Se acercaba el final de año y San y Wooyoung nuevamente salían juntos, a todos lados, si bien es cierto no se besaban en frente de todos, muchas veces San buscaba la manera de estar a solas con él para poder disfrutar de sus dulces labios.
Estos siempre iban acompañados de risas, amaban poder al fin ser sinceros entre ellos.
Ahora estaban solos en la clase y San había cerrado la puerta, Wooyoung a penas se había parado.
San lo tomó y lo puso contra la pared.
- San... Mghmm - Este empezaba a besarlo apasionadamente, la situación se empezaba a calentar, casi nunca pasaban se darse cortos besos en los labios, San estaba muy excitado, desabotonó la camisa de Wooyoung dejando a la vista toda su piel - San... Debemos parar... Aghmm - Este empezaba a dar mordidas por su cuello.
- Quiero... Mghmm... Déjame tomarte - Wooyoung se sorprendió demasiado.
- San... No podemos hacer eso - San pasaba sus manos por sus glúteos y daba fuertes apretones. Rápidamente lo volteo haciendo que este diera la cara contra la pared, San puso su enorme ereccion contra el trasero de Wooyoung. Este abrió los ojos sorprendido, aquel tamaño... No era normal... Volteo ligeramente la vista, los ojos de San estaban demasiado hambrientos.
- Mi Omega - Wooyoung se dió cuenta, era el alfa de San - Solo mio - Empezó a pasar sus manos por todo su cuerpo, Wooyoung estaba un poco asustado, en cualquier momento terminaría el recreo, no podía dejar que pase de eso.
- San, suéltame... Pronto vendrán y... - San sacó su pene erecto, Wooyoung abrió los ojos asustado, este era mucho más grande de lo normal, San empezó a bajar los pantalones de Wooyoung dejando a la vista su trasero. Su corazón latía rápidamente, no sabía que hacer.
- Mi precioso Omega, déjame marcarte...- La piel de Wooyoung se erizó - Se mio por siempre - gruñia contra su oído. Wooyoung no debia dejar que pase pero su Omega se sentía bien teniendo toda la atención de su alfa.
San empezó a llevar su pene a la entrada de Wooyoung, este estaba asustado pero a la vez tan excitado. Empezó a introducirlo, el ano de Wooyoung había empezado ya a lubricar por la excitación. San no podía controlarse, su alfa empezaba a dominar la situación, se introducía en Wooyoung, y este empezaba a gemir debajo suyo, empezó a besar todo lo que podía.
- Tan hermoso... - continuaba adentrándose en Wooyoung, este no podía creer lo grande de su miembro, era mucho más excitante, quería más... Este se adentró por completo haciendo que este se arqueara, lo lleno por completo, se asustó tremendamente, sentía que podía morir de placer.
San empezaba a moverse desesperado, Wooyoung no podía con tanto.
- Mghmm... Alfa... Mmm- Se dejaba llevar. No pensaba con claridad, San tenía todo el control, no podía evitarlo, su vista estaba dirigida al cuello de Wooyoung, moría por marcarlo, era su Omega tenía que marcarlo...
Sus dientes se acomodaban en el cuello de Wooyoung, este elevaba la cabeza en forma de sumisión, le daba total acceso, cuando de pronto el timbre sonó haciendo a Wooyoung entrar en razón, lo empujó con toda la fuerza que tuvo. Este retrocedió pero mantenía su mirada hambrienta sobre él, Wooyoung se acomodaba rápidamente la ropa, cubría su cuello, sabía que no debía acercarse, se dirigió a la puerta, la abrió y agradeció infinitamente que Yunho estuviese justo afuera.
- San... Él... Tienes que entrar - Salio desesperado, este apenas pudo sentir aquel olor se dio cuenta. Entró y cerró la puerta. Wooyoung se alejo con dirección al baño, sabría que Yunho se encargaría, pero el debía alejarse, su Omega prácticamente lo quería obligar a volver con San.
Se lavó la cara, calmaba a su Omega y él intentaba olvidar el modo en el que habia visto a San, intentaba pero había sido lo más caliente que había visto, moría porque San lo tomará.
Volvío tras un rato, todos se encontraban en la clase menos la maestra, Yunho y San. Según lo que le dijo Sunny lo habían llevado a que se calmara al salón de enfermería.
Pasaron los minutos y volvió Yunho al salón. Continuaron con las clases normales, Wooyoung estaba demasiado preocupado, espero a la salida para hablar con Yunho.
- Llamaron a sus padres, tienes suerte que estuviera cerca - Dijo con un gran suspiro - Si los hubieran encontrado juntos hubiera sido terrible.
- Me asusté enormemente Yuyu, yo... Nunca lo había visto así - Dijo nervioso.
- Es su celo, a penas entré quiso salir atrás tuyo, tuve que agarrarlo fuertemente, juraba que rompería esa puerta pero la maestra llegó y llamó a algunos profesores alfas - Dijo mientras caminaban hacia la salida - Paso algo un poco extraño... No se si debería decírtelo.
- Vamos Yuyu, ¿que pasó? - su corazón latía rápidamente, en verdad necesitaba saber que San estaba del todo bien.
- Yeosang se le quiso acercar, yo... No sé que pretendió con eso, pero - Wooyoung se sintió nervioso, sabía que Yeosang continuaba muy enamorado de San, se sentía mal por aquello pero tenía que entender que ambos se amaban - San... Él... Le dijo que se largara, te buscaba desesperado, creo que sus lobos definitivamente ya escogieron... Espero que terminen juntos Woo.
- Igual yo Yuyu - Sonrió al saber que San y su alfa le pertenecían por completo, pero de igual manera seguía triste por Yeosang.
A penas llego a su casa se recostó en su habitación pensando en todo lo que había pasado
-Woo, ¿me ayudas con mi tarea? - le hablo un pequeño Mingi el cual llevaba un mandil, había estado jugando con las acuarelas.
- Claro Mingi, iré en un momento, primero almorzaré.
Paso una tarde tranquila ayudando a Mingi con matemáticas, este escuchaba atento la explicación de Wooyoung.
- Sabes Mingi, serás un buen alfa igual que papá y San, ambos son muy buenas personas - Acariciaba su cabello dulcemente.
- Tu eres un bonito Omega Woo - Le dio un corto beso en la mejilla haciéndolo sonreír.
- Quiero hacer tantas cosas Mingi, y ser Omega no las facilita - Suspiró - tengo que esforzarme más.
- Woo tu eres el mejor - Mingi lo abrazaba.
Wooyoung se sentía bien, amaba a su pequeño hermano, amaba que siempre todo dentro de su familia fuera tan cálido, estaba preocupado por su futuro, tenía que convertirse en alguien grande, sabía que tenía el apoyo de su familia pero está sociedad era algo compleja, el demostraría que podría hacer grandes cosas siendo un Omega, lo haría por él mismo, lo haría por San y por su familia.
Si había un campo en el que también sobresalían los omegas y optenian cierto privilegio era en el de las artes, sabía que si destaba en alguna podría conseguir dinero y status, aun no sabía como pero tenía que ponerse en marcha.
Al día siguiente llegó, notó que San no estaba, Yunho le explicó que el celo duraba todo un día por lo que probablemente llegaría al día siguiente, lo invito a salir con él.
Yeosang se había unido a un grupo de su clase, aquellos omegas que se morían desde un principio por San, vaya que encajaba bien, todo su grupo era una aglomeración de críticas hacia Wooyoung, hablando siempre de los gastado de su ropa, del estado de sus cosas, de su familia, de que jamás llegaría a ser un buen Omega para San.
- Sigo sin entender que le ve - Dijo Sora muy molesta.
- Quizá que es un ofrecido - Dijo Taemin, quien era de las cabezas de ese grupo.
Yeosang reía con sus comentarios, odiaba tanto a Wooyoung.
El día pasó lento para Wooyoung, quería ver a San, quería preguntarle como estaba, no iba a negar que se sentía nervioso, aquella imagen de San habia sido muy caliente, su Omega quería tener a su alfa.
Se dirigió a la formación para salir y Yeosang se puso a su lado, este se sintió un poco incómodo, solo quiso ignorarlo.
- Wooyoung sé que tu fuiste el más agradable cuando llegue, y te agradezco por eso en serio, pero no cambiaré de decisión con San, algún día seré su Omega y pues, quedaras en su pasado - Dijo tranquilo.
- Supongo que esa será la decisión de San, solo me alejaré si el me lo pide Yeosang - Dijo con calma.
Ambos salieron en completo silencio, Wooyoung no quería alargar aquella rivalidad.
Cuando llegó Mingi se encontraba comiendo una de las barras de chocolate que San le enviaba, Wooyoung también tomó una.
- ¿Sannie puede darte más? Realmente son deliciosas - Decía degustando de la suya Mingi.
- Le preguntaré mañana Mingi, hoy no fue a la escuela
- ¿Por qué? -
- No se sentía bien, pero mañana irá - Dijo sonriendo.
Al día siguiente llegó temprano, tomó asiento, oculto su rostro entre sus brazos, no sabía cómo mirar a la cara a San después de lo que había pasado. Continuaba con su rostro oculto cuando sintió aquel olor que hizo enloquecer a su Omega, no levantó el rostro, cada vez el olor era más intenso, su corazón latía desenfrenado.
- Woo - tenía miedo, pero levantó la vista.
- Sannie - Este se agachó a su altura, llevaba su mochila en la espalda y un gorro negro el cual le daba un aspecto muy sexy, Wooyoung no podía ocultar sus nervios.
- Woo, lo siento... En verdad no se que me pasó - Dijo calmadamente
- No te preocupes San, solo... me tomaste por sorpresa - Dijo sonriendo.
San lo sujeto del rostro con mucho cariño y le dio un beso en la frente, Wooyoung se ruborizó, San podía llegar a comportarse de manera tan dulce con él.
Sus clases pasaron con normalidad y a la hora de recreo salieron a sentarse al pasto, Wooyoung comía calmado unas galletas mientras San sólo bebía un poco de agua.
- Fue doloroso - Soltó San - pensé que nunca acabaría - Decía mientras continuaba bebiendo de su agua.
- Lo entiendo Sannie, me hubiese gustado pasarlo contigo - Dijo aún comiendo.
-¿En serio? - Dijo elevando una ceja.
Wooyoung recién notó lo que acababa de decir.
- Yo... B-bueno... - Estaba muy nervioso. San empezó a reírse, le parecía tan lindo.
- Ven aquí - Lo levantó y ambos se dirigieron hacia el salón de música. Wooyoung pensó que entrarían pero este lo rodeo. Había un pequeño patio donde no había nadie justo detrás del salón.
San lo acorraló contra la pared.
- Fue doloroso porque no estabas conmigo - Soltó sin quitarle la vista, su corazón latía rápidamente - No podía pensar en nadie más Wooyoung, queria tenerte... Me moría por tomarte...
Se acercó a sus labios y dejó un suave beso, Wooyoung puso una mano sobre su rostro, no sabía como reaccionar, por primera vez se quedó sin palabras.
- Algún día te marcaré Wooyoung - Dijo pasando dos dedos por su cuello - Serás mío por siempre... Te haré el amor tantas veces...
Wooyoung estaba hipnotizado por todas las palabras que salían de los labios de San.
- Sannie, yo... - San lo cogió del rostro y le sonrió - Me pones nervioso - Se sinceró haciendo que San riera suavemente.
- Lo siento Woo - Beso su mejilla.
- No te preocupes, solo... También me gustaría que lo hagas Sannie... - Le sonrió.
San unió sus labios, Wooyoung le correspondió, amaba aquella sensación, San lo tomó de la cintura profundizando aquel beso.
La campana sonó, debían volver pero antes San le dio un corto beso en el cuello ahogandose en aquel delicioso aroma.
A penas llegaron a clases en lo que esperaban San se dirigió a su sitio con dos pequeña bolsas.
- Son para ti y para Mingi - Recuerda comer de a pocos Woo - Le dirigió una última sonrisa antes de irse.
Cuando Wooyoung llegó a casa le dio su bolsa a Mingi, ambos tenían chocolates de todos los sabores, y la bolsa de Wooyoung tenía una pequeña carta.
"Te amo Wooyoung, mi precioso Omega"
Amó que San hiciera aquel detalle se sentía emocionado, y Mingi estaba más que encantado.
-Sannie es el mejor - Decía mientras probaba uno de sus dulces.
San por otro lado se encontraba cenando con sus padres, más bien su padre hablaba de todos los logros que había conseguido con el matrimonio de su hermana y él y su madre escuchaban.
- y ahora con lo de los Kang estaremos en la cima - Decía dando grandes mordisco a su comida - dime hijo ¿Cómo van las cosas con él? ¿Verdad que es precioso?
- Eso supongo - Dijo desinteresadamente.
- Pero hijo ya tuviste tu primer celo, debió causarte algo, ya sabes estaba cerca supongo - Dijo notando el desgano de San.
- No lo estaba - Dijo comiendo.
- Vamos San, el muchacho es bellísimo, será un excelente Omega, les estamos dando la oportunidad de que se conozcan desde ya.
- Supongo que simplemente no me llama la atención o que se yo - Dijo sin interés - Debo hacer mis tareas.
Se fue con dirección a su cuarto, se sentó en su escritorio y dio un fuerte suspiro, realmente le resultaba estresante cada que se sentaba a comer con su padre.
Sacó sus cuadernos y lapiceros, empezó a hacer sus tareas, cuando llevaba cerca de una hora se sentó a pensar.
Abrió su tercer cajón y sonrió, sacó la primera nota que le dio Wooyoung entre los días que se conocieron.
"Alisté tus cosas Sannie, tocaste genial, te quieroooo"
Recordó como aquel día se quedó hasta la salida, ya que tenían una presentación al día siguiente, cuando volvió todos se habían ido, las cosas de todos los que llegaron de la banda estaban esparcidas, en el caso de San toda sus cosas se encontraban ya bien guardadas en su mochila y una pequeña nota escrita con letras enormes se encontraba sobre su esta.
Sonrió mucho al leerla, Wooyoung había robado su corazón desde hace ya tanto.
"Odio que estés triste Sannie, se que a veces no puedo hacer mucho para que te sientas mejor pero quiero que sepas que te quiero mucho y siempre voy a estar para ti"
Aquella nota se la escribió unos meses después de conocerse, el tío de San había fallecido, solo le contó a Wooyoung cuanto le dolió esto, su tío representaba mucho para él, había sido mucho más cercano a él que su propio padre, no espero encontrarse con aquella nota cuando sacó sus cosas de su mochila y esta estaba en su cartuchera, no se lo dijo... Pero había derramado algunas lágrimas leyendo esta. Siempre hallaba maneras de sorprenderlo.
Wooyoung podía muchas veces también sacar su lado más despistado y aniñado.
"Si no te sabes el cumpleaños de todos los de Super junior juro Choi San que no dejaré de molestarte todo el día, hablaré más fuerte de lo normal y tu y yo sabemos que no lo soportarías"
Reía al recordar como aquel día tuvo que aguantar a Wooyoung chillando todo el día, este corría por toda la escuela siendo perseguido por Wooyoung, ambos morían de risa, Wooyoung le gritaba el cumpleaños de todos los integrantes mientras San respondía con un "¿que dijiste? Lo siento no te oigo" haciendo enojar mucho más a Wooyoung.
Recordó que tras unos meses San estaba tan encantado con aquel grupo como Wooyoung, y que le llegó a comprar algunas cosas de ese grupo.
"El eunhae es real y nadie lo va a negar o les pego"
Algunas de sus notas eran demasiado random pero aún así las guardaba todas, cada palabra que salía de los labios de Wooyoung siempre le parecía tan importante.
" El chocolate con chisito es delicioso y deja de decir que no es así Choi San"
Recordó cuando Wooyoung había comido de esa manera y le pareció demasiado extraño, todo en él le parecía extraño en aquel momento.
" Choi San ahhhh te quiero"
Aquella nota llevaba pequeños dibujos de ambos en un intento de anime mal hecho, rió mucho tras pensar en todo lo que hacían cuando se empezaban a conocer mejor.
Tenía muchas de esas, las guardo, siempre que las leía sonreía y recordaba que no todo podía estar tan mal si Wooyoung estaba en su vida.
Habian pasado por muchas cosas juntos en todo ese tiempo. Se recostó en su cama, quería verlo, quería tenerlo con él en esos momentos, abrazarlo, besarlo, oler aquel delicioso aroma.
Ya se acercaba fin de año, ambos continuaban con aquella relación, se besaban a escondidas, muchas veces San quería llegar más allá pero sabía que no era el lugar correcto.
- Mañana será el último día Sannie, de ahí no nos veremos hasta en dos meses - Dijo triste cuando se dirigían a la salida.
- Lo sé Woo, también me apena - Dijo serio - pero cuando nos volvamos a ver te traeré algo delicioso ¿bien?-
- Está bien Sannie - Sonrió animado.
- Woo - Dijo tomándolo del brazo.
- ¿Que pasa Sannie? - Dijo sorprendido.
- ¿Crees que pueda ... ir a tu casa? - Dijo algo nervioso. Sabría que eso implicaría mentir pero ya le daban permiso de salir algunos lugares sin supervisión, lo pensó desde el día que le dieron permiso de ir a la casa de Yunho para hacer un trabajo juntos.
- Eso sería genial Sannie - Se le iluminaron los ojos.
- Mañana quedamos cuando ¿bien? -
- Sii Sannie - Le dio un fuerte abrazo que este de inmediato correspondió.
Era su último día y Wooyoung estaba emocionado por llegar a su escuela, quería ver a San, quería estar con él.
Se sentó nervioso, su omega se emocionó cuando sintió su aroma. Este se dirigió a su sitio.
- ¿Como estás Woo? - Dijo tomándolo de la quijada, este solo atinó a reirse nervioso.
- Bien Sannie - Sonrió, aquel grupo no dejaba de mirarlos, odiaban demasiado a Wooyoung tanto, habrían buscado una manera de dañarlo si no fuese porque este paraba con San para todos lados.
Llegó la hora de recreo y en automático San llevó de la mano a aquel pequeño patio tras la sala de música. Este quiso hablar pero San tomó sus labios, Wooyoung correspondió feliz, rodeo con sus brazos el cuello de San. Amaba estar así con él, San empezaba a meter su lengua sorprendiendo a Wooyoung, casi siempre eran besos suaves los que se daban pero San se adueñaba de su boca de manera apasionada, trató de seguir su ritmo pero San era dominante, empezó a pasar su mano por toda su espalda. Wooyoung tenía las mejillas rojas, se empezaba a excitar demasiado.
San se apegó a él, Wooyoung pudo sentir su erección.
- Sannie - Dijo cuando se separaron.
- Lo siento Woo, no puedo evitar pensar en que no te veré tan seguido y - Posó su pulgar sobre el lunar que Wooyoung tenía en el labio - .... hay tantas cosas que quiero que hagamos.
San empezó a besar suavemente su cuello, mientras una de sus manos se iba al trasero de Wooyoung, presionaba suavemente. Hacia que sus erecciones se rosaran.
- San... mghmm...- San empezó a desabotonar la camisa de Wooyoung, empezaba a dar lamidas, sabía que debía parar, pero quería más .
Dio un gran suspiro antes de separarse de Wooyoung sabía que si continuaba con aquello no pararía. Este empezó a acomodarse rápidamente la ropa.
- Sannie - Se dirigió a abrazarlo - te amo.
- Y yo a ti Woo, como no tienes idea - Besó su rostro por todos lados, el omega de Wooyoung se sentía querido, sentía todo el cariño de su alfa.
Tras esto quedaron que día podría ir San, Wooyoung estaba muy emocionado por presentarle a sus padres, moría por pasar un día con él.
Antes de despedirse en la salida San lo abrazó fuertemente, aún no estaba seguro si le darían permiso para aquel día pero esperaba de corazón que si. Habían quedado para después de dos semanas un sábado.
Wooyoung llegó a su casa algo triste, no sabía que hacer ahora que no podría hablar con San a penas empezó a sacar sus cosas de su mochila notó que tenía un papel en el bolsillo del costado el cual es para poner la botella.
¨Omega precioso, no te sientas mal si no nos llegamos a ver, sabes cuanto te amo y eso no cambiará, eres el niño más hablador y molestoso que he conocido y no cambiaría absolútamente nada de ti amor, eres perfecto, amo tus gritos, amo que te apasiones tanto con todo lo que te gusta, te admiro por lo fuerte y decidido que eres, Jung Wooyoung eres mi omega perfecto¨
Su corazón empezó a latir rápidamente, releyó aquel papel si quiera unas diez veces más. Daba pequeños grititos emocionado.
San por otro lado llegó a su casa algo molesto, sabía que había una gran posibilidad de que no le dieran permiso pero haría de todo para poder ir a ver a Wooyoung.
Empezó a desvestirse, se cambió completamente con ropa cómoda. Comenzó a sacar todas sus cosas de su mochila, notó que al final de la mochila había una pequeña hoja de color morado. Sonrió incrédulo. No podía ser cierto que ambos hicieran lo mismo...
¨Sannie, te voy a extrañar mucho, espero en verdad que puedas venir, en caso de que no, quiero decirte que te amo muuuuucho, amo todo de ti Sannie, me encanta la manera en que siempre me tratas, amo que siempre te preocupes por mi, recuerda que no importa cuan difíciles se pongan las cosas siempre voy a estar para ti. Por cierto Choi San, no te atrevas a volver si no tienes de memoria la letra de Tok tok tok de Suju, recuerda que el Trot es para nosotros, nuestros dones no deben estar ocultos, ok ok es broma pero igual quiero que te la aprendas... No te olvides que no importa que pase, eres mi luna hermosa, mi alfa "
Sonrió mucho al leer aquella nota, incluso en su manera de escribir era tan único. No podía estar más enamorado, no importaba que debía buscar la manera de ir a su casa, tenía que verlo.