Las semanas pasaban volando, San empezaba a sentirse mucho mejor, le avisaron de que en unos días ya podría caminar, sus padres le ofrecieron que se quede en su casa, con la excusa de que alguien tenía que cuidarlo y quien mejor que sus padres para ello...
Wooyoung le hablaba poco a poco más, siempre dolía, pero debía buscar la manera de acercarse a él... Aunque este lo tratara como si fuera su hermanito menor.
- Entonces actúas Woonie, eso es genial... Ya quiero verte en un escenario o una película -
- Pues si, aunque ahora estoy de vacaciones - Sonreía tímido desde aquel mueble.
- Sannie creo que en unos días ya podrás ir a tu cafetería - Dijo Hwasa sentada a lado de Wooyoung.
Ambos se encontraban en el que era cuarto de San, tenía todas sus cosas en orden, Wooyoung se martirizaba pensando en todas las veces que San lo había recostado sobre aquella cama y lo había besado, lo había tocado...
El modo en el que le pedía guardar silencio para que sus padres no los escuchen...
- Estoy muy emocionado por eso, supongo que iré con Seonghwa.
Pronto llegaron muchas más personas, Wooyoung se sentía fuera de lugar, habían muchos amigos de San. Tomó su abrigo y se despidió con la mano, este a penas lo miró y empezó a conversar animado con sus amigos.
Wooyoung sentía un enorme vacío, no sabía que debía hacer, pensó en buscar la manera de quedar a solas con San para poder hablarle de que eran novios... De que vivían juntos...
La semana pasó y San y Seonghwa se encontraban en dirección a su cafetería.
San entró y vio admirado todo, vio que muchos de sus trabajadores lo miraban de reojo, todo el mundo se había enterado del accidente, había pasado por las noticias e incluso había salido en algunos periódicos. En este decían también sobre su pérdida de memoria.
Todos estaban ansioso por ver como los trataría al no recordar aquel fatídico día...
- Buenos días Sr. Choi ¿que va a ordenar? - Dijo de manera muy amable Hyuna al atenderlos.
- No estoy seguro - Dijo pensativo mirando el menú.
- Puedo darle lo que siempre ordena si gusta - Sonreía de manera natural.
- Oh vaya, si, eso sería genial... - Aquella chica le parecía genial, a parte de que era demasiado bonita.
- Está bien Sr. Choi, y ¿usted que va a pedir? - Dijo hablando con Seonghwa.
- Sólo un americano gracias - Dijo seco.
- Ahora mismo se los traigo -
San la seguía viendo, no podía ser que una chica tan hermosa trabaje en su cafetería.
-Deja de verla Choi, no creo que sea tu tipo - Dijo pensando en cómo se sentiría Wooyoung de ver aquello, moría por decirle lo de su relación con este, pero sabía que ese tema no le correspondía contárselo.
- Pero es hermosa Hwa, podría invitarla a salir -
- No creo que debas hacerlo, solo vinimos a revisar el lugar San- Dijo un poco más serio. No iba a permitir que dañarse con aquello a Wooyoung.
- Aquí tienen sus pedidos - Dijo dejando los dos cafés y una torta de mango.
- ¿Te encuentras libre después de tu turno? Quizá podríamos salir - Dijo San sonriéndole coquetamente.
Seonghwa quedó perplejo, sus ojos estaban muy abiertos.
Hyuna estaba igual de sorprendida, pero jamás desaprovecharía tal oportunidad.
- Si claro, sería genial salir con usted - Dijo sonriéndole.
- Bien, vendré por ti más tarde - Sonreía naturalmente.
La mirada de molestia que le enviaba Seonghwa era penetrante.
- ¿Qué? Mi padre dijo que estoy soltero hace demasiado, tengo 25, no veo porque debas molestarte si salgo con alguien - Dijo cruzándose de brazos al notar que Seonghwa lo aniquilaba con la mirada.
Este solo negó con la cabeza y tomó de su café.
Llegada la hora de acabado su turno Hyuna se acomodó lo mejor que pudo, no podía creer que San la había invitado a salir, era lo mejor que le había pasado en su vida.
Este la esperó en la puerta, su corazón latía rápido. La llevó a un enorme restaurante. Este tenía muchas pinturas interesantes.
Una vez que llegaron una chica se encontraba en la puerta interior, notó la cara de sorpresa de la chica.
- Oh vaya... Sr. Choi, no venía hace mucho -
Esta se quedó perpleja ya que este siempre venía de la mano con Wooyoung, incluso ella se había vuelto amiga de este y ahora venía con ella... Se preguntaba muchas cosas, pero sabía que no debía meterse en sus asuntos.
- Danos una mesa por favor, si es posible que se vea el mar.
Nicole estaba perpleja, sabía de la pérdida de memoria, se dio cuenta que Wooyoung había quedado olvidado en su memoria y que ahora llevaría a aquella chica al como San le decía antes "su lugar con Wooyoung" moría por negare aquel hermoso balcón pero no podía hacer aquello.
- Prepararemos todo Sr. Choi, denos unos minutos.
Hyuna se paró frente aquel cuadro, San se paró a lado suyo.
Ambos miraron la pintura que había marcado tanto en los corazones de San y Wooyoung en aquel reencuentro... Aquella pintura que había reflejado la manera tan desesperada en la que San quería a Wooyoung....
- ¿Es extraño no crees? Conozco bien la historia, es detestable como Zeus toma de manera tan egoísta todo lo que le gusta no importándole si este era importante para su padre. Zeus solo le muestra lo placentero, lo envenena mentalmente para que sea suyo...
- Nunca antes había visto esa pintura pero vaya que es curioso, por lo que me dices Zeus debe ser aquel águila enorme.
- Si y el otro es Ganímides, un chico hermoso que vio desnudo, no pudo controlar el enorme deseo que sintió por su cuerpo y su bella a y decidió llevárselo, no le importo más nada...
Algo dentro de San se removió, recordó aquella escena con Wooyoung en la ducha, que demonios pasaba por su mente para excitarse de esa manera.
Se sintió asqueado de él mismo.
- Zeus debió ser muy egoísta, supongo que se dejó cegar por el deseo -
- Sr. Choi su mesa ya está -
Ambos fueron a aquella terraza tan significativa.
- Waaaa, esto es hermoso San -
- Vaya que lo es - Sonrió, no sabía porque algo en su interior se sentía mal... Incorrecto.
Ambos comieron mientras hablaron, Hyuna era una chica muy interesante, era muy inteligente a parte de bonita.
Estudiaba para ser arquitecta, hablaba de la hermosa estructura del restaurante en el que estaban.
San se sorprendía por todo lo que salía de la boca de Hyuna, sabía de tantas cosas, era genial hablar con ella.
Tenían un sentido del humor parecido, cosa que encantó a San. Bebían un vino mientras observaban el cielo estrellado.
Todo era perfecto, San la invitaría definitivamente más seguido a aquel lugar.
Intercambiaron números, San se sentía muy atraído por ella.
Una vez que volvió a su casa, tomó una ducha rápida y se dirigió a acostarse, pensaba en que debía tratar de retomar su negocio como fuese, no tenía idea de como hacerlo... Pediría ayuda a Seonghwa, eso estaba claro.
La semana pasó y Wooyoung junto la valentía suficiente para pedirle a San hablar a solas, debia decirle todo... Ya no podía ocultarlo, todas esas noches frías y vacías en aquel apartamento lo volvían loco.
Quería a San con él...
Llegó a la casa de su tía, esta estaba demasiado feliz y Siwon de igual manera.
- Ven Wooyoung pasa - Sonrió Siwon.
No era que estuviesen felices de verlo, era que ya desde hace unos días San habua llevado a Hyuna a conocerlos, sentían que su hijo por fin dejaba atrás a Wooyoung, sabían que este terminaría por alejarse de él de cualquier manera.
- San esta en su cuarto, puedes ir a verlo -
- Gracias tío - Sonrió antes de dirigirse a su habitación.
Tocó la puerta, su corazón latía muy rápido. San le abrió de inmediato, llevaba sólo sus shorts, por lo que notó estaba haciendo ejercicio.
- Oh Woonie, no esperaba visitas ahora... Pasa - Dijo tranquilo.
Wooyoung se había quedado boquiabierto al ver el hermoso cuerpo de San, lo extrañaba... Quería besarlo, tenerlo encima suyo penetrándolo, quería a San dominándolo de aquella manera...
Entro a aquel cuarto y tomó asiento en el mueble.
- San... Y-yo... Tengo muchas cosas que decirte - Soltó sin verlo a los ojos. Sentía su corazón latiendo fuerte contra su pecho.
- Bien Woo, te escucho - Dijo sonriendo, tomaba asiento en su cama.
- San... - El teléfono de este empezó a sonar.
Lo miro como pidiendo disculpas por contestar. Este solo asintió.
- Hola... Bebé... Si claro, hoy podemos ir al mismo restaurante de esa vez, si si, la vista es hermosa, ...no podemos hacer que saquen ese cuadro ya te dije, Nicole se enojará si vuelves a pedirle lo mismo... Ok Hyuna nos vemos en la noche -
Las lágrimas empezaron a caer sin aviso de sus ojos...
Sentía como moría por dentro...
El amor de su vida... Ya no estaba...
San notó la lagrimas gruesas que caían por el rostro de Wooyoung.
- Woo ¿que pasa? - Dijo preocupado.
- Tu amabas ese cuadro San, decías que significaba mucho para ti - trataba de ocultar sus sollozos, trataba de ocultar su dolor -
- Woo ¿Por qué lloras? - Dijo acercándose a su rostro a limpiar las lágrimas.
Wooyoung lo miró, ardía... Sentía su piel quemar por donde San pasaba su mano, sentía que no podía más... Quería decirle todo, pero ¿Qué conseguiría con eso?
- Woo me estas asustando, dime que pasa.
Este solo lo miraba a los ojos, su interior ardía, debía irse... No podía seguir ahí, no era posible que San ya sintiera algo por alguien más...
- Debo irme - Quitó con brusquedad la mano de San de su rostro, sorprendiéndolo.
Se detuvo en la puerta de San y limpió su rostro lo mejor que pudo.
Salió rápido de ahí, tomó su auto y se fue con dirección a su casa, su madre le abrió la puerta sorprendida.
- Debo buscar algo - Se dirigió a su cuarto y cerró la puerta con seguro.
Se dirigió hacia su enorme ropero, abrió uno de los cajones, sacó un pequeño cofre lleno de papeles, sacó todos estos y dio con aquel objeto...
Su mano temblaba, las lágrimas caían por su cara, lo tomó con mucho cuidado, habían pasado ya más de 7 años desde que sujetó aquel objeto en sus manos.
Lo prendió....
Si corazón se aceleraba... El aparato termino de prender, sin demorar se dirigió hacia la sección de mensajes.
Leyó cada uno de los mensajes con detenimiento, tantos mensajes de amor, todos reflejaban aquel amor tan puro que habían sentido el uno por el otro.
Reía de manera nostálgica con algunos, miraba la pantalla demasiado concentrado...
Cuando llego a los últimos mensajes, empezaba a sentirse mareado... A sentir que todo era un jodido sueño y despertaría con San abrazándolo en cualquier momento. posó su vista en aquellos dos últimos mensajes en la que se habían respondido.