Al cruzar aquella puerta, Wooyoung dió aquel dinero sin pensarlo dos veces, San sentía su corazón casi salirse, no se suponía que aquello pasara, sabía que Wooyoung se estaba dejando llevar, no podía detenerlo cuando él se sentía igual de desesperado.
Tras entrar a la habitación, éste lo tomó cargado y lo puso contra aquella cama.
- Lo sé - dijo tomándolo del rostro - Sé que estoy actuando impulsivamente.
- M-maestro - Dijo cuando este dejó suaves besos por su rostro.
- Te necesito San -dijo ahora quitando su ropa, todo terminaba en el piso, San lo miraba con tanto deseo.
Al estar completamente desnudo y con aquella predominante erección se subió encima, empezó a devorar sus labios desesperadamente, San estaba igual de exitado, solito empezó a quitar sus prendas, una a una de iban.
Empezaba a besar su cuello con delicadeza, aquellas asquerosas manchas se irían con el tiempo, la venganza quería apoderarse de él enormemente, no quería pensar en eso, quería hacerlo sentir bien.
Movía la pelvis de manera deliciosa sobre él.
- San ... Aghmmm - Decía, sobre su oído. Lo cogió de la cintura de manera dominante, San movía sus caderas al ritmo de su pelvis, su cuerpo era precioso.
- ¡Ammmm! ... maestro - Este empezaba a besarlo sin detener el sensual movimiento que se había formado entre ambos.
Wooyoung se detuvo, San se sintió frustrado, lo quería tener dentro suyo ya, vió que éste tomó algo del bolsillo de su pantalón, San lo miró curioso, este rompió aquel sobrecito con la boca y empezaba a colocarse el preservativo.
- ¿Porqué se pone eso? - Se acercó gateando a él.
- Debemos cuidarnos amor - Subió encima suyo nuevamente cruzando miradas con aquel pequeño híbrido que parecía morirse por ser tocado por él.
- Tiene razón, no podría abortar otra vez si usted es el padre.
- No hablemos de eso bebé - Tomó su rostro, empezó a besarlo hasta llegar a aquella dulce entrada, una lamida dió a esta, San se sintió muy bien, ser tocado por Wooyoung era tremendamente exitante.
- Mghmm...Mierda.... maestro... Eso... Es ... Mghmm - Dijo entre sonoros gemidos, Wooyoung se volvía adicto, estaba tremendamente exitado, repetía las lamidas, degustaba como si fuera el manjar más delicioso que hubiese probado, metía su lengua, estaba ansioso, de pronto le dirigió una mirada coqueta.
- ¿Desde cuándo dices groserías gatito? - dijo haciendo un camino de besos por su abdomen con una sonrisa.
- Desde hace mucho - Respondió con una sonrisa juguetona - Antes de estar con usted solía ser afhhmm... Un poquito malcriado ...disculpe - Dijo tímidamente.
- No importa realmente San - dijo ahora robándole un beso apasionado - Puedes decir las groserías que quieras, de cualquier forma te veo como mi amante y te amaré sin importar que - Dijo sobre sus labios ganándose un sonrojo notorio en San.
- Tampoco lo había visto fumar antes - Dijo cuando este se distraía en sus pezones, tan respingados y dulces, era cuidadoso.
- Lo hago algunas veces - Dijo bajando por su ombligo.
- Se veía sexy ... Mghmm - Dijo cuando este se metió su miembro en la boca, supo que era una mala idea el dirigirle la mirada cuando éste le sonrió, aún con su pequeño miembro en la boca - ¡Aghm... Wooyoung!
- Mi amor no puedo soportar más - Dijo irguiendose para tomar su duro miembro, empezaba a adentrarse.
- Aghm... Si... - Estaba tremendamente exitado, este terminó por adentrarse, como lo recordaba, era exquisito - Muévase... Vamos... Afgmmm.
No demoró en hacer caso, movía la pelvis rítmicamente, recordaba la forma en la que le bailó tan descaradamente, como esa tela lo exitaba aún más, sabía que tan pronto lo sacara le haría el amor mil veces.
- San... Mierda, me calientas demasiado - Seguía moviéndose, la colita chocaba con su piel a propósito, San conocía mucho mejor que cosas podrían exitar más a su maestro - Amo como te mueves amor.
- Ahghmmm... Dígame... ¿Me observaba sólo a mi? - Gemía fuertemente mientras aquellos ronroneos sonaban exitandolo tanto.
- ¿Cómo podría observar a alguien más San? - Se movía cada vez más rápido - Eres jodidamente sexy.
San contraía el estómago mientras tenía un orgasmo placentero, Wooyoung quitó su pene, San solito se acomodó boca abajo, la colita tan suave se movía coquetamente.
- Vamos maestro - Dijo elevando el trasero, dándole total acceso, Wooyoung rápidamente se colocó detrás suyo, una estocada tras otra, se podía escuchar el movimiento de la cama, toda la habitación se inundaba en su olor, San se sentía en las nubes, después de tener tan horribles encuentros Wooyoung se lo hacía se manera deliciosa.
- Adffgm... San... - Escuchar aquellos gemidos que solo indicaban que este disfrutaba tanto, amaba la forma en la que se sujetaba de sus caderas, podia llegar a ser así de salvaje sin dañarlo, podía ser tan caliente y exitante sin que tuviese que golpearlo o dejar asquerosas mordidas, nada le dolía.
Wooyoung pasaba su mano por su cuerpo, San amaba el tacto caliente con ésta mientras no paraba con aquel movimiento.
- Mierda... Te amo San- Soltaba entre tan delicioso gruñidos, apretaba las sábanas, él miembro de Wooyoung llegaba realmente a una parte tan deliciosa.
- ¿Cuánto ... Cuánto me ama maestro? - Decía entre aquellos jadeos.
- Lo suficiente para arriesgar todo por ti San - Dijo en su oído, era cierto, hasta ahora Wooyoung había prácticamente arriesgado todo por él, su trabajo, su reputación, y actualmente incluso parecía que su vida.
- Wooyoung... Aghmm.... - Este daba aún más fuerte en aquel punto.
- Dígame ... Desde cuándo quiso estar así conmigo - San se sentía curioso, Wooyoung siempre se lo hacía de manera deliciosa, incluso contando la primera vez que logró que éste se adentrara en él.
- Mierda.... San ... Soñaba cosas que no debía - Continuaba moviéndose de manera rítmica, besaba la piel descubierta, San sentía el pecho desnudo de este sobre su espalda, por momentos Wooyoung tomaba su colita con cuidado, y dejaba besos por aquellas orejitas - No podía evitar incluso fantasear en clases.
San se sentía demasiado bien de escuchar aquello.
- Eso es sucio maestro - Dijo con una coqueta sonrisa haciendo a Wooyoung sólo sentirse más caliente -afhmm... No pare.
- ¿Crees que soy sucio San ? - lo tomó del rostro para girarlo y que sus miradas se encontraran, aquella masculina voz lo ponía demasiado nervioso.
- M-maestro -Dijo al encontrarse con la mirada tan penetrante y sensual de este - No podía ser toda mi culpa si eras tú quien se me insinuaba de esa forma - Empezaba a moverse nuevamente rápido.
- M-maestro ... Mghmm... Ma... Aghmm - Wooyoung besaba por su cuello conociendo bien como esto le encantaba a San.
- Me provocabas demasiado San - aún continuaba con el delicioso vaivén - Me sentía pervertido por observarte más de lo debido en clases, quería tomarte ahí mismo, te quería justo cómo te tengo ahora.
- Aghmm... - Un nuevo orgasmo tenía San, corriendose casi al mismo tiempo que Wooyoung, aquellas palabras habían logrado que llegue a un delicioso climax.
Sus respiraciones eran agitadas, Wooyoung quitó su pene cuidadosamente, quitó aquel condón y lo puso en aquel basurero, daba igual, el lugar no era el más limpio y definitivamente no iba a dejar a San pasar mucho tiempo allí.
- San - este se acurrucaba bajo su brazo, no podía con aquello, San se aferró a su cuerpo desnudo, sentía su calidez, no aguanto más y lo abrazó fuertemente, el sentir aquellas orejitas moverse y aquella colita más inquieta que nunca se sintió feliz, porque sabía que San ahora mismo se sentía bien.
- Lo amo demasiado -
- Y yo a ti San... Cómo no te haces una idea -
- Tengamos una cita - Soltó con dulzura - Digo, cuando salgamos, quiero... Quiero una cita.
- Tendremos muchas amor - Dijo besando por aquellas orejitas.
- Gracias - Dijo apretandose a su pecho - Me ha engreído desde hace tanto, no debería.
- Lo haré San, lo haré toda mi vida -
La puerta sonó fuertemente.
- Espero que a esa tipa le de una sobredosis - Dijo de repente San, Wooyoung jamás lo imaginó diciendo esas palabras.
- ¿Porqué lo dices? - Dijo preocupado.
- Ella nos golpea demasiado - Soltó - A veces nos da cosas asquerosas en la comida y está loca - Wooyoung escuchaba atento, algo debía cambiar con la situacion de los híbridos, no permitiría que todo continuará así, en la vida se imaginó que terminaría haciendo lo que tenía pensado, iba a luchar por ellos, no permitiría que sus bebés se vieran en riesgo por la situación social. Jamás dejaría que fuera así.
- No me voy a quedar de brazos cruzados San - le susurró - haré una revolución si es necesario, jamás te verás envuelto en este tipo de situaciones, ni tú ni nuestros bebés.
San se sintió bien, Wooyoung siempre le daba seguridad. Estaba enamorado, sabía que siempre lo estaría, su Wooyoung lo amaba tanto.