Wooyoung estaba realmente muy cansado, no había dormido casi nada en los últimos dias.
Se adentraba en aquel salón, recordaba que ese día había una velada en el colegio, los alumnos se quedarían hasta la noche, muchos presentarían sus talentos, ya sea poesía, baile, canto. No quería quedarse realmente, necesitaba dormir unas horas, y para él no era obligatorio.
Daría la última clase y se retiraría, lo bueno de aquel día era que les permitirían ir con ropa casual, no debía usar la molesta camisa, y los niños también debían sentirse cómodos con aquello.
- Bien, niños hoy hablaremos de un personaje importante dentro de la astronomía moderna, Nicolás Copérnico - Suspiró dirigió su mirada a aquellos niños, todo el salón estaba hecho colores, todos habían vestido como para una fiesta, sonrió.
De pronto vió a aquel gatito, toda su ropa era negra, pese a la simpleza de su ropa su encanto salía de manera natural, combinaba perfectamente con sus orejas y cola. Era tremendamente bonito.
- Antes de que este importante astrónomo apareciera todo el mundo creía que los planetas giraban al rededor nuestro - Decía dibujando en aquella pizarra - Fue por él que apareció la teoría "heliocéntrica" una teoría que afirma que somos nosotros quienes orbitamos al sol.
- ¿Porqué heliocéntrica? - Escuchó de San, amó la forma en la que giraba ligeramente su rostro.
- Porqué uno de los elementos químicos del que está compuesto principalmente es el helio.
- ¿Entonces el fue el primero en darse cuenta? ¿cómo se dió cuenta?- Decía un niño de adelante.
- No - Sonrió Wooyoung - El primero en descubrirlo fue el astrónomo Aristarco de Samus en el siglo III antes de Cristo, pero, Copérnico fue quien lo pudo comprobar - Sonrió al ver la curiosidad en aquellos niños, San sonreía emocionado.
Wooyoung estaba feliz, las clases siempre daban buenos resultados, amó que le pusieran a una clase joven ya que sabía que su curiosidad estaba más despierta que nunca, amaba generar un comportamiento científico en ellos.
- El sol es una estrella enorme cuya gravedad nos atrae hacia él.
- ¿Porqué no nos chocamos entonces con él? - Wooyoung se acercó al sitio del pequeño curioso, no entendía Porqué una tremendas ganas de tocar esa pequeña cabecita lo tentaba.
- Eso se debe a que tenemos la velocidad justa para continuar girando al rededor suyo.
Wooyoung pensaba en hacer la clase bastante corta, no esperaba que los niños estuvieran dispuestos a hacer tantas preguntas y verse tremendamente metidos en el tema.
La clase acababa, tomó asiento indicándoles que ya podían salir. Todos se iban, San se demoraba mucho, una vez que todos estuvieron afuera este se quedó. Wooyoung se sorprendió cuando esté se le quedó viendo.
- Le traje esto - Dijo por fin, un pequeño jugo de chocolate se postraba en su mesa - Es muy rico, Jongho siempre trae muchos, quería que lo probará.
- Oh, Sannie, muchas gracias - Dijo tomándolo con mucho cariño.
- ¿Se quedará? - Dijo sonriendo.
- No lo creo Sannie - poniendo la pajilla en la cajita - debo hacer muchas cosas.
- Ou, en verdad me hubiera gustado estar con usted, bueno, Jongho y Yeosang están emocionados por conocerlo, siempre les hablo de que usted un gran maestro y - Miraba como San parecía realmente querer que se quedará -
- Sólo un rato entonces - Le sonrió - Será bueno conocerlos.
- Si - Dijo emocionado.
- Déjame guardar todo -
Tras unos minutos ambos se encontraban hablando tranquilamente, San preguntaba muchas cosas, Wooyoung contestaba a todo tranquilo.
No pasó mucho para encontrarse con los tutores de San, este los abrazó fuertemente, Wooyoung observó la escena con ternura, pensó que no podía ser más dulce cuando de pronto escuchó un ronroneo de parte de San al abrazar a aquel chico rubio. Nunca pensó que San podía hacer esa clase de sonidos, era demasiado para él.
Parecía sentirse muy como con él.
- Nuestro Sannie no deja de hablarnos de usted - Decía Jongho tendiendole la mano, Wooyoung respondió con una sonrisa.
- Soy Wooyoung - Sonrió - Es muy curioso - Dijo contento - me alegra que les diga eso, Sannie es un buen alumno.
San sonreía, amó que el maestro estuviera ahí.
- Quiero ver el concurso - Wooyoung se quedó perplejo cuando San lo tomó de la mano, Jongho se rió, San siempre era así cuando tenía confianza, aquel maestro realmente le debió haber brindando un buen trato para que este hiciera algo así. Tomó de la mano a Yeosang y camino lentamente, viendo cómo era el lugar en el que su niño pasaba más de 6 horas diarias.
La pequeña mano de San era cálida, sonrió al sentir aquellas uñitas largas, su miraba estaba atenta a los que se presentaban, algunos tocaban algún instrumento, otros bailaban o cantaban.
- ¿Te gusta hacer alguna de esas cosas San? - Dijo Wooyoung notando que su mirada era una de total atención, y aún su mano sujetaba la de él fuertemente.
- No - Dijo negando con su cabeza -Jongho quería que aprendiera a hacer algunas de esas cosas, pero soy muy malo en serio, cuando quiso meterme a clase de piano me dijeron que debía cortarme las uñas - Lo miró muy serio - Nadie debe tocar mis uñas, no podría defenderme ¿Sabe lo malo que fue Jongho?
Wooyoung reía, San era todo un drama en persona.
- También intenté con bailar - Dijo inclinando su cabeza - Pero cuando lo hice Yeosang me dijo que me detuviera. ¿Qué es un baile erótico maestro? Lo escuché susurrarle a Jongho eso, y luego me prohibieron hacerlo.
Wooyoung abrió mucho los ojos, pensaba que San quizás por aquella apariencia podría dar otro sentido en su forma de bailar.
- Yo - Por primera vez en su vida se sintió nervioso ante una pregunta, San lo decía con mucho inocencia - Supongo que si él lo dijo, él debe decirte.
San sonrió.
- Tiene razón, le preguntaré más tarde - Wooyoung negó con la cabeza.
- Quizás puedes escribir, también es un talento - Dijo sonriendo - Poner tus pensamientos en un papel de manera que puedas cautivar al lector es un muy buen talento.
- Eso es una buena idea - Dijo animado - ¿Sobre qué debería escribir?
- Quizás tus sentimientos, o una historia - Dijo sonriendo.
- Puedo escribir quien me gusta y hablar sobre él - Dijo con una sonrisa.
- Supongo que si, puedes empezar por escribir algo así - Dijo soltando su mano para acariciar su cabeza con cariño.
- Mi libro estará lleno de usted maestro.
Wooyoung se detuvo en seco ¿Qué acababa de escuchar? San había dicho aquello con mucha inocencia, sus mejillas se ponían rojas, no podía creer que se atreviera a decírselo, pensaba en un modo de contárselo, quería poder ser honesto con sus sentimientos y pues si escribía algo, obviamente le encantaría que Wooyoung lo leyera, y obviamente todo sería sobre él.
Lo pensaba detenidamente, ¿Porqué debía guardarselo si eso era lo que sentía?
- San -
- Sannie vamos a comprar algo de comer, ¿Viene con nosotros profesor Jung?
- Ahh yo,ya debo irme - Dijo Wooyoung un poco nervioso.
- Oh bueno, Sannie despídete - Le dijo Yeosang con cariño -
Wooyoung se quedó perplejo cuando San de repente lo abrazó, correspondió tranquilo pese a sentirse terriblemente incómodo después de escuchar la confesión de San. Escuchó aquel ronroneo que le pareció tan lindo cuando le presento a Jongho y Yeosang.
- Nos vemos mañana - Dijo antes de tomar las manos de Jongho y Yeosang quienes lo hacían saltar, pudo escuchar una risa, esta era muy aguda y juguetona.
Se fue rápidamente, ¿Qué diablos acababa de pasar? San estaba, ni siquiera podía completar la oración en su cabeza, suspiró, si bien es cierto, no era la primera vez que le pasaba, había siempre mantenido su carácter tranquilo al explicar que jamás podría pasar nada, uno porque estaba casado y dos porque era más que prohibido, pero San era el primero que era tan joven, debía pensar en dejarle las cosas claras, quizás solo se había confundido.
Su trato quizás lo hizo confundir las cosas.
Se fue a su casa, debía pensar mejor todo.