Tras separarse de aquel beso, San tomó el rostro de Wooyoung, podía ver aquella mirada que tanto había extrañado, una llena de amor, de deseo....
-Hazme el amor San- Wooyoung susurró sobre sus labios.
Ambos salieron del restaurante rápidamente, Wooyoung solo se dejaba llevar, no decían palabra alguna.
San no quería arruinarlo, podía tener ahora la oportunidad de tener a Wooyoung debajo suyo. Sólo pensaba en llegar, desnudarlo y tomarlo.
Sus corazones latían rápidamente, sabían lo que pasaría, sabían que aquel juego volvería a empezar, que no importaba, que ambos disfrutarían el uno del otro..
Tras llegar al departamento de San, este lo dirigió rápidamente hacia su habitación.
Lo recostó sobre la cama y empezó por desabotonar su camisa, quería ver aquel cuerpo que había extrañado tanto... Quería oler su piel, besarla, lamerla y morderla dejando marcas por toda esta... Lo quería todo.
Wooyoung era precioso, los cambios que había tenido su cuerpo no podía volverlo más loco... Lo había extrañado.
San besaba cada parte de su cuerpo... En su mente solo pasaba que quizá esa sería la última vez que Wooyoung se dejase tocar de aquella manera...
-Ahhh.... San...- Wooyoung se encontraba hundido en tanto placer, no lograba pensar en nada más, amaba la sensación de los labios de San sobre su piel.
- Mmmm... - San empezaba a morder su piel asegurándose de dejar marcas, quería tenerlo así siempre... Quería reclamarlo, quería ser la única persona que lo viera de aquella manera...
- Wooyoung eres precioso... - Dijo antes de acercarse a tomar sus labios.
Besaba desesperadamente, sus lenguas peleaban por el control, San empezaba a delinear con su mano todo el cuerpo de Wooyoung delicadamente.
Wooyoung quería sentir su piel sobre la suya... Quería volver a verlo de aquella manera...
Empezó por meter las manos por debajo del polo de San, dándole a entender lo que quería...
San no tardó nada en captar aquello, rápidamente se deshizo de todo lo que tenia arriba, Wooyoung no podía estar más admirado con lo que veía, San definitivamente ya era todo un hombre... Aquellos hombros, aquella clavícula tan marcada, su abdomen ahora mucho más trabajado que cuando lo vio por última, aquella mirada de deseo sobre él, todo era adictivo nuevamente... Todo se repetía de manera inevitable, todas las sensaciones tan agradables se repetían e incluso eran mucho más intensas...
Wooyoung no había sentido esto nunca, su deseo carnal nunca había sido tanto como el que tenía en aquel momento... San era el único que podría causar aquello en él, y lo sabía...
San empezó a fingir embestidas, mientras besaba su cuello, Wooyoung se estaba volviendo loco con aquellos movimientos...
San empezó a bajar los pantalones de Wooyoung, dejándolo solo con su ropa interior.
Quitó también sus pantalones quería sentir la piel de Wooyoung, quería tocarlo por todos lados.
Su mirada pasaba por todo el cuerpo de Wooyoung, su pene erecto sobresalía por su bóxer, y este se encontraba cubriendo su rostro con una mano... No podía haber imagen más sexy...
Dejó un camino de besos por su cuerpo hasta llegar a su abultado bóxer, fue quitando este lentamente... Quería disfrutar todo aquello, siempre fijándose en cada reacción de Wooyoung...
Lo desnudó por completo, y rápidamente quito su bóxer dejando a la vista su dura erección, Wooyoung moría por ver eso, a penas pudo ver aquella imagen de San, sabía que perdería la completa cordura....
San se miraba increiblemente sexy, todo su cuerpo era tan varonil, cosa que terminaba por asentuarse con aquella dura erección...
Podía observar el deseo en sus ojos, podía imaginar todo lo que le pasaba por la mente de San en aquel momento solo con aquella mirada, y vaya que Wooyoung quería lo mismo....
San empezó a fingir embestidas, quería estar dentro, quería hacerlo suyo...
Se enderezó abriendo la piernas de Wooyoung, quería volver a ver aquella entrada .... Mordía su labio inferior pensando en como lo penetraría ... Wooyoung podía sentir su mirada, su corazón latía muy rápido de recordar la última vez que estuvieron en aquella situación ...
San dirigió dos de sus dedos a su boca y empezó a pasar su lengua por estos de manera provocativa, Wooyoung moría con aquello, rápidamente los dirigió hacia su entrada, empezó a jugar con esta mientras sonreía maliciosamente al ver como Wooyoung se retorcía de placer...
Aquella sonrisa lo mataba lentamente, sentía el liquido pre- seminal salir por la imagen que tenía encima suyo... San no podía resultarle más sensual...
San empezaba a mover sus dedos, y jugar con su entrada sin quitarle la vista de encima ....
- No me veas así ... Ahh.. por favor.... - Decía cubriéndose el rostro... Sentía que no podía con aquello.
- Te voy a hacer mío Wooyoung... - Dijo con aquella masculina voz, Wooyoung ya no resistía.
Se corrió sin que San si quiera lo tocara, se sentía en extremo avergonzado, ¿Cómo San podía prenderlo de aquella manera?... Tapó su cara con ambas manos, mientras su rostro se teñía de rojo.
A San no le pudo parecer aquello más tierno, lo amaba...
- Eso fue rápido bebé, pero debes esperar a que yo termine...- Susurró dejando un beso sobre sus muslos.
Comenzó a meter uno de sus dedos en aquella entrada haciendo que por inercia Wooyoung sujetara su brazo mientras este movía su dedo lentamente, vio que a Wooyoung le dolía mucho. Lo hizo de la manera más delicada que pudo, sin quitar la vista de su rostro... podía ver como este después de un rato cambiaba su cara a una más relajada.
Dirigió otro dedo hacia a aquella entrada, movía lentamente sus dedos, Wooyoung peñiscaba su brazo, sentía aquella entrada tan estrecha, se acercó a su rostro y empezó a besarlo mientras dirigía las mano de Wooyoung hacia sus hombros, este peñizcaba duramente mientras San introducía un tercer dedo, no quería ser brusco pero moría por adentrarse en él... Los movía cada vez más rápido... La erección en Wooyoung empezaba a crecer nuevamente ... El placer de ambos inundaba cada rincón en la habitación....
- Ahh... Sannie...- Gimió Wooyoung con aquella voz, tan llena de lujuria...
No podía ser que lo llamara de aquella forma, San no podía con aquello, rápidamente quitó sus dedos y dirigió su ya adolorido miembro en aquella entrada, quería ir lento, no quería dañar a Wooyoung pero .... No podía evitarlo, para cuando se dio cuenta tenía casi todo su miembro dentro de Wooyoung ...
- Ahhh.. Sannie.. Mmm..- Sus gemidos salían de manera inevitable...
San aún no se movía, mantenía la vista fija en Wooyoung, quería que este se relajara un poco más...
- Muevete... Ahh.. - Dijo una vez que sintió que el dolor desaparecía.
San no demoró en hacer caso, se movía lentamente al principio mientras dejaba besos sobre su cuello, sin pensar en nada más empezó a moverse de manera frenética, estaba dentro de Wooyoung...
-Ahhh.... San... Mmm - Wooyoung se deshacía de placer , no podía con todo eso, arañaba la espalda de San.
Esto excitaba mucho más a San, seguía embistiendolo, por su mente pasaba todas la veces que se había masturbado pensando en Wooyoung, en su cuerpo, en su hermoso rostro... ahora lo tenía debajo suyo, justo como lo quería...
- Te amo Wooyoung, te amo tanto - Decía entre aquellos gruñidos de placer.
- Y yo a ti Sannie .... Mmmmm... te amo demasiado - Aquellas palabras que pensó que nunca volvería a usar, habían salido de sus labios de manera tan sencilla.
Wooyoung nuevamente se corrió, aquella expresión volvió loco a San.
No pasó mucho para que este alcanzara el climax, sentía tocar el cielo con aquel orgasmo...
San salió cuidadosamente de Wooyoung, sentía su corazón latir rápidamente. Se recostó a lado de Wooyoung.
Ambas respiraciones eran agitadas, ambos no podían creerlo... lo habían vuelto a hacer, ambos lo habían disfrutado, ambos se habían amado ....
San sabía que en algún momento Wooyoung empezaría a hablar ... no quería oírlo ... no quería oír que este se iría con su novio... no quería oír que se iría en un rato... no quería oír que todo era parte de la cita... no quería oír nada....
Aún sin que sus respiraciones se calmaran por completo, tomó a Wooyoung y lo apegó a su cuerpo, no le importaba los restos de semen que quedaban entre sus cuerpos, empezó a besarlo de manera suave, dejando pequeños picos sobre sus labios. Viéndolo a los ojos esperando que a través de ellos entendiera como su alma suplicaba porque este se quede con él...
De pronto un celular sonó... San sabía que no era el suyo... sabía lo que se venía... Su corazón se arrugaba... sentía su pecho arder..