Ronroneaba mientras lamía su miembro, su lengua jugaba con la punta de su miembro, sus orejas se movían mientras sus ojos estaban cerrados. Su mano se dirigió a su cabeza haciendo a este tomar toda su extensión.
—Aghmm —Gruñía al sentir que pronto se vendría. Lo observaba, su pequeña boca se expandía lo que podía para poder tomar todo su pene.
Lo soltó, este continúo lamiendo aún muy sumido en el oral, no pudo más con la imagen, se corrió sobre su rostro, este siguió chupando su miembro.
De pronto despertó.
Estaba agitado, miró bajo la sabana, puso una expresión de desagrado, nunca había sentido tanta culpa en su vida ¿Qué diablos acababa de soñar? Se fue rápidamente al baño.
¿Qué diablos me pasa? Se repetía mil veces.
Se dio una ducha fría, se apoyó en los azulejos, nunca se imagino que su mente le jugara tan sucio. Jamás dejaría que, pase no iba a permitirlo, tenía que aclararle las cosas a San y dar por terminada aquella confusión.
Llegó a la escuela, tomó sus cosas y empezó con las clases, debía quedarse en el recreo con San.
Dio la clase con normalidad, todo iba bien, no miró para nada al sitio de San, no quería verlo, no hasta aclarar todo.
Una vez terminada la clase le pidió quedarse, su voz sonó dura, debía admitirlo, pero no podía continuar confundiendo las cosas.
—San —Suspiró—. Ayer, creo que confundiste las cosas.
—No lo creo —Dijo San seguro pero tranquilo.
—No puedes sentir ese tipo de cosas por mí. —Respondió con seriedad.
—¿Por qué no? —inclinó su cabeza ligeramente.
— Soy tu maestro, no creo que sea eso lo que sientes por mi San.
—Usted, realmente me gusta —Dijo inmutable—Y pienso que... Me gustaría que usted...
—¿Qué quieres de mi San? —Dijo cruzándose de brazos— No creerás que yo podré tener algo contigo, una eres mi alumno, dos eres mucho menor, eres un niño.
—Solo quiero ... Estar con usted —Dijo tímidamente.
Wooyoung suspiró.
—Discúlpame San, pero quiero que dejes esa idea, y por supuesto que no se lo digas a nadie, esto va contra las reglas, y obviamente si alguien más se entera me cambiarán de salón.
—No no... Yo, no diré nada —debía decirles a Mingi, Yunho y Seonghwa que no dijeran nada, aunque confiaba mucho en ellos, sabía que jamás dirían una palabra.
—Bien San —Dijo calmado—, eso es todo—. Sabía que sonaba cortante y frío, pero no podía permitir nada.
Se sintió extraño cuando vio la afelpada de este estar decaída. Suspiró.
San se sentía triste, entonces no estaba bien enamorarse de Wooyoung.
—Creo que es lo mejor San —lo abrazó Mingi—. Es sólo un profesor, a parte quizás luego te guste alguien más, sería mejor si es de tu edad, y no olvidemos que eres muy lindo. —Dijo calmando a un San cuyos ojos estaban a punto de romper en lágrimas.
No se iba a rendir, si Yeosang se esforzó para tener a Jongho, el también debía esforzarse.
Los días siguientes pensaba en cómo acercarse un poco más a Wooyoung. Este lo trataba con normalidad quitando el hecho de que ya no se le acercaba, San no podía concentrarse bien. Se perdía en sus ojos, y sus bonitos lunares en el rostro.
Espero a que la clase terminara, todos salían, se quedó.
Le dejó un pequeño trozo de papel antes de salir de la clase, Wooyoung se sorprendió, pensó que San no se acercaría más, pero este ni siquiera le dijo una palabra, tras entregárselo había salido muy rápido.
Wooyoung tomó aquel papel, no sabia que se encontraría en este, prefirió abrirlo cuando saliera, no sabia que esperarse.
Una vez que terminó su jornada subió a su auto. Suspiró antes de sacar de su maletín aquel papel.
"Hola, bueno, no sé cómo empezar a escribir esto, fue usted quien me aconsejó escribir, creo que de lo que quiero escribir es realmente de usted. Creo que es mi tema favorito maestro, lo digo en serio, cuando pienso en usted me siento muy feliz. Sé que quizá mi aspecto le puede resultar no muy agradable, admito que no soy normal, pero en serio, en serio me gustaría serlo para poder también gustarle, amaría ser mayor y normal, así podría usted fijarse aunque sea un poquito en mi.
No sabia que clase de cosas escribir al principio vi la hoja vacía y lo primero que quería hacer era dibujar un gatito, pero recordé lo malo que soy también en dibujar y que odio a los gatos, por más raro que le parezca.
Básicamente no sirvo para nada y espero que esto no sea otro intento fallido por encontrar algo que me guste. Porqué creo que hasta ahora lo único que me ha gustado es usted.
Le contaré un poco de lo que me gusta: Jung Wooyoung y Shiber, bien, la lista no es muy larga, usted maestro es lo único que me gusta incluso más que Shiber y créame que es muy difícil, Shiber es mi vida. Bien, me duele mi manito y Yeosang no deja de mirarme raro por sonreír como estúpido, no dejaré de intentar maestro, espero duerma mejor, hoy parecía muy cansadito, tomé leche, Jongho me da eso todas las noches para que pueda dormir bien"
Wooyoung leía cada párrafo con detenimiento, en aquel papel estaban plasmados los sentimientos más puros y nobles que podía tener un niño. Peino su cabello hacia atrás con su mano mientras echaba un fuerte suspiro.
¿Qué podía hacer? Quizás la idea de pedir que lo cambien no estaba mal, aunque debía tener una razón lo suficientemente justificable para eso.
Miró el papel nuevamente, al parecer San no se había contenido, un lindo gatito negro estaba pintado en la esquina, pensó que quizás tras escribir la carta este se había animado a decorarla así.
Vio los otros dibujos al rededor de las letras. Había dibujado un sol y una tierra girando a su alrededor, abajo decía en una letra realmente pequeña "Woosan".
Wooyoung estaba en un debate mental de los más grandes que había tenido en su vida. Guardo aquella adorable carta para meterla en su billetera, se odio, se odio por no poder evitar sonreír por aquella carta. No era correcto que reaccionara así.
La semana pasaba, San dió sus exámenes realmente mal. Se sentía frustrado, no podía concentrarse en clases, su cabeza volaba fácilmente adentrándose en su mundo, pensaba en poder abrazar a su maestro.
Así de inocente era, no pedía nada más que está pudiera abrazarlo. Se imaginaba siendo acariciado por Wooyoung. El amor de San no implicaba realmente nada pervertido, era por eso mismo que Wooyoung se empezaba a sentir mal, aquel sueño no tenía que haber pasado, debía ser duro consigo mismo, quien estaba fallando realmente no era San, era él.