Habían pasado dos meses desde que habían llegado a Canadá, Wooyoung se sentía inmensamente feliz, la casa que tenían era preciosa. Era demasiado hogareña. Tenían una inmensa sala a la que solían invitar a sus amigos.
Ambos estaban muy emocionados, dentro de unas horas vendrían a visitarlos desde Corea, se reunirían por el cumpleaños de Wooyoung. Estaban emocionados por ver a todos.
Hwasa se encargaría de traerlos a todos.
Wooyoung preparaba en su casa las habitaciones donde se quedarían todos, al principio le pareció que exageraba con el tamaño de la casa que habían comprado pero ahora, aquel tamaño era idóneo para todas las visitas.
Estaba decidido. Mingi y Yeosang dormirían en un cuarto, Seonghwa y Chan en otro y Hwasa, tomaría la habitación que quedaba sola.
Todos estarían cómodos gracias a la cantidad de habitaciones que tenían.
Les hubiese encantado ver a más gente pero estos eran los únicos que sabían de su relación.
- Bien bebé, supongo que todo ya está listo, supongo que llegarán aún en unas horas.
- Estoy feliz, hace mucho que no veo a todos, los he extrañado demasiado - Dijo mientras era abrazado por la espalda.
- Lo sé mi amor, también quiero verlos - Lo besó suavemente.
Pasaron las horas, estaban viendo una película, cuando escucharon el timbre. Wooyoung salió casi corriendo, abrió a la puerta y los vió. Todos estaban en su puerta, no podía sentirse más feliz.
- Woo-Yeosang se tiro a abrazarlo - No puedo creer que nos trajeron hasta aquí.
- Ni yo Yeo - le correspondía el abrazo fuertemente.
Todos se acomodaron dentro de la casa, una vez que todos estaban bien acomodados en sus cuartos, cenaron en la sala.
Conversaban y se ponían al día de todas las cosas que habían pasado en Corea.
- Ese día Hyuna se fue hecha una furia, me preguntaba, donde estabas- Decía Chan mientras comía.
- Es cierto, le pedí que se fuera y no quería salir hasta verte -
Wooyoung se sintió un poco triste al saber eso, sabía que ella había sido mala pero de cualquier manera no sentía bien que la dejase así en una fiesta donde no conocía a prácticamente nadie.
- Debiste llamar a seguridad o algo- Soltó como si nada San, Wooyoung le dio un codazo.
-¿Qué? Se lo merecía - Dijo alejándose para no recibir otro golpe.
-Tus padres también estaban asustados, una vez que terminó la fiesta yo me fui con Minnie para la luna de miel, no logre saber que paso después - Decía Chan.
- Yo si, querían llamarlos y pues sus teléfono estaban obviamente apagados. Preguntaron a todos y pues les di la nota que me diste...
- ¿Que nota? - Wooyoung abrió los ojos sorprendido.
- Una que decía que no nos busquen amor - Dijo como si nada.
- San dejo una clase de carta para sus padres, yo solo hice como que me la encontraba y se la daba a Siwon, los vi renegando y pues también me fui.
- ¿Que decía esa carta Choi? - Dijo Wooyoung entrecerrando los ojos.
- Que no volveríamos nunca, que te amaba y que si nos intentaban buscar o hacer algo enviaría a alguien que se encargue - daba una bebida a su soda.
- Esa boda debió ser muy emocionante, ¿Porqué nadie me llevó? - Soltó Mingi triste por perderse todo ese plan.
- ¿Amenazaste a nuestros padres? - abrió mucho los ojos.
-Era por nuestro bien bebé, no te enojes- Trataba de calmarlo.
- Esto lo hablaremos después - Dijo un tanto molesto Wooyoung
San sabía que estaba en problemas. Solo agachó la cabeza ligeramente.
- Nunca imagine verte así San, este hombre era demasiado temido en los negocios, parecía un mafioso cuando se trataba de botar gente o de gritar por algo y ahora mírenlo, su Woowoo le va a pegar - Dijo Seonghwa divertido.
- No te busques problemas Park, no sabemos aún si a tus padres les va a gustar que estés en una relación con un mocoso que también es 7 años menor que tú - Dijo con sorna.
Bien, tantos años de ser amigo de San y había olvidado lo vengativo que este era.
Todos estaban perplejos por lo que dijo San, y Yeosang de pronto empezó a ponerse muy rojo.
- No puede ser cierto - Wooyoung estaba sin habla.
- No te vuelvas a meter conmigo Park- dijo parándose con una sonrisa malévola para llevar su plato y el de Wooyoung al lavadero - Y Mingi, obviamente no te iba a meter en esto después de que besaste a Wooyoung, bastardo.
- Pero...- Mingi quiso replicar pero San le lanzó una mirada asesina.
- Maldito Choi, supongo que debemos decirles Yeo- Este solo se sonrojo y asintió.
- Bueno pues estamos en una relación, empezamos hace un mes Woo - Dijo sonriendo.
- Supongo que ahora tú y el serán quienes compartan habitación, pensamos ponerte con Mingi
Todo el resto de la tarde se la pasaron hablando de como empezó aquella relación.
San estaba terminando de dirigir como quería todo en su cafetería, la fiesta de Wooyoung debía ser a lo grande, toda la comida ya estaba servida, todo estaba listo.
Tras unas horas llegaron todos los invitados, todos entraban admirados al ver el lugar.
Todos se divertían, la música sonaba fuerte. Las bebidas rondaban por todos lados. Wooyoung y Hwasa se encontraban bebiendo de un vino, decidieron que no podía faltar en su reencuentro.
- Me alegra que estés feliz Wooyoung, San me había dejado perpleja cuando me contó todo sobre ustedes. Debí suponer algo por sus típicas peleas, y el hecho de que hasta ahora San no te ha tirado nunca ningún comentario hiriente, y vaya que esa es su especialidad.
- Lo sé Hwasa, supongo que todo por lo que pasamos valió la pena... Ahora me siento demasiado feliz... No cambiaría nada de nuestra historia, si eso me lleva a terminar a su lado.
- Hoy festejamos hasta morir Woo, por lo que veo Seonghwa y San se ponen al día, pensé que no se hablarían después de lo de ayer.
- Si a San le dejaran de hablar cada que suelta sus comentarios hirientes, definitivamente no tendría a nadie.
- Solo a ti - Río Hwasa
Wooyoung sonrió ante esa respuesta.
Hwasa empezó a servirle cada vez más y más. Wooyoung empezaba a sentirse cada vez más alegre, salió a bailar con Yeosang, se estaba divirtiendo.
No notaba que una mirada estaba clavada en él, San se lo había advertido.... Wooyoung había ignorado completamente lo que le dijo.
"Si te atreves a beber demás, juro Wooyoung que te llevaré al cuarto más cercano y te follaré, no me interesa que todos estén ahí, estas advertido"
Este se encontraba bailando, tenía aún su bebida en su mano a la cual le daba grandes sorbos. San notaba las sonrisas juguetonas que tenía, Wooyoung de esa manera lo prendía demasiado. Se ponía de aquel modo que lo volvía loco.
- Iré a ver a Wooyoung, creo que se está pasando con el alcohol. - Dijo sin quitarle la mirada de encima.
- Bien, pero por favor se discreto, si lo sigues mirando así todos en la fiesta se darán cuenta - Dijo, conocía a su amigo demasiado bien.
Este solo rió...
Llegó hasta donde estaba un divertido Wooyoung bailando.
- ¿Me permites esta pieza Woo? - Dijo tomándolo por la espalda haciendo que su erección rosara el trasero de Wooyoung.
Este se sorprendió demasiado, pero solo atino a reírse juguetonamente.
- Eres un sucio Sannie - Dijo antes de continuar bailando y empezar unos movimientos muy sensuales, sabía que todo eso volvería loco a San.
Le dió la última bebida a su vaso. San vio como se tomaba todo ese alcohol. Sólo rió, Wooyoung iba a ser castigado de muchas formas.
- Te lo advertí en la mañana Wooyoung, te voy a follar tan duro...
De pronto Wooyoung se volteo.
- Es mi cumpleaños Sannie, no deberías amenzarme así - Hizo un lindo puchero, cosa que enterneció demasiado a San - y no me quiero ir.
San lo cogió rápidamente, este había perdido el equilibrio. Bien, Wooyoung ya se encontraba muy mal. Debía sacarlo de ahí.
- Ven conmigo bebé - Dijo tocando su rostro suavemente - En un rato volveremos, lo prometo.
- No me mientas San, seguro no vas a querer volver - Dijo tratando de alejarse. San lo tomó por la cintura.
- Prometo que volveremos y podrás bailar todo lo que quieras.
-Bien bien - Dijo cruzándose de brazos, a las justas podía mantenerse solo de pie.
San decidió cargarlo, así sería mucho más fácil, todos se encontraban bailando y bebiendo así que nadie les presto atención.
San lo llevó con dirección a donde quedaba su oficina, era el lugar donde podía manejar toda su documentación de las otras cafeterías.
Cuando logró entrar notó que Wooyoung estaba medio dormido. Sus cachetitos estaban rojos, sus labios entreabiertos y sus ojitos luchaban por no cerrarse.
San lo recostó sobre su mesa suavemente. Este automáticamente se hecho de costado. San no podía creer que siempre se pusiese en el mismo estado. Se le hacía tan... Apetecible.
Posó su mano en los labios de Wooyoung, los rosaba suavemente y para su sorpresa Wooyoung sacó su lengua y empezó a lamer su dedo.
Aquella imagen era tan erótica, quería más...
Se le acercó y subió su polo, empezó a besar su cuerpo.
- Aghmm... - Empezó a gimotear, aún estaba medio dormido. San sacó su miembro erecto, lo dirigió hacia los labios de Wooyoung y este empezó a lamerlo inocentemente.
Todo eso empezaba a volver loco a San, empezó a manosear su cuerpo mientras Wooyoung lamía su pene como si se tratase de un helado. Terminó por desvestirlo. Quitó todo, menos el choker claro.
Este se dejaba tocar por todos lados.
- ¿Cómo mierda logras ponerte en este estado Wooyoung? - Dijo muy excitado San metiendo sus dedos entre sus nalgas, mientras este reía de manera traviesa. Quería ver la cara llena de placer de Wooyoung, metió sus dedos de manera un poco agresiva. La expresión de Wooyoung cambió a una de placer.
- Mghmm... San.. Cógeme... - Dijo levantándose ligeramente.
- Eso es justamente lo que te haré mi amor - Terminó por desvestirse completamente, rápidamente se subió sobre Wooyoung y empezó a besarlo por todos lados. Este empezaba a gemir.
San hacia que sus erecciones se rozaran de manera deliciosa. Wooyoung se veía tan frágil debajo suyo, tan dulce...
- ¿La quieres Wooyoung?- Dijo sonriéndole mientras jugaba con su pene por su entrada.
- Si Sannie, la quiero toda dentro de mí... cógeme duro San.....- Decía traviesamente.
San no podía con todo eso. Metía lentamente su pene, Wooyoung se retorcia de placer debajo suyo. Quería tenerlo amarrado en ese mismo instante... quería cogérselo hasta que este quedase exhausto.
Cogió ambos brazos de Wooyoung y los puso sobre su cabeza mientras empezaba con suaves movimientos. Daba mordidas por el cuello de Wooyoung, este gemía fuertemente. San empezaba acelerar sus estocadas. Dirigió una de sus manos a los labio de Wooyoung y empezaba a meter sus dedos, este lamía desesperado.
- Imagina que es mi polla bebé - Este se excitó demasiado y empezó lamer y chupar con desesperación. San no podía seguir viendo eso, los labios gruesos de Wooyoung eran un jodido pecado, quería poner su pene en su boca. Quería llenar su rostro de semen.
De pronto San se detuvo y se puso de rodillas, jalando a Wooyoung hacia si.
- Chúpala Wooyoung - Dijo con voz demandante. Este no demoro en hacer caso, se agachó apoyándose sobre sus rodillas y empezó a lamer su duro pene. San pasaba su mano por todo el cuerpo de Wooyoung, el placer que sentía en aquel momento era demasiado.
San jugaba con la entrada de Wooyoung metía sus dedos, escuchó los gemidos de Wooyoung mientras este hundía su pene fuertemente en su boca.
Metía aun con más profundidad sus dedos en el muy dilatado ano de Wooyoung. Este empezaba a succionar su pene con más fuerza, escuchaba aquel sonido de atragantamiento cuando intentaba meterse toda la extensión de su pene. No podia más, Wooyoung era demasiado...
Ambos llegaron al climax juntos, todo el semen de San cayó sobre el rostro de Wooyoung. Fue una gran cantidad, su orgasmo se prolongaba al ver como el rostro de este era roceado por aquel blanquecino liquido. Wooyoung continuó lamiendo la punta de su pene. San decansó sobre sus piernas y cuando Wooyoung se enderezó notó aque blanco liquido sobre su mesa, vio la escencia de este exparcida por la mesa en la que trabajaba todos los días...
Quería poder dejarla ahí, quería que Wooyoung llenara de su esencia todo el lugar, quería hacérselo en cada parte de su oficina.
- ¿Chicos están ahi? - Escuchó la voz de Seonghwa - Quieren cantarle a Wooyoung ya por su cumpleaños, más les vale vestirse rápido par de bobos.
San tomó rápidamente su ropa y empezó a vestirse. Pensó que Wooyoung haría igual... pero cuando volteó lo encontró posicionado en cuatro, dejando su entrada en todo su esplendor.
- Sannie quiero que me la metas asi ... mghmm...- San no podía creer lo que estaba viendo... su pene se empezaba a endurecer y no había pasado mucho de su anterior orgasmo.
- Woo... debemos salir...- Dijo mordiéndose el labio, se pensaba muchas veces que tan importante era eso de que le cantaran al cumpleañero.
- Yo quiero que me folles Sannie...- Mostraba aún más su dilatada entrada.
San pasaba sus dedos por su entrada, estaba perdido, él no pensaba salir... y no pensaba dejar salir a Wooyoung.
Se posicionó detrás de Wooyoung para empezar nuevamente con las embestidas. Estaba demasiado excitado, y Wooyoung gemía fuertemente.
- ¿Chicos? ...- Se escuchó desde la puerta- ¿Están ahí?
San cubrió la boca de Wooyoung, este había empezado a gemir demasiado fuerte. Aceleró mucho más sus embestidas. quería ver como este tenía que reprimir aún más sus gemidos.
- No se si están adentro - Escuchaba que Seoghwa y Yeosang hablaban desde la puerta.
- Mgmhmm... - Wooyoung no podía ocultar sus gemidos.
- Shhh Woonie, si sigues gimiendo así ... ahhh ... te la meteré aún más duro- Wooyoung intentaba callar sus gemidos pero en ese punto era inevitable, San golpeaba duramente su prostata, sentía que todo su cuerpo estaba lleno de placer.
-Creo que no están, y si sí, no creo que salgan - Dijo riendo Seonghwa - Te dije que te controlaras Choi.
A San le dió igual lo que dijeron, continuó embistiendo salvajemente a Wooyoung. Ambos no tardaron a llegar al orgasmo. Ambos estaban muy sudados. San se sentía muy satisfecho. Woonie había terminado echado sobre la mesa cansado.
- Quiero dormir Sannie -
- Ya se bebé, pero debemos salir ahora - dijo mientras empezaba a vestirlo-
- Pero tengo sueño - Dijo con desgano.
- Todos nuestros amigos están afuera bebé, tenemos que salir - Prometo que hoy te dejaré dormir cuando lleguemos a casa.
- No es cierto San, tu siempre dices lo mismo - Dijo cruzándose de brazos.
- Esta vez no será así amor - Le sonrió dulcemente, su niño debía estar muy cansado después de todo lo que habían hecho y de todo el alcohol que traía.
- Está bien te creo Sannie, ahora salgamos-
Ambos salieron sigilosamente por la puerta evitando llamar la atención, pero todas las miradas se fueron hacia ellos...
- Ahí tenemos al cumpleañero - Dijo Mingi sobre el escenario - Yaaa, seguro San ya le estaba dando su regalo de cumpleaños.
Todos empezaron a reir, incluso Wooyoung... San por otro lado iba maquinando como se vengaría de Mingi... no iba a olvidar eso nunca.
Fue una fiesta divertida, el ambiente era demasiado bueno, absolutamente nadie los miraba mal en aquella fiesta por besarse, por amarse de la manera en la que lo hacían. Al fin podían sentir la libertad que habían ansiado desde hace tanto.
No podían se más felices, eran consciente que después de todo lo que habían pasado nada los derrumbaría, su amor había roto demasiadas barreras, habían logrado lo que desde niños se habían jurado... permanecer el uno a lado del otro, amarse hasta el último instante de sus vidas.
Fin