más deliciosa, si bien es cierto que en todo parecía ser bueno, esto era por mucho lo que mejor hacia.
Quitó su pene, no sin antes observar como del dilatado ano de Wooyoung caía su semilla, ese líquido tan abundante, daba algunas mordidas por aquellas nalgas, sabía que no podía marcar aquel delicioso cuello, pero aquella zona era exclusiva de San.
- Mierda San, no se si lo haces así por ser un adolescente hormonal o –
-O te tenía unas jodidas ganas desde hace horas – dijo ayudándolo a levantarse.
- Supondré que es eso – Dijo muy cansado
- Nos quedan unas horas bebé –
- Ni se te ocurra Choi, esto duele – Dijo con una mano en la cadera, debió suponer que terminaría de esa forma,
San no era nada inocente al tener sexo.
- Bien Woo – Dijo riendo – Solo porque realmente luces cansadito
- Cansadito mis bolas – Dijo divertido – Iré a limpiarme y dormiremos Choi.
- Bien bebé, puedo –
- Ni se te ocurra San – dijo caminando como podía al baño.
Una vez que ambos estuvieron limpios Wooyoung se abrazaba a San, este tenía su brazo por debajo de la cabeza de Wooyoung.
- Buenas noches Sannie – Decía al sentir que el cansancio le ganaba.
- Duerme bien amor – Decía San abrazándolo protectoramente.
Ellos realmente eran tan distintos pero se complementaban de una manera tan perfecta y sublime.
¿Acaso el futuro iba a ser bueno con ellos, los permitiría amarse aquella manera?
¿Realmente ese amor era para siempre?
No importaba por el momento, vivían un dulce presente, uno en el que no importaba el resto, uno en el que luchaban por su amor, se tenían uno al otro, no importaba nada más.