- ¿Porqué tienes que ser así? - Decía Wooyoung irritado - Sabes cuánto odio que estés así con Yeosang.
Wooyoung se desconocía así mismo, jamás habría hablado de esa manera, era honesto.
- Hongjoong fue quien nos dijo que debíamos dormir de esa manera, bebé no te...
Para cuándo terminaba de hablar Wooyoung se había ido, sabía que quizás se pasó, pero no podía simplemente ser frío, Yeosang también era su amigo y lo había tratado muy bien cuando Wooyoung parecía aún jugar con él, sentía que había fallado, debía disculparse con Wooyoung.
Pensaba en esperar a que se calme, sabía cómo podía actuar Wooyoung por celos, sabía que este podía ser vengativo, no le quitaba la vista de encima.
Lo encontró tras el ensayo en la sala viendo algo de tele, era la oportunidad perfeccta de arreglar las cosas.
- Mi amor - Dijo tomando asiento a lado suyo.
Wooyoung inmediatamente se paró mientras una mueca de asco se formaba en su rostro. San suspiró, bien, nuevamente volvían a lo mismo pero esta vez seguían juntos, solo debía esperar que se calme.
Wooyoung se sentía irritado, San de verdad que parecía hacerlo por molestar, sabía que le molestaba que estuviera con Yeosang y se apegaba a él frente cámaras, quizás también era porque detrás de estás Wooyoung no dejaba que ni respirasen el mismo aire.
Era temprano, tendría que presentarse en la tarde, nuevamente sus horarios variaban y no tenian casi nada de tiempo libre, lo agradecía, quizás de eso modo la ira se iría y podría estar con San, conocía su temperamento, si seguía molesto sólo lo heriría.
Se levantó y se dirigió a la cocina.
- Wooyoung - San estaba en aquella sala, ¿Acaso se había quedado ahí?
- ¿Qué quieres? - Respondió de manera fría.
- Discúlpame Woo yo - Se levantó para acercarse.
- Cállate - Bien San, conocía aquel tono. Tratar con Wooyoung así era imposible.
- Lo si...
- Maldita sea, cállate - Dijo irritado pasando de largo.
Le dolió ver aquella mirada en San, sentía que se pasaba, pero siempre era igual, Yeosang y San no podían no estar juntos, él quería a Yeosang eso era cierto pero sentía que al estar con San, este fácilmente podría caer por él, lo pensaba tanto, Yeosang estaba bien en físico, era treméndamente atractivo, y otra vez tendría que ver cómo tantas personas miraría el cuerpo de su novio. Se sentía estúpido, ¿Porque no podía simplemente no importarle? ¿Porqué no podía ser como esos novios de actitud calmada? Sentía que era impulsivo y no podía evitarlo.
Miró hacia San, este lo observaba con un rostro lleno de pena. ¿Que acaso no sabia que debían descansar bien? Todavía tenían muchas cosas que hacer, su rostro parecía denotar cansancio ¿No durmió en toda la noche?
Pasó de largo, San observó aquella fría mirada, Wooyoung podía herirlo con aquellos detalles, mostrando tanto desprecio.
Nuevamente debían tener una presentación, Wooyoung se alistaba por su cuenta, otra vez a lo mismo, ni siquiera miraba en dirección a San. Miró a los demás, todos parecían listos, sin ser evidente paso la vista por San. Se quedó frío, San llevaba un polo negro que cubría su abdomen. Su rostro estaba serio.
Wooyoung sintió algo en su pecho, no se suponía que fuera de ese modo, San lucía tan frío e incluso preocupado. Se sintió mal, quizás debía arreglar las cosas.
- Bien chicos, ya está todo - Todo asintieron.
Wooyoung camino calmado, bien, tras la presentacion arreglaría todo con San. Siempre frente a cámaras actuaban alegres, como si nada sucediera, Wooyoung y él eran capaz de molestarse y sonreír mientras por dentro ambos se sentían terrible.
Todo iba bien, pero justo en aquel salto cerca del final San piso en falso y casi cayó. Supo disimularlo bien, Wooyoung se preocupó demasiado. Esperó a que todo finalizara.
Estaba por acercarse cuando notó aquella mirada fría, lucía entre triste y molesto, no sabia si decirle o no algo.
- San - Dijo suavemente.
San solo lo observó, miró atentamente su rostro, sus facciones hermosas, era tan atractivo y lucía tan, molesto.
- ¿Podemos... Podemos hablar?
- Estamos hablando Wooyoung - Esa mirada lo destruía lentamente.
- Bien, olvídalo - Se sintió irritado. No quería estar así
- Ven aquí Jung Wooyoung- esa voz dura y fría, aquello era una orden, sintió como este se levantó de su sitio.
Volteo y retrocedio encontrándose con la mirada de San, este estaba tan serio. Lo tomó de la mano y lo llevó a un camerino. Wooyoung sentía tantos nervios.
- Sólo quería preguntarte si estabas bien, me preocupé por...
- ¿Cómo se supone que esté bien si ni siquiera me querias hablar? - Ambas manos estaban a los costados de su cabeza - Mira Wooyoung, podrías simplemente hablar y no tener ese trato despectivo conmigo, solo dime si quieres tu espacio, no me trates como mierda....
Vio la furia en sus ojos, se asustó demasiado, San nunca hablaba así, si, muchas veces era honesto, pero esos ojos llenos de rabia jamás los había visto.
- San - Miraba hacia otro lado.
- Vamos Wooyoung, ¿Seguirás evitándome? - lo Sujetó muy fuerte de la quijada, Wooyoung no quería verlo, sentía lágrimas acumularse en sus ojos - Si no quieres verme ni hablarme me iré.
Lo soltó, no miró atrás, era la primera vez que San hacia algo así. Jamás había mostrado aquello.
- San... - sentía que no podía hablar, sentía que San lo trataría horrible, sentía que no sabia que esperar de él, ¿Entonces era así como se sentía?
Este se detuvo, y volteo ligeramente la cabeza.
- Está bien si no quieres hablarme Wooyoung - Dijo de repente - Tómate el tiempo que te dé la gana.
- ¿E-estás... Terminando conmigo? - Dijo Wooyoung con la voz apagada.
- Wooyoung - Dijo volteando nuevamente.
- No quiero que esto termine - Se mordía el labio fuertemente.
- No estaba terminando contigo, sólo... Pensé que querías tu espacio - volteó con la mirada seria.
- Está bien - Wooyoung no quería mostrar debilidad, decidió sólo salir de ahí.
- Wooyoung - Lo Sujetó fuertemente - Bésame.
Wooyoung se quedó frío San seguía sonando frío, pero sus intenciones eran claras. Retrocedió, tomó el rostro de San con ambas manos y suavemente le dió un pequeño pico en los labios.
San lo tomó cargado y lo puso contra la pared, sentir las manos de Wooyoung enredarse en su cabello era tan adictivo. No importaba qué siempre era lo mismo, Wooyoung con un beso podía arreglar absolutamente todo. Sentir esos dulces labios era la misma gloria, tenerlo sujeto de aquellos muslos tan deliciosos, amaba estar así.
- Sannie -
- No me llames así si sabes perfectamente que es lo que quiero de ti.
- San, debes descansar - Dijo serio aún cuando esté lo sujetaba fuertemente. Se abrazó a su cuello en un cariñoso abrazo de los que sólo Wooyoung sabía dar.
- No quiero descansar, quiero que nos vayamos Wooyoung - Dijo sobre su oído.
- Siento... Siento que nuestra relación estará siempre en peligro San - Dijo Wooyoung bajito, se ocultó en el espacio del cuello de San.
- No importa, no pienses en eso ahora ¿Bien? - Dijo mirando a la nada, después de todo era cierto, pero fue él quien tomo la decisión de estar con alguien tan volatil y temperamental como Wooyoung.
- Hoy no mostraste tus...
- No quiero que mi novio se sienta mal - dijo con calma.
- San no tenías que hacerlo, está bien que cumplas con todas las vestimentas, no quería interferir, lo siento - Lo bajó con cuidado, se quitó las prendas de arriba dejando a Wooyoung sorprendido y por supuesto muy nervioso, sin querer pasaba la vista por aquel cuerpo bien formado.
- Él único que me importa que me vea eres tú, ¿Qué caso tenía si nisiquiera me hablabas? - Dijo acercándose - Pero ahora te tengo y necesito que nos vayamos al jodido hotel.
- San, no sé si nos dejen ir ...
- Yo me encargaré -Wooyoung posó una mano sobre su pecho, San lo tomó por la cintura - ¿Vendrás conmigo?
- la pregunta está demás Choi San - Dijo sonriendo - Quiero ver todo de ti allá, quiero que me folles toda la noche.
San sonrió, nuevamente tenía a su Wooyoung coqueto y sonriente.
- Me alegra que este preparado para todo eso - Tomó la mano de Wooyoung y dejó un corto beso que vino acompañado de esos hermosos hoyuelos que solo podían demostrarle a Wooyoung lo enamorado que estaba de él.
Tras cambiarse y cenar con todos Wooyoung y San se cambiaban para salir. La mayoría de fue a dormir temprano, quedaban muchas cosas por hacer aún, era mejor tené una buena noche de descanso. Hongjoong se encontraba con su laptop en la sala.
- Hongjoong, saldremos un rato vendremos en unas horas.
Hongjoong suspiró irritado, San y Wooyoung siempre serían los problemáticos en el grupo.
- Choi San, si te atrapan sabes que esto afectará al grupo, no soy quien para decirte que hacer, sólo te pido precaución, entiendo que quieran tener una vida normal, pero están comprometidos con este grupo, lo que ustedes hacen le puede afectar a todos.
Hongjoong hablaba muy serio, sabía que tenía razón.
- Lo sé Hongjoong - Dijo respetuosamente - En serio tendré mucho cuidado, prometo que será la única vez.
Wooyoung salió.
- Bien, vuelvan pronto.
Wooyoung solo asintió y San se alistó bien en la puerta.
Morían por poder caminar tomados de las manos, por poder besarse libremente, pero habían tantas cosas que estarían mal vistas.
Llegaron a aquel lujoso hotel, San hablaba con la recepcionista seriamente, Wooyoung esperaba paciente mirando todo con calma.
San le dedicó una mirada indicándole que podían entrar, bien, a partir de ese momento Wooyoung sentía sus nervios a flor de piel. San tenía las manos en los bolsillos, miraba de atrás esa espalda tan ancha, cosas tan sucias pasaban por su mente, pellizcó su propia mano por estar pensando así.
Observó como San abría las puerta de aquella habitación, era enorme . Observó aquella cama llena de flores, y muchos chocolates de los que tanto le gustaban a Wooyoung sobre la mesa, todo decorado de manera hermosa.
San podía ser un descarte para regalar cosas a otros, pero cuando se trataba de Wooyoung era atento hasta en el mínimo detalle. Su Wooyoung para él merecía todo.
- Ponte cómodo amor - Lo tomó de la mano - Está noche será solo nuestra - Esa sonrisa que hacia que se sintiera morir aparecía. Wooyoung estaba hipnotizado por San.
¿Acaso era enserio? Tendría para si algo por lo que tantos morían, tendría a San para él de esa manera.
Se sentó en esa enorme cama y tomó uno de los chocolates. Llevaba su pijama puesta, jugaba con su celular. Estaba nervioso por dentro, sentía que San saldría en cualquier momento de esa habitación. No pasó mucho para sentir como esa puerta se abría.
- San - Sentía tantas cosas en aquel momento, su corazón latía frenético, la mirada de San, su cuerpo, esa espalda ancha, sus rosados cabellos bien peinados hacia atrás, esa mirada tan sexy en San. Wooyoung dirigió su vista hacia sus manos, no podía ser que sintiera que se derretía por dentro ¿Qué pasaba con San? ¿Acaso quería matarlo?
Sentía como este se acercaba, en este punto estaba completamente seguro de que sus mejillas estaban por explotar. Sintió que San tomó asiento al frente suyo, tomó su quijada de manera demandante.
- Necesito que mires al frente Jung Wooyoung - el hacer contacto visual fue de las cosas mas esteemecedoras que había sentido en su vida, algo se revolvía en su estómago, San no llevaba nada arriba, sólo pudo asentir con la cabeza. San lo estaba poniendo demasiado nervioso ya.
Este se levantó, vio esa espalda, se sorprendió, ¿acaso su nombre estaba escrito ahí? Se quedó perplejo y todo fue aún peor cuando San le dirigió una seductora mirada, notando que Wooyoung había visto el tatuaje, era temporal por supuesto, por las mejillas de Wooyoung notó que tomó la decisión correcta.
¿Qué estaba por presenciar Wooyoung?
Esa canción, ¿Acaso era House of cards? Wooyoung amaba esa canción, como fiel admirador de BTS, la había escuchado tantas veces, pero nunca imagino que este sería el fondo para algo que estaba por deslumbrar de manera erótica sus ojos. No había modo de que tuviera tanta suerte para ser el único espectador de aquello.
San lo miraba, Wooyoung quería desviar la mirada, comenzando con movimientos tan sensuales, la manera de bailar de San no era de este mundo, aquellos abdominales se marcaban con cada paso, Wooyoung se mordía el labio inconscientemente y una erección era más que evidente en sus pantalones.
San bailaba de manera hábil, tocaba su propio miembro por momento, ¿Acaso podía ser más sexy el observar a San bailar con una erección resaltando en sus pantalones? Wooyoung quitó su ropa ganándose la mirada sensual de San, sabía que esto solo prendería a San.
Wooyoung continuaba absorto a los movimientos de San, estaba desnudo en frente suyo, sabía que lo que haría volvería loco a San. Continuaba con la mirada en aquel delicioso baile que San le regalaba cuando humedecía dos de sus dedos y los dirigía hacia su entrada.
San sonreía al bailar, sabía que haría Wooyoung, se acercaba lentamente a él, debía ver aquello, este adentro un dedo...
- No... No dejes de ...
San entendió, sonrió antes de bajar sus propios pantalones, su pene sobresalía por su ropa interior. Se mordía el labio regalándole a Wooyoung una imagen tan erótica.
Bajó su ropa interior, Wooyoung con una mano se masturbaba y la otra se adentraba en su ano, preparándose solo para San.
La erección de San empezaba a ser un problema, quería estar dentro de Wooyoung ya.
- ¿Te diviertes solo Woo? - Dijo acercándose con aquella erección.
- amghmm ... San... Por favor... - el vaivén de vas manos no paraba, San repartía besos por sus muslos.
- Te daré lo que quieres Wooyoung - Ah.
Tomó su propio miembro, agradecía que Wooyoung se preparara solo, empezó a meter su miembro, las paredes de Wooyoung lo apretaban deliciosamente, amaba ver su pene adentrarse en aquel chico que le robaba el corazón día con día.
Amaba ver el rostro de Wooyoung deformarse de placer, no importaba cuántas peleas habrían pasado, siempre lo mejor era el poder reconciliarse de aquella manera.
Se adentró complementamente, tomó ambas manos de Wooyoung y las colocó sobre su cabeza, tomó esos lindos y carnosos labios en un apasionado beso mientras que empezaba a penetrar dúramente, ganándose los gemidos ahogados de Wooyoung sobre sus propios labios.
Wooyoung sentía morir de placer, San sabía cómo hacerselo, sentía que se correría en cualquier momento de seguir así. Sintió el ánimo de besos que hizo San hacia su cuello, contraía su cuerpo curveandolo, San no desaprovechó aquello metiendo su manos por la espalda de este para sujetarlo mejor y dar más profundo, y por supuesto sostener aquella hermosa silueta que tenia Wooyoung.
Se sostuvo bien de sus caderas aumentando el vaivén de las embestidas, los gemidos inundaban la habitación.
- San... Aghmm... Siiii- Pellizcaba sus brazos fuertemente, pasaba sus manos por aquella espalda dejando fuerte arañazos por ahí también, San amaba sentir esas uñas clavándose salvajemente en su espalda, era un dolor exquisito, el vaivén era más y más delicioso cada vez.
Sintió como Wooyoung apretaba su pene al correrse, ese espeso líquido caía sobre aquel dulce abdomen, su respiración era agitada, salió de él. Subió ligeramente por sobre él, quería toda su escencia en aquel rostro. Wooyoung respiraba agitado, hicieron contacto visual, San se masturbaba con la imagen más deliciosa ante sus ojos.
Estaba tan cerca del éxtasis, con la otra mano tomó el rostro de Wooyoung, este descaradamente empezó a lamer sus dedos con una sonrisa, esa picarona mirada lo llevaba al cielo. El vaivén de su mano aumentaba, tiró de su cabello hacia atrás, cuando toda su escencia callo en el rostro de Wooyoun, mirar esos labios con aquel líquido tan espeso, daba unos último golpes con su pene al rostro de Wooyoung, era la gloria, todo entre ellos era tan exitante.
Ambos sabían lo tóxico de aquella relación, sabían perfectamente que podía irse al carajo todo, pero que importaba, en el fondo se amaban alocadamente, se amaban como si no existiera nadie más en el mundo, no importaba si el orgullo de ambos se ponía en juego, ¿Que mierda importaba si podían tener noches como esta?
Tuvieron una noche tan divertida y deliciosa pero a la vez agotadora. Esperaban en el fondo que Hongjoong no les gritara, debían tomar una café súper cargado antes de volver a las actividades de ese día. Lo darían todo para disimular el cansancio del día anterior. Nunca podrían ocultar las enamoradas miradas, pero lo intentarian. Wooyoung y San tratando de ocultar su alocado amor en una amistad muy buena. Esos sonaba bien para ellos por ahora.