Wooyoung estaba tranquilo, le gustaban mucho aquellos festivales, amaba ver el talento para el baile que tenían muchos de sus alumnos, el más conocido en ese ámbito era Yunho, se sabía de él que tenía un talento espectacular.
Sabía que quizás el ganaría en la categoría de solistas, aunque usualmente lo miraba ensayar en los recreos, o al menos así fue los dos años anteriores, está vez solo miraba como este siempre en los recreos solo se mantenía conversando con su grupo, en el cual obviamente estaba San.
Quizás simplemente este año no participaría.
Caminaba tranquilo, tomó asiento a lado de uno de sus mejores amigos en la escuela, el profesor de matemáticas, Cho Kyuhyun, siempre podían tener largas charlas, estaba en un buen sitio, podía no ir, pero realmente prefería no estar mucho en casa, su esposa cada vez se le insinuaba más y él cada vez menos ganas tenía de estar allá.
De pronto vió que Yunho llevaba una vestimenta peculiar, entonces iba a bailar esa canción, muchos de sus alumnos amaban el tema, había salido hace poco y no había quien no la escuchara, incluso él solo por curiosidad lo busco, definitivamente Yunho ganaría con ese tema, se sorprendió cuando notó que Mingi y Seonghwa llevaba una vestimenta similar a la que vio en aquel vídeo. Entonces era grupal, les faltaba uno, "No puede ser cierto, él dijo que tenía prohibido bailar" pensó frunciendo el ceño.
No quería ser evidente pero lo busco con la mirada hasta que dió con él, estaba perplejo, Yeosang y Jongho lo acompañaban, estaba vestido al igual que Key, el polo blanco de mangas largas con rombos, el pantalón color mostaza, todo en San se miraba espectacular, incluso las botas eran similares, lo único que lo diferenciaba eran las orejitas que llegaban a notarse, al parecer decidió no usar boina quizás le generaba algún dolor llevarla y porsupuesto la colita, su carita angelical lucía emocionada.
No podía quitarle la vista de encima, el concurso empezaba, empezaron por la categoría de solistas, uno a uno se presentaban, Wooyoung por primera vez quería que pasaran de una vez a la categoría de grupos.
Tras casi una hora de presentaciones, vio anunciado a San y su grupo, este caminaba de manera tímida a su posición.
Se ponía a pensar, Yunho era tremendamente competitivo, no arriesgaría el hacerlo bailar si este era tan malo como él mismo decía de si. No sabia que esperar de aquel momento, la colita de San se movía intranquila.
La música empezó a sonar, muchas se emocionaron, una mezcla entre la canción que pegaba fuerte y las cuatro niños atractivos adelante.
Su vista a dirigió a aquel niño, no podía ser cierto, tenía tanta seguridad en sus movimientos, se sabía la letra de memoria, interpretaba y se movia con enorme gracia. Su colita empezaba a combinar con sus movimientos corporales, casi todo el inicio le pertenecía, el movimiento sensual con su pecho, causó la mirada de todos, entre maestro y padres.
Wooyoung se sorprendió increíblemente, cada paso era exacto, supuso que Yunho había Sido quien le enseñó. Los cuatro se complementaban de manera perfecta en aquel enorme patio escolar.
Llegaba el segundo coro, San se lucía de manera enorme, era demasiado llamativo verlo, Yeosang y Jongho lucian orgullosos, este último grababa todo emocionado.
De pronto la última parte venía, una en la que formaban un pequeño círculo y bailaban al rededor, no podía con la gracia de aquel niño. Era en extremo expresivo, tenía un talento muy natural sobre el escenario.
La canción terminó y los aplausos se escucharon en todos lados.
San se sintió feliz, le encantó encontrar algo más que le gustara. Vio que Wooyoung tenía la mirada en él, se emocionó de manera enorme.
Muchos sabían que ellos definitivamente ganarían, su precisión y determinación fue grande. San se abrazó a Jongho quien lo cargo emocionado.
—Mi gatito es muy talentoso —Dijo repartiendo cortos besitos por su rostro. Yeosang le jalaba las mejillas emocionado.
San observó que Wooyoung se fué, no pudo evitar borrar su sonrisa, entonces ¿No le gustó? Se abrazó a Jongho fuertemente. Hizo todo esto por él, se sintió triste, pero no por eso iba a arruinarlo para Yeonsang y Jongho.
Se dirigieron a comprar comida, San decidió ir en busca de sus amigos quienes de seguro estaba por ahí conversando sobre la presentación, vio que no estaban por el patio, quizás habrían ido a su salón. Se fue con dirección a este.
No había nadie, suspiró, vió que las cosas de Wooyoung estaban encima, se sorprendió, decidió voltear para poder irse cuando lo vio detrás suyo.
—M-maestro —dijo tímidamente—. Yo sólo buscaba a Yunho y Mingi, dijo retrocediendo. Pensó en irse rápidamente, la mirada de Wooyoung era inexpresiva.
—Pensé que te prohibían bailar —dijo por fin con una sonrisa calmada.
—Pues, yo... Yunho me enseñó y Yeosang dijo que estaba bien.
—Lo haces genial San —Dijo dirigiendo su mano a acariciar aquellos negro cabellos con dulzura.
San sintió que moriría, estaba tan enamorado de él y que hiciera eso sólo lograba emocionarlo.
Wooyoung estaba por quitar su mano cuando la agarró y la dirigió a su rostro
Sonrió mientras acariciaba esta con su rostro. Wooyoung se sorprendió, aquello era muy tierno pero debía soltarlo.
—Significa demasiado viniendo de usted —soltó San devolviéndole su mano, Wooyoung se sorprendió por el cariño con el que siempre le hablaba aquel niño.
—Sannie creo que debemos hablar —Dijo dirigiéndose a su asiento, este afirmaba con la cabeza demasiado, moría por cruzar algunas palabras con su maestro.
—San, creo que en verdad es hora de que dejes atrás ese sentimiento, si leí todas tus cartas —dijo calmado— No va a pasar nada, me disculpo porque lo que ese día pasó estuvo realmente mal, no se va a repetir nunca nada similar.
Miraba como aquellas orejas y cola caían, la tristeza en su rostro era más que evidente. Wooyoung se sintió mal, lo tomó del rostro para que lo viera.
—Escúchame San —Dijo intentando ser lo más suave que podía—. Estoy casado, tengo hijos, y soy muchísimo mayor que tú.
San sintió como algo dentro suyo se rompía, entonces era cierto, Wooyoung ya estaba casado, se sintió muy mal, nunca quiso meterse en algo así, sólo experimentaba el haberse enamorado, pensaba en ello como algo positivo siempre, pero justo ahora sentía que algo en su pecho se rompía.
—Y va más allá de lo que yo quiera hacer —Dijo acariciando aquel suave rostro con su pulgar, notaba como se acumulaban las lágrimas en sus ojos—. No llores Sannie.
No podía creer que le acababa de romper el corazón a un niño, y no solo eso, sino al más lindo que había visto tanto por fuera como por dentro.
—Discúlpeme maestro Jung, no sabia eso —Dijo limpiando las lágrimas que ahora rodaban por su mejilla, Wooyoung se sorprendió, ¿Tan fuerte eran aquellos sentimientos por él para verlo llorar de esa manera?
—No hay problema Sannie —Dijo sonriendola—. Estoy seguro que encontraras a alguien que sea muy lindo contigo, y no sea un viejo como yo - Intentaba animarlo.
—Usted no es viejo, es muy lindo —Dijo aún limpiando su rostro—. Es la mejor persona que he conocido, a parte de que es atractivo y sabe muchas cosas y —sorbía su nariz, mientras aún las lágrimas caían por su rostro— no puedo evitar que me guste.
Wooyoung se asustó cuando vio que este lloraba con tanto sentimiento, se levantó de su sitio.
—Pensé que ... Pensé que no me quería por mi apariencia y ...
—Hey —Lo abrazó, no podía evitarlo, le daba demasiada ternura— San, eres demasiado bonito, no digas nada de tu apariencia, honestamente —suspiró— no creo que exista alguien con una apariencia más linda que la tuya—. Lo abrazaba suavemente, San se abrazó a su cuello, siempre había querido hacer eso, el aroma de Wooyoung le encantó, nunca habían estado tan cerca y que le dijera esas cosas hacia que su corazón no pudiera detenerse.
—Su esposa tiene suerte —Dijo aún abrazado a él— Si estuviera conmigo lo haría tan feliz —Wooyoung sentía su corazón arrugarse, San lo enamoraba, era prácticamente inevitable - También podría darle hijos, yo podría darle todo, pero ella ganó —Decía tan serio—. No lo molestaré más —Dijo separándose de Wooyoung.
Este estaba perplejo, el cariño que San sentía por él era tan diferente, jamás escuchó a su esposa decirle algo así, ambos se habían conocido en la universidad, ni siquiera cuando empezaron su relación escuchó palabras tan lindas como las que San le decía.
Wooyoung se dejaba llevar por sus sentimientos, aquel rostro tan bonito se miraba destruido por las lágrimas. Tomó su rostro con mucha dulzura, se acercó a él, San solo lo observaba atento. Vio como su maestro se le acercaba, sintió que este unió sus labios suavemente.
San sentía que moriría, Wooyoung le había dado un beso en los labios, uno pequeño y suave, sintió que moriría, no podía creerlo, había soñado con eso tanto, incluso durante las clases se preguntaba que se sentiría tener un beso suyo.
Wooyoung sonreía de manera encantadora, continuaba agachado.
—No llores más —limpiaba los restos de lágrimas de su rostro, San dirigió sus manitos a sus labios, estaba tan sorprendido.
—Supongo que no puedo hacer mucho, dijiste que querías besarme, está bien si guardamos este pequeño secreto - San estaba perplejo, no sabia que lo que había hecho solo hacia que su corazón designara a Wooyoung como el único en su vida.
—No —Dijo retrocediendo—. No debió hacer eso —Apretaba los puños—. Eso solo hace quiera más de usted, y ... Usted nunca podrá.
Wooyoung suspiró.
—Pediré mi cambio terminando el año —Dijo levantándose—. Supongo que si no nos vemos, no podrá afectarnos.
San sentía que un dolor agudo recorría su cuerpo.
—Yo no... —Estaba por gritar pero... —¿Afectarnos?
¿Había escuchado mal?
—San —Pasaba su mano por sus rubios cabellos —No le daría un beso a cualquier persona.
—San, te están buscando tus, ¿Está todo bien? —Dijo Seonghwa notando que este tenía el rostro lleno de lágrimas. Se las limpió rápidamente. Wooyoung tenía ahora la mano en sus bolsillos y se apoyaba en la carpeta.
—Ya, ya voy —Dijo caminando hacia Seonghwa.
Wooyoung no creía lo que acababa de pasar, había tenido un momento muy grande de debilidad. Ya no importaba, había tocado esos labios rosaditos, tan suaves, su carita había sido increíblemente tierna, pensó que sentiría culpabilidad y enojo, no una carga de felicidad extrema y extrañamente, tranquilidad.
No estaba en sus planes enamorarse, pero siendo honesto consigo mismo, hace demasiado tiempo que había caído, siempre repitiéndose lo enfermo que era por aquello, estaba bien que no pudieran verse más, cruzó una línea, no debía cruzar más, lo único bueno de todo esto era que estaba seguro de lo que haría, trabajaría en la universidad y dejaría a su mujer, no podía seguir estando con alguien realmente parecía estar aburrida de él e incluso sospechaba muchas cosas de ella.
Prefería que fuera todo de manera correcta, a parte, al trabajar allí y ganar bien, les daría lo que quisieran para que lo dejen en paz, ya no soportaba que menospreciaran su trabajo, estaba harto.
Tomó sus cosas, se iría, no podría ver más a San vestido así, no quería justamente ahora, cruzar miradas con él.