San se sentía emocionado, Jungkook le envío un mensaje a Wooyoung de la hora. San preparaba todo feliz, Jungkook sólo lo observaba, era extraño verlo así, cuando estaba con él parecía siempre tranquilo pero justo ahora parecía otro niño, nunca vió tanta emoción en San.
Terminaron de arreglar todo cuando escucharon que tocaban la puerta.
- Yo abro - Dijo San, Jungkook sólo le sonrió. Tras la puerta estaba Wooyoung con un suéter degradé en tonos azules.
San lo invitó a pasar, este lo siguió con una sonrisa.
Jungkook se impresionó, San tenía las mejillas completamente rojas. Su colita no dejaba de moverse, y sus orejitas no tenían control, Wooyoung entraba con las manos en los bolsillos relajado, no quitaba la vista de San. Jungkook empezó a extrañarse.
- Puede sentarse aquí - Le ofreció Jungkook con una sonrisa.
- Bien - Le sonrió Wooyoung tomando asiento.
San iba emocionado por los bebés, Wooyoung miraba el lugar en lo que San salió con tres pequeñas criaturas demasiado pequeñas, parecían realmente tener el tamaño de tres gatitos recién nacidos, juraba que podía llevarlos a los tres sólo con sus manos.
San los traía con tal emoción, Wooyoung sintió una calidez extrema al verlos, eran lo más adorable que podía existir. Se les quedó viendo, San se miraba precioso llevándolos con tanta dulzura, moría por tomarlo y llevárselos.
- Él es Woo -Aquello hizo a Wooyoung sus ojos cristalizarse, recordar la carta y ver aquel precioso gatito, lo tomó con mucho cuidado, era cierto, aquellos lunares estaban ahí, este se acurrucaba en sus manos, lo amaba, sentía que aquel pequeño bebé ya era el amor de su vida - Estos son Jongho y Yeo, no, no pude evitarlo.
Wooyoung se enterneció por la manera en la que le hablaba San. Los tres bebés tenían colita y orejitas.
Jungkook entendía lo del nombre, que quizás lo quisiera llamar como su maestro era normal, pero aquellos lunares, bien, ya iba entendiendo todo, la molestia empezaba apoderarse de él.
- ¿Cómo los alimentas Sannie ? - Dijo Wooyoung curioso.
- Al principio yo les daba leche - Dijo este como si nada, Wooyoung se quedó perplejo, realmente nadie nunca presenciaría a un híbrido haciendo tal cosa, San Sonrió, Jungkook sólo fue testigo una vez, pero vió la mirada hambrienta que le lanzo y prefirió, hacerlo de otra manera - Ahora se las preparo y se las doy. No pueden comer nada sólido aún, están muy pequeñitos.
Wooyoung sostenía a los tres preciosos bebés, los pegó a su pecho, parecían amar el material de su suéter, se acurrucaban en él, San amó ver a Wooyoung viéndolos con tanto cariño, era todo lo que se imagino, sus gatitos y Wooyoung, esperaba que Jongho y Yeosang pudieran amarlos también.
- Son bastante lindos - Dijo Wooyoung depositando un beso en aquellas lindas cabecitas, realmente estaba un poco asustado de saber cómo crecerían, esperaba que sanos.
- Lo sé - dijo San nerviosamente. Wooyoung sintió aquellas pequeñas orejitas moverse, los amaba, definitivamente ya eran sus amores.
Los tres agarraban su propia colita, Wooyoung no podía con tan bella imagen, quería poder tenerlos para él todo el día, recordó la primera vez que vió sus hijos, este se sintió feliz pese a que Hani se la pasaba diciendo que este no tenía porqué pasar tiempo ahí, que debía trabajar. Jamás cometería el error de dejarlos, y aquel precioso híbrido en frente suyo parecía emocionado de verlo con los bebés.
Tras un momento mágico en el que San sostuvo al pequeño Woo, como lo llamaba, Wooyoung llenaba de besos a los otros dos felinos, era inevitable, los pequeños tenían unos ojitos preciosos y parecían disfrutar de ser besados por Wooyoung.
- San, creo que necesitamos hablar - Soltó Jungkook.
- Ah, claro Kookie - dijo sonriendole - Cuide a Woo.
Wooyoung sonrió y lo recibió, podía estar con los tres bebés todo el tiempo del mundo.
Una vez en aquel cuarto Jungkook cerró la puerta tras de si.
- San, necesito que me digas que te hizo - Soltó este dirigiéndose a él - ¿Acaso el te... Tocó de maneras que no debía? No me digas por favor que el es el padre de los bebés.
- ahhh - San no sabia que responder, debía ser honesto con él - Jungkook, Wooyoung - Suspiró - Es el padre de mis gatitos. Yo me enamoré de él en el colegio, al principio me ignoraba pero después de un tiempo logré enamorarlo.
Jungkook estaba demasiado sorprendido, entonces era cierto.
- Pero te abandonó- Dijo mirándolo molesto
- No hizo tal cosa, yo huí.
- ¿Porqué? - Se acercó demasiado.
- Porque los que me cuidaban no aceptaban mi relación y que estuviera embarazado, fue por eso que huí.
- San ¿Aún quieres estar con él?
- Yo nunca dejé de querer estar a su lado Jungkook -
- Es demasiado mayor - Dijo con un poco de rabia.
- Tú también Jungkook - Dijo San con un poco de molestia, no debía juzgarlo si el quería lo mismo con San - Lo siento Kookie, pero ... Yo estoy enamorado de él, soy consciente de todo lo que hiciste esa noche, y también te ví acercarte y observarte en las noches, no puedes ocultar lo que sientes.
- No es mucha la diferencia San, además, sé qué él tiene otros hijos.
- ¿Y piensas que por eso me enamoraré de ti? - San realmente empezaba a molestarse - Kookie te quiero demasiado, hiciste mucho por mi, pero estoy demasiado enamorado de él, no voy a dejarlo.
- Sannie - se sentía extraño, siempre pensó que habría pasado por alguna violación, no esperaba que San admitiera así que estaba enamorado de una de las personas que más admiraba.
San decidió salir, quería ver a Wooyoung, se encontró con los tres pequeños gatitos dormidos, éste continuaba robándoles besitos en el rostro.
Se acercó suavemente, los tomó para ponerlos en aquella cuna.
- Siento que debo ser demasiado cuidadoso con ellos - Dijo Wooyoung aún viéndolos.
- Quiero ver a Yeo y Jongho - Dijo tímidamente - ¿Podríamos ir mañana?
- Porsupuesto Sannie - Wooyoung acarició su cabecita con dulzura - Iremos mañana entonces.
- Puedo llevarlo yo si me da la dirección - Soltó Jungkook saliendo esta vez con un tono no muy amable.
- Ammm pues supongo que está bien - dijo Wooyoung pensando que realmente éstos no debían querer verlo, su trato nunca sería bueno
- Quiero ir también con usted maestro -
- Sannie, creo que será mejor que vayas con él, si deseas luego puedo venir - Bien, lo que realmente quería era poder llevárselo de una vez pero sabía que primero debía hablar con Jungkook y pagarle por todo lo que de seguro gastó en San.
- Iré por algo de beber - Jungkook salió del lugar, no soportaba la manera en la que San parecía mirar con adoración a Wooyoung, como si su mundo fuera él, buscar enamorarlo por tanto tiempo, era horrible le sentir que este no le correspondía ni un poco.
- Creo que está molesto - Soltó una vez que éste se fue.
- Bebé - Lo tomó de la mano y lo llevó a aquel sillón - entiendo que lo esté, me imagino que ya se dió cuenta de todo, y pues creo que sus intenciones son claras contigo.
- Lo quiero demasiado, no quiero dejarlo sólo, pero realmente me muero por estar con usted - Dijo ahora tocando el rostro de este.
- Entiendo amor - Dijo suavemente - Estás muy pequeño para estar pasando por todo esto, no deberías estar pensando en con quién te quedas, no voy a presionarte a nada, supongo que te acostumbraste también a estar con él.
Wooyoung lo notó, sólo había una cama, de seguro San pasaba más tiempo del que creía con Jungkook.
- Hagamos el amor - Wooyoung se sorprendió, para empezar ni siquiera estaban hablando de algo relacionado, ¿Porqué de repente decía aquello? - Hace demasiado que no lo hacemos, he estado viviendo con los recuerdos maestro, no puedo evitarlo, por favor, tóqueme - Sus mejillas estaba demasiado rojas y ambas manos se acercaban a su miembro.
- San - lo detuvo - Porsupuesto que no, Jungkook volverá en cualquier momento, no podemos hacer algo así.
Se levantó de inmediato al ver la mirada que aquel gatito le lanzaba.
- Prométame que cuando vivamos juntos lo haremos todos los días - Dijo acercándose a su miembro.
- San - Dijo alejándose.
- No puedo evitarlo maestro - Dijo ahora abrazándolo con una voz calmada - empezó a frotar su cabecita tiernamente - No debió venir así de lindo, ¿Sabe? Mis pechos se hincharon ligeramente, es muy incómodo ya que no les puedo dar leche sin que Jungkook me mire extraño, insistiría, pero mi cuerpo es muy raro ahora, a parte de las estrías, yo, esperaré a que mi cuerpo esté normal para que lo hagamos.
- Eso no es un problema - Wooyoung no entendía como aquello le podía sonar demasiado exitante, lo que San observaba como defecto Wooyoung moría por apreciarlo - Tu cuerpo siempre será lindo para mí.
De pronto unos agudos chillidos se escucharon, al parecer Jongho empezaba a llorar con demasiada fuerza, San y Wooyoung se apresuraron a verlos, Wooyoung no podía creer lo agudo de sus lloriqueos, San empezaba a calmarlos.
- Tienen hambre - Soltó.
- Podrías darles de manera normal - Dijo dejando un beso en su cabecita - Sería lindo verte hacerlo.
- Yo... Bien - dijo nervioso, bien, quizás no era mala idea, sus pechos dolían y debía siempre buscar la manera de sacar aquella leche.
Tomó a los tres pequeños y empezó a darles, Wooyoung se quedó perplejo, aquellos gatitos tomaban la leche de manera desesperada, Wooyoung se arrodilló, San lo observó.
- Eres precioso - Soltó, al estar su polo levantado paso su mano por aquella blanquecina piel, dejó un suave beso en su ombligo.
San no podía dejar de verlo, sus rubios cabellos y esos hermosos lunar que compartía con su hijo, todo era lindo, sentía que vivía en su mundo ideal por unos segundos.
Escucharon la puerta, Wooyoung se enderezó. San no podía dejar de ver a Wooyoung. Jungkook llevaba una mirada llena de indiferencia, tenía una botella con agua, la puso en la mesa y regresó a su habitación
- Creo que me iré bebé - Dijo tomándolo del rostro - Hablaré con Yeosang y Jongho para que te esperen mañana, también vendré en la tarde para hablar con Jungkook. Puedes tomarte el tiempo que desees y quedarte con quien quieras amor.
- Mis bebés y yo queremos estar con usted - Susurró.
- En ese caso hablaré con Jungkook. Pero lo más importante es que hables con Yeosang y Jongho, bebé - Lo sujeto del rostro con dulzura - no tengas miedo, ellos te aman a pesar de todo, si te buscaron desesperadamente es porque te adoran, estoy seguro que se enamorarán de los gatitos como yo lo hice, no hay manera de no quererlos, son tan lindos como tú. Todos aquí te amamos, y si sientes demasiado miedo de hablar, recurre a las cartas bebé.
San lo observaba, era perfecto, su manera tan dulce de hablar.
- Te expresas muy bien en éstas, aunque sé que quizás Yeonsang te llene de abrazos y besos cuando te vea y ni Jongho podrá ocultar su emoción.
Gruesas lágrimas caían por el rostro de San en pensar en volver a verlos.
- No vayas con miedo, ve con la seguridad que te aman de manera incondicional, y ten la seguridad que yo te amo más que a nadie San, te quiero a ti y a mis bebés conmigo.
San continuaba con los tres pequeños tomando de su pecho, Wooyoung depositó un beso en cada una de sus cabecitas finalizando con un beso muy suave en los labios de San.
- Te amo gatito -
- Yo a usted maestro -
- Nos vemos mañana - Acarició sus orejitas con mucho cariño.