- Dime ¿se siente bien? - Dijo dando un golpe aun más fuerte que el anterior, San sentía su sangre arder.
Escuchaba como aquel hombre escupía aquel líquido rojo. Lo odiaba.
- Te lo juré, te dije que pagarías por lo que hiciste y no solo a Wooyoung sino también a mi madre.
La respiración de aquel hombre era agitada, su propio hijo lo golpeaba, nunca pensó que llegaría a aquella situación, él siempre había tenido el poder sobre todos, no se suponía que esto terminará de esa forma.
- Ese estúpido Omega debía ser mío - Se atrevió a decir.
- ¿que dijiste? - San apretó los dientes.
Lo sujetó del cuello mirando a los ojos a aquella despiadada alma.
- Debió - Tosió por aquel rojizo líquido que salía de su boca - Ser mío...
- El nunca lo será - Dijo fríamente - no mereces nada...
Lo volvió a tirar al piso, pasaba su mano por su cabello, debía controlarse o terminaría por matarlo y aquello no estaba en el trato con el vigilante de la cárcel, actualmente San tenía todo el poder que le perteneció en algún momento a su padre. No pensaba abusar de este, siempre le atemorizó terminar como aquel lastimero alfa en frente suyo.
- No saldrás nunca - Dijo acomodándose la ropa - Te torturaré el tiempo que sea necesario, y si mencionas a Wooyoung juro que será peor...
Salió de aquella habitación molesto. La sed de venganza siempre estaría en sus venas, ahora lo que lo tranquilizaba era el saber que Wooyoung estaba a salvo.
Llegó a su casa y se dio un baño rápido, se cambió con algo cómodo, se peinaba todo hacia atrás cuando escuchó la puerta sonar.
Se dirigió al primer piso y abrió la puerta.
- Sannie - Se abalanzó sobre él.
- Woonie ¿Te divertirte? - Dijo con una sonrisa.
-Claro que si - Dijo sonriendo - Mamá y yo fuimos a ver todo para la boda pero... - Si rostro se apagó un poco.
- ¿que pasa amor? - Dijo San algo preocupado.
- Sannie - Dijo jugando con sus manos nervioso - Yo... No sé si yo deba encargarme de eso, veras...
San se cruzó de brazos mientras fruncia levemente el ceño.
- ¿porqué Woo? -
- Yo... Realmente no creo tener buen sentido en eso de la decoración Sannie, tu eres quien tiende a vestir Cool y hacer las cosas geniales... Mamá es igual que yo, y pues.... La chica que nos ayudaba se asustaba con todo lo que queríamos - Dijo riendo aún nervioso.
San dio una risa corta, su Wooyoung realmente le parecía tan adorable.
- ¿Que colores querías en el salón? - Dijo divertido.
- Sabes que a mamá y a mi nos gusta el rojo - Dijo sonriendo.
San negó con la cabeza.
- ¿No crees que ese color le daría un ambiente erótico Woo? - Dijo sonriendo de costado.
- Yo... No lo sé Sannie - Dijo confundido, San se acercó lentamente hacia él - Yo...
- Quizá podríamos tener una habitación roja aquí Woo - Dijo acorralándolo contra la pared.
Wooyoung no podía creer que pasarán tantos años y sus nervios nunca se iban, quería controlarse pero San tenía una mirada tan penetrante.
- Sannie... Mghmm - San empezó a dar cortos besos por su cuello.
- Podríamos divertirnos un rato Woo - Pasaba sus manos por el cuerpo de Wooyoung, sus labios hacían un recorrido por todo su cuello mientras esté se sujetaba de sus hombros.
- San... Mghmm... Espera - Dijo intentando contenerse.
- ¿Que pasa bebé? - Dijo sujetando su rostro.
-Entonces ¿te harás cargo? - Dijo emocionado.
- Olvidaba lo extravagante que eres y el hecho de que siempre olvidabas poner algo en nuestra casa imaginaria, creo que si te encargas de esa parte estaremos en peligro así que si.. ¡Heyy! - Wooyoung le presionaba fuertemente los cachetes.
- Deja de juzgar mis creaciones Choi San, te tengo en mi lista -
- ¿Que lista? - Dijo frotando su rostro.
-La de los que no tendrán sexo hoy - Dijo con una sonrisa antes de irse a su cuarto tranquilo.
- Pero amor...
Fue tras él rápidamente, vio como este se empezaba a quitar la ropa.
- No pienses mal San, solo me pondré algo más cómodo - Dijo con una sonrisa mientras quitaba sus pantalones. Traía lencería negra, era un maldito pecado que se pusiera aquello.
San se moría el labio, tenía al Omega más hermoso ante sus ojos.
Lo tomó del brazo y lo puso boca abajo en la cama, se deleitaba con su cuerpo.
- Sannie - Dijo con una sonrisa.
Empezó a dar besos suaves por su espalda.
- Vamos Woo, quítame de esa lista - dio una leve mordida en una de sus nalgas - No es posible que uses eso y pretendas que no quiera hacerte tantas cosas.
- Mghmm... San - temblaba ante los toques de San - No..
Dirigió su rostro hacia sus glúteos y bajo su ropa interior, adentró su lengua al ano de Wooyoung el cual lubricaba de manera abundante.
- Aghmm...- Gemía
Dirigió sus largos dedos hacia su entrada, empezó a adentrar los lentamente, sonreía al ver que Wooyoung empezaba a moverse al ritmo de los movimientos de San, sabía cuanto lo necesitaba. Sabía que Wooyoung quería lo mismo que San.
Los movía lentamente haciendo que este se desesperara.
- San, mételo - Dijo mordiéndose el labio.
- pensé que no querías - Dijo con sorna aún sin dejar de mover sus dedos.
- San.. Mghmm... Por favor - Dijo mientras este aceleraba sus movimientos.
- Bien Wooyoung - Dijo antes de bajar su ropa y empezar a introducir su erecto pene, la entrada de Wooyoung se contraía de manera deliciosa, San sentía morir, se sentía lleno de placer.
- San... Muévete - Decía Wooyoung entre sus gemidos, rogándole por más.
Este le hizo casi de inmediato, se movía de manera acelerada, lo hacía sentir en las nubes, sus pieles chocaban, y Wooyoung se deshacía de placer abajo de San.
Daba leves mordidas por su cuerpo, se mantuvo en aquel vaivén delicioso hasta que quiso observar el rostro de su omega, quería ver ese rostro tan hermoso. Aquellos labios tan rosados y bonitos.
Quito su pene y lo volteó, lo atrajo hacia su cuerpo levantando más sus piernas, observaba aquella bella figura.
Volvió a introducir su pene y entrelazó sus manos. Lo miraba directamente, ese rostro era todo lo que quería, Wooyoung evitaba hacer contacto visual, sabía que si lo veía no podría más con tanto placer.
- Mírame Wooyoung - Dijo tras un gruñido - Quiero que me veas...
Este negó con la cabeza sin dejar de retorcerse de placer.
Detuvo sus movimientos y lo observó.
- Sannie...
- No me moveré hasta que me veas Woo - Dijo con una sonrisa.
-S-San... - tenía muchos nervios, con miedo dirigió su vista hacia el rostro de San. Este se mordía el labio, su pecho marcado y aquellos hombros de forma tan definida, San era en extremo atractivo.
San sonrió y continuo embistiendo, sujeto el rostro de Wooyoung, quería ver su rostro lleno del placer que él le proporcionaba, quería ver como este solo podía pertenecerle a él, ver que este lo deseaba tanto como él, como Wooyoung siempre tendría una debilidad por San así como San por él.
Mantenía aquel delicioso ritmo, dió una leve mordida al labio inferior de Wooyoung.
- Me vuelves loco Wooyoung - Dijo con la voz ronca.
- San... Yo...
- Omega precioso - Decía entre sus gruñidos sin dejar de embestir.
- San... No... Mghmm... - No podía con el ritmo frenético que había adoptado San, este no le quitaba la vista de encima. El deseo era casi palpable.
Se sujetaba de aquellos fuertes brazos, ya no podía más, se corrió aún sin dejar de ver el rostro lleno de deseo de San.
San llevó uno de sus dedos hacia la esencia de Wooyoung, cogió esta con su dedo y la adentro en la boca de este.
- Vamos Wooyoung pruebate -
Este lamia de sus dedos ahogando sus gemidos, San admiraba aquella imagen, Wooyoung con tanto deseo chupaba y lamia, su angelical rostro contrastaba tanto con lo sucio de su acto. No pudo más.
Eyaculó dentro de Wooyoung, este contraía su ano haciendo aquel orgasmo incluso más placentero, el nudo comenzó...
- Sannie... - Sentía el líquido caliente anudar en su interior.
- Te daré bebés amor, todos con tu hermoso rostro - Decía dejando suaves besos por el lóbulo de su oreja.
- San... - Este pasaba su mano por aquel cuerpo, tan suave.
El nudo terminó y San pudo salir, observaba como del ano de Wooyoung aquel líquido blanco caía, este tenía una sonrisa.
- Eres enfermarmente lindo Woo - Dijo abrazándolo.
- Sannie, deberíamos bañarnos - Dijo riendo por las caricias que le daba.
- Amo que volvieras a ser tú - Absorbía de su aroma - Amo tanto a tu Omega, a ti... No soportaba verlos así...
- No volverá a pasar Sannie, estoy bien - Dijo tocando su rostro.
Ambos tomaron una larga ducha, se acurrucaron dentro de las sábanas, dormían abrazados, aunque al día siguiente todo siempre terminará siendo un desastre.
Wooyoung despertó, tenía muchas cosas hacer ese día. Tenía una cita pendiente. Tomó una ducha rápida y dejó un corto beso en los labios de San quien se encontraba aún en un sueño profundo.
- Te amo - Le susurró.
Se iba con dirección a aquel enorme edificio, una empresa cuyo reconocimiento era enorme, camino seguro, sabía que tenía que hacer.
- Buenos días, quisiera hablar con el dueño de la empresa, el señor Kang.
- Debe reservar una cita con anterioridad - le dijo la chica que atendía.
- Dígale que es el dueño de la empresa "cynosure" - Dijo tranquilo.
Ella asintió y llamó inmediatamente, sabía perfectamente quién era aquel Omega de cabellos morados, no tardo mucho en recibir una respuesta positiva.
- Lo espera arriba - Dijo con amabilidad.
- Muchas gracias - Respondió con aquella característica sonrisa.