- Ve San, Mingi y yo esperaremos acá afuera por si algo pasa - Dijo Yunho dándole seguridad. Mingi asintió.
El cuerpo de Matthew estaba a lado, aún respiraba pero, era difícil saber su estado después de lo deformado de su rostro.
- Saldré a llamar a la policia y una ambulancia - Dijo Mingi, la verdad es que no se atrevía ver a Wooyoung, no en el estado que se imaginaba.
Con demasiado miedo sujeto la manija de la puerta. Abrió lentamente aquella puerta, su presión subió, sus manos estaban heladas.
Vio mucha sangre en el piso. Su vista termino en aquel cuerpo al fondo, estaba desnudo y le daba la espalda, al parecer no lo había notado, su cabello aún era morado como la última vez que lo vió.
Sentia grandes punzadas en el corazón, cubrió su boca. No podía creer lo que miraba.
Wooyoung daba cortas risitas, mientras tocaba con cariño su abultado estómago, la sangre caía por sus piernas. Su espalda estaba llena de moretones, algunos arañazos.
Paso a paso, cada vez dolía más, su respiración se iba cortando. Se arrodilló al llegar a él, no tenía el valor de tocarlo.
No sabía que hacer. ¿Cómo estaría su rostro? Posó con miedo una mano en su espalda cuidando de no tocar ninguna herida, lágrimas gruesas continuaban cayendo.
Sollozaba sobre su otra mano. Wooyoung soltó una risita pero no volteo. Se levantó, tenía que verlo, era peligroso que estuviera en ese estado, no debía dejarse llevar por sus emociones.
Lo tomó del brazo y lo volteo. Su corazón latía fuerte. Su bello rostro, aquellas heridas, aquella mirada pérdida.
No podía ser que le hiciera eso a su pequeño sol, no era cierto...
- Mi amor - Pudo articular con la voz ahogada - Yo... -Este solo lo miraba con una sonrisa inocente. Se sentó como podía.
- Alfa.... Dijo inclinando su cabeza ligeramente.
San se apoyó en las piernas de este, estaba destruido, nada podía doler más en este mundo que ver a su precioso sol de esa manera. Lo habían matado internamente.
- No llores alfa bonito - No podía evitar sollozar fuertemente.
-¿Que te hicieron amor?- No podía con la impotencia. Tomó su rostro con cariño.-Lo voy a matar - Dijo con rabia-Te lo juro Wooyoung, voy a matarlo.
- La ambulancia ya está aquí San, debemos...- Yunho se detuvo al ver el estado de Wooyoung, bajó la mirada - San, deja que ellos se hagan cargo. Cuando esté bien podrás verlo.
Entraron paramédicos, San se alejó suavemente de él.
-Mi... mi alfa- Empezó a lloriquear. San con lágrimas en los ojos se acerco mientras uno de los paramedicos revisaba las heridas.
-Aquí estoy mi amor - Besó su mano suavemente, este le sonrió dulcemente.
Mingi no había entrado en todo ese tiempo.
Se llevaron a Wooyoung, San se fue con él en la ambulancia ya que este no parecía dejar de llorar si no lo tenía cerca. Mingi y Yunho se fueron en el carro de este.
- En definitiva perdió a los bebés - Dijo el doctor mientras continuaba revisando su cuerpo - Lo que me preocupa es su estado mental.
San escuchó aquello, no dejaba de tocar su rostro con dulzura. Este seguía con aquella sonrisa.
Era solo el omega y ni siquiera eso, este también estaba sumido en alucinaciones. Llegaron al hospital y se llevaron a Wooyoung, San estaba con todos en aquella sala, los padres de este llegaron. Su madre lloraba y se mantenia a brazada a su esposo, Mingi tenía la mirada fría y estaba apoyando en la pared. San y Yunho estaban sentados esperando a que les dijera algo el doctor. Pasaron unas horas cuando este salió.
- Wooyoung esta físicamente bien ahora, sus heridas sanaran, los bebés no sobrevivieron lamentablemente - Dijo.
San mardía su labio inferior por la rabia. Había dado todo los datos de su padre y del otro sujeto, estaba con sed de venganza pero su prioridad ahora era Wooyoung
- El problema es mentalmente, su Omega tiene el absoluto control, Wooyoung no tiene uso de razón. Vimos que sólo reconoció al dueño de la marca - Dijo mirando a San-Lo mejor será que tras salir de aquí pase tiempo con él, eso podría ayudar. Existen muy pocos casos como este, y lamentablemente en su mayoría... No todo sale bien. Podría mantener ese estado hasta simplemente desfallecer, usualmente los omegas no soportan mucho ese estado, me sorprende que... Siga vivo
San tenía ambas manos en su cintura mientras suspiraba, quería golpear algo.
- Le daremos de alta en dos o tres días, podremos curar bien sus heridas exteriores, de ahí su alfa puede intentar ayudarlo... Bien, eso es todo por ahora - Dijo haciendo una reverencia antes de salir de ahí.
La madre de Wooyoung se le acercó.
- San... Tienes que devolverme a mi bebé, él... No puede quedarse así... - Sollozaba.
- Yo... Lo cuidare con mi vida señora, se lo juro - Dijo con su alma en la mano.
Mingi no decía nada, Yunho se le acercó y tocó su hombro. Sabía cuanto le dolía todo esto, sabía cuantas cosas se guardaba.
Pasaron cinco días, San tenía toda su atención en el estado de Wooyoung, no lo había visto en todos esos días, sólo le informaban desde adentro sobre sus heridas, no había mejora con su estado mental.
- Bien señora, hoy en la tarde ya podrá salir, les recomiendo que preparen un ambiente cálido. La situación psicológica es terrible, estuvimos haciéndole estudios y este debe estar en suma comodidad.
- Yo ya me encargue de todo - se había matado los días anteriores preparando la mudanza, había comprado una casa.
Amueblo todo, lo lleno de colores cálidos. Tenía una preciosa chimenea y era de madera. Le costó pero no habia cosa que no haría por su Omega, moría por llevárselo y cuidarlo. Tenía que recuperarlo.
- Sus partes íntimas están en extremo sensible, debe aplicar las cremas con cuidado y obviamente no puede tener ninguna actividad sexual - San simplemente asintió.
No había averiguado nada en torno a lo policial, sólo se quedó en que estaban investigando a su padre, no quiso saber más por ahora...
Luego se encargaría de eso, por ahora quería a su Woo. Esperaron pacientemente, San tenía muchos nervios. Mingi comía la piel muerta de sus labios por los nervios dejando heridas, su madre le pedía que no hiciera eso pero sabía que la angustia lo mataba.
- Bien, aquí está – Dijo el doctor saliendo por aquella puerta, vieron como aparecía Wooyoung sentado en una silla de ruedas.
Su abdomen ya no estaba abultado. Llevaba una bata blanca, miraba a todos con desconfianza excepto a San a quien apenas vio quiso se acercara.
- Esta bien bebé, estoy aquí - Dijo sujetando su rostro con mucho amor. Wooyoung solo sonrió y asintió.
Todos tenían el semblante triste, Mingi solo le dio una mirada y quito la vista, no era soportable ver a su hermano así. Rascó su cabeza y salió de ahí.
La madre de Wooyoung se le acercó.
- Mi bebé - Este sonreía mientras seguía teniendo sujeta la mano de San. Su madre se agacho a su altura.
- Eres un niño fuerte mi amor, se... - Sollozaba - Sé que volverás a ser tú...
Yunho observaba todo con demasiada pena, Wooseok estaba a su lado, limpiaba sus lágrimas como podía.
San lo adentro a su carro, lo sento junto a él. Este jugaba con todo lo que veía. Tocaba todo como un pequeño niño curioso.
San conducía, su alfa contemplaba a su Omega, este era hermoso pero estaba tan ido. Parecía no poder mantener su atención en algo por mucho tiempo.
Llegaron a aquella hermosa casa, daba un toque tan hogareño. Lo subió en su silla con mucha dulzura. Este sonreía.
Se adentraron, todo estaba precioso, la chimenea estaba prendida dando calor a toda aquella hermosa sala. Todo estaba limpio, todo era hermoso.
Lo cargo con delicadeza hasta su cuarto. Este también era precioso, tenía una cama enorme, llena de colores rojizos. Había muchos peluches por todos lados, muchos eran enormes. Wooyoung se quiso acercar a estos. San lo dejó.
Dio un corto beso en su cabeza. Saco algo de ropa cómoda y empezó a cambiarlo, una polera enorme y pantalones de tela, algo que no le lastimara las heridas.
-Mi amor te preparare chocolate caliente - Dijo intentando que este le prestara atención pero este solo admiraba aquel enorme peluche de oso. Suspiró con nostálgia y salió.
Se fue a la cocina, preparó el chocolate para ambos con un poco de torta. Subió y entró a aquel cuarto encontrando a Wooyoung pensativo viendo a la ventana. Dejó ambos chocolates en la mesa de noche.
- Ven aquí mi amor - Este se dejaba cargar de manera tan sumisa. No ponía resistencia a nada.
A San le preocupaba... Acomodó la cama para poder acurrucarse, así lo hizo, se hecho y recostó a Wooyoung entre sus piernas.
Este se escondía en el espacio de su cuello, San lo apegaba a su cuerpo con mucha dulzura. Trajo uno de los chocolates y lo dirigió a los labios de este, no sin antes asegurarse de que este estuviera a una temperatura perfecta.
Wooyoung bebía tranquilo, no articula a ninguna palabra. Le daba pedacito de torta, mientras dejaba cortos besitos por su cuello, besaba aquellas horribles manchas moradas.
Comía de aquel pastel feliz, San por momentos le sobaba las mejillas limpiando los restos de torta.
- Mi niño hermoso, extraño que hables - Suspiro - Recuerdo cuando no parecías quedarte sin que decir – Se apoyo en su hombro mientras este continuaba saboreando el pastel en su boca - Tus gritos, tu risa alocada... Necesito tener eso Wooyoung.
Llevo nuevamente un pedazo de pastel a sus labios, lo hizo con mucho cuidado. Este lamía de su mano, de pronto sujeto está y continuo lamiendo.
San se sorprendió pero no le dijo nada, solo Besaba su cabeza con dulzura.
-Mghmm... Alfa... – Abrió mucho los ojos. ¿Acaso estaba gimiendo?
Wooyoung continuaba con las lamidas mientras apegaba sus glúteos al pene de San el cual empezaba a despertar.
- Mi amor no podemos hacer nada de eso - Dijo dando besitos por su nuca - Será mejor que durmamos. Al siguiente día debía aplicarle las cremas.
Lo tomó con cuidado y lo acostó, se dirigió a apagar la luz.
Volvió y Wooyoung se acurrucó entre sus brazos. San empezó a cantarle en el oído suavemente, Besaba sus mejillas por momentos.
- Alfa... Cántame más – Dijo cuando este dejó de cantar pensando que se había dormido. Río levemente.
- Bien amor –
"looking for Star, looking for love..."
Tras unos minutos cantando este se durmió en sus brazos. Se sentía jodidamente bien tenerlo con él, no existía nadie más para ellos.
Salió el sol, San abría los ojos, sentía un movimiento extraño en su pierna, se sorprendió, Wooyoung se frotaba en esta, mientras daba algunos gemidos suaves.
- Mi amor no hagas eso, te harás daño - Dijo alejándose suavemente.
- Alfa... - Wooyoung lo miraba confundido. Suspiró, debía bañarlo y hecharle aquellas cremas.
- Woo, primero nos daremos una ducha - se dirigió a abrir el agua caliente en el baño. -Bien amor vamos - Dijo empezando a quitar su ropa, mordió su lengua ligeramente antes de desvestirlo, no había nada que odiara más que aquellas manchas por su cuerpo pero debía verlas. Tenía que ayudar a sanarlas.
Quito aquella enorme polera con suavidad, Wooyoung lo miraba con deseo. Ignoro aquello. Quitó sus pantalones, su erecto pene salió dando un respingo, mordió su labio, debía centrarse. Wooyoung abrió las piernas.
- Alfa - Dijo en un corto gemido –
Notaba como este empezaba a liberar el lubricante natural. Se sorprendió, según lo que le decía el doctor todas las heridas se debían a que Wooyoung no había lubricado nada en todo ese tiempo.
Ahora miraba como este lubricaba en gran cantidad manchando todas las sábanas, pero toda excitación se le fue cuando noto hilos rojos entre el líquido, este mantenía teniendo heridas internas.
Se acercó a los labios de Wooyoung y dio un casto beso.
- Mi Woo, prometo que cuando estés bien haremos lo que quieras - Dijo mirándolo directamente intentando buscar el lado racional de Wooyoung - Pero ahora, déjame cuidarte bebé.
Wooyoung simplemente le sonrió. San se desvistio, su erecto pene también salió.
-Alfa... - Miraba este con mucho deseo. Empezó a acercar sus labios al duro pene de San.
- Mi amor no - Dijo yendo por una toalla, bien, la idea de bañarse juntos definitivamente no era buena.
Se coloco la toalla por la cintura y se dirigió con Wooyoung en brazos a la tina. Lo colocó en el agua caliente con cuidado y empezó a sobar con suavidad su cuerpo, lavo su cabello mientras esté jugaba con aquellos juguetes que San le había colocado previo a meterlo en esta. Lo secó con cuidado y lo recostó sobre la cama.
Tomó aquella crema y empezó a exparsirla con cuidado por las zonas afectadas. Su pene tenía pequeñas heridas por todos lados como si hubieran estado tirando de este. Lo hacía con todo el cuidado que podía, lo mismo con su entrada, lo distrajo con la tele para que este no empezará a lubricar nada.
Wooyoung miraba atento la tele en lo que San lo empezaba a vestir nuevamente. Antes de ponerle su polo empezó a repartir suaves besos por su pecho, terminando en sus labios.
- Te amo Woo, no importa que pase, me voy a quedar contigo, te voy a cuidar - Decía.
Lo llevo a la sala, este tocaba todo, no decía mucho, San intentaba hablarle pero este solo lo miraba confundido.
Prendió la tele, toda las noticias repletas con la aparición de Wooyoung, explicaban la situación deplorable que había pasado y los unicos sospechosos, su padre y aquel sujeto que se encontraba en aquel lugar. Miraba amargo todo. Wooyoung se le acercaba.
-¿Qué pasa bebé? - Le dijo con cariño.
- Sannie - Sonrió de costado, hizo que el corazón de San latiera rápido, no esperaba que lo llamara así. Sus manos temblaban, tenía esperanza... Quería volver a tener a su Wooyoung.
- Amor, Mingi vendrá más tarde, espero que puedas reconocerlo - Dijo suspirando.
Este solo negaba con la cabeza y jugaba con los hilos que salían de aquella alfombra. Tuvo una mañana tranquila, cocinó para los tres Wooyoung lo observaba todo el tiempo, sonreía embobado.
- Alfa bonito - Decía enamorado.
San sonrió, su Wooyoung siempre lograría hacer sentir esa calidez.
- Omega hermoso - Dió un corto beso en su nariz.
Luego continuo preparando todo. El timbre sono, este tenia un tono bastante dulce, San había pensado en absolutamente todo, no quería nada que pudiera irritar a Wooyoung. Mingi estaba en la puerta, podías notar sus nervios.
-Tranquilo - Sonrió San-pasa.
Mingi entró en aquella acogedora casa, notó que Wooyoung miraba la tele como hipnotizado. No le presto atención al entrar.
-Solo siéntate a su lado - Dijo San con una sonrisa.
Mingi así lo hizo, era extraño ver a Wooyoung así. Por lo general conversaban mucho y ahora parecía un pequeño niño.
- Woo - Dijo tranquilo.
Wooyoung apoyo su cabeza en una de las piernas de Mingi sin quitar la vista del televisor. Este sonrió y empezó a frotar su cabello con suavidad.
- Bien chicos ya podemos comer- dijo llevando los platos a la mesa a lado de la tele, prefería alimentar a Woo mientras estaba distraído en la tele.
- Supongo que tendremos que esperar - Dijo Mingi.
- Eso creo Mingi, yo... Lo cuidaré - Dijo mientras llevaba una cucharada a la boca de Wooyoung, este recibía todo entretenido.
- Vendré seguido, no quiero dejarlo en esto - Se sincero Mingi.
-Siempre serás bienvenido al igual que tus padres Sonrió.
- De cualquier manera en dos semanas tendré mi celo y pues deben cuidarlo - Suspiro - no le haré daño...
-Mamá estará feliz de tenerlo en casa, espero que para eso mejore en algo.
-Espero lo mismo
Comieron tranquilos, Mingi hablaba un poco con Wooyoung pero solo recibía una dulce sonrisa.
- Supongo que ya debo irme Woo - Beso su mejilla - Nos vemos otro día.
-Bebé grande –
Soltó juguetón haciendo que algo en el pecho de Mingi hiciera mucha presión. Así lo llamaba antes. Se fue antes de que las lágrimas empezarán a querer salir. San lo despidió en la puerta con una sonrisa.
- Espero que puedan venir todos a la siguiente –
-Lo haremos, quizá mamá te llame más tarde. San solo le sonrió. Volvió adentro notando a un Wooyoung somnoliento.
- Dormiremos temprano entonces – Dijo sonriendo con ternura, acomodó todo para llevárselo.
Así pasaban los días, San le daba toda la atención que podía. Ignoraba las llamadas de todos excepto las de la familia de Wooyoung y a Yunho.
Una semana desde que lo tenía consigo, muchos morían por saber su paradero, San no dejaría que nadie los perturbara. Ambos se encontraban recostados, San no dejaba de llenarlo de amor.
-Wooyoung dime... Tu color favorito – Siempre empezaba con aquellas preguntas, quería despertar a su lado racional poco a poco.
-San - Sonrió mientras daba besos a cuello.
-Tomaré eso como un avance - Dijo riendo.
- Dime... Tu sabor favorito - Dijo calmado.
- Tú...
Sintió un escalofrío recorrer su cuerpo. Aquello... Había sonado diferente.
Wooyoung no sabía salir de algunas palabras y básicamente consistían en Alfa y San. No quería hacerse ilusiones pero amo aquello.