Wooyoung llegaba a su casa preocupado, no podía creer nada de lo que había pasado, la imagen se repetía en su cabeza, parecía no querer irse, aquel rostro, estaba clavado en su mente, su cuerpo desnudo.
Se preguntaba, si es que hubiese sido otro el que lo encontrará ¿habría reaccionado igual? A lo mejor fue un instinto natural y con cualquiera se hubiera puesto así, muy en el fondo esperaba que no.
Cuando llegó todos estaban dormidos, bien, no fue directamente a su casa, pensaba que quizás el alcohol podría ayudarlo, no fue así, de manera aún más fuerte venían aquellos pensamientos, pensamientos en los cuales no se controlaba, pensamientos en los que decidía cerrar con seguro y dejarse llevar con San.
Se dio un baño, frotaba su rostro con furia, la maldita erección que tenía era un problema, claro que no se tocaría pensando en él, no después de eso, jamás haría algo así.
Cambio la temperatura del agua, ahora está caía fría por su cuerpo, esperaba que así se bajara, terminó y se acostó rápidamente.
Su mujer como nunca se volteó, un abrazo lo envolvió, nunca era así, se sintió extraño. De pronto la mano de esta bajaba por su cuerpo, Wooyoung sabía que se encontraría con su duro miembro, tomó su mano rápidamente.
—Vamos Woo, hace mucho que no lo hacemos — decía intentando bajar la mano.
— Hoy fue un día largo —soltó con calma—. En serio necesito dormir.
Esta lo miró extrañada, hasta hace unos cinco o seis meses era Wooyoung quién iniciaba con aquello y ella rechazaba cualquier invitación. Pensó que sería el momento indicado ya que cuando lo vio de reojo entrar por la puerta notó lo abultado de su pantalón, no pensó jamás que sería rechazada.
Se volteó, Wooyoung hizo lo mismo, esperaba poder dormir pronto, no soportaba estar así de excitado.
Cuando la mañana llegó se cambió rápidamente, por su mente solo rogaba que San no se acordara de nada, era más que decidido, debía pedir su cambio, estaba más que comprobado que si seguía así en verdad caería por San, ya no era ninguna opción, lo que pasó en el salón estaba muy mal.
Dió toda sus clases con normalidad, todo cambio cuando llegó a la última clase con la que le tocaba.
Cuando entró notó que San estaba allí con el rostro calmado, suspiró, bien, no tenía porque enfocarse en eso, dejó que el tema de la clase inundara sus pensamientos.
—Bien niños, pueden irse —dijo calmado, revisaba detenidamente las pruebas que tenía que calificar del otro salón, no iba a ver a San por nada del mundo.
San lo observó durante toda la clase, no sabia que hacer, se sentía en primera avergonzado, no sabia que algo así le pasaría nunca, en segunda, no espero que Wooyoung se dejara hacer aquello. Recordaba todo, el rostro que puso Wooyoung cuando él lamía por sobre su erección, el modo en el que dejó que él frotara su trasero de esa forma. No sabia si lo correcto era disculparse o ignorarlo.
Pensó que quizás la mejor opción era escribirle, quizás de esa forma quitaría lo vergonzoso del asunto. Todos habían salido del salón, se dirigió al asiento de Wooyoung, puso aquel papel sin decir nada, sintió un escalofrío recorrer su cuerpo cuando esté lo miró, no sabia describir su mirada, parecía no querer darle importancia ya que simplemente continuo con sus cosas ignorando a San, se retiró sin decirle una palabra, Wooyoung no parecía de humor para hablarle.
Su colita y orejas delataban terriblemente su estado de ánimo, Wooyoung se sintió mal al verlas decaídas cuando esté salió, definitivamente se sentiría avergonzado.
Cuando quedó sólo, tomó aquel papel, tenía mucha curiosidad.
"No sé cómo empezar a escribir esto maestro, es muy tarde y Yeo y Jongho están dormidos, recién pude recordar bien lo que pasó, me siento muy apenado, no sabia que me podía pasar algo así, no quise meterlo en problemas en serio, pero creo que debo ser honesto, era consciente de que era usted y sólo usted quien me podía ayudar, mi cuerpo lo pedía, quería tenerlo, cuando lo vi entrar solo empezó a doler más.
Debí verme ridículo, no era mi intención mostrarle ese lado mío, ni siquiera sabía que lo tenía, supongo que es otra razón para odiar esto, odio mi apariencia, en serio la detesto, no tiene que hablarme otra vez si no quiere, yo entenderé, no me acercaré más ¿Cómo podría después de lo que hice?
Estará bien continuar alejados, sólo le diré lo que pensé por toda la noche, es muy caliente maestro, sentir su erección es de las cosas que jamás voy a olvidar en mi vida, no es algo pueda contar a nadie ¿Verdad? Supongo que usted será el único que sepa que por mi cabeza todos los días la imagen de usted excitado será todo lo que ronde mi cabeza, me alegra que no me dejara continuar, creo que sí lo hacía no habría parado hasta tenerlo como me imagino hace mucho, bien, eso es todo maestro, ví esto en uno de los libros de Jongho:
Siempre suyo San"
Wooyoung se quedó perplejo, pensaba en lo bien que se expresaba San al escribir pese a solo tener 13 años. Pero no era todo, entonces San realmente estaba así porque era Wooyoung quién entró, se sintió extrañamente aliviado.
Dobló la carta con cuidado y la guardo con el resto, si, llevaba aquellas cartas a todos lados ¿Porqué? Ni el mismo lo sabía.
Odiaba que San creyera que para él su apariencia era mala, ¿Cómo alguien que se viera tan lindo podía pensar así? Era terrible pensarlo y no poder decírselo, claro que sí lo hacía solo generaría que este se ilusionara más con él y eso no podía suceder.
San en serio esperaba que Wooyoung leyera la carta, por como lo vio parecía que la tiraría a la basura.
Los días pasaban y San continuaba siendo ignorado por él, no había ningún trato como en el principio en el que parecía encariñado a él.
—Yunho dice que hay una nueva canción de su grupo favorito Sannie, podemos sacarlo y presentarlo en el festival de danza.
—Yo no bailo Mingi ¡Ya te dije que soy muy malo en eso!
—Yayaya no me grites —dijo también gritando, habían agarrado tanta confianza que incluso se golpeaban aunque Mingi prefería evitarlo, las uñas de San dolían de manera infernal.
—Vamos Sannie, yo mismo te enseñaré los pasos y posiciones ,apuesto que lo harás bien.
—Yeo me prohibió bailar - Dijo comiendo sus galletitas, estás siempre eran especialmente hechas para él, tenía algunos nutrientes acondicionados para aquel felino, cuando sus amigos se enteraron que básicamente era comida para gato nunca más le pidieron nada - No lo haré.
Seonghwa tomó la palabra.
—Hazlo por nosotros Sannie, en verdad queremos participar, a parte el premio es dinero y...
—Y el maestro Jung te verá —Dijo Mingi sabiendo que ese era el lado correcto para convencerlo - Imagínatelo ahí sentado observándote, mucha gente se enamora de ese tipo de cosas.
— ¿E-en serio? —Mingi sonrió al notar que había dicho las palabras correctas.
—Eso es cierto —Dijo Yunho—. Así muchas chicas se me declararon Sannie, podría funcionar, podemos ensayar en una casa para que sea sorpresa.
—En la mía no, si Yeosangie me ve bailar se enojara -Dijo serio.
— En la mía entonces - Soltaba Mingi sonriendo - Yo haré las partes de Minho supongo.
—Pido a Onew - Dijo Seonghwa.
—Taemin - Soltó emocionado Yunho - Supongo que serás nuestro Key.
San solo asintió. Bien, no podría ser tan malo enseñarle a San, Yunho no entendía porqué le prohibirían bailar.
Los días pasaron, el sábado para el que quedaron llegó rápidamente, ahí se encontraban en una sala enorme, los tres miraban con detenimiento el vídeo. Yunho ya había sacado todas su partes, Mingi le falta ensayar al igual que Seonghwa.
Yunho se fue a la parte de atrás con San.
— ¿Recuerdas algo de lo que viste?
San asintió feliz y seguro. Yunho se emocionó pensó que quizás era una buena señal y San era alguna clase de talento escondido. Todo cambio cuando le pidió enseñarle, lo vio moverse sin hacer ni un solo paso de la coreografía y lo peor era que aquella coqueta cola se movía de manera sensual, recordó que cuando niño tuvo una gata, no pudo evitar pensar en cuando esta tuvo su celo y se movía de maneras extrañas, San parecía pasar por algo similar cuando bailaba.
Era sensual, pero ... Erótico.
—No lo haces mal, pero este no es esa clase de baile —Sonrió dulcemente—. Sacaremos tu rudeza.
San sonrió.
—Bien, daré lo mejor —Dijo sonriéndole.
Yunho empezaba calmado, San trataba de imitar todo lo que hacia, debía admitir que se tomaron su tiempo, pero parecía tener casi todo hasta el coro. Se preocupó un poco porque sus movimientos se miraban un poco pervertidos por la cola y orejas, debía volver a San más rudo.
—Cuando hagas está parte —refiriéndose al pre-coro en el cual se repetían las palabras del título "Don't call me"— Se más exacto y.... Controla tu colita Sannie.
— Ah sisi, Lo siento —Dijo tomando esta—. Olvidé que también estaba —Dijo divertido.
—No te preocupes —Le sonrió— San continúo aprendiendo de Yunho.
—Bien, San ya tiene la primera parte hasta el coro —Dijo Yunho tras dos largas horas de explicarle la parte más fuerte de la coreografía.
—Bien, veamos las posiciones —Seonghwa estaba algo sudado, solo le faltaba la parte final, quizás podrían dejarlo para otro día ya que pronto recogerían a San.
Lograron ensamblar bien, los movimientos de San aún mantenían sensualidad pero parecía la justa, una en la que los otros profesores no lo gritarían y en la que Wooyoung podría caer.
Lo repitieron varias veces. San se mantenía atento a todo lo que Yunho le decia, el iniciaba en el medio, debía meterse en personaje, era divertido ya que aún no se sabía la letra.
Hizo caso a los cambios de sitios, sonreía ya que tenía muchas partes en el medio. Le gustó, amó sentir que bailaba con gente a su lado. La canción ya se le había quedado plasmada en la cabeza, sé equivocaba una que otra vez pero lo disfrutaba.
—En dos semanas más si saldrá —Decía Mingi sudado— Me alegra que te animaras Sannie, lo haces genial, sólo debes practicar un poco más.
—Lo haré —sonrió, realmente le gustó demasiado.
Fue real su emoción, empezaba a ver el vídeo en el celular de Jongho, amaba la canción, cada tarde tras llegar a casa miraba el vídeo, quería parecerse al que le habían puesto, Key era bastante agresivo y sensual, pensaba que si practicaba realmente le saldría así.
Yeosang lo observaba muy emocionado, escuchaba la canción en su cuarto. Sonrió, su niño se miraba alegre.
Tras llegar del trabajo escuchaba la música bajita del cuarto de San, se asomó por la puerta y lo vio bailando, se sorprendió mucho, practicaba mientras se miraba en aquel espejo en su armario, sonrió.
—Bebé —Dijo entrando.
—Yo, Yeosangie, lo siento —se disculpó.
—No tienes que disculparte Sannie —se agachó a su altura—. Te traje un regalo.
Le ofreció la bolsa que traía en su mano. San lo abrió de inmediato, vio un pequeño equipo de sonido.
—Es para que practiques, supongo que es más emocionante cuando hay más volumen. Puedes practicar en la sala.
Le sonrió, San lo abrazó, amaba tanto a aquel híbrido, era prácticamente como una figura maternal hacia él, sabía que San lo quería y respetaba, desde que lo conoció la idea de tener un hijo se le hizo linda, antes jamás hubiera pensado en criar uno, pero San tenía toda su atención y cariño.
Lo miró ensayar duramente, sonrió.
Las dos semanas pasaron increíblemente rápido, fue el mismo Yeosang quien buscó la ropa para que San de presentara, Jongho había estado demasiado saturado esa semana, Yeosang le prometió hacerse cargo de todo, lo bueno era que ambos podrían ir a ver a su niño por primera vez presentarse ante tantas personas.
Jongho estaba feliz, su Sannie se miraba tan lindo con aquella ropa, pero lo mejor era que tenía una sonrisa muy grande.
San era un niño que merecía todo para ambos, sabían que por ahora no podían darle mucho más ya que ambos se encontraban estudiando y trabajando, era difícil tener un niño a esa edad, pero San lo valía, le darían todo lo que un niño normal debía tener.