San se encontraba gimiendo sobre el regazo de Seonghwa mientras este pasaba su mano por todo su cuerpo. Este solo tenía en mente a su padre, la forma en que lo tocó ese día, sus labios que se lo comían de manera tan apasionada.
- Mghmm... - Cerraba los ojos imaginando que las caricias eran de Wooyoung.
Seonghwa se masturbaba, ver el cuerpo tan inocente de San mientras hacía aquellos movimientos sobre él, le parecía fascinante. Se corrió sobre su cuerpo y San lo siguió.
Una vez limpios se sentaron a conversar en su cama.
-No estés de mal humor Sannie-
- Me molesta demasiado que nos interrumpieran, y lo peor de todo es que creo que era para invitarlo a salir, escuché un poco de su estúpida conversación - Decía cruzándose de brazos.
- Bien pero no creo que debas meterte en su vida amorosa si dices que lo único que quieres es tener sexo con él - Dijo Hwa arqueando una ceja.
- No son celos Hwa, él puede salir y coger con quien le de la gana, el único problema es que si formaliza algo arruinará todo, definitivamente no podré llegar más lejos - Decía molesto.
- Comprendo San, pero tuviste un gran avance con él, honestamente después de todo lo que me contaste dudo que haya una vuela atrás. Definitivamente el lo desea casi tanto como tú -
- Supongo que tendré que presionar un poco más, mi cumpleaños se acerca, podría pedirle que me deje hacerle un oral de regalo - Dijo sonriendo burlónamente.
- Maldita sea San, y él te cree tan inocente - Dijo riendo.
- No lo soy Hwa, dejaría ese papel de lado si tan solo se dejase llevar, estúpido Wooyoung, coge casi a diario y no puede simplemente hacerlo una vez conmigo.
- No creo que se te haga suficiente Sannie, ya vas dos años con tu obsesión por acostarte con él.
- Pero recién lo empecé a provocar, creo que solo es de esas cosas que una vez que la pruebas pierde totalmente lo divertido - Dijo seco.
- Bien San, espero escucharte decir que te aburrirte una vez que te haya cogido - Dijo burlándose - La verdad es que no entiendo por qué estás tan obsesionado con que sea tu primera vez Sannie.
- Quiero que mi primera vez sea muy buena Hwa, y créeme que Wooyoung es el indicado para eso - Sonrió pensando en todos los videos que había visto de su padre, en todos este era una bestia al coger, podías ver la satisfacción de las personas que trabajaban con él. Wooyoung tenía que ser el primero....
Ambos hablaron un rato más, Mingi había tenido práctica de baloncesto por lo que ambos habían decidió comenzar sin él....
La semana pasó y como San dijo su cumpleaños estaba cerca, debía buscar la manera de sacar provecho de eso.
- Mami, ¿tú crees que este año pueda pasar mi cumpleaños con papá? - Dijo mientras lavaba los servicios.
Su madre estaba pegada a su celular mientras fumaba.
- No lo sé San, puede que esté ocupado ese día.
- Sólo es que siempre la paso aquí, y pues sería lindo también pasar al menos un cumpleaños con él -
Hasta ahora siempre durante sus cumpleaños solo invitaba a algunos amigos de su escuela y a Mingi y Seonghwa, hacían una pequeña reunión. Wooyoung no asistía, si bien era cierto solo iban niños y una que otra madre de familia, corría el riesgo de que alguien pudiese reconocerlo, no quería que a San lo molestaran por ello de ninguna forma.
- Entiendo bebé, lo llamaré hoy mismo - Dijo su madre, pensando que su hijo también tenía derecho a pasar si quiera una vez su cumpleaños con su padre - Aunque quizá tus amiguitos se decepcionen
- No creo mami, les dije lo mucho que me gustaría pasarlo con él.
- Bien Sannie, haré la llamada entonces.
San no podía estar más feliz, llevaría su plan a cabo. Esperaba que Wooyoung aceptara, sentía un poco de miedo ya que este podía rechazar de alguna manera aquello, podía ser que se sintiese mal por lo de la última vez. Le preocupaba un poco pero sabía que con un mensaje podría convencerlo...
- Papi, le dije a mamá que quería pasar mi cumpleaños contigo, estoy muy feliz porque me dijo que si. Nunca la hemos pasado juntos papi, creo que sería el mejor regalo el poder pasarlo contigo 😊
Sonrió al ver el celular...
Wooyoung tomó su celular siendo el mensaje de San lo primero que vió. Una sensación extraña cruzó por su espalda. No había manera de rechazar aquello, su niño quería pasarlo con él, lo enterneció y al mismo tiempo asustó.
Unos minutos después de llegado el mensaje, recibía una llamada de Sohee.
Si historia con ella no había sido nada fuera de lo normal, ambos se habían enamorado, ella le había parecido demasiado hermosa, pero definitivamente no podía estar con ella más tiempo, tenía una personalidad que para su gusto era desagradable, gritaba demasiado y lo celaba con todo el mundo. Era en extremo controladora, ella si se había enamorado de él perdidamente más Wooyoung en esas épocas pensaba en que quería hacer con su vida.
Cuando ella le dijo que estaba embarazada tuvo que encontrar algo de trabajo para poder mantener al niño que estaba en camino.
Pese a que estaba en contra de toda su lógica de querer vivir libre, la idea de tener un hijo le emocionó demasiado. Un pequeño que tendría sus gentes, alguien chiquito a quien cuidaría y amaría, no podía evitar emocionarse con aquello, pero a la vez se preocupaba, era un simple adolescente, sus padres estaban hartos de tener que mantenerlo, y definitivamente ellos no le pagarían ninguna universidad.
Sohee le decía que tenía que ir a muchas entrevistas de trabajo, este le hacía caso, toda su vida le parecía un asco. Lo único que lo motivaba era poder cargar a aquel pequeño bebé.
Consiguió algunos trabajos pero no eran nada seguro, se la pasaba todo el día trabajando y el sueldo era realmente muy poco. El y Sohee vivían de manera terrible. Wooyoung se preguntaba en qué clase de vida le daría a su pequeño. Se sentía terriblemente frustrado y para nada ayudaba el hecho de que cuando venía muy cansado de aquellas duras jornadas Sohee lo incriminase sin ningún motivo de que este la engañaba, lo cual no era para nada cierto.
Fue un día en uno de sus empleos, que se encontraba sirviendo de mesero en un restaurante algo lujoso, lugar al que principalmente lo habían aceptado por su físico. Se dirigía a servir en una de las mesas cuando un sujeto que lucia como un empresario le pidió que hablara con él después de su turno, dijo que sería para ofrecerle un trabajo, Wooyoung al instante aceptó, cualquier cosa que le diera un poco más de dinero le serviría, quería comprar alguna cuna y ropa, Sohee ni siquiera se preocupaba tanto como él.
Una vez terminado su turno se cambió y se fue con dirección a aquel sujeto, este lo llevó a tomar unos tragos mientras le explicaba en que consistía el trabajo.
Una vez que esté le dijo en qué consistía se quedó perplejo, el en su vida podía imaginarse actuando en esa clase de escenas. No podría hacer algo así.
- Eres demasiado atractivo muchacho, y te aseguro que ganarías mucho dinero, hace rato me dijiste que tu esposa estaba embarazada, créeme que este dinero te va a servir, no será muy complicado solo debes cumplir con las indicaciones del director y el dinero llegará solo, definitivamente con ese rostro ganarás muy bien.
- Disculpe pero no creo que pueda, mi novia me mataría si aceptase algo semejante, a parte seria muy difícil luego tener que explicarle a mi hijo si lograse toparse con alguno de esos videos.
- Entiendo Wooyoung, de cualquier manera te dejare mi tarjeta por si cambias de parecer, créeme que volverías loca a toda la industria.
- Bien, muchas gracias por la oferta.
Con la tarjeta en su bolsillo de fue, aquel sujeto había sido muy amable. Había tenido un día demasiado cansada, esperaba llegar a su casa y dormir un poco, al día siguiente debía levantarse temprano.
- ¿Por qué te demoraste tanto?
- Un sujeto me quiso ofrecer un trabajo y me quedé un rato más, amor tomaré una ducha e iré a descansar - Dijo tocando su cuello, en verdad solo quería lograr dormir unas horas.
- Sé que me mientes Wooyoung, seguro en uno de tus trabajos andas coqueteando con alguien
-No sé de donde sacas eso Sohee pero estoy muy cansado para tener esa discusión ahora - Se fue con dirección a su cuarto.
No pasó mucho para que Sohee empezará a gritarle todo tipo de cosas, realmente no la entendía, siempre procuraba dar todo por ella y su hijo y esta siempre salía con lo mismo sin siquiera tener pruebas.
- Eres un miserable Wooyoung, sabes que ni siquiera podrás darnos una buena vida a mi y al bebé.
- Eso es lo que intento Sohee, me mato trabajando para que de alguna manera ustedes puedan tener lo mejor - Estaba demasiado frustrado.
- No lo harás, seguro vendrá alguien y te largarás con ella al instante, ya sabes bonita sin hijos, es lo que los hombre hacen, me abandonarás a mi y a tú hijo- Soltó con rabia.
- No he tocado a ninguna mujer a parte de ti, me esfuerzo mucho por ustedes Sohee, y créeme que desde ya amo a ese bebé más que a mi propia vida.
Los días pasaron y el comportamiento de esta empeoraba, llegaba a lanzar le cosas. Wooyoung estaba harto, iba comprendiendo que ella lo iba a sacar de quiso muy pronto, no podía continuar con esa relación. Y cada vez se iba preocupando más por el dinero, no quería pero debía hacerlo, debía hacerlo si quería darle una buena vida a su niño, sabía que luego tendría que explicarle muchas cosas pero de seguro este podría entenderlo.
Decidió dejar a Sohee y tomar el empleo. Esta enloqueció pero al mes recibió un enorme cheque, Wooyoung realmente había encantado a todos, él se encontraba feliz con su nuevo empleo, el dinero que recibía era muy bueno, le alcanzaba para darse ciertos lujos y comprar muchas cosas para su niño.
Sohee lo detestó por mucho tiempo, no le dirigía la palabra, moría de celos al ver las escenas que Wooyoung grababa. Se sentía terrible con su hijo por que sabía que en un futuro debía explicarle a lo que se dedicaba su padre.
Una vez que San nació Wooyoung se preocupo por comprarle de todo, el fue quien pagó sus estudios. Sohee poco a poco se metía en una vida poco saludable, entre drogas y muchos hombres, no llevaba nunca ninguno a su casa, respetaba su espacio con San pese a ser muy descuidada de este.
San creció siendo prácticamente independiente, Sohee por la misma molestia solo permitió al princpio que lo viera una vez al mes, pero conforme todo iba quedando en el pasado dejaba ver a su hijo muchas veces más. Ambos habían madurado con el tiempo, si bien es cierto no se soportaban, se respetaban por su hijo.
Y ahora último incluso dejaba que se quedase a dormir con él....
- Bien amor, te recogeré después de la escuela. ¿A donde quieres ir por tu cumpleaños?
- Podemos ir al centro comercial papi, ahí hay muchas cosas bonitas-
- Claro mi amor, te compraré lo que quieras -
San estaba demasiado feliz, lo había conseguido. Estaba muy ansioso.
Llegado el día Wooyoung lo fue a recoger a la escuela. Se sorprendió al ver que su cabello ahora era negro, se miraba incluso mucho más atractivo, este llevaba un cubreboca negro, siempre que salían a algún lado él se lo ponía, no quería que absolutamente nadie lo reconociera cuando salía con su hijo.
- Bien amor, el auto esta doblando la calle, vamos - Dijo tocando cariñosamente su cabello.
Ambos se dirigieron al centro comercial. Llevaban ambos un helado. Caminaron oír muchas tiendas hasta que llegaron a una en la que San se detuvo. Wooyoung se sorprendió al ver que este se había detenido en un lugar donde venían todo tipo de objetos sexuales y ropa muy corta.
- Bebé vamos a otro lado -
-Papi me gusta esa falda - Dijo mientras no quitaba la vista de la prenda en el maniquí.
- Mi amor eso no es algo que tu debas usar -
-¿Crees que me vería mal usando eso? - Dijo con una voz llena de tristeza.
- No es eso bebé, yo... -
- Dijiste que me comprarías lo que yo quisiera papi - Dijo nuevamente emocionándose.
- Lo sé bebé, pero realmente no creo que debas usar eso en ningún lado.
- Solo la usaré en casa, papi lo prometo, en verdad la quiero - Dijo con sus ojitos suplicantes, Wooyoung podía morir con aquello. No podía decirle que no a San.
- Espérame aquí - Dijo antes de dirigirse a la tienda, compró aquella falda, se la dieron en una bolsa.
- Bien amor pero solo puedes usarla en casa - Dijo serio.
- Esta bien papi, lo prometo -
Bien, él no tenia problemas con el modo en el que se quisiera vestir su hijo, pero sabía que estaba aún pequeño para ese tipo de ropa.
Pasearon por algunos lugares antes de dirigirse a su departamento.
- Bien amor, si deseas podemos preparar alguna torta o simplemente pedir una - Dijo dejando el resto de cosas que este había hecho que le compre.
- La podemos preparar juntos papi, eso sería genial, iré al baño.
Wooyoung estaba muy concentrado sacando todas las cosas que habían comprado, entre estas un peluche en forma de perrito, una nueva mochila y comida para guardar en su refrigerador.
- ¿Qué te parece esto papi?
Wooyoung estaba perplejo, San llevaba aquella corta falda junto con unas medias negras largas que llegaban un poco más arriba de sus rodillas y un choker. Aquella pequeña cintura le daba un toque tan delicado, su piel blanca, sus delgadas piernas....
- ¿Por qué estás usando eso? ¿ Quién te dio todo eso?- Dijo Wooyoung muy sorprendido.
- ¿No te gusta papi? - Dijo acercándose con una cara de total inocencia.
Vaya que a Wooyoung le encantaba lo que tenía enfrente, su pene empezaba a despertar, tenía que hacer que San se vistiese, no podía volver a caer ante los juegos de este.
- Quiero que te vayas ahora mismo al baño y te cambies - Dijo serio.
San seguía acercándose hasta llegar a la mesa, tomó asiento a lado de Wooyoung. Este se dio cuenta que no tenía ropa interior ya que lograba ver parte de sus nalgas posándose en su silla.
- Lo haré si me das un beso - Se empezó a subir a la mesa, acercándose lentamente a Wooyoung, este no podía con aquella imagen. No debía perder el control...
No pudo más, tomó a San y lo puso boca abajo sobre su mesa sujetando sus brazos por encima de su cabeza. Levantó la corta falda pasando una mano por su trasero y le dio una fuerte nalgada.
- Mghmm papi....- Dijo San cuando este empezó dar mordidas por sus nalgas. Se alejo un poco mientras pasaba su vista por todo su cuerpo.
- No se que pretendes San, pero te lo advertí una vez, si estás buscando que te folle, te meteré a ese cuarto y no pararé hasta hacerte llorar de placer- Dijo aún con una mano jugando con su trasero.
San no podía estar más encantado con lo que había logrado...
- Hazlo papi -