Wooyoung decidía cambiar de ciudad, de vida, decidía dejar su pasado atrás, había sufrido tanto. Quería un nuevo inicio.
Compró una casa que se encontraba a las a fueras de la ciudad, está era muy acogedora, después de una larga visita a muchas casas sintió que aquella era la correcta, era hermosa, si bien necesitaba algunos arreglos, sabía que con estos está sería la casa perfecta.
Una vez bien instalado se da cuenta que aquella casa oculta un secreto, un puro y hermoso secreto.
Aquella voz le susurra cuando duerme, nota que algunas cosas se mueven de su lugar, siempre ha Sido muy escéptico, pero aquello no le parece nada normal.
Pasan las semanas y aquella actividad continua, aquella risa tan aguda y divertida le causa tanta curiosidad.
Todo empeora cuando empieza a soñar, un precioso niño de cabellos negros y dulces hoyuelos le hace preguntas.
No logra quitarse aquel angelical rostro de la cabeza. Es extraño que al salir a trabajar extrañe la sensación de estar en casa y sentir aquella calidez.
Al principio llega a sentir mucho miedo, pero luego, tras conocer aquel precioso angel que causó tanta tensión en él en un principio, se vuelve parte de un extraño amor.
No puede entender como puede enamorarse de alguien cuya existencia negaba en el pasado y mucho peor, es solo un alma pura e inocente.
Tras conocer tantas cosas sobre él, no puede evitar caer más y más, su vida que pensaba vacía ahora se encontrará llena de aquella hermosa alma.