San tenía una enorme sonrisa, una vez los gatitos alimentados los dejó en su cuna con una sonrisa.
Decidió ir a hablar con Jungkook, este de verdad lucía tan enojado, se acercó lentamente a tocar su espalda.
- Kookie -
- San - Dijo tomando su mano - Soy más joven, yo jamás hubiera permitido que huyas de mi.
- No sé de qué hablas Kookie - Dijo intentando soltarse.
- Hablo de que no es justo, dejé todo por ti, esos tres bebés son nuestros, él jamás debió ...
- No digas eso, pensé que lo hiciste porque querías apoyarme no por tu enamoramiento - Dijo suavemente.
- ¿Cuál es la diferencia? Me enamoré y por eso te ayudé - Lo recostó en la cama.
- ¿Qué piensas hacer? - Soltó San con una voz apagada - ¿Es eso verdad? Sólo estás excitado.
- San - Se recostó sobre él haciendo que este sintiese su erección - No sabes lo caliente que te vez, quería ser dulce contigo, quería ...
- Querías cogerme - Dijo con una voz llena de indiferencia.
- No es tan diferente de lo que quiso tu profesor contigo.
- No Jungkook, él nunca me obligó a nada, es más, era prácticamente yo quien lo seducía día con día, fui yo quien le entregaba cartas enamorado, se negó a hacérmelo incontables veces, y la primera vez que logré que lo hicieramos fue demasiado cuidadoso - Soltaba mirando hacia otro lado - No te voy a detener.
- Admite que tú quieres...
- Lo harás aunque te llene de arañazos, lo harás aún así te suplique que no, harás lo que quieres conmigo porque eso soy para ti, porque eso soy para todo el mundo - Dijo secamente - Menos para Wooyoung.
- No lo menciones San - Dijo molesto, era cierto, deseaba ver su cuerpo desnudo y entregándose hace mucho, no dudo en quitarle toda la ropa, San no ponía fuerza, una mirada llena de total indiferencia se formaba.
Jungkook se desvestía, San observaba aquellos tatuajes que en algún momento este mostraba con otras intenciones siempre ganándose el rechazo de San, libero su miembro, San miraba hacia un costado. Pensaba en sus pequeños.
- Haremos el amor San -
- No Jungkook - Dijo fríamente - Tú serás el único que se divierta en todo esto.
- No lo negarás cuando estés gimiendo debajo mío.
Dijo acomodándose entre aquellas esbeltas piernas.
- La única manera que lo haga será imaginando que eres él - Una mirada fría fue hacia Jungkook
Este enfureció, vio aquella rosada entrada. Estaba ansioso, San en verdad no ponía resistencia sólo se mantenía callado, parecía observar la puerta, pensaba en sus bebés, Jungkook era esta clase de persona entonces, no tan diferente a su madre, la maldad parecía ser parte de él.
Empezó a introducir su pene.
- Mierda San - Dijo cuando las paredes de este lo recibían bien - Que rico.
San se sentía asqueado nuevamente de si mismo.
Lo miraba sin expresión, Jungkook empezaba a moverse lentamente, se sentía en el paraíso, tomó bruscamente de aquella cola que estaba inerte. Empezaba a mover la pelvis, San limpiaba sus lágrimas con mucha pena.
- Afgmmm - Gemía fuertemente - San...
San no emitía más sonidos, de pronto escucharon a los tres pequeños llorar fuertemente, sus agudos lloriqueos empezaban a mezclarse con los sollozos de San, Jungkook estaba cegado por el deseo y la decepción de no poder disfrutar tanto como se imagino.
Quiso ser bueno, en serio quiso, pero San era enfermamente lindo, y saber que había alguien a quien se entregaba lo llenaba de molestia.
- Tendremos nuestro propios bebés San - Dijo tomando su rostro - Puedes darle estos a Wooyoung.
Jungkook parecía llegar a un orgasmo largo y placentero. San sintió tanta cólera, ¿Cómo podía decir algo así de enfermo?
- Jungkook - Dijo aún con las lágrimas en los ojos - Puede que no viva por mucho tiempo, pude haber muerto tras tener a mis bebés, no te daré hijos y si lo hago tendrás que cuidarlos sólo, únicamente te pido que le des mis bebés a Wooyoung, sólo eso, es su padre, merece tenerlos.
- Bien - Soltó fríamente - le entregaré a Wooyoung a los pequeños pero nos iremos.
- ¿No hay manera de convencerte verdad? -
- Nunca le haría daño a los bebés, sin embargo creo que sabes perfectamente que es lo que quiero.
- Cogerme hasta que muera - Dijo San sin expresión.
- Quiero que estemos juntos - Soltó Jungkook.
- Iré a verlos - Se paró, colocó su ropa rápidamente tomó a los tres bebés, los besaba sus cabecitas, sentía que sin ellos su vida se acabaría, no debía dejar que las cosas terminen así, se durmieron pronto en sus brazos, Jungkook lo observaba desde el marco de la puerta.
- Pueden ser nuestros San -
- No lo son, son de Wooyoung y míos - Dijo con la voz apagada.
San pensaba en todas las veces que tuvo que sufrir por actos sexuales asquerosos, eso había sido todo con Jungkook, ver el deseo desenfrenado de las personas era asqueroso, tan diferente de hacerlo con Wooyoung quién era en extremo cuidadoso y cariñoso, tan dulce al hablarle.
Wooyoung se sentía feliz, estaba enamorado, se arrepintió en el camino de no tomar fotos de los pequeños y hermosos híbridos, sonreía demasiado, era todo perfecto ahora mismo recibiría la paga por su segundo libro, sonrió de pensar que este era más que suficiente para tener a sus gatitos felices, imágenes de el acurrucado con sus cuatro felinos.
Debía llamar a Jongho y Yeosang, estos se alegrarían tremendamente de verlo. A penas estos recibieron la noticia morían por ver a su pequeño, Jongho básicamente se deshizo en lágrimas.
Wooyoung pasaba ir a algunas tiendas, pensar en comprarles ropa le sonó a una maravillosa idea, al llegar notó que estos eran demasiado chiquitos para entrar en esas ropas, claro que crecerían, compró tres trajecitos de diferentes colores.
- Mis bebés ser verán tan lindos - Se le escapó, se sentía como un padre primerizo, Hani nunca lo dejó encargarse de ese tipo de cosas. Actualmente seguía enviándoles dinero, sus hijos sólo lo buscaban cuando necesitaban de este, nunca querían estar con él. Se sintió aún peor esos meses, tener el desprecio de quién en algún momento consideró su familia y el no encontrar a San lo habían consumido, se sentía tranquilo.
Ahora sólo pensaba en San en lo que quería con él, pensó que todo estaría bien si los tenía a su lado.