Ambos se vistieron rápidamente. Salieron del lugar, Wooyoung le dirigió una mirada asesina a aquella mujer, sentía tanto odio acumulado que a veces pensaba que actuaría de mala forma pero no iba a ser así, iba a ser cauteloso y terminar con aquel infierno.
Volvieron al lugar, San se sentía bien.
- Volveremos, hoy hablaré con Jungkook - Tomó algo de su chaqueta, San lo miró curioso - Ten amor.
Este tomó aquellas medias realmente pequeñitas.
- Son de los bebés - Dijo sonriendo - Quizás te ayudará a pensar en ellos, muero porque los veas, crecieron un poquito.
- Mis niños - Tomó las pequeñas medias, aquel olor tan dulce - Quiero verlos.
- Pronto será bebé - Dijo antes de dejar un beso en sus labios. San sonrió, lo adoraba.
San rápidamente adentró su lengua, no le importaba que todos estuvieran viendo, Wooyoung sólo lo abrazaba fuertemente a su cuerpo.
Wooyoung salió de aquel lugar, bien, lo que le quedaba era esperar según lo planeado, claro que la parte en la que volvía a gastar dos mil dólares no estaba en el plan. Inmediatamente envío un mensaje a Jongho para que pudieran encontrarse.
Esperaron por tres horas afuera, ambos sentían que debían controlarse de la mejor forma, pero a penas éste cruzó por su camino Jongho dió un fuerte golpe en su rostro, Wooyoung suspiró y lo alejó.
- Escúchame - Lo tomó de aquella chaqueta negra - Me vas a decir que clase de trato hiciste ahora mismo.
Jungkook intento luchar, pero tras mirar a Jongho decidió que era mejor cooperar, este realmente parecía querer asesinarlo, y con un sólo golpe entendió que esto podía terminar muy mal.
- Las cosas no son como creen, no sabía que le harían todo eso - Dijo cómo pudo.
- ¿En qué mierda pensabas? - Wooyoung lo empujó
- Sólo pensé que estaría como cualquier mesero.
- ¿Un niño? - Dijo Wooyoung entre sarcástico y furioso - mientras ¿que se supone que hacías tú?
- Yo sólo quería... Quería que saliéramos de aquí - soltó con miedo cuando vio que aquel sujeto fornido se le acercaba.
- Jongho cálmate - Dijo cuando éste parecía querer soltar toda su rabia en él.
- Me vas a decir con quién mierda hiciste el trato ahora mismo - Dijo poniendo su mano en el pecho de Jongho.
- Es Kang, dirige todo este lugar, nos encontró cuando comíamos en un puesto, se mostró muy interesado en San, fue amigable y nos dijo que podía darle trabajo, que no debía hacer mucho. No quise aceptar obviamente.
Wooyoung escuchaba atento.
- Me dió su tarjeta, fuí un completo ingenuo, pensé que con el dinero que me ofreció podía largarme en una semana o dos, no pensé que San pasaría por algo así.
- ¿Eres estúpido o qué? - Soltó Jongho amargado - Juro que si no sale de ahí en buen estado voy a matarte, será la muerte más lenta y dolorosa que haya tenido alguien.
Wooyoung suspiró, no era momento de pelear
- ¿Porqué vienes cada semana? ¿Qué te hizo creer que podías sacarlo?
- Negocios, trabajo únicamente para poder sacarlo de aquí, pero siempre es lo mismo, dicen que no es suficiente y que, para que me lo den necesitaré traer otro híbrido.
- Bien - Wooyoung se levantó.
- ¿Cómo .... Cómo están los bebés? - Dijo nervioso.
- Bien Jungkook - dijo secamente levantándose - Necesitan de San pero por tu idiotez estamos envueltos en esto - Wooyoung apretaba los puños.
- Yo...
- Cállate - soltó irritado.
- Los ayudaré a sacarlo - Soltó este levantándose.
- Es obvio que lo harás si no quieres morir - Dijo Jongho fríamente.
- Obviamente no ganaremos nada ofreciendo dinero - dijo Wooyoung - debemos entrar discretamente en la noche y tomarlo, supongo que Jungkook conoce cómo es todo por dentro.
- Es bastante riesgoso, sobretodo donde ponen a los híbridos - Dijo Jungkook intentando cooperar - duermen con ellos - Suspiró - obviamente no encontraremos a otro híbrido para...
- Y aún si lo tuviéramos no haríamos algo así idiota - Dijo secamente, pensaba en que alguien pudiera jugarse de esa manera con sus bebés, no, jamás apoyaría ese tipo de sucios tratos. En verdad quería salvar a los tres híbridos pero por ahora su prioridad era San - Esperaremos a que cierren, tendremos que emplear la fuerza si es necesario, que te quede claro Jungkook que después de esto no lo volverás a ver en tu vida.
- Sólo quiero disculparme - dijo este aún con un poco de miedo en su voz.
Wooyoung sólo le dirigió una mirada despectiva.
Jongho se remangaba la chaqueta, esperaban a que cierre todo el lugar.
A las horas llegaba Kyuhyun, una mirada dura y fria contra Jungkook se hizo presente, le entregó dos armas, Wooyoung le dió la otra a Jongho. Ambos miraron con desconfianza a jungkook, por supuesto que jamás le darian un arma.
- Tú sólo dime y le disparo al idiota - Dijo Kyuhyun con frialdad en la voz.
- Ni se te ocurra - Soltó, dirigió la vista a este - Si haces bien las cosas te dejaremos en paz después de esto, comete un paso en falso y seré yo mismo quien te dispare.
La mirada de Wooyoung era demasiado obscura. Este sólo asintió. Al notar que todo estaba cerrada se dirigieron a la parte de atrás del lugar, caminaban con cuidado, no debían ser escuchados.
Tan pronto llegar a la puerta, notaron que aquel tipo de puerta no era tan segura. Wooyoung vió a su alrededor, una botella de plástico estaba tirada, la tomó rápidamente, una pequeña cuchilla saco de su bolsillo cortando un pedazo en forma rectangular.
Rápidamente se la dió a Kyuhyun quien inmediatamente empezaba a forzar está, Jungkook observaba la manera tan fría de manejar la situación de Wooyoung, sabía que este no bromeaba con sus intenciones, nunca quiso realmente hacer tanto daño, se vió cegado por lo que el llamaba amor, pero con el tiempo notaba que era más una obsesión.
Se alegró cuando éste logro abrir aquella puerta, Jongho se adentró primero viendo que no hubiese nadie.
Tomó una linterna, caminaban con cuidado, llegaron a aquel desagradable bar, sabían que este estaba lleno de cámaras, alguien debía estar vigilando, debían llegar a aquel cuarto rápidamente.
Cautelosamente Jongho se acercaba a éstas y con todo el odio del mundo las destrozaba entre sus manos. Aquellos objetos blancos, uno a uno terminaban en la basura, era más que evidente que quien vigilaba los habría notado ya, no debía saber dónde estaban, caminaban con cuidado cuando éste apareció con un arma, inmediatamente Jongho empezó a ahorcarlo, Wooyoung se alegraba realmente de que este fuera, definitivamente necesitaban de su fuerza. Odiaba tener que recurrir a aquellas armas que no hace mucho kyuhyun le había enseñado a usar, ¿Que de dónde las saco? No se atrevió a preguntar.
Una vez este en el piso se dirigieron a dónde se suponía según Jungkook debían estar los híbridos.
Bien, puede que quizás pensaran en un principio que la parte de los disparos o enfrentamientos cuerpo a cuerpo sería la parte más difícil de todo aquello, pues toda aquella idea se borró cuando tras llegar a aquellas asquerosas habitaciones escuchaban los repulsivos sonidos de las pieles chocando, la cama moviéndose en un vaivén salvaje, los lloriqueos de aquellos híbridos, quiso hacer oídos sordos al saber que entre éstos estaba San.
Unas espantosas ganas de vomitar se formaban en los cuatro, ¿Que Mierda pasaba allí adentro?
Pensaron que aquel sonido provenía de muchas habitaciones, no era así, el sonido estaba presente solo en la última, el resto de cuartos llevaba las luces prendidas, lastimosamente éstas se dejaban así por si alguno quería llevarse a su híbrido a poder cometer actos incluso más deplorables.
Jongho mordió su labio fuertemente, Wooyoung le dirigió una mirada seria, no debían hacer ruido, no aún.
Debían de pasar por aquellos lugares y asegurarse de que no hubiese nadie cerca.
Jongho y Wooyoung eran los más afectados, no iban a engañarse, ambos se hacían una lastimosa idea de lo que pasaba tras la última puerta, no querían aceptarlo, Kyuhyun tocó el hombro de Wooyoung.
- Cabeza fría - Fue todo lo que le Susurró , Wooyoung asintió, sus ojos se cristalizaban al igual que los de Jongho.
Respiró profundo antes de caminar hacia aquel lugar, los sonidos cada vez eran más repugnantes, podías oír claramente a los híbridos gritar, se escuchaban las asquerosas risas de los sujetos que se suponía debían vigilarlos.
Bien, sentía que había cogido el valor suficiente para actuar, creyó que podía manejar bien sus impulsos, que podía aguantar cualquier cosa que se encontrará tras aquella puerta.
Kyuhyun quitó la mano de este cuando había logrado abrirla ligeramente. Las paredes del lugar eran amarillentas, incluso podías ver marcas rojizas por éstas.
Wooyoung se puso contra la pared al notar aquella imagen tan repulsiva.
San se encontraba entre dos asquerosos sujetos, uno embestia brutalmente al pequeño híbrido y el otro violaba aquellos labios que destilaban inocencia arruinada por aquellas heridas, Jongho parecía estar a punto de reventar.
Kyuhyun cerró ligeramente la puerta, los observó.
- Recuerden que San será testigo de todo - fue lo único que les susurró antes de quitar el seguro de su arma.
Jongho asintió sin verlo, no entendía que pasaba ahora a su alrededor, no entendía porque era que debía tener cautela, asesinarlos a todos eso era lo único que tenía en mente, Wooyoung suspiró, bien era ahora o nunca.
Se adentraron en aquel lugar, Kyuhyun rápidamente tomó al tipo que estaba con San y lo golpeó, ninguno estaba armado, sus asquerosos deseos los habían llevado a descuidarse de todo.
Decidir que aquella noche sería para satisfacerse en vez de mantenerse alerta era de las cosas mas riesgosas que hicieron, San empezó a escupir un líquido rojizo.
Rápidamente eran los cuatro quienes golpeaban sin compasión, Jongho no podía dejar de descargar su ira, no dirigía la vista hacia San en ningún momento, no podía, pero bastaba con ver a los otros dos híbridos para darse cuenta como estaría San.
Wooyoung vió de repente como aquella asquerosa mujer a la que había visto esa misma tarde acuchillaba en la parte baja del abdomen de Jongho, Kyuhyun se encargó de que San estuviera a salvo.
Lo clavaba sin compasión, estaba por acercarse cuando vio que este pese a aquella puñalada la golpeó, todo parecía pasar en cámara lenta, su pecho subía y bajaba, dirigió ligeramente la vista a aquel híbrido que lloraba con fuerza, su carita estaba destrozada por las lágrimas, incontables golpes, a penas pudo soportar verlo aquel día, lo de hoy era prácticamente sadismo, sus manitos estaban completamente rojas.
Toda la fuerza acumulada desprendió de repente, tomó aquel arma, no podía dejar que gente así siguiera viviendo, su cabeza que parecía antes estar controlada era ahora una máquina de venganza, sin ningún miedo apunto al pecho de aquel sujeto de horrible apariencia.
Un disparo, fue lo que hizo que automáticamente todos los otros dejarán de intentar luchar, Kyuhyun reaccionó rápidamente.
- Llévatelo - Escuchó que le dijo este - Tómalo cargado y llévalo, yo me encargaré de Jongho.
Estaba por decirle a Jongho que viniese cuando este sólo soltó tres palabras.
- Pónlo a a salvo -
Wooyoung no pensó en nada más, se dirigió sin pensarlo dos veces a aquel híbrido que lloraba de manera fuertemente, notó a los otros híbridos asustados, se sentía realmente mal por ellos, sabía que Kyuhyun jamás los dejaría.
Sentía su piel desnuda, su corazón latía rápidamente, la adrenalina de que alguien que estuviera ahí escondido lo mataba, tan pronto cruzó esa puerta sintió un poco de alivio, bajó a San, quitó su chaqueta rápidamente y lo abrigo.
No dijeron nada, nadie menciono ni una palabra, Wooyoung tomó un taxi, su cabeza estaba nublada, lo único que pudo decir fue la dirección de la casa de Yeosang. San estaba totalmente cubierto por aquella chaqueta y se aferraba a su cuerpo fuertemente.
Su pecho subía y bajaba, Wooyoung casi podía escuchar sus latidos sonar.
-Sannie, bebé escúchame - dijo ganándose la atención del híbrido que lloraba fuertemente, lo abrazó con tal ternura y pasión ignorando absolutamente todo a su alrededor, se sentía destrozado, su voz salió casi como un susurro.
"So please..."
San sintió su corazón calentarse, era la primera vez que lo escuchaba cantar, aún sollozaba más una extraña tranquilidad lo invadía, escuchaba la letra atentamente.
"Así que, por favor
En este largo camino
Por favor toma mi mano
No te vayas por favor"
Sus manitos habían estado casi arañando su pecho sin darse cuenta, suavizó su agarre, la voz de Wooyoung parecía rota, apoyaba su rostro en aquellas orejitas, su voz sonaba realmente suave, lograba tranquilizarlo.
El camino parecía pasar lentamente. Escucharlo cantar fue una gran ayuda, entre suspiros se acurrucaba en su pecho, decidió mirar aquel rostro, estaba llorando, aún con la terrible tembladera se abrazó a él fuertemente.
Envolvió sus piernas a su alrededor, Wooyoung lo apretó fuertemente a su pecho, no decían nada, un silencio que se podría describir incluso como placentero los embargaba, ambos se sumían en sentimientos encontrados, decidían ignorar todo por unos segundos, sólo eran los dos, no había nadie más, el suave tacto entre ambos los ponía a salvo, sus latidos casi sentían sincronizarse.