San despertó, vio que su padre no estaba, se paró rápidamente y escuchó muchas risas del primer piso.
- Me muero por ver a tu novio Zhoumi, me has hablado tanto de él que siento que ya es mi novio también - Escuchó una voz bastante sonora.
Tomó una rápida ducha, y se dirigió hacia la sala, su padre no estaba, pero si una hermosa mujer conversando con Zhoumi.
- Amor, ven - Dijo llamándolo emocionado.
-Tia Yuqi, él es San - Dijo atrayéndolo hacia si.
- Oh por dios, pero que chico para más lindo, eres muy parecido a tu padre ¿sabes? ¿También eres igual de irritante que él? - Soltó fuerte.
- ¿Ah?- San estaba confundido.
- Lo acabo de conocer, quiso quitarme el último trozo de pizza y en esta casa todos sabemos que yo me como la última rebanada de lo que quede - Aquella mujer realmente era ruidosa.
- Oh, no se preocupe, yo no le quitaré nada - Dijo riendo.
- Me agradas niño - Dijo tocándole los bellos hoyuelos que se le formaban al sonreír.
- Bien, iré a darle una paliza a tu padre, dijo que sabe surfear y acá Yuqi es la reina - Dijo tomando una tabla de surf y yéndose prácticamente corriendo.
- dioss, San debiste estar cuando los presenté, tuvieron tanta química - Dijo emocionado Zhoumi, amaba la idea de que estos se jutaran y ahora aún más que había visto su trato.
- ¿En serio? - Dijo muy sorprendido.
- Si, vamos a la playa, mañana vendrán aún más familiares, ocuparán la casa de a lado - dijo mientras se dirigían hacia donde estaban sus padres intentando partir una enorme Sandia.
Todo estaba tranquilo, miraban como a lo lejos Wooyoung montaba aquella tabla de manera genial.
- Wooaaaa tu padre es... waaa es muy bueno - San estaba perplejo, no sabía que su padre supiese surfear...
- E-eso supongo - Dijo sin apartar la vista de lo bien que se miraba Wooyoung en aquella tabla, este fue seguida de aquella mujer, quien dominaba la tabla igual de bien que Wooyoung. Eran todo un espectáculo.
Una vez que estos se cansaron volvieron a la carpa en la que se encontraban los demás.
- Tía Yuqi es genial - Dijo emocionado Henry.
- Te mueves como abuela Wooyoung, en unos años podrás igualarme - Soltó divertida Yuqi.
- No te atrevas a comparte, llorona - Esta empezó a golpearlo divertida ¿Cómo mierda habían llegado a esa confianza en unas horas?
La mañana continuó, San no quería verlos más, estos parecía que se conocían de toda la vida.
- Mimi, vamos a bañarnos - Dijo con una suave sonrisa.
- Claro amor - Este se levantó rápidamente y lo ayudó a pararse.
Ambos jugaban en la orilla del mar, la playa era preciosa y muy limpia. San quería despejarse y dejar de pensar en cosas sin sentido.
La noche caía, y decidieron hacer una fogata. Todos estaban al rededor de esta, las estrellas brillaban de manera preciosa. San y Zhoumi estaban sentados juntos, los padres de este repartían malvaviscos mientras Wooyoung y Yuqi tenían una entretenida conversación.
- Por qué diablos te casarías con Will Smith, tu no sabes jugar a esto- Yuqi decia riendo.
- A ver genio, tu como lo harías- Soltó Wooyoung divertido.
- Bien me caso con Leonardo Di caprio porque dios, ¿quien no se casaria con ese hombre?
- Yo - La risa de Wooyong sonaba en todo el lugar.
-Tu no importas, hablamos de mis ideales bien, continúo, mato Brad Pit porque bueno no lo conozco lo suficiente, y obviamente le doy un super beso a Will-
Ambos seguían con aquellas preguntas extrañas, San se sentía irritado con todo lo que veía. Decidió irse a dormir, no quería continuar ahí.
Este quedo dormido y no notó cuando su papá entró en su habitación. Sólo al despertar vio como este dormía a su lado con su rostro sereno. Estaba tan cerca, Wooyoung....
- Amor ¿ya despertaste? - Escuchó tras la puerta, era Zhoumi.
- Amm si, deja que me cambie y salgo - Dijo casi susurrando para no despertar a Wooyoung.
Ambos fueron a caminar por la playa, Zhoumi le hablaba de los otros familiares que vendrían, este solo sonreía. En verdad que su humor era terrible. No sabía que hacer, que pensar, debía hablar con alguien del tema y sabía a quienes debía ser.
Una vez que volvieron para tomar desayuno, este tomo su celular. Todos en la mesa hablaban, Wooyoung y Yuqi parecía que tenían tantas cosas de que hablar, se odio.... Se odio por sentirse celoso...
Cuando terminaron de comer este pidió permiso para hacer una llamada.
-Mingi, me alegra que contestes - Dijo algo nervioso, se había ido hasta cerca de la orilla para poder despejarse mientras hablaba.
- Sannie, que pasó aquí son las 11 -
- Perdón por despertarte, en verdad... No.... No me siento bien, han pasado tantas cosas y yo... No sé que hacer.
- ¿Con respecto a que? - Este se acomodaba para escucharlo mejor.
- Wooyoung... -
- Pensé que lo suyo quedó en el pasado Sannie, dijiste que ya se trataban de manera casi normal.
- Es... Es cierto, pero Mingi... Yo... Creo que sigo enamorado de él - Soltó por fin... No sabía que esto sería seguido de un llanto. Debía parar alguien lo podía ver.
- Sannie pero... Pensé que querías dejar todo eso atrás, ahora... Sannie ahora tienes novio - Dijo serio.
- Lo quería dejar en el pasado Mingi, pero mierda... Yo... Yo no controlo lo que siento, no quiero sentir nada por él... Él... ayer me dijo que me seguía amando Mingi... Yo quería decirle que yo también Mingi, quería decirle tantas cosas... - Limpiaba sus lágrimas mientras tomaba asiento en la arena.
- Sannie, no pueden volver a lo mismo... - San miraba a lo lejos como Wooyoung y Yuqi iban corriendo con dirección al mar a cierta distancia de él - Tienes que dejarlo San, eso ya no es saludable, él encontrará a alguien, y tu San, tu ya lo hiciste... Todo lo que han hecho hasta ahora ha sido dañarse... No quiero que vuelvas a estar mal por él Sannie....
-Yo... Tienes razón... Debo dejarlo ser feliz... No importa si lo amo desesperadamente... Jamás podremos ser felices juntos... - Miraba como estos jugaban con el agua divertidos...
- Sabes que puedes llamarme a cualquier hora Sannie, siempre estaré para ti - Dijo suavemente Mingi - Y por favor no seas masoquista... Wooyoung debe dejar de ser un tema que te duela...
Sus lágrimas dejaron de caer, limpio todo rastro y volvió a aquella casa, quería estar solo. Ya no quería ver a nadie.
Se encerró en su alcoba, le dijo a Zhoumi que le dolía el estómago demasiado, este quiso quedarse con él pero San le dijo que no era necesario, que se fuera a divertir.
Estaba en su cama, se puso sus audífonos y empezó a escuchar La campanella de Franz Lizst, amaba ese tema, era una exquisita obra para piano... Se dejaba llevar por la música, esta era la única que lograba que escape de todo ese círculo vicioso con sus emociones...
- Amor ¿está bien? - Aquella voz que no quería oír, nuevamente venía a jugar con sus emociones - Zhoumi me dijo que te dolía el estómago, te puedo hacer algo de sopa bebé.
Se sentó sobre la cama, viéndolo preocupado.
Su corazón se arrugó tras escuchar eso, ¿Por qué mierda tenía que ser su padre?...
- No te preocupes papi, ya estoy mucho mejor, solo necesitaba descansar un poco - Dijo sentándose en la cama al frente suyo.
- Está bien bebé, avísame si algo te duele -
- No te tienes que preocupar, ve a disfrutar yo... Solo necesito dormir un poco - Dijo tratando de sonar lo más convincente posible.
- Bien Sannie, llámame si necesitas algo - Tomó su rostro con mucha dulzura - ¿Está bien bebé?
Este solo asintió, la cálida mano de su padre en su rostro se sentía tan bien, quería pedirle que se quede... No lo hizo, vio como este salia por aquella puerta...todo apestaba... Apestaba no tenerlo...
Llegaron algunas personas a acompañarlos, San se sentía extraño, todo el tiempo estaba a lado de Zhoumi, este lo besaba y abrazaba, San quería sentir cosas por este pero nada... Su atención siempre se dirigía a la entretenida charla que tenían su padre y Yuqi.
Era el tercer día y nuevamente se dormía y ya cuando amanecía recién lograba ver a Wooyoung ya dormido.
Se acercaba el fin de la semana, solo quedaba una noche y volverían... San no se había sentido nada bien, todo le resultaba tan incómodo. Hacían una pequeña fiesta en la playa, la música sonaba fuerte.
Todos de pronto empezaron a bailar, Zhoumi, le susurraba cosas a San... Le decía cuanto lo quería, y lo emocionado que estaba por tenerlo en su vida... Lo mucho que lo amaba...
Este no dejaba de ver como Wooyoung reía mientras bailaba con Yuqi, sentía que quería ir donde Wooyoung quería tenerlo, no soportaba más... Todo ya era inaguantable.
San siguió viéndolo, no importaba cuantas palabras dijera Zhoumi, para este solo había una en mente... Wooyoung...
Ya se iba haciendo más tarde y todos se fueron en dirección a la casa porque el frío empezaba a golpear.
Casi todos se fueron a dormir, San también decidió irse, no podía más... Se hecho y por cerca de dos horas estuvo viendo hacia la pared, se preguntaba tantas cosas... Todos estaban en sus respectivos cuartos, los únicos que quedaban en aquella sala eran Yuqi y Wooyoung... San no sabía que hacer, quería tanto hablar con su padre... Se fue con dirección a la sala, pensaba en tomar algo de agua y tratar de tranquilizarse...
-Dime algo Wooyoung, según lo que me cuentas de tu trabajo parce fascinante todo pero... Dime... Cuando te toca hacerlo con alguien que ya sabes - Decía divertida por la bebida Yuqi- alguien que no es como que te provoque nada... ¿Cómo le haces?
Wooyoung río... En verdad era divertido pensar en aquello.
- Pues para eso tengo la imaginación
- Y que se supone que imaginas Jung -
- A una persona en específico - Dijo tomando de su bebida, ignorando el hecho de que San escuchaba toda la conversación.
- No me digas, y esta persona es - Dijo curiosa.
- Solo diré que esta persona tiene unos ojos hermosos, un cuerpo perfecto... Y me vuelve loco... Me tiene como idiota - Rió, la bebida lo hacía soltarse mucho más con sus pensamientos.
- Woaaa Jung, no puedo creer que estes enamorado - Decía riendo Yuqi.
- Perdidamente enamorado... Pero da igual, jamás podría... No es para mi - Dijo calmádamente mientras sorbia de su bebida.
- ¿No te corresponde? -
Este soltó una risa llena de nostalgia.
- No, y jamás lo hará... A veces me gustaría controlar lo que siento y enamorarme de alguien más, pero es bobo... No puedo tener ojos para nadie más. Es el ser más perfecto antes mis ojos - Hablaba con tanto cariño.
Las lágrimas caían de los ojos de San de manera descontrolada... No había cosa que amara escuchar más que aquello... Se sentía terrible con el mismo, debía acabar con aquella mentira... Debía dejar de engañarse a sí mismo... No podía dejar las cosas de esa manera, ya no le importaba lo que estaba correcto o no... Lo quería, quería tenerlo con toda su alma...
Este regreso a su habitación, se sentó en la cama, estaba de cuclillas y ocultaba su rostro en sus rodillas, muchas cosas pasaban por su mente...
Sintió que la puerta se abrió...
Wooyoung entró por aquella puerta, se podía observar que ya iba a amanecer...
-Amor ¿por qué estás despierto aún? - Dijo sorprendido al verlo en aquella posición.
Tomó asiento al frente de él, este no tenía expresiones, lo había estado esperando por cerca de media hora, lograba pensar un poco mejor...
- Dímelo... - Soltó con la voz quebrada - ¿qué sientes por mi? - Dijo mirándolo a los ojos, estos estaban muy rojizos.
- Bebé, ¿porque me preguntas eso?
- Dímelo Wooyoung, por favor... Dime que sientes por mi - Dijo a punto de llorar.
- San... Yo, yo te amo bebé - Dijo de manera cariñosa. Estaba sorprendido San Lucía realmente muy triste.
- ¿Me quieres a tu lado? ¿Quieres que sea tu amante Wooyoung, quieres que te pertenezca solo a ti? - Soltó mientras se acercaba a este.
Wooyoung no podía creer lo que su hijo acababa de preguntarle, la respuesta era más que clara, pero no debía caer, quizá era el alcohol el que lo hacía comportarse así.
-San, no me hagas esto por favor... Te lo dije ya una vez, sabes que eres mi debilidad y volveré a caer por ti mil veces más, y si vuelves a mi jamás dejare que te vayas... Así que por favor deja este juego... - Dijo lo más duro que pudo.
- Eso es lo quiero, quiero que caigas, quiero que me sostengas y no me dejes ir más Wooyoung, quiero que hagas el amor mil veces más - Se puso muy cerca de su rostro - quiero que me beses como solías hacerlo y me repitas lo mucho que me amas... Quiero ser el único para ti... Quiero que tu seas lo único para mi...
Wooyoung sujeto su rostro... No podía creer lo que salía de los labios de San, aquello que tanto anhelaba, estaba al frente suyo...
- Necesito escucharlo San, dilo... -
- Te amo Wooyoung, te amo tanto que duele... Y sé que nunca podremos ser una relación normal... Pero - Sonrió-¿ A quien mierda le importa eso? Solo quiero estar contigo.
Wooyoung no pudo más, unidos sus labios, los había extrañado tanto, extrañaba el modo en el que San le correspondía...
San no podía más, todo lo malo que sentía hasta el momento se esfumó a penas sus labios se unieron...
Sus labios encajaban de manera tan deliciosa, sabían que eso era lo correcto... Que esa era la única manera en la que ambos se sentirían bien... Amándose de manera libre... San ahora le entregaba todo de él y Wooyoung se dejaba llevar por este...
Wooyoung se recostó a lado de San y continuó disfrutando de aquellos deliciosos labios. Lo tenía por la cintura, solo se besaban, y de momentos se miraban, ambas miradas llenas de tanto amor...
Se repetían lo mucho que se amaban, lo mucho que ambos se necesitaban... No se dieron cuenta cuando la mañana llegó por completo....
- Amor ¿ya despertaste? - Escuchó tras la puerta. Era Zhoumi.