Su madre le preparo el té, conversaron un momento, Wooyoung no quería hablar aún del tema, prefirió esperar al siguiente día. Era mejor sentir la comodidad de su casa sin pensar en aquello.
Su madre al principio quiso saber que pasaba pero comprendió que no quisiera hablar del tema. Ambos cocinaron juntos, pasaron una tarde tranquila, Mingi llegó y prepararon una torta. Sabía que necesitaba aquello, estar con ellos.
Su padre se les unió en la cena. Se sentia feliz en aquel lugar, olvidaba por un momento todo lo cargado de emociones que estaba por San.
Era algo tarde por lo que se dirigió a la habitación que solía compartir con Mingi y ahora estaba remodelada. Wooyoung solía enviarles fuertes cheques a sus padres para que pudieran vivir cómodamente.
Se recostó tranquilo a lado de Mingi, este se abrazaba a él pese a ser mucho más grande, miraba el techo, se sentía bien saber que sus padres y hermano estaban cerca. Tras un rato bromeando Mingi se durmió.
Él no podía dormir, odiaba que la idea de volver con San rondará su mente Tenía que recordar el porqué lo dejó ir, tenía que verlo. Tenía que ver aquella nota que fue su despedida, y el inicio de su intento por olvidarlo.
No quería despertar a Mingi, este estaba abrazado a él cual pequeño koala. Se despegó cuidadosamente y se puso sus zapatos.
Se dirigió a aquel sótano, muchas herramientas de su padre estaban esparcidas por ahí, pasó por estas, llegó al fondo encontrándose con aquel cofre, evito todos los lindos mensajes, solo necesitaba uno para recordar el porqué dejaba ir a San.
"Tu no significas nada. Todo fue para que mi alfa se divirtiera. Que tú no entiendas me irrita. Perdonarás esto pero no estaré explicándote siempre idiota. Mi estúpido amor fue mentira. No eres una boba luz como piensas. De tu estúpida Luna. Ridículo"
Lo releyó tantas veces, ahora volver a posar sus ojos en ese trozo de papel solo le traía amargos recuerdos.
Las lágrimas nuevamente empezaban a acumularse en sus ojos, iba a dejar aquella nota, planeaba botar todo... Cuando notó algo extraño...
"Tú no significas nada. Todo fue para que mi alfa se divirtiera. Que tú no entiendas me irrita. Perdonarás esto pero no estaré explicándote siempre idiota. Mi estúpido amor fue mentira. No eres una boba luz como piensas. De tu estúpida Luna. Ridículo"
<Tú significas todo para mí. Sé que no me perdonarás, pero estaré siempre. Mi amor eres luz de luna>
Empezó a sollozar fuertemente. No podía creerlo, ¿acaso sería cierto? ¿San había enviado un mensaje oculto? Llamó a Yunho rápidamente.
- Aló - Escucho la voz somnolienta de Yunho - Necesito su número por favor, el de San-Dijo desesperado.
- Ammm bien Woo - Escucho aquella perezosa voz.
- Disculpa por molestarte a estas hora Yunyun, sigue durmiendo - Dijo disculpándose al notar que el número ya había llegado con el número de San.
- Bien- Escucho como este volvía a dormirse.
Llamó a San de inmediato. Este contestó después de un rato.
- Aló - Aquel tono tan frío - ¿Quién es?
- San yo... Necesito que hablemos - Dijo aún sosteniendo aquel papel en la mano.
- Woo - Escucho la voz de San sorprendida - Bien, iré por ti.
Wooyoung se sentía nervioso, su corazón se aceleraba, escuchó aquel carro estacionarse afuera. San podía saber dónde estaba porque este podía sentirlo por el lazo. Salió con aquel papel en mano.
- San... - Fue todo lo que artículo, entregándole aquel pedazo de papel.
- Yo... Wooyoung, no sabia si entenderías.
- Entonces si lo hiciste - Sentía como el Omega de Wooyoung moría otra vez por estar con él.
- Wooyoung no hay nada en este mundo que ame más que a ti - Dijo prácticamente con su corazón en la mano. Lo tomo de la cintura y lo apegó a él, Wooyoung no puso resistencia.
- San, me lastimaste ¿como diablos esperabas que encontrara el mensaje?
- Simplemente tenía esperanza en eso Wooyoung
Aquella luna brillaba sobre ambos.
- San no vuelvas a dejarme - Dijo abrazándolo fuertemente - no seas idiota y déjame opinar en todo esto- San rio suavemente, lo abrazó con cariño.
Luego tomó su rostro con una mano y unió sus labios. Había extrañado esos labios, extraño que este le correspondiera de esa manera.
- Mi amor no lo haré - Dijo besando su nuca - Ven conmigo, déjame tenerte - Susurró en su oído.
- Quiero ser tuyo San-vio aquel hermoso brillo en sus ojos.
Wooyoung cerró la puerta suavemente, dejó una corta nota sobre la mesa avisando que tuvo que salir de emergencia. Llegaron al departamento, observó a su alrededor, todo lleno de tonos fríos.
San lo llevó a su habitación. Lo recostó en su cama, no le quitaba la vista de encima.
- Mi amor - Dijo con cariño tocando su rostro.
- Te extrañe demasiado Sannie - Dijo con los ojos cristalizados.
- Y yo a ti bebé - dio un corto beso en su rostro.
Wooyoung se acurrucó entre sus brazos, quería sentir el calor de los brazos de San. Respiraba aquel aroma que lo volvía loco.
- WooYoung, me alegra saber lo mucho que lograste, siempre supe que serias diferente.
-¿diferente? - Dijo divertido.
- Omega bullicioso - Dijo con cariño - sabes, siempre estuve pendiente de lo que hacías. Aquellos programas, amaba tu risa, el modo en el que te esforzabas.
- Choi San, potencial acosador - Dijo divertido.
-Eso no es cierto.
- Noté la foto en tu mesa - Dijo divertido haciendo que San se diera una bofetada mental.
Había olvidado que la había dejado ahí, bien no se imaginaba que Wooyoung lo llamaría.
- No es lo que crees - Dijo riendo nervioso.
- ¿Ah no? - Elevó una ceja. San simplemente empezó a dar cortos besos en su cuello
- Puede que si sea lo que piensas - Dijo una pequeña mordida - Puede que necesitará tenerte desde hace tanto.
- Aghm ... San - Daba leves mordidas por su piel.
-Puede que me tocara pensando en ti, pensando en lo hermoso que eres - Dijo empezando a quitar su polo. Su mirada aún fija en el.
- San - Dijo serio Wooyoung antes de que este continuará.
- Ese día en la escuela, tú... Me heriste realmente, lo que dijiste, en verdad quería odiarte.
- Woo, fui un idiota, estaba desesperado, de hecho lo sigo estando porque no te pase nada.
- De cualquier manera creo que te pasaste.
- Te lo compensaré, lo prometo Wooyoung - Dijo abrazándolo fuertemente - Por favor perdóname por eso.
- Bien San es solo, nunca pensé que te escucharía decir algo así, mucho menos... En frente de tantas personas
- Soltó con mucha tristeza en la voz- Lo que más me molestaba era que ni así podia odiarte San.
- Nunca quise llegar a eso Woo, sabes que jamás hubiera hecho algo así - Dijo viéndolo a los ojos - Pero la idea de perderte Wooyoung, la idea de que podías morir, prefería que me odiaras y continuarás con tu vida
- Wooyoung miraba como en aquellos ojos el arrepentimiento estaba presente, sentía al alfa de San lloriquear regañado. Nunca había sentido algo así en un alfa, San podía llegar a ser tan dominante y fuerte y a la vez podía llegar a mostrar tanta debilidad en frente suyo.
Recordó en aquel momento también el como cuido de él, el cómo lo defendió de tantas personas, como salió de su zona de confort solo por satisfacer a Wooyoung en aquellos años.
Una balanza mental venía a su mente, contaba en aquel momento todo lo malo que había hecho este y lo bueno. Definitivamente eran pocos los errores de San comparados a lo bien que lo había tratado. Estaba seguro de amarlo, estaba seguro de querer volver a sus brazos. Dió un fuerte suspiro.
-Bien San, supongo que debo dejar eso en el pasado Dijo con la voz suave.
- No quiero volver a verte así - Dijo con la mirada perdida - No fue tu enojo lo que me mató sino tu indiferencia, me hablaste como si realmente no te importara
-No iba a dejar que me vieras mal - Dijo serio.
- Lo sé Wooyoung - Dio un corto beso en su frente - Nunca dejes que nadie te vea mal, ni siquiera yo. Wooyoung tomó su rostro con suavidad
- Te amo Choi San, aunque a veces me resultes desesperante te amo mucho - Dijo sonriendo.
-Y yo a ti Wooyoung - miraba su rostro con mucho amor - como nunca podré amar a nadie. Tomó sus labios y empezó a besarlo lentamente. Comenzó a quitar lentamente toda la ropa de Wooyoung, quería volver a ver aquel hermoso cuerpo.
- San... Deja de verme así - Wooyoung se puso nervioso tras sentir la penetrante mirada de San encima de él.
Vio como una sonrisa se formaba en sus labios.
- No puedo verte de otra forma si te tengo así - Dijo acercándose a dejar suaves besos por su piel.
Empezó a quitar toda su ropa, Wooyoung lo observaba nervioso, amaba el cuerpo de San, amaba la forma de sus hombros, aquella marcada clavícula, amaba todo de su cuerpo. Se le acercó y empezó a besar su cuello con mucha dulzura, Wooyoung soltó una suave risita, San empezaba a hacerle cosquillas.
- Extrañaba esa ruidosa risa - Lo miro con aquellos ojos, brillaban de manera hermosa.
-¡Hey!- Dijo tras sentir los fuertes apretones en sus mejillas.
- ¿Porqué eres tan bonito Woo? - Sentía sus mejillas rojas, San siempre causaba aquello en él, hacia que sintiera tantos nervios, hacia que sintiera tal calidez...
- Deja de decir esas cosas - Dijo desviando la mirada. San rio bajo y tomó su rostro con cariño, plantó un suave beso que empezó a profundizarse más, Wooyoung sentía la erección de San rozar con la suya. San movía la pelvis de manera deliciosa, Wooyoung no podía creer lo bien que se sentía, ambos olvidaban todo a su alrededor.
La luna parecía ser siempre dueña de aquellos momentos en el que sus corazones volvían a reencontrarse.
San dejó un camino de besos hasta llegar a su erecto pene, daba pequeñas lamidas, mientras se masturbaba con la otra, era demasiado excitante tener a Wooyoung nuevamente así.
Notó como su ano lubricaba y botaba aquel líquido, dio una lamida probando aquel delicioso sabor. Era embriagante.
- San... Mghmm... Quiero.... Dijo entre gemidos. -Vamos Wooyoung pídemelo - Dijo jugando con su pene por su entrada.
- Mételo - Dijo ansioso, quería tenerlo. San no demoró en hacer caso, rápidamente introdujo su pene, Wooyoung nuevamente se sintió completo, San adoraba el rostro de Wooyoung.
Empezaba a dar fuertes embestidas, mientras besaba su cuello, daba lamidas por la marca. Wooyoung se retorcía de placer abajo suyo, San lo tomó cargado llevándolo hacia su pared, no dejaba de embestirlo.
Miraba como el pene de Wooyoung golpeaba contra su abdomen, no había imagen más perfecta, miraba aquellas mejillas rosadas mientras mordía su labio. Wooyoung se sujetaba del cuello de San.
- Mgmhm Sannie - Continuaba con las embestidas, cuando lo sujeto por el cuello.
- Mírame Wooyoung - Dijo haciendo que este hiciera contacto visual con él, no pudo con aquella imagen, aquel líquido blanco empezó a salir por el pene de Wooyoung, mientras Gemía fuertemente.
Lo llevó nuevamente a su cama recostándolo, continuaba con las embestidas.
- Mi Omega - Decía entre gruñidos - Solo mío.
Se acercó a la marca, daba cortos besos por ella.
- Hazlo San - Escucho aquello, era imposible. ¿Por qué le pediría algo así? El movimiento rítmico de su pelvis no paraba - Mghmm... Sé que quieres hacerlo...
- Woo... Yo... - Miraba con tanto deseo su cuello, era Wooyoung quien se lo pedía y no su Omega, no podía rechazar aquello...
Estaba por llegar al orgasmo, cuando clavó aquellos dientes avivando aquella marca, noto aquellos espasmos en el cuerpo de Wooyoung, todo era demasiado excitante, queria anudar dentro de él pero con la marca ya había cruzado el límite, salió de él rápidamente y empezó a exparcir su semen por el cuerpo de Wooyoung, era suyo nuevamente.
Después de verlo en tantas revistas, en tantos videos y añorar aquello, nuevamente era suyo. Le hizo el amor tantas veces esa noche, olvidaban todo, simplemente eran ambos amándose libremente.
¿Acaso está historia terminaría bien? ¿Podrían tener tanto el final que ambos querían?