Ambos estaban enormemente sorprendidos, ambos lloraban. Los tres pequeñitos dormían tranquilamente, Yeosang se levantó a verlos.
- Él tiene que aparecer - Dijo Yeosang entre suspiros.
Jongho se levantó de su sitio y dejó sus cosas.
- Voy a recuperarlo aún así tenga que matarlo -
- Sólo no actúes impulsivamente Jongho - Se le acercó - Wooyoung me dejó suficiente dinero, pediré permiso para cuidarlos, ve con Wooyoung.
- No debió darte tanto...
- Es su padre Jongho, y a parte, no sabemos cuánto demorarán, yo no puedo trabajar si los tengo a ellos, y definitivamente no voy a confiárselos a nadie.
- Entiendo eso, iré ahora mismo - Vió a los tres gatitos nuevamente - ¿Cuál es Jongho?
Yeosang lo tomó con cuidado, Jongho no podía creer lo bellos que eran, cuando sintió su piel calientita, el pequeñito dormía, aún las lágrimas caían por su rostro.
- Es precioso - A su memoria venían recuerdos de su pequeño San.
Recordó cuando lo encontró, salía de la universidad, había tenido un día cansado y debía pagar la renta, agradecía que el día anterior le pagarán, había ahorrado demasiado tiempo, necesitaba comprarse muchas cosas, estaba feliz.
Escuchar los lloriqueos de aquel híbrido mientras un señor se lo llevaba a rastras, el pequeño tenía la ropa rasgada e incontables heridas en el cuerpo, Jongho observó todo con detenimiento, la colita del pequeño se escondía entre sus piernas, el miedo que lo recorría era más que evidente.
Se acercó a aquel señor de aspecto desagradable.
- ¿A dónde lo lleva? - Dijo este intentando controlar el mal carácter que siempre llevaba.
- Es una puta, se escapó ayer, uno le da comida y así te agradecen.
- No... No me lleve, ellos me lastiman - Lloraba el pequeño híbrido.
Jongho no pudo contenerse, su agresividad siempre era un problema pero justo ahora parecía ser una gran ayuda, un golpe tras otro.
- ¿Qué mierda tienes? Es sólo un niño - Continúo golpeando cuando aquel sujeto no le había hecho ni un rasguño.
El pequeñito lloraba fuertemente, Jongho se levantó, no pudo evitar que se le formara un nudo en la garganta cuando lo vio así de lastimado.
- Hey - Dijo arrodillándose a su altura - Tranquilo ¿Si? No te voy a hacer daño.
- Yo... Yo no quiero que ... No quiero que me hagan más eso - lloraba haciendo que algo dentro suyo se rompiece - Me duele - Jongho se asustó.
- Bebé - un lado que desconocía de él mismo salió - Ven conmigo, juro que no te haré nada, tus heriditas están frescas, necesito curarlas.
- No... Tengo... Tengo miedo -
- Está bien, entiendo, escúchame - Dirigió su vista a lo más cercano que tuviera, encontró un trozo de madera, se levantó y lo cogió - Ten - éste lo miró extrañado - Puedes golpearme, si algo pasa, sólo golpeame ¿Bien? - le sonrió, nunca había tratado con un niño, mucho menos un híbrido.
- Yo - dijo tomándolo - Pero es más fuerte.
- Esa es mi debilidad - le susurró - ¿Que sea un secreto bien? - dijo serio.
San se rió, amó ver esos pequeños hoyuelos.
- Bien - San soltó nervioso.
Tras llegar a su departamento, se fue por un polo, el que le quedara más apretado, el pequeño híbrido miraba a todos lados.
- Aló Yeo, lee los mensajes que te envié y ven rápido por favor.
Se le acercó, ven conmigo.
Tenía algo de pan y mermelada en su refrigerador.
- Lávate las manos - le dijo con cariño mientras preparaba todo con un vaso de leche tibia. San hizo caso de inmediato, se moría de hambre, no había comido en dos días. Tras hacerlo tomó asiento al frente suyo. Jongho le dió el pan y la leche.
San empezó a devorar el pan rápidamente, Jongho sonrió, pero está se esfumó al ver los ojitos del pequeñito cristalizarse, comía desesperadamente mientras sollozaba, no sabia porque incluso en el surgían ganas de llorar.
Tomó su celular.
- Buenas tardes, quiero saber si pueden atenderme ahora mismo, necesito que le hagan un chequeo médico a un niño - Se fue con dirección a su habitación.
Se alegró que cuando terminó de hablar la puerta sonó, Yeosang estaba allí. Abrió la puerta de inmediato. Yeosang se quedó perplejo de ver al pequeño híbrido que daba la última sorbida a su vaso de leche.
Se asustó, ¿Cuántas heridas tenía? Eran incontables, éste sintió miedo al primer instante. Jongho y Yeosang terminaron enamorándose del pequeño híbrido. Tan pequeñito y asustadizo.
Yeosang fue tan dulce con él, Jongho también fue muy afectuoso, San sintió tanta confianza con ellos, y éstos lo amaron como mejor supieron. Gastar dinero destinado para otras cosas en lo que para ellos de ahora en adelante representaría su todo los hizo felices porque a cambio recibieron lo que para ellos fue el mejor regalo.
Curar una a una sus heridas, comprarle ropa, comida, darle de su tiempo y amor, todo lo hicieron con gusto porque lo amaban, adoraban enormemente a San.
Jongho ahora observaba a los otros dos pequeñitos, acarició sus cabecitas con dulzura, debía salir ya.
- Bien Yeo, tengo que encontrarlo - Dijo saliendo en camino a la dirección que Wooyoung le había enviado.
Wooyoung se encontraba ya en el departamento, había llamado a los investigadores privados que había contratado antes, incluso Kyuhyun se dirigía al lugar, habían formado una bonita amistad hace tanto, de hecho lo ayudó con la publicación de sus libros.
Caminó con cautela por el lugar que se encontraba tal cual lo dejo, empezó a buscar algo que sirviera, tras levantar un pequeño suéter en el piso encontró otro trozo de papel, se sorprendió, lo tomó rápidamente, sólo de leer las primeras letras golpeó fuertemente la pared, no podía leerlo, no quería.
" Mi amor, que lindo empezar así, es así después de todo como siempre quise llamarlo, escribir puede ser terapéutico, siento realmente que de esta manera no importa cuál sea mi destino, usted podrá escuchar mi voz mediante esta carta, podrá saber cómo me siento ahora mismo, enamorado, así es, no hay manera de no estarlo, me siento enamorado de usted, de mis niños, de las personas que cuidaron de mi.
¿Sabe cuántas veces me imaginé casandome con usted? ¿Cuántas veces en clase lo imaginaba con un traje blanco y aquellos anillos que quería compartir con usted? No tiene idea de todas las veces en las que en mis mejores sueños me preguntaba si quería casarme con usted, mi respuesta siempre era la misma, si maestro, muero por casarme con usted, a veces lo decía en un grito, a veces llorando, a veces dramatizaba y me tiraba al piso, en mi cabeza habían tantas maneras de decírselo.
Mi vida ha podido ser difícil en un principio pero no es nada comparada a la felicidad que ustedes me dieron, recordar que también tuve amigos como Mingi, Seonghwa, Yunho, Yoongi y Baekho me hace sentir aún más feliz.
Sé que me buscará, sé que de hecho todos los harán, y no sabe cómo me muero por estar con ustedes ahora, cuide de nuestros bebés bien, claro, por si no nos volvemos a ver, yo espero que no sea así, necesito tener a mi niños en brazos, necesito verlo a usted de blanco con su característica sonrisa, estoy seguro que si usted hablara en nuestra boda todos se darían cuenta del porqué soy tan afortunado de tenerlo, se darían cuenta que una mente tan brillante y una personalidad tan linda sólo pueden ser mezcladas en usted.
Hagamos el amor cuando nos veamos ¿Si? Béseme como sólo usted lo sabe hacer, tóqueme como siempre lo ha hecho, no me haga rogarle, porque sabe que lo haré, ¿porqué siempre es tan difícil lograr que usted caiga?, creo que en el fondo eso es lo que amo de usted, siempre respetándome incluso más de lo que yo hacía conmigo mismo. No me arrepiento de haberlo enamorado, me alegro, mis gatitos sabrán que mami luchó mucho para ganarse a su maravilloso padre, ellos lo amarán tanto como yo lo amo, lo respetarán por la mente tan brillante que tiene y lo dulce que es, no tenga duda de que nadie merece ser amado más que usted.
No importa qué pase, sólo recuerde que en esta y todas mis vidas la respuesta será, si maestro, decido pasar el resto de mis días con usted. "
Estaba desgarrado, dobló el papel con mucho cuidado, no iba a ser lo mismo, nada nunca sería lo mismo si no encontraba a San.
Escuchó los pasos de afuera, dos detectives llegaban, bien, sabía que necesitaría de toda la ayuda para encontrarlo. Jongho no tardó mucho en llegar y Kyuhyun también estaba en camino.
- Encontré una carta más - suspiró - debemos revisar todo el lugar para ver si encontramos alguna pista, iré a preguntar afuera.
Jongho lo observó.
- ¿Puedo ver lo que escribió? - le dijo antes de que saliera, lo pensó bien, sería quizás molesto para este leer la carta pero quizás necesitaba sentir que tenía más de San.
- Estaba dirigida a mi, quizás te resulte incómodo - Dijo entregándosela.
Salió del lugar, necesitaba hallar respuestas. Kyuhyun llegó pronto y ayudo también con las preguntas.
Los vecinos hablaban de que Jungkook les parecía un buen chico, siempre amable y dulce, que sabían del híbrido pero que casi nunca.salia del lugar, algunos lo vieron tomar un taxi con San, sabían que no podían ir muy lejos, San no podía salir del país sin documentos, Wooyoung meditaba todo fríamente, Jungkook no debía tener tampoco suficiente dinero, no podía ir muy lejos, a lo mucho a una ciudad vecina.
Los detectives se fueron, averiguarían si este tomó algún bus con destino a otra ciudad, Wooyoung y Jongho recorrerían la ciudad en ee auto de este, Kyuhyun tomó rumbo al otro lado de la ciudad también en busca de éstos.
Wooyoung pensaba que si esque no salía de la ciudad lo lógico era que fuera a un hotel a las afueras de la ciudad, agradecía tener acceso a los expedientes de la universidad, consiguió una foto suya que imprimió en el camino. Jongho observaba la manera tan metódica en la que funcionaba Wooyoung.
Agradecía que tuviera la cabeza fría, lo único que pasaba por la mente de él era asesinar a Jungkook.
- Tenga - Le devolvió la carta.
- Gracias - Este la dobló con cuidado y la guardó.
- San dice que le rogó, ¿Cómo puede un niño estar tan seguro de sus sentimientos? - Soltó mientras éste conducía a otro de los hoteles.
- También me preguntaba eso - Dijo aún con la vista en la pista - Me negué muchas veces, le dije que estaba mal, pero no pude evitar ser débil.
- Lo único que me importa ahora es encontrarlo - Soltó tras un suspiro.
- Lo haremos - Dijo fríamente, estaba agotado mentalmente, a penas hace poco lo había encontrado para volverlo a perder de esa forma - No te pediré que aceptes lo nuestro nunca, entiendo todo perfectamente, pero los tres bebés son mis hijos, espero que entiendas eso.
Wooyoung bajó de su auto, este lo siguió, no quería ser tan directo pero realmente no podría aceptar que le quitasen a sus niños, quería que todo estuviera en paz, conocía el mal genio de Jongho, no lo golpeó solo una vez, recibió cada golpe con impotencia y tristeza pero todo era diferente, se sentía culpable, pero justo ahora no tenía cabeza para pensar en otra cosa que enfocarse en encontrar a San.
Las respuestas negativas lo desesperaba, la publicidad de que San se perdió siempre fue un cuchillo de doble filo, el poner aquellos carteles también significaba que había algo visto como sólo carne y dinero caminaba por las calles, no podían recurrir a ese tipo de cosas por esa razón. Debían hacer todo por lo bajo.
Los detectives no encontraban nada que indicara que habían salido de la ciudad. Wooyoung y Jongho continuaron yendo hotel tras hotel. Desde los más baratos a los más caros.
No durmieron nada, dos tazas de café cargado recibieron en la casa de éstos, los bebés parecían dejar de llorar cuando Wooyoung los besaba. Les daba leche mientras tomaba de su café, Jongho cargaba al que llevaba su mismo nombre, Yeosang se sentía enamorado de los tres pequeños.
- No he pegado un ojo en toda la noche - Dijo con las notorias ojeras - La preocupación me mataba y los tres pequeñitos no sé si están durmiendo o entraron en coma, me levantaba a revisar su respiración a cada rato.
Ambos rieron levemente.
De pronto escucharon el celular de Wooyoung sonar, este contesto de inmediato.
- No pudo salir de la ciudad, preguntamos en todos lados y no puede viajar si no tiene los documentos del menor, y no lo registraron en ninguna empresa de buses -
- Bien, muchas gracias - Dijo ahora terminando su café.
- ¿Qué dicen? - Preguntó Jongho nervioso.
- No salieron de la ciudad - Dijo calmado - Debemos continuar hoy, iré a darme un baño y vengo a recogerte.
- Claro - Dijo Jongho levantándose, también debía ducharse y si era posible tomar dos tazas de café más.
Wooyoung despidió a los bebés besándolos en el rostro como se le empezaba a hacer costumbre. Los pequeñitos reían al tacto con Wooyoung.
- Bien, nos vemos - Dijo saliendo por aquella puerta yendo con dirección a su departamento.
Los tres únicamente deseaban encontrarlo, decidían ignorar cualquier herida del pasado, cualquier enojo por recuperar a su pequeño híbrido.