Pasaron las semanas, Wooyoung y San no se dirigían la palabra.
San se quedaba en clase leyendo siempre y Wooyoung empezó a salir con Yunho y Wooseok.
No se dirigían la mirada, ambos se sentían miserables separados, San por momentos hablaba con Yeosang, solo frases cortas, este estaba seguro que Yeosang era quien le habia dicho sobre su compromiso, sentía mucha rabia, quería ignorarlo pero nada ganaba así, solo prefería tenerlo lejos.
El viaje cada vez estaba más cerca, designaron desde ya los cuartos, Wooyoung se había colocado en un mismo cuarto con Byeongkwan y Wooseok. Yunho y San estarían en una habitación.
Todos estaban emocionado por el viajes, solo faltaba una semana, Wooyoung y San se sentían en el fondo tristes, tan lindo que hubiera sido que lo pasarán juntos, podrían disfrutar del mar, hablar.
Ambos seguían usando sus collares por debajo de la ropa. Sus lobos se desesperaban cuando éstos pasaban cerca, era terrible estar en esa situación.
Llegó el día de viaje, San se sentó en el asiento de al fondo, no le importaba mucho quien estaba a su lado, tenía nuevamente un libro en sus manos, su mochila con sus cosas entre sus piernas y audífonos.
Wooyoung se sentó con Sunny, conversaban alegres sobre el viaje, en lo mucho que se divertirian, había estado intentando ignorar sus sentimientos por San, pero su Omega se resistía y él simplemente, dejó de intentarlo, solo le quedaba resignarse.
Yeosang se sentó a lado de San, este continuaba siendo callado pero sus sentimientos por San crecían, no sabía porque pero este tenía su corazón. Y su Omega también estaba encantado pero también dolido porque el alfa de San lo rechazaba.
Llegaron a aquel lugar, el hotel era hermoso, no era tan grande pero era bonito, estaba muy cerca a la playa, al día siguiente todos pensaban divertirse, la maestra les explicaba que harían al día siguiente, todos no podían contener la emoción y gritaban.
San continuó en lo suyo, a veces conversaba con Yunho un poco pero volvía su atención a su comida.
Todos se dirigieron a sus alcobas.
La mañana llegó y todos estaba emocionados, se dirigieron a la playa, San continuaba en la arena observando el mar mientras escuchaba música. Wooyoung hacia algunos hoyos en la arena emocionado, San no pudo evitar sonreír al verlo, su belleza le parecía inexplicable, moría por estar con él, quería abrazarlo por la espalda y tenerlo solo para él.
Wooyoung procuraba no mirar atrás el único que se encontraba en la parte de las sombrillas era San, y sería demasiado evidente si este volteaba.
De pronto todos abrieron en demasía los ojos, incluso Sunny esta sorprendida.
- ¿Que pasa Sunny? - Dijo tocando su mejilla.
- San - Fue lo único que dijo.
Wooyoung frunció el ceño y dirigió su vista hacia donde veían los demás, incluyendo un Yeosang muy sonrojado.
San se acaba de quitar el polo y se dirigía al mar. Su Omega se altero, Wooyoung se empezaba a molestar con este.
"Maldita sea, tenemos que dejar esto, tienes que entender que San no es para nosotros" le decía esperando que este lo entendiera.
Miraba aquel cuerpo, era realmente increíble, tenía un muy buen físico, todo su aspecto era tan varonil, desde su cabello peinado hacia atrás hasta su un poco marcado abdomen. Todos enloquecían, Wooyoung dirigió su vista a la arena, no quería tener que soportar más eso.
San se metió al mar, estuvo bañándose por un rato, muchos omegas se sentían aún más atraídos, Wooyoung no lo soportaba, miraba como todos se lo comían con la mirada era realmente estresante para él.
La tarde llegó rápidamente, todos comían tranquilos, habian decidido hacer una fogata.
Wooyoung fue a cambiarse, Wooseok lo acompaño.
San continuaba mirando la fogata y la luna llena, era triste ver aquella y pensar en lo que en algún momento le dijo Wooyoung.
Estaba muy sumido en sus pensamientos cuando Yunho se le acercó, este había ido detrás de Wooseok.
- San, hay muchos problemas, tienes que venir - Este de inmediato se paro.
- ¿Que pasa? - dijo mientras caminaban.
- Es Wooyoung, su celo - No dijo más, este empezó a correr hacia su habitación, vio como algunos alfas se acercaban a la puerta.
- Quítate Omega estúpida, hay una zorrita que necesita un buen alfa - Dijo uno de estos intentando quitar a Sunny quien no quería dejarlos pasar.
- Largo de aquí - gruñó muy molesto San, todos los alfas en automático salieron del lugar, podía sentir el olor de Wooyoung combinado a sus feromonas de celo, se sentía adicto.
Quería entrar, tenía que verlo.
- San, piensa bien en lo que harás - Dijo Yunho serio - No puedes hacer nada, será mejor que te quedes aquí.
- Dame la llave - Dijo fríamente a Wooseok, estaba cegado.
- San - Intento convencerlo.
- Dámela ya - Dijo mirándolo directamente, este se asusto y de inmediato le dio la llave.
Este abrió la puerta, aquel olor a café, sentía su aroma aún más fuerte. No podía pensar bien, tenía que controlarse pero su alfa moría por estar con su Omega.
- Mghmm... - Este se encontraba desnudo, se frotaba contra una almohada. San no podía con aquella imagen, era precioso.
- Woo... - este a penas lo vio se acercó gateando hacia él.
- Alfa... Mghmm.. Quiero... - sus ojos completamente cristalizado, sus labios tan rosados, la luz tenue lo hacia lucir aún más bello.
- No puedo Woo - Tocó su rostro con cariño.
- Alfa malo... - Empezó a llorar, miraba aquellas lágrimas resbalabar por su hermoso rostro - me lastimas.
Su corazón se partió al escuchar aquello, no podía odiarse más, su alfa empezaba a desesperarse aún más quería estar con él, quería...
- Discúlpame Wooyoung - tocó su rostro con mucha suavidad. Este empezó a lamer su dedos, miraba aquel pene erecto, el suyo estaba despierto desde que lo vio. Era exquisita su vista.
- Alfa... Ven -Decía recostándose en la cama, San lo miraba hipnotizado, nunca había presenciado el celo de un Omega, si bien era cierto que había leído sobre el tema, esto no se comparaba, Wooyoung se miraba jodidamente follable y a la vez tan tierno.
- Alfa... Mghmm...Márcame.. - Gemía mientras elevaba su cabeza dejando a la vista su cuello, poniéndose a total disposición.
- Woo, no puedo hacer eso - San intentaba controlarse, pero este no ayudaba.
- Alfa... Mghmm - abrió sus piernas dejando a la vista su dilatado ano y empezaba a introducir sus dedos - Aquí...
San no quitaba la vista... Moría por marcarlo...moría por hacerle el amor.
- Wooyoung por favor - quito su polo, estaba por perder la última gota de cordura que tenía - discúlpame - Dijo recostadose a su costado.
- Alfa.. Mghmm - lo miraba asustado.
- Sé que no estás usando tu lado racional Woo, no creo que tu quieras esto - Dijo con una mirada triste.
- Alfa... No... No te vayas - Sus ojos nuevamente se cristalizaban.
San tenía que irse, pensaba pedir algún supresor y quedarse en la puerta para que nadie pudiese acercarse a Wooyoung.
Pero antes de irse se le acercó, sabía que estaba mal lo que haría, pero su alfa estaba desesperado y el de igual forma, empezó a besar su cuello con suavidad, bajo por su abdomen hasta llegar a su dilatado ano, sin aviso empezó a dar lamidas, aquel sabor tan dulce, tan delicioso, sabía que tenía que parar, no podría dejarlo.
Este se retorcía de placer.
- Alfa.. Mghmm... San... - este se detuvo, ¿acaso acababa de decir su nombre?.
No podía más, se dirigió rápidamente a sus labios, lo besaba desesperado. Lo único que necesitaba era escuchar su nombre para saber que este estaba de acuerdo.
- Omega hermoso - Dijo con mucho cariño.
- Alfa... Tómame - Este lucía desesperado, quería tenerlo dentro suyo.
- Wooyoung, te quiero hacer el amor - Dijo suavemente tocando su rostro con cariño - te amo.
Sabía que no debía decirle aquello, que aún toda su realidad era una mierda. Pero le nacía hacerlo, sentía que debía hacerlo, lo sentía hace tanto, no podía guardarselo más.
- Te amo San - No podía creer lo que acababa de salir de los labios de Wooyoung. Sus ojos por un momentos demostraban tener un poco de raciocinio.
San sin quitar la vista de Wooyoung empezó a bajar sus pantalones liberando su erección. Lo quería, lo quería para él. Pero tenía que encargarse de algo antes. Se dirigió hacia su teléfono, Wooyoung seguía viéndolo con hambre de tenerlo.
- Yunho, no quiero que le digas a nadie sobre su celo.
- Pero San, no puedes hacer algo así -
- No te estoy preguntando nada Yunho, solo hazme caso- Le colgó.
Dirigió su vista a Wooyoung quien había bajado de la cama como pudo y se acercaba a su erecto pene.
Empezó a dar lamidas suaves, San estaba perplejo. Lo chupaba como si fuera una paleta, se lo empezó a meter tratando de tomar toda su extensión.
- Woo... Ahgmm... - Este sonreía contento de saber que San lo disfrutaba.
Se miraba tan sumiso así, nunca imaginó a Wooyoung de esa manera, aquel niño hablador y sonriente ahora estaba chupando su pene como si fuera lo más delicioso que existiera.
Sacó su pene de su boca, necesitaba tomarlo. Lo levantó con suavidad y lo puso en la cama.
- Alfa... Mghmm...- se volteó dándole vista de su ano dilatado, este lubricaba demasiado. San dirigió su rostro a su entrada, dio unas cuantas lamidas ante de dirigir su erecto pene hacia la entrada de Wooyoung,
Empezó a introducir su pene se sentía tan bien.
- Mghmm San - Escuchó nuevamente su nombre, no podía con eso, se introdujo rápidamente y empezó a moverse, se sentía delicioso estar dentro de Wooyoung, se movia suavemente, lo cogió del cuello y empezó a besarlo, este se sujetaba con un brazo del cuello de San.
- Alfa... Márcame - San se sentía en el cielo, no podía ser que le pidiera eso de esa forma, era jodidamente placentero, era muy difícil, quería que fuera suyo, tenía que serlo. Pero luego recordaba a sus padres, estos harían que de inmediato marcará a yeosang para quitar la marca de Wooyoung y este incluso podría morir, pensar en aquello hizo que quitara esa idea.
- No puedo amor - Le dijo con cariño - Pero eres mio Woo, juro que algún día lo haré - Dijo aumentando la velocidad de sus embestidas.
Wooyoung amó que lo llamara de esa manera.
Los gemidos de ambos se mezclaban en aquel cuarto, al aroma a café y chocolate se mezclaban, alfa y Omega se sentían completos. San y Wooyoung se permitían amarse.
Wooyoung se corrió...
- Mghmm... - aquello volvió loco a San.
Antes de hacer el nudo salió de él, no podía pasar de aquello.
Wooyoung se recostó, San se puso a su lado, lo cogió con suavidad y lo apego a su cuerpo.
Este parecía un pequeño cachorrito acurrucándose a su lado. Daba leves mordidas.
- Mi cachorrito - daba algunos besos sobre su cabeza - Te extrañé tanto.
Wooyoung lo escuchaba, pero su omega tenía todo el control. Este se ponía juguetón, San sólo sonreía.
- Omega juguetón, la verdad es que no hay tanta diferencia- Dijo riendo mientras este empezaba morder por todo su cuerpo - tengo que irme en un rato Wooyoung, esta no es mi habitación.
Wooyoung nuevamente se dirigio a su pene haciendo que una vez más despertara
- Mierda Woo, comprare una jodida habitación si sigues con eso - Este no se detuvo. Amaba que San disfrutara.
Escuchó la puerta sonar, Wooyoung rápidamente se subió sobre él. San sabía que debía salir, podía ser su maestra y vaya que esta estaría molesta después de saber lo que hicieron.
- Espérame aquí Woo - Dijo alejándose suavemente.
- No me dejes alfa... - Sus ojos se critalizaban.
- No lo haré omega - beso su mejilla con suavidad - Eres lo más perfecto que existe.
Wooyoung se sonrojo, siempre amo que San le hablara de aquella manera tan cariñosa.
San se puso su ropa y se dirigió hacia la puerta, Sunny se encontraba atrás de esta muy preocupada.
- Traje supresores San, no me digas que... - Estaba preocupada.
- No lo marqué - Dijo tranquilizandola.
- Te dejaré con él y me quedaré aquí hasta que le haga efecto.
- Bien San - Esta entró, San sólo se quedó afuera, sabía que con su celo y sin ninguna marca muchos alfas podrían intentar aprovechar la situación, podrían hasta dejarlo preñado, no permitiría eso.
Estuvo por cerca de media hora, hasta que Wooseok y Yunho llegaron.
- Tenemos que decirle a la maestra San -
- Yo lo cuidaré - Dijo cruzado de brazos.
- No puedes solo aprovechar la situación San, es su primer celo, quizá se enoje contigo después y será peor - Dijo Wooseok - Yo lo cuidaré ahora, puedes ir a dormir, espero que no lo hayas...
- No lo marqué - Dijo serio.
Sunny salió de aquel cuarto.
- Está mejor, logró dormirse, supongo que estará bien en tanto tome los supresores -
- Bien, entraré - Dijo serio Wooseok - Yunho lleva a San a descansar - Dijo dirigiendole una mirada a este.
San se fue bufando, no quería irse pero noto que el aroma era más leve y que su omega estaba tranquilo. Pensaba volver temprano.
Se recostó pensando en Wooyoung, moría por tenerlo con él. Era media noche y su alfa estaba inquieto, no sabía porque. De pronto sintió que tocaron la puerta. Yunho fue a abrir, era Wooseok.
- San - dijo suspirando desde la puerta - necesita estar contigo, no ha dejado de llorar desde hace dos horas.
Este se paró de inmediato, Yunho lo detuvo en la puerta.
- Será mejor que lo traigas acá, lleva algo para traerlo y se cuidadoso, si la maestra te descubre te pueden expulsar - Dijo medio dormido.
Este regresó por una manta y se dirigió rápidamente a la habitación de Wooyoung, Byeongkwan estaba a su lado hablándole bonito, pero este lloraba desesperado. No pudo con aquella imagen, su corazón se arrugaba al verlo así.
- Alfa... - Lágrimas gruesas caían por su rostro.
- Hola bebé, vendrás conmigo ¿está bien? - Dijo con mucha dulzura. Este dejó de llorar y solo asintió con la cabeza. Lo sujetó con mucho cariño y lo cubrió con la manta.
- Lleva su ropa mañana a mi habitación por favor Wooseok - Dijo con Wooyoung en sus brazos.
- Está bien, supongo que de cualquier manera no iba a dejarnos dormir hasta que vinieses - Dijo tocando su frente algo irritado. San sonrió - Si no hubiera dicho tu nombre juro que no te habría llamado pero creo que es consciente de que es a ti a quien quiere.
San solo asintió con la cabeza antes de irse nuevamente a su habitación con Yunho, este estaba dormido, con suavidad recostó a Wooyoung sobre su cama. Este seguía sorbiendo su nariz por todo el lloriqueo que había hecho en el cuarto de sus compañeros.
Se recostó a su lado y lo atrajo a su cuerpo.
- Alfa... - Dijo mirando con sus ojitos aún rojos.
- Estoy aquí bebé, no me voy a ir a ningún lado - Sonrió.
- Alfa mentiroso... - Sus ojos volvían a cristalizarse - tu siempre te vas.
Este lo abrazó fuertemente, Wooyoung, escondió su rostro en su pecho, sintió la tranquilidad de su alfa y empezó a caer dormido. San dio un último beso en sus labios antes de dormir también.
Wooyoung despertó se sentía extraño, se alejó de San, sentía que no tenía el control total de su cuerpo, por momentos su omega dominaba la situación queriendo acurrucarse a lado de San quien estaba completamente dormido. Quería salir de ahí cuando notó que estaba desnudo y de pronto recordó todo. Su celo... Se sintió terrible, San y él...
La rabia se apoderó de él, pero no estaba molesto con San sino con él mismo, ¿por qué mierda había dicho su nombre?, no se suponía que algo así pasara.
- ¿Estás mejor Woo? - Su voz hizo que su corazón se acelerara, no hablaban hace tanto y ahora estaba ahí como si nada.
- Yo ... me quiero ir - dijo queriéndose levantar - Alfa... - nuevamente su omega controlando todo.
Wooyoung se recostó, sentía que todo estaba mal, no quería ver a San pero su Omega era quien decidía por él.
- Woo, quédate conmigo - Dijo suavemente.
- Alfa... Bésame - Wooyoung se detestaba por pedir algo así, pero no podía evitarlo.
San lo tomó del rostro y unió sus labios, este le correspondía feliz, sentía a sus lobos felices. Wooyoung no estaba de acuerdo con todo eso, estaba molesto.
- San - Se separó bruscamente, nuevamente empezó a llorar pero esta vez era Wooyoung quien hablaba - no hagas eso por favor, no...
- Lo siento Wooyoung, no puedo evitarlo, sé que estas molesto y créeme que lo siento por todo - Agachaba la mirada, le quería decir tantas cosas en aquel momento - Te amo Wooyoung, creo que lo hago desde hace tanto tiempo, me enamore de ti hace mucho pero...
Wooyoung escuchaba atento, sentía muchos nervios, su omega aún seguía interviniendo pero trataba de manejarlo.
- Mis padres no me dejarían, y me escaparia contigo si fuera necesario, pero tu saldrías dañado de alguna forma, y no me lo puedo perdonar - Empezaba a llorar.
- Alfa.. No... No llores - Su omega lo dominaba - San, no llores por favor, yo... También... También te amo - Dijo resignado, sabía perfectamente lo que sentía.
San sintió tanta felicidad en aquel momento, quería quedarse con él por siempre.
- Juro que haré lo posible por estar contigo Wooyoung, haré de todo por mi precioso Omega - Lo sujetó del rostro.
Este se levantó para ponerce algo de ropa. De pronto sintió como Wooyoung lo sujeto fuertemente
- Alfa no te vayas... -
- No me iré Woo, llamare a Yunho para que pueda traer algo de comida - Dijo con cariño.
- Bebés alfa... Quiero bebés... - Decía con un pequeño puchero.
- No puedo darte bebés ahora Woo, somos muy jóvenes - Dijo con calma.
- Quiero bebés alfa... - Lloriqueaba - Alfa mio...
- Lo soy Omega, soy tuyo pero no puedo darte bebés ahora - Decía lo más dulce que podía.
- Tu te vas... Con otro omega- Era como si su parte animal le dijera todo lo lastimado que estaba por lo de Yeosang. Todo lo que Wooyoung no se atrevía decirle su Omega lo soltaba como si nada.
- No lo haré Woo, jamás te dejaré, tu eres el único Omega que quiero - Dijo recostándolo. Se puso sobre el y empezó a repartir besos por su pecho.
- San.... - Este empezó a gemir, ahora su Omega y el querían exactamente lo mismo. Querían a San para él, no querían que este se alejara más, no iban a dejarlo.
- Bebé, tenemos que bañarnos - Dijo San con calma.
- Alfa no... - Wooyoung tenía su pene muy erecto, necesitaba a San.
San se llevó a Wooyoung al baño, este no quería en un principio pero al sentir las manos de San por todo su cuerpo se dejó llevar.
- Tienes un cuerpo hermoso Wooyoung - Decía hipnotizado pasando su mano por todo su cuerpo. Este gemía ante el tacto de San.
San se quedó en aquel cuarto todo el día, les trajeron comida y los cubrieron. Yeosang estaba demasiado preocupado al no verlos durante todo el día. Le preguntó Yunho y este simplemente le dijo que ambos se habían quedado conversando.
- Sabes que cuando empiezan hablar puede ser por horas y más si no se han hablado en tanto tiempo.
Yeosang solo asintió, se sentía dolido no lograba enamorar a San ni siquiera lograba tener una conversación larga con él, pareciese que a este solo le importara el estar con Wooyoung pero no se quedaría así, San era su alfa, sería con el con quien debía casarse.
- No lo entiendo San, no pensé que me pasaría esto, yo... No me agrada tener tan poco control sobre mi - Decía algo triste apoyado sobre la pared
- A mi me encanta - Soltó San con la mirada clavada en el aun desnudo cuerpo de Wooyoung - Tu, tu Omega, me vuelven loco... - Se sinceró.
Wooyoung se ruborizó, habían pasado tantas cosas en poco tiempo, ahora ambos aceptaban que se gustaban, que se amaban.
- Odio que mi vida esté controlada Woo, odio que me puedan quitar fácilmente lo que más quiero - La luz cada vez disminuía se habían quedado por mucho tiempo en el cuarto.
- ¿Que haremos ahora? - pregunto nervioso.
- Estaremos junto Wooyoung, hasta hallar una solución lo mantendremos en secreto ¿eso está bien? - Dijo acariciando su rostro.
- Alfa.. - Amaba como su mirada cambiaba, el celo de Wooyoung era lo mejor que le había pasado, les había permitido confesarse.
San lo tomó de la cintura y lo apegó a él, quería sentir su piel, este nuevamente se dejaba llevar de pronto su pene estaba erecto y empezaba a lubricar, San sabía que se vendría y no podía estar más feliz.
Wooyoung lo recostó y empezó a besarlo por todos lados, San quería recordar todo de esto, quería repetir todo eso mil veces más
Wooyoung se subió sobre San y tomó su erecto pene, empezó a introducirlo mientras soltaba fuertes gemidos, San se mantenía con la vista fija en él mientras mordía su labio inferior.
Wooyoung empezaba a montarlo deliciosamente. San lo cogia de la cintura y profundizaba las estocadas, toda la habitación olía a sus feromonas sexuales, San apretaba su trasero a su gusto, lo hicieron tantas veces, se besaron y amaron, todos los sentimientos salían a flote.
San estaba por llegar al clímax y Wooyoung se seguía moviendo haciéndole perder toda la cordura. Estaba por correrse dentro, su mente se nubló por los deliciosos movimientos de Wooyoung cuando...
- Wooyoung, San ¿están ahí? - De inmediato San quito su pene de Wooyoung haciendo que este se enojara.
- Ya... Ya voy - Dijo San, odiaba que viniese pero a la vez le agradecía, no habría podido controlarse más.
Se levantó para buscar algo de ropa cuando Wooyoung empezó a llorar y tirarle cosas.
- Tu no quieres bebés - sollozaba - Seguro le darás a ese Omega - Continuaba llorando.
- No lo haré jamás, solo contigo querría algo así - Dijo tocando su rostro - Pero debo pedirle que se largue y no diga nada Wooyoung, podemos meternos en problemas.
Le dio un corto beso en los labios y lo acostó en la cama, lo cubrió bien, se puso algo de ropa y salio, sabía que este sería una molestia pero tenía que amenazarlo si era necesario.
Yeosang había sentido el olor a celo, no quería imaginarse lo peor, pero todas sus dudas fueron respondidas cuando San abrió, este estaba con los labios hinchados y húmedos, su cuello estaba lleno de marcas y algunos arañazos, no divisó a Wooyoung este lo cubría con su cuerpo.
- San - Fue lo único que pudo decir.
-No le digas a nadie, yo me encargaré de él.
- Pero... Pero no disfrutarás nada del viaje y...
Este se apoyo en el marco de la puerta y sonrió.
-Créeme que estoy disfrutando más que cualquiera en este lugar -
- Alfa... - escuchó aquella voz tan sumisa, tan necesitada, no podía creer que Wooyoung estuviera así.
- Solo no digas nada, saldremos cuando el este bien.
- Pero eso será cuando termine el viaje.
- Pues bien supongo - Dijo como si nada.
- Alfa.. - Sus lloriqueo se hacían presentes.
- Ya voy Omega - Sonrió con dulzura, cosa que hizo al estomago de Yeosang revolverse, su propio Omega se sentía terrible al ver el trato entre estos, al ver que el alfa de San correspondía desesperado a Wooyoung. Yeosang odio... Odio no poder causar lo mismo en San, por su cabeza pasaban cosas como, "yo soy mucho más bonito, tengo más dinero, ¿porque él?.
Este pudo ver a Wooyoung a lo lejos, llevaba los ojos lagrimosos, sentía el olor penetrante de ambos combinados.
-No lo marques - Fue lo único que pudo articular, no tenía más argumentos para separarlos.
- No lo haré - Yeosang se sintió más tranquilo - No ahora, pero es mío y llegará el momento - Miro a Wooyoung nuevamente - Él es lo único que quiero - Volvío su vista a Yeosang - ¿lo entiendes verdad?
No, Yeosang no lo comprendía, el pensaba ser su Omega, el tenía que ser su Omega.
- Sabes que tendremos que casarnos, sabes que tus padres y los míos no pararan hasta que nos quedemos juntos -
- No te marcaré nunca, tu no eres mi Omega Yeosang - Dijo con la mirada aguda - No tengo nada en contra tuyo pero hace mucho caí por Wooyoung, él será mi Omega, buscaré la manera de que así sea.
- Cambiaras de opinión San, yo lo sé - Dijo con la mirada fría antes de irse. San sólo suspiro y volvió a entrar al cuarto.
Wooyoung seguía con pequeñas lágrimas acumuladas en sus ojos.
San empezó a besar su rostro.
- Me alegra ser tu primera vez - Dijo sincerándose, mientras se recostaba sobre él. Repartía besos por todo su cuerpo.
Wooyoung empezó a reír suavemente.
-Alfa mío - Decía mientras recibía caricias de San, este lo miraba con adoración.
- Omega mío - Dijo antes de tomar sus labios nuevamente.
No salieron de aquel cuarto hasta que el celo de Wooyoung pasó por completo y ya era el último día.
- Diablos, solo queda un día - Dijo tras bañarse - pero supongo que esta bien si lo puedo pasar contigo Sannie - Sonrió.
- Me alegra que estemos bien Woo, te extrañaba demasiado -
- Y yo a ti San, siento muchas cosas ahora mismo para ser honesto, pero creo que será mejor solo tratar de disfrutar este último día.
San sonrió, estaba feliz de tenerlo nuevamente.
Ambos salieron y tomaron desayuno, la playa se miraba hermosa, fueron a bañarse, el cariño con el que se trataban unos meses antes volvía, San amaba conversar con él, sentía que podían pasar horas y nunca se aburriría de Wooyoung, sentía que este lo comprendía, que era absolutamente todo lo que él necesitaba.
El atardecer era hermoso, ambos estaban sentados en la orilla, en dos horas se irían y sus maletas ya estaban listas. Miraban a lo lejos como el sol se escondía lentamente.
- Es raro que casi nunca estoy seguro de casi nada en mi vida, ni lo que estudiar, ni donde vivir, lo único de lo que estoy seguro es que quiero que sea contigo Wooyoung - Sus palabras eran tan suaves, aquel niño parlanchin lo había enamorado.
- Las cosas no serán fáciles - Soltó serio - pero tú lo vales San, en momentos así odio no haber nacido con dinero, sabes - Soltó con un tono muy triste - Y no es que me importe este, solo... Que parece valer mucho incluso para decidir con quieres pasar el resto de tu vida - Sus ojos se cristalizaban, San sentía su corazón comprimirse - Siempre pensé que llevaría una vida tranquila sin preocuparme mucho por el dinero, solo pensaba en que encontraría a alguien que me haría feliz y pues viviríamos tranquilos - No miraba a San en ningún momento - Encontré a la persona adecuada y siento que - su voz se quebró - no soy suficiente.
- No te atrevas a decir algo así - Dijo San con molestia - Vales más que cualquier persona Wooyoung, el dinero no importa, realmente no parece traer nada más que problemas.
- Jamás lo aceptarán tus padres Sannie, Yeosang parece cumplir con todo lo que tus padres quieren - Sonrió con nostalgia, San apretó sus puños, odiaba que Wooyoung se sintiese menos, odiaba que todo fuera de esa manera - Oye - Dijo por fin mirándolo.
San amaba ese rostro, amaba esos ojos que casi siempre miraban todo con curiosidad.
- No te sientas mal con lo que digo, si lo hago es porque, no pienso rendirme, no soy débil Sannie - Su mirada era tan dulce y demostraba tanta fuerza a la vez - Mi Omega y yo sabemos que queremos y jamás - Tomó su rostro con suavidad - Dejare que te alejen de mí, eres mi alfa San - Esa sonrisa podía matarlo.
- Y tu eres mi Omega Wooyoung -
Sus corazones latian juntos, aquella hermosa puesta de sol alumbraba sus rostros, San acercó su rostro al de Wooyoung y tomó sus labios, los movió lentamente, se sentía cálido, se sentía bien.
Yeosang observaba a lo lejos como ambos se amaban, estaba dolido, Wooyoung no era más que un pobre Omega para él, ¿que diablos lo volvía tan especial para San?