Habían pasado un tres meses desde que Wooyoung había dejado la industria del porno, actualmente dirigía algunas escenas y se había dedicado más al modelaje.
-No sé qué me pasa Mingi, no debería molestarme lo de Wooyoung, pero... Mierda, creo que están a punto de casarse y...
- ¿Te lo quieres seguir cogiendo?
- No le he pedido nada hace mucho, tampoco me le he insinuado, no podía Mingi, él... En verdad me quiere y se preocupa por mi y ha hecho tanto... que sería injusto hacerle esto cuando creo que... Es feliz.
- ¿San? - Este empezó a llorar y Mingi no podía creerlo, jamás había visto llorar a San, no tenía ni la menor idea de que hacer...
- Yo no quiero que se vaya Mingi... - empezaba a sollozar - Soy... Yo... Le hice daño, le dije que nunca lo podría amar de esa manera... Lo obligué prácticamente a cogerme y... Ahora se aleja.... Y lo veo feliz con ella.
- San, te has enamorado de él - Dijo serio.
- Yo... No Mingi, eso no puede pasar, es mi padre, pensé que... Pensé que hacía lo que hacía por puro placer, porque simplemente todo podía ser sexo para él... Lo vi como un objeto Mingi, él me dijo que se enamoró y yo lo rechacé - San tenía la voz apagada mientras lágrimas caían por su rostro.
- Sannie, tienes que pensar en que quieres de él, no puedes seguir jugando con él, tienes que decidir...
- Tengo que pensarlo Mingi, este sábado iré a cenar con ellos, quizá cuando ella se vaya podamos hablar...
El sábado llego rápidamente, San intentaba acomodar sus ideas, sabía que sentía muchas cosas por Wooyoung, lo quería para él pero... Sabía que tenía que dejarlo ser feliz, sus edades casi se duplicaban, él era su padre, ¿Cómo podía siquiera intentar volver a tenerlo cuando este ya había encontrado a una chica que se notaba lo quería, y que lo hacía feliz? Después de enterarse de todo lo que habia pasado su padre, después de saber cuánto lo amaba, no podía ser tan cruel...
- Hola Sannie, llegaste temprano- Dijo Minnie abriendo la puerta.
- El carro llegó casi volando - Río
- Bebé ya llegaste, puedes ayudarnos a preparar la mesa - Su padre se veía tan contento.
- Si claro - Sonrió y se dirigió a ayudar con todo.
La cena fue realmente tranquila, los tres hablaban de distintos temas, de las habilidades de San, de lo encantador que era, del modo en que Wooyoung cocinaba todo era tan agradable.
- Woo creo que debemos decirle ya - Dijo Minnie con una sonrisa.
- ¿Decirme que? - Dijo con un poco de miedo en su voz.
- Wooyoung y yo - Miro a este feliz - Nosotros nos vamos a casar.
Wooyoung solo sonrió, San no sabía como reaccionar, estaba perplejo...
- Bien bien, yo ya me tengo que ir, tengo que preparar muchas cosas, los dejaré para que pasen un momento padre hijo.
San sólo sonrió tranquilo. Quería irse también, queria volver a su casa encerrarse y no hablar con nadie... Moría por huir, pero no podía hacer eso, tenía que ser fuerte, el mismo se había buscado eso... No podía simplemente dejar todo así...
Wooyoung la acompañó a la puerta y la despidió, San observaba todo sin expresión. En verdad tenía pensado irse, pero era realmente tarde y sería muy peligroso, hace mucho que no dormía con su padre... Obviamente no podía pasar nada entre ambos pero todo iba a ser demasiado incómodo...
Vio como la beso con mucha dulzura, se sentía al borde, se encontraba en una batalla por que sus lágrimas no salieran, debía ser fuerte... Tenía que dejar a su padre hacer lo que parecía correcto...
Se levantó para llevar los servicios, Wooyoung regresó con él.
- Amor déjame ayudarte - Dijo llevando los servicios que faltaban.
San sentía morir cuando escuchó como lo llamó, nunca había dolido tanto que lo llame de aquella manera... Pero ¿que esperaba? Ya no había vuelta atrás, tenía que dejarlo.
- Yo lavaré todo bebé, puedes ir a cambiarte - Dijo sonriendo.
- Bien papi - Se dirigió al baño.
Se miró en el espejo... Dolía, dolía tanto... Cubrió su boca para callar sus sollozos, estaba en el piso... Miraba hacia la pared, no quería... No quería salir nunca de ahí, pero sabía que preocuparía a Wooyoung y entonces todo seria peor.
Tomó su pijama y se cambió, lavó su cara. Se acomodó lo mejor que podía y salió, entró al cuarto de su padre, este quitaba su polo para poder ponerse su pijama, San desvió la mirada y se sentó en la cama. Sacó su celular de su bolsillo y le empezó a mensajear a Mingi.
- Dormiré con él -
- ¿De que hablas?
- Hablo literalmente Mingi, yo... Me gustaría irme ahora mismo, pero es tarde mierda y definitivamente no me dejara salir solo.
- Puedes dormir en la sala quizás -
- No es una mala idea -
-Mi amor ¿está todo bien? - Dijo dirigiéndose también a la cama.
- Creo que iré a ver algo de tele por un rato - Dijo intentando salir del cuarto, de verdad que no iba a soportar estar más en esa habitación.
- Bebé, es muy tarde para eso, debemos dormir- Dijo cruzándose de brazos - no quiero nada de peros, ven aquí.
San sentía su corazón latir rápidamente, no quería estar en la misma cama que su padre, no sabiendo que este se casaría... No podía.
- Bien - Suspiró.
Tomó su celular nuevamente y le dio la espalda a Wooyoung cuando este apago la luz.
- No me dejó Mingi, mierda... Esta atrás de mi, siento que me asfixio... Quiero salir de aquí... Mingi por favor sácame de aquí... - Sentía como las lágrimas se acumulaban en sus ojos.
- Tranquilo, solo no le hables, y si te dice algo solo responde con si o no... Vas a esta bien Sannie, no dejes de hablarme ¿ok?
San iba a contestar pero...
- Amor deberías dejar el celular, ya es muy tarde.
- E-está bien - Dijo poniéndolo sobre su velador.
Se mantuvo dándole la espalda a Wooyoung. Quería dormirse de una vez.
- ¿No me vas a ver bebé? Siento que has estado muy distante... - Su padre le hablo, no quería contestar.
- No esa así papi, todo está bien - Dijo intentando contener las lágrimas.
- Mi amor mírame - Wooyoung puso una mano sobre su espalda.
San se volteo, se decía mentalmente que tenia que ser fuerte, tenía que mostrarle a su papá que se sentía feliz con su compromiso aunque esto le partiera el alma, tenía que por una vez en su vida dejar de ser egoísta con él...
- ¿Qué pasa papi? - dirijiendole la vista.
- Sannie, siento que no hemos hablado casi nada estos meses, sé que es algo complicado... Pero en verdad quiero saber si todo esta bien.
- Lo está papi, todo está bien - Le sonrió, quemaba... Era una tortura...
Wooyoung toco su rostro con mucho cariño, San sentía que en cualquier momento se rompería, era tan frágil en aquel momento... Todo era tan complicado...
- ¿Sabes lo mucho que te amo verdad? - Soltó con un tono muy dulce.
No podía ser cierto que le dijera algo así, dolía... Dolía el no poder entender de qué manera lo decía, ¿era acaso un te amo fraternal, o era acaso una suplica a que este hiciera algo para detener su compromiso?... Definitivamente debía ser lo primero, tenía que dejar de pensar que todo giraba en torno a él...
- También te amo papi - Posó una de sus manos sobre la de su padre y con suavidad la quitó.
Nuevamente se volteó, se sentía perdido... Sabía que las lágrimas caerían, no debía verlo así... Claro que no...
Sus lágrimas recorrían su rostro, sentía la mirada de Wooyoung en su espalda, ese cuarto estaba lleno de sentimientos ocultos, ninguno podía decir lo que sentía, ninguno podía ir más allá de aquello, ambos estaban encerrados en hacer lo correcto... Ambos podían amarse de manera infinita, pero no había forma de que terminaran juntos... No ahora...