San tomaba la carta con mucho cariño, moría por leerla, Jongho y Yeosang a penas llegaron quedaron dormidos casi al instante, Yeosang le había servido la cena antes de ir a dormir.
Estaba en su pequeño escritorio y no le quitaba la vista de encima. La abrió, solo con ver la letra de su maestro sintió tanta emoción. Empezó a leerla
"Mi precioso gatito, no sabes cuánto te extrañé amor, no había día en que no me preguntara qué estarías haciendo, ver esas fotos tuyas me encantó, eras tan lindo y encantador, creciste siendo aún más hermoso bebé, tu apariencia es sublime ante mis ojos, todo de ti lo es.
Tú forma de ser me encanta, la manera en la que te comportas, como te enojas, tus pequeños berrinches, todo lo que te vuelve tú me encanta.
No intentes actuar maduro por mi bebé, no tendrías porque hacerlo, te seguiré amando a pesar de todo, mi niño hermoso tiene la sonrisa más linda del mundo, siempre intentaré ser mejor para tí amor, no importa las circunstancias, agradezco realmente el tenerte en mi vida.
Si vuelves a usar tu traje de manzanita moriré de ternura, moría por besarte en aquel momento mi amor, sígueme alegrando los días con tu sonrisa bebé"
San sintió que no podía más, daba pequeños grititos, debía dormir ya, no quería molestar a Jongho y Yeosang.
Dos semanas pasaron con normalidad, se sentía demasiado bien, Yoongi empezaba a percibir con los días un olor muy dulce en San, este se incomodaba cada que Yoongi se le acercaba.
- Dijiste que dejarías de hacer eso - Dijo tomando su colita.
- Lo siento Sannie - Dijo ahora alejándose - Sólo que hueles increíblemente bien.
- Que raro - Dijo confundido - Ayer Yeosang llegó muy cansado, decidí saltarme la ducha - Dijo elevando los hombros.
- San deberías bañarte todos los días solo - Mingi soltaba mientras comía.
- Cállate, no es como que tú lo hagas muy seguido- Dijo cruzándose de brazos.
- Yo me baño todos los días maldito gato malcriado - Dijo este a la defensiva.
- Eso ni siquiera tú te lo crees - Soltó Yunho antes de tomar asiento divertido.
- Sannie - Yoongi se le acercó nuevamente - Creo que tenemos que hablar.
San lo observó sorprendido. ¿Que era tan misterioso para no poder decirlo en frente de todos?
- Bien ,vamos - Dijo este parándose.
Ambos se fueron con dirección al baño, San se sentía extraño, Yoongi lucía muy serio y algo preocupado
- ¿Porqué tienes esa cara? - Dijo cuando llegaron al final de los cubículos.
- San... Mmmm creo que - Suspiró - Creo que el aroma que percibo no es completamente el tuyo.
- ¿A qué te refieres? - Inclinaba la cabeza mientras aquella colita se movía a los costados.
- Qué creo que hay... Creo que estás - Yoongi no sabia porque no podía decírselo, quizás que aquello le dolía, o que sabía que traería muchos problemas sabiendo de quién venia, de cualquier manera siempre era un problema.
- ¡Habla ya! - dijo exasperado.
- Tiene... Tienes gatitos ahí - Dijo rascando su brazo con mucha incomodidad.
San lo miró confundido, ¿Cómo podía ser eso posible?
- Eso, eso no puede - Recordó aquel momento, un sonrojo se le vino de repente, olvidó por completo aquello, sólo pensaba en el placer que sentía.
Primero sintió que se desmayaría, se sujetó de Yoongi, este lo agarró.
- Creo que debes decírselo.
- Pero... Él - Dijo nervioso - No sé que dirá, quizás se enoje y...
- ¿Cómo se va a enojar si es el responsable? - Dijo Yoongi serio.
- Sólo, no... Bueno, yo le dije que podía darle gatitos pero no sé si me escuchó, eso fue el año pasado, creo que debí decírselo nuevamente cuando empezamos o ... - las lágrimas empezaban a acumularse en los ojos de San, Yoongi rápidamente tomó sus manos cuando esté por inercia volvía a esa mala costumbre de lastimar su propia colita.
- Tranquilo Sannie - Dijo abrazándolo- Todo va a estar bien, aún si el no los quiere, yo... Yo los cuidaría, serían como nuestro gatitos.
San tocaba su abdomen, aún estaba plano, pensó en Jongho y Yeosang, vaya que se enojarían. No entendía que pasaría. No imaginó que algo así pasaría, siempre tan descuidado pidiéndole a Wooyoung hacerlo, de seguro este ni recordaría aquellos, por un momento una imagen cruzó por su mente ¿Cómo serían sus gatitos? De seguro tan bonitos como Wooyoung, inteligentes, con sus lunares, no podía evitar pensar en lo lindo de eso, Wooyoung cuidandolo, pensaba en aquellos pequeños, claro que los amaría si venían de Wooyoung.
Pero estaba la contraparte, Jongho y Yeosang se enojarían tanto, metería en problemas a Wooyoung, obviamente sería despedido.
Ambos salieron, San no podía evitar mirar su abdomen, ¿Cuántos serían? Ningún híbrido antes había tendido hijos, San se había hecho con el propósito de tener más por menos, embarazarlo y generar más híbridos que pudiesen cumplir con la función también de reproducirse, todos con el mismo fin.
Se adentraron en clases, intentó actuar sereno cuando lo vio, sonreía enamorado, el miedo continuaba pero pensó que sería cosa de hablarlo, quizás Wooyoung quería tenerlos y se complicaba, lo escuchaba atento, cuando la clase terminó pensó en decirle, no se atrevió, pasó solo dedicándole una sonrisa, no entendía porque no podía decírselo.
Pasaban los días y San se lo guardaba, conforme pasaba más enamorado se sentía de sus pequeños felinos en su vientre.
- Uno se llamará como él - Decía con una sonrisa a Mingi quien estaba demasiado preocupado.
- Creo que será mejor que no los tengas Sannie, traerá demasiados problemas -
- ¿cómo podría matar a mis bebé?
- Tú eres un bebé - Decía exasperado, San parecía no entender lo grave de la situación.
- Podrías decirles que son míos y pues podrían tomarlo como una simple aventura que tuvimos - Decía Yoongi para intentar salvar la situación de Wooyoung - Se enojarían con ambos pero no perderíamos demasiado.
- Pero su padre es Wooyoung - dijo tocando su vientre - y no quiero que me los quiten.
- San, no puedes tenerlos, quizás en un futuro - Dijo Mingi calmadamente - Piénsalo, terminas la escuela y podrás hacerlo.
Todo lo que San tenía en su mente eran recuerdos.
- Obviamente podrá tener solo una vez, ¿Quien mierda querrá aguantar un estúpido híbrido embarazado muchas veces? A parte ni siquiera sabemos si funcione, podría morir al cumplir lo 15, sería mejor ponerlo a prueba ahora.
San recibió el más feo encuentro aquella noche, tantos intentos por dejarlo preñado cuando esté a penas tenía 6 años, los intentos nunca cesaban, jamás lo lograban, era amargo el recuerdo, pensar en su futuro siempre era de las peores cosas que podía hacer, saber que no podría estar para Jongho y Yeosang por siempre, saber que estos morían por hacer que este viviera por siempre.
Su muerte podía ser así de insignificante, pero con aquello en su estómago sentia que tenía algo que era suyo, sentía una increíble felicidad al pensar en ello, tener hijos, incluso genéticamente San tenia este lado desarrollado ya que su fin más que el de provocar placer era el de procrear y criar.
- Intenta decírselo mañana Sannie - Seonghwa lo tenía bajo su brazo mientras acariciaba sus orejitas con cariño - Tendremos con él a la hora de salida, puedes decirle a Yeosang qué te demorarás un poco más, que necesitas ayuda o algo.
- Tengo... Tengo demasiado miedo Hwa - San últimamente tocaba constantemente su estomaguito lo hacía sentir tranquilo.
- Tienes a tus amigos para ti Sannie, no te dejaremos sólo en esto - Dijo Yunho tocando su hombro con una dulce sonrisa.
- Es cierto - Yoongi también le sonreía, bien, no podía sentirse sólo así.
- Me haces renegar demasiado pero sabes que jamás te dejaría, mucho menos en esta situación - Soltó Mingi.
San les sonrió, era bueno después de todo socializar, tenía a todos a lado.
El día siguiente llegó, miraba a Wooyoung con detenimiento en su última hora, tan guapo como siempre, tan encantador y dulce, siempre hablando con pasión, de vez en cuanto una sonrisa le iba dirigida. Lo había pensado tanto y aquella carta guardada en su mochila sólo pretendia ser una manera de poder expresarse mejor si es que las palabras no le salían.
Estaba horriblemente asustado, salió para poder decirle a Yeosang, este le dirigió una sonrisa, le dejó sus cosas, sólo llevaba la carta en su bolsillo muy bien doblada.
- Tengo una duda - escuchó la voz de Hyuna, se asustó, pensó que por una vez siquiera Wooyoung estaría sólo, ella siempre parecía querer tomar todo su tiempo.
- Dime - La voz de Wooyoung sonaba tan seria y formal, su corazoncito le latía sólo de escucharlo.
- ¿Alguna vez pensó en tener hijos? Bueno, me refiero, empezar nuevamente, casarse y todo eso - Dijo esta curiosa.
San sintió pánico, ¿Porqué le preguntaba eso?
- Yo creo que no, ya tengo dos hijos - Suspiró - Siendo muy honesto, no creo que repetiría aquello, muchas veces siento que no me aprecian y....
San tocaba su estómago nervioso.
- Nuestros hijos... Estoy seguro que te amarían - Dijo San susurrando, se sentía mal, olvidaba el detalle de que Wooyoung ya tenía hijos, y por lo poco que le contó ambos realmente no eran nada apegados a Wooyoung. Quizás era cierto y lo que menos necesitaba en su vida eran hijos.
- No estoy buscando nada de ese tipo con nadie - Soltó, San sintió aquello doler horriblemente.
- Lo entiendo - Escuchó de Hyuna - Creo que no es ningún secreto lo que siento por usted.
Bien, no podía quedarse más tiempo ahí, dió media vuelta chocando con Mingi.
- Sannie ¿Le dijiste? - Escuchó su voz pero sentía que si continuaba allí sólo lloraría y Wooyoung saldría al instante.
- Bótalo - Aquella carta que llevaba en el bolsillo fue a dar a la mano de Mingi quien se quedó angustiado. San se fue realmente rápido.
Wooyoung salió al escuchar voces afuera, Hyuna estaba nerviosa, guardándose por tanto tiempo aquello, pensó que quizás era la oportunidad para recalcar sus sentimientos, aunque siempre se sobreentendian sus intenciones al estar todo el tiempo con Wooyoung.
Al salir no vió a nadie, frunció el ceño, regresó adentro.
- Discúlpame pero no puedo corresponderte - Dijo este calmádamente cuando volvió a su sitio.
- Sé que ya está divorciado, sus hijos realmente no son problema y sé que soy mucho más joven - Claro que este era el último de los problemas - podríamos intentarlo
- No siento esa clase de cosas por ti - Se sinceró con ella - Honestamente siento cosas por alguien más, no creo que pueda tener nada con nadie.
- ¿Es por su exesposa? - Soltó con la voz apagada.
Wooyoung tenía una mirada fría.
- No importa quien sea, espero entiendas porque no puedo corresponder, recuerdo que tuvimos esta conversación hace mucho Hyuna - Dijo quitando ahora sus lentes - Espero no hayas hecho todo esto por tu atracción hacia mi.
- Yo - Hyuna se sintió mal, era cierto que cuando estudio allí se le había declarado, intentó de tantas formas enamorarlo, el maestro Jung siempre le dejó las cosas claras, cómo lo hacía justo ahora - Discúlpeme.
Wooyoung se levantó de su asiento, tenía muchas cosas que hacer, pronto sería la velada en la escuela, esperaba pasarla con San, quería comprarle muchas cosas, pero siempre estaba el mismo problema, que Yeosang y Jongho no lo notasen.
Se fue a su departamento, tomaba de su café calmado, pensaba en aquel niño lindo que había visto durante el día, notó que últimamente San no cogía aquella colita como antes, se alegró, parecía haber cambiado aquel hábito por tocarse el ombliguito, le parecía muy lindo.
Moría por besarlo, cada clase parecía representar una tortura, sonrió al pensar en todas las cosas locas que se le pasaban por la mente, cómo dejar de enseñar tan pronto San terminara, ser un buen novio, darle de todo. Quería tantas cosas con su pequeño híbrido.
Al día siguiente tendría a primera hora con su híbrido, estaba feliz, sólo con verlo se sentía tan lleno.
Al llegar a la escuela, lo busco con la mirada, lo vió a lo lejos con sus amigos, sonrió, moría porque llegara esa velada y poder darle aquel collar que había comprado hace unos días, su departamento lo decoraba bien, quizás llevarlo un día sería lindo, se sentía infantil pensando que podrían incluso vivir juntos, quería tanto de San.
Al entrar a las clases, empezó con normalidad, algo no estaba bien, sintió una fuerte punzada en el corazón al ver los ojitos rojos de San. Estaban tan hinchados, parecía no querer cruzar miradas con él, mantenía la vista fija en su cuaderno. Ambas manitos se mantenían en su estómago, lo miró extrañado.
Terminó las clases con normalidad.
- San, quédate un momento por favor - Dijo serio, la preocupación le ganaba.
Vio que este ni siquiera le dirigió la vista. Frunció el ceño.
Tan pronto como todos se fueron, sólo quedaron ambos.
- ¿Está todo bien? - Dijo parándose de su asiento con calma dirigiéndose a su asiento.
- Si - Fue todo lo que recibió del pequeño híbrido.
- Puedes decirme si algo te molesta San - Dijo serio - Te veo decaído amor - lo Sujetó del rostro ,se llevó una gran sorpresa cuando San movió está en signo de molestia.
Se paró frente a él, ganándose una mirada confusa de Wooyoung.
- Ya me voy - Soltó sin decir más antes de salir rápidamente.
Wooyoung se asustó, ¿Había hecho algo mal?