San despertaba pensando en lo que pasó, se sintió avergonzado, no podía evitarlo, él estar así de enamorado lo asustaba, no podía pensar en otra cosa, y haber llegado tan lejos con Wooyoung de inevitable manera lo ponía feliz.
A la vez se ponía a pensar en la situación de Wooyoung, estaba casado. No tuvo que haber llegado a aquello, Yeosang y Jongho se enojarían tanto de saber que Wooyoung le hizo aquello, no podía ni imaginárselo.
Se alistó para ir a clases. Se sintió horrible cuando Wooyoung le dirigió una mirada molesta, se sentía muy mal. No sabia si debía pedirle disculpas o simplemente retirarse.
La clase terminaba, recordó todos los arañazos que le hizo, esperaba que no le ardiera, miraba sus brazos los cuales estaban cubiertos por aquella camisa blanca.
Los días pasaban y Wooyoung continuaba ignorándolo. San no le contaba a nadie sobre las cosas que hacían, era su secreto, se ponía pensar tanto en como se sentiría Wooyoung.
Se daba cuenta que llegaba fin de año, necesita pensar, Wooyoung de seguro pensaba irse, realmente no quería que fuese así, no por su culpa. Tenía que hablar con él, aunque por el trato de este le resultaba difícil acercarse.
Se mantenía irritado, Yoongi empezaba a ser un problema, parecía querer provocarlo, se había ganado más de un arañazo de parte de San, lo tocaba sin permiso y se le acercaba demasiado.
- Vamos - Le decía mientras lo acorralaba en el baño.
- Vete de aqui - Le decía molesto.
- Somos iguales - Decía acercándose más - Imagina los bebés tan lindos que tendríamos.
- Yo no quiero eso -
- Pero puedes tenerlos, yo podría dártelos - Dijo tomándolo de la quijada.
- No quiero nada de ti, y si me sigues molestando juro que voy a romperte la cara - Dijo San poniéndose a la defensiva.
- Deberías darme una oportunidad - Dijo alejándose - Me pareces demasiado lindo.
- Tú a mí no - Dijo molesto antes de irse.
Lo odiaba, invadía cada que podía su espacio personal.
- ¿Cómo estás gatito?
- No muy bien Baekho - dijo encontrándose con este por aquel enorme patio - Creo que el maestro se enojó porque lo arañé.
- No creo que este enojado Sannie, aunque si te disculpas estaría bien.
- Me gustaría acercarme pero nunca está solo.
- Ahora lo está, se quedó revisando los exámenes en nuestra clase. Ve a pedirle disculpas - Baekho le sonrió.
- Gracias
Se fue corriendo a su clase, lo observó sentado, revisaba aquellos exámenes, su vista estaba centrada en ello. Su corazoncito empezó a latirle rápidamente.
- Maestro yo... -
- San - dijo suspirando y apoyándose en la silla.
- Sólo vine a disculparme con usted maestro - Dijo acercándose - En serio lo siento, no puedo controlarlo, usted debe estar muy molesto conmigo, no quiero meterme en su relación, y no quiero ser mala persona pero - Sus ojos se cristalizaban - No puedo evitarlo - Su vocecita apagada hizo que Wooyoung se sintiera terrible.
- San si es por mi matrimonio -
- No lo diga - Dijo serio - Si la ama, está bien, no voy a pedirle nada nunca más, no dejaré de escribir, después de todo es algo que resultó gustarme mucho, no podré evitar que usted sea el tema principal, pero tranquilo yo - Se detuvo cuando sentía que su corazón se rompía - No le entregaré más cartas, su... Su esposa es muy bonita.
- San -
- La ví ese dia, claro, usted es así de atractivo obviamente iba a querer estar con una mujer así.
- San - dijo intentando cortar a aquel niño que parecía estar al borde de las lágrimas - Me voy a divorciar - Tuvo que soltar cuando esté parecía demasiado dolido.
San se calló, se encontró con los ojos de Wooyoung, sentía su corazón salirse de su pecho, no sabia si era la emoción, luego se sintió mal, ¿Porqué se divorciaban? ¿Era su culpa? No podía ser cierto, entonces si era una mala persona.
- Escúchame San - Dijo levantándose - No quiero que te llenes de ideas extrañas, hace mucho que ya pensaba en separarme. No pienses en nada malo - Se agachó y tomó su quijada - continúa con las cartas, me gustan mucho, es lindo leerlas
- ¿En serio? - Dijo ahora emocionado, Wooyoung asintió con la cabeza.
- Todo en ti es lindo gatito - Dijo ahora revolviendo su cabello.
- ¿Puede... Puede besarme? - Dijo sintiéndolo tan cerca suyo, esos gruesos labio le encantaban, su aroma era tan adictivo, y no, no se refería a aquella colonia que también era deliciosa, sino al olor natural que desprendia Wooyoung cuya escencia sólo podía ser olida por aquella naricita tan perceptiva.
- No sería correcto si lo hago ahora San - Wooyoung admitía su debilidad, su vista pasaba por aquellos rosados labios.
- Entonces en la salida - Dijo colocando su mano sobre la de Wooyoung - vendré nuevamente, en verdad necesito besarlo.
- Bien - Wooyoung dijo con la voz suave, cada vez se perdía más en aquel híbrido. No podía mentirse, no pensaba a futuro, su cabeza estaba repleta de imágenes de San en sus piernas, de aquella risa juguetona y aguda, de aquella linda y suave cola, esa orejitas que lo hacían lucir aún más lindo.
San esperaba ansioso a la salida, aquella maestra no dejaba de hablar, Mingi dibujaba cosas en la última hoja de su cuaderno, San observó como plasmada un pequeño gatito.
- Se parece a ti- dijo sonriendo.
- claro que no - Dijo cruzándose de brazos.
- Si tú dices - Dijo divertido.
- Los gatos son irritantes - Dijo negando con la cabeza.
- Pues si, eres algo irritante a veces.
San lo observó molesto, iba a golpearlo cuando escuchó la campana. Sintió su corazón latir rápido. Todos salían emocionados de la clase, este también salió. Sentía su corazón latir, Jongho no estaba aún ahí, se sintió feliz. Le dejó su mochila a la maestra quien debía esperar a que todos los niños se vayan.
- Iré al baño - le sonrió dulcemente.
- claro cariño, te espero - Decía la maestra en lo que esperaba a que los demás se fueran.
Se dirigió corriendo hacia aquel salón, se emocionó tanto cuando lo vió sentado en aquella mesa. Cerró la puerta rápidamente y se adentro.
No podía evitarlo quería más, mucho más de Wooyoung.
- Maestro - Dijo colocándose al frente suyo.
Wooyoung de repente se levantó de su sitio, lo tomó por sorpresa cuando lo tomó en brazos y lo puso sobre su escritorio, San sentía morir, la mirada de Wooyoung era sería.
- Dime exactamente qué es lo que quieres que te haga San - Dijo sobre sus labios.
- Maestro - sentía que perdería la cabeza, Wooyoung parecía estarse dejando llevar por sus deseos.
San fue quién lo besó, junto tímidamente sus labios, eso quería, simplemente besarlo, amaba eso.
- No puedo evitarlo San, me siento terriblemente mal de admitir que ... Estoy perdiendo la cabeza - Se sinceró.
- No se sienta mal maestro - Dijo este, amaba sentir ambos brazos rodearlo, amo sentir a Wooyoung entre sus piernas acorralándolo de esa forma
- San, no puedo evitarlo - Dijo colocando su mano por aquella diminuta cintura - si me pides que te bese y tienes todas esas actitudes conmigo no podré evitarlo.
- ¿Evitarlo? - San no entendía, entonces realmente Wooyoung...
- San, deja de enamorarme - Dijo serio muy cerca de sus labios, sentía que se descontrolaría, nunca había conocido ese lado suyo uno en el que podría querer dar todo de si para que funcione algo que parecía más que imposible.
- Maestro, yo... Yo quiero eso, quiero enamorarlo, quiero que me bese, quiero que se sienta bien conmigo.
- No deberías, mi manera de amarte será aferrándome, sólo eres un niño, no podré evitar quererte para mí, me adueñaré de tu tiempo San, te amaré como si fueras mi mundo, querré que solo tengas ojos para mí - Dijo tomando su rostro - Terminaré abrumándote, querré siempre recibir más de ti.
- Claro que no maestro - Dijo tomando su rostro con ambas manitos - No hay nada que quiera más que estar con usted.
- Me odio por decirte esto San pero - Suspiró - Si esto sólo es pasajero para tí, terminarás destrozándome de la peor forma - Wooyoung no podía dejar de ser honesto, quiso evitarlo, en verdad pensaba que pese a todo debía retirarse de esa escuela lo más antes posible, pero sus sentimientos se adueñaban de él.
Nunca en su vida se imaginó en esa situación, sentía por primera vez aquel sentimiento de estar perdiendo la cabeza por alguien, de sentir un enamoramiento tan profundo y era frustrante, sentía que nunca se había sentido así, y no sabia como reaccionar.
- Sólo será un beso por hoy maestro - Dijo robándole nuevamente uno en los labios a Wooyoung - Pero durante lo que queda del año querré más, quiero todo lo que dijo, prometo comportarme bien, seré maduro, seré honesto con lo que siento, prometo experimentar cada cosa con usted. No es el único que pierde la cabeza, yo no podré dejar de estar enamorado, no cuando usted actúa incluso así, no sabe cuántas cosas me hace sentir con cada palabra suya, prometo hacer todo bien si me deja estar a su lado.
- Lo haré - Dijo Wooyoung enderezandose, ayudo a San a pararse - supongo que me tienes gatito - Sonrió antes de depositar un nuevo beso en sus labios, esta vez metía su lengua probando la rasposa del contrario, amaba la forma en la que San cerraba los ojos mientras esas orejas y colita de movían demostrando lo feliz que estaba - buscaré más oportunidades para que estemos solos.
Dejo un último beso en su mejilla, San sonrió, sentía que era el mejor día de su vida. Porsupuesto que escribiría muchas cartas para su maestro. Estaba feliz.
- Maestro eso - Estaba por salir pero sentía que necesita preguntar - ¿Eso significa que es... Cómo... Cómo...- empezaba a apretar bruscamente su colita por los nervios - Que es como mi novio?
- En primera, no hagas eso - Dijo elevando una ceja señalando aquel brusco trato con su colita, este de inmediato la soltó y puso sus manos atrás de su espalda - En segunda si - Se acercó nuevamente a él - Supongo que ahora puedes llamarme así, pero sólo en tus cartas, nadie debe saber de esto ¿Bien?
- Mi ... Mi no- Wooyoung cubrió sus labios con un dedo, tenía una enorme sonrisa.
- Guardalo para tus cartas gatito, quizás en estos días recibas una mía.
San sintió algo dentro suyo derretirse, la felicidad que tenía en aquel momento era demasiada, quería gritar, quería gritarle a todo el mundo que Wooyoung era su novio.
San se abrazó fuertemente a él mientras aquel típico ronroneo aparecía, amaba eso, amaba todo de San, pensaba que no podía caer más ante aquel híbrido, se equivocaba, sentía su colita tan levantada, nunca pensó que el recibir aquellos sentimientos de un alumno lo llevaría a experimentar su primer enamoramiento también, nunca había sentido aquel embobamiento que sabía era generado por las hormonas, sonrió, podría manejarlo, todo estaba bien si San se miraba así de feliz.
Se despidió con una sonrisa, no podía evitarlo. Sabía que querría más de San, su sonrisa desapareció cuando recordó lo volátil de San, si cuando aún no estaban juntos a este se le hacía difícil prestarle atención se preguntaba cómo serían las cosas ahora.
No importaba mucho, debía reconocerlo, la felicidad que sentía ahora era imposible de ignorar. Se fue hacia su casa, sus hijos lo esperaban molestos, no entendían que su padre quisiera divorciarse. Wooyoung tenía muchas cosas que solucionar antes de dar rienda suelta a su amor desesperado por aquel híbrido.