SAN
Pese a que me jure a mi mismo que no me enamoraría, que sólo sería diversión. Simplemente no podía controlarlo.
Primero me ganó la curiosidad sobre si yo era el único con el que hacia esta clase de cosas, y luego no pude evitar pensar en todos los comentarios en sus redes sociales sobre lo perfecto que este era.
Leer que muchas chicas quería aunque sea una oportunidad con él, me hacía sentir extraño.
Entraba al muro de estas personas y me daba con que eran estudiantes, muchos los mejores. Algunas chicas incluso eran modelos... y yo solo era yo.
Lo máximo que había llegado a hacer era tener la atención de mi escuela, pero estos eran sólo un conjunto de mocosos.
Las personas que Wooyoung tenía cerca eran increíblemente talentosas, atractivas... no pude evitar sentirme así.
Cuando vi la perfección de su cuerpo, y la belleza de su rostro, todo esto combinado a lo lindo que se estaba comportando conmigo, no pude evitar pensar en que en realidad no me merecía su atención.
Wooyoung en verdad era alguien excepcional, me sentí abrumado con todo eso. Me sentí menos...
Cuando Wooyoung me respondió de esa forma sentí como mi corazón se empezaba a sentir muy cómodo con él.
Estaba perdido, me estaba empezando a enamorar de él.
Y maldita sea. ¿Quién no lo haría?
Lo había conocido hace tan poco y ya me tenía a su merced. Odiaba que tantos lo quisieran, pero con lo que él me decía parecía que él sólo tenía ojos para mi.
Decidí dejarme llevar. Todo iba a estar bien, sólo tenía que quitar el hecho de que medio mundo quería a Wooyoung, que yo era menor de edad y si mis padres se enteraban podían llevarlo a la cárcel, que podía arruinar la carrera de Woo y este podía romperme el corazón si venía alguien mejor que yo....
Bien poniéndolo así, era muy dificil que todo estuviera bien, pero al menos debía intentarlo.
Nos metimos a la ducha, ni bien llegamos deje salir el agua, con una de mis manos probaba si esta ya se encontraba tibia para poder meternos.
Aún me dolía un poco el trasero por todo lo que habíamos hecho. Pero al menos podía moverme bien.
La mano de Woo empezó a pasa por toda mi espalda.
-Te vi ese día... - Dijo Woo mientras dejaba reposar su mano sobre mi cadera.
- ¿A que te refieres Woonie? - No entendí de qué hablaba.
- El día que me encontraste masturbándome, había ido a verificar que estuvieras bien cuando te vi desnudo por la parte de atrás.... - Diablos, sabía que algo tenía que ver lo de la puerta entreabierta ese día.
- No pude con la imagen que tenía enfrente mío... Me causaste una erección sin siquiera esforzarte.... Tu bello cuerpo me volvió loco por días. - No podía creerlo Woo me hablaba de manera tan suave, pero sus palabras me golpeaban fuerte.
- Entonces fue por eso, yo.... Me asuste cuando vi la puerta entreabierta, pensé que me habías visto y te habías asustado o asqueado y quise asegurarme de que no habías visto nada, baje para asegurarme que estabas aún en la cocina, cuando por curiosidad me dirigí a tu cuarto y pues... Ya sabes - él se encontraba abrazándome por la espalda, mientras dejaba besos suaves por mi cuello.
- ¿Por qué diablos me sentiría asqueado si tienes un hermosisimo cuerpo? - Dijo para luego tomar mi cara con una mano y hacer que lo mirara a los ojos.
- Eres muy bonito San - Me dió un último beso antes de entrar a la ducha para poder bañarnos.
Siempre me dejaba sin palabras. No sé qué sentía por mi, pero todo esto iba demasiado rápido.
Después de la ducha nos dirigimos a la cocina a comer algo.
Woo, me hablaba de su carrera y yo escuchaba demasiado emocionado .... Vaya que se notaba la pasión de Wooyoung por su carrera, en verdad tenía muchas metas y vaya que se había esforzado mucho para lograr cada una de estas.
-Polaris es una estrella que considero de un bello significado, es la estrella más brillante de la constelación osa menor. Esta se encuentra en la parte de atrás en la cola, está al final pero brilla mucho más que las otras.
- Vaya Woo, en serio que te encanta esa estrella. - Dije emocionado, Woo me transmitía toda su emoción cuando hablaba.
- Pues la verdad si, me hace pensar en ti Sannie.
-¿A qué te refieres Woo? - Me quedé tan sorprendido con ese comentario.
- Tu brillas a tu manera Sannie, puede que no lo veas, porque te sientes el último de la fila pero en verdad eres quien más resalta - Mi corazón empezaba a arrugarse, sentía que la presión se me bajaba.
- ¿En verdad crees eso Woo? - Mierda, no podía creer que el me dijera eso.
-Si, Sannie tu eres mi Polaris - Dijo, dándome un suave beso en los labios.
Wooyoung era un maldito encanto, ya empezaba a entender el porqué era tan bueno en lo que hacía, tenía una tremenda pasión para todo lo que hacía.
Era único, era especial.
Nuevamente hicimos un desastre en la cocina.
- ¿Porqué siempre termina todo así? - Pregunté algo estresado, tendríamos que terminar limpiando todo y eso tomaría años, bien bien era muy exagerado pero en verdad quería irme ya a dormir con Woo.
Me dijo que dormiríamos juntos estas dos noches, y en verdad quería estar ya en sus brazos.
- No te preocupes Sannie, puedes ir subiendo en lo que termino de acomodar esto - Dijo sonriendo dulcemente.
- Woo lo digo porque quiero echarme contigo, así no tendría caso - Dije haciendo un pequeño berrinche, mientras me levantaba a recoger todos los servicios y ponerlos en el lavadero.
- Entonces era eso, bueno hagámoslo rápido entonces, así podemos repetir lo de hace un rato - Aún me dolía lo de "hace un rato", Aunque no me importaba si es que Woo quería repetirlo.
- ¿No te bastó con dejarme sangrando?- Dije medio en broma.
- ¿Sannie aún te duele? - Dijo en un tono de mucha preocupación.
- Tranquilo Woo, es soportable... Aunque no me importaría repetirlo - Dije cuando las imágenes de su cuerpo desnudo venían a mi mente.
- Nada de eso Sannie, tenemos tiempo de hacer muchas cosas más, por ahora lo mejor será que descanses - Dijo, terminando de barrer toda la harina que había quedado en el suelo.
Estuvo hablándome de muchas cosas interesantes más mientras limpiábamos, Woo sabía tantas cosas y yo sólo podía asentir y preguntar cosas.
Woo respondía todo lo que le preguntaba con mucha paciencia y cariño.
Seguía preguntándome ¿Acaso tendrá alguna imperfección?
Hasta que lo pensé bien, pues si, está metiéndose con un niño.
Ese era su único error y era el que más me encantaba, porque para mi eso también era perfecto.
Wooyoung, mi chico perfecto.