Wooyoung la besaba lentamente, odiaba aquello, siempre tendría que acatar esas ordenes.
- Ya debo irme - Decía aquella chica tranquila.
- ¿Vendrás mañana? - Decía dulcemente.
- Por supuesto que sí - Decía sentándose en sus piernas en aquel sillón en medio de la sala.
Nuevamente tomó sus labios.
- Mañana a las 8 princesa, tendremos una linda cita -
-¿Estará aquí tu hermanito?
- Claro que no bebé, podremos divertirnos más - Dijo haciéndola reír.
La despidió en la puerta dulcemente.
Cerró la puerta, subió las gradas, tras una fuerte respiración quitó su casaca, se detuvo en seco.
San estaba sentado en la parte superior de las gradas, sus ojos estaban muy hinchados, aún pesadas lágrimas caían por sus ojos, ya era de noche. Su corazón se partió. Jamás se imagino verlo así. Miraba al piso, no sabia que hacer, no pensó jamás que San se quedaría.
- San - no iba a poder ser firme,no con él así - Te llevaré al parque, vamos.
Nuevamente se colocaba su casaca, mientras iba por las llaves de su auto.
- Wooyoung, las besaste - Su voz sonaba tan destruida, dolía tremendamente.
- Sé lo que hice San - Dijo duramente - Ahora vamos, no querrás que él se enoje - Dijo caminado hacia abajo. San no se inmutó, escondía su rostro sobre sus rodillas mientras Sollozaba.
Sabía que debía devolverlo, pronto se olvidaría de él y todo estaría bien.
- San, vamos - Dijo calmado.
- Wooyoung, quiero quedarme contigo - Decía con la voz rota por el llanto - Quiero estar aquí, no... No quiero que me dejes - estaba tan destruido.
- San, creo que ya hablamos sobre esto - Dijo acercándose. Debía ser fuerte - Puede parecer difícil ahora, pero una vez que te borren la memoria todo estará bien, esto no te dolerá - Se arrodilló al frente suyo y tomó su mano con delicadeza - prometo que todo estará bien San - le sonrió lo mejor que pudo.
- No Wooyoung, ya me la borraron una vez y no me sentía bien, incluso sin recordarte te necesitaba - Dijo con la voz lo más firme que podía - incluso de esa forma dolía.
- Es porque estás bajo su mando pero dejará de ser así, y podrás estar libre.
- ¿Libre de quién? ¿De ti? Si es así, no quiero ser libre - Dijo sollozando fuertemente.
- San ya hablamos del costo de todo esto, debes irte San, ahora - Dijo con la voz dura.
San se levantó, desviaba la mirada.
- Si así será, hagámoslo -Dijo ahora calmado - hazme el amor una vez más - No quería verlo pero era firme en lo que pedía.
- San, no lo haré - Dijo tragando duro - Si hago algo así - Se detuvo - Sabes que no podré detenerme.
San se quitaba todo lo que tenía puesto.
- San, detente - dijo mirándolo molesto - No te atrevas...
San estaba completamente desnudo, se le acercó suavemente, sus ojos continuaban rojizos, aquel rosado pene estaba, aquellas esbeltas piernas, su piel blanquecina que solo aumentaba la dulzura de su cuerpo.
- Quiero que me toques Woo - Wooyoung lo observaba, apretaba los puños fuertemente.
- San debes...
San tomó una de sus manos lentamente y la dirigió a su boca, la adentro y empezó a jugar con su lengua, lo miraba inocentemente. Wooyoung sentía su pene doler, San dirigió su vista a su pantalón, notó la dura erección de Wooyoung.
Tomó su otra mano y la dirigió a su pequeña cintura, Wooyoung lo miraba hipnotizado, no debía caer.
- Mghmm... - apretó su cintura fuertemente.
- San - Tomó su rostro, notó el erecto pene de San, tan dulce su niño...
- Fóllame Wooyoung - Dijo con mucho deseo - Quiero ...
- Mierda San, no me hagas esto, yo jamás podré olvidarte, ya es muy doloroso así, si me haces esto sufriré el doble - Dijo ahora con sus ojos rojizos - No me tortures de esta forma...
A San le dolió mucho que le dijera eso.
- Me iré - Dijo alejándose - Si eso quieres, me iré - Tomó su ropa, Wooyoung se volteo, sentía que no iba a poder contener las lágrimas más - Te amo Wooyoung.
Se volteo, San tenía su ropa en la mano y una mirada adolorida.
- No digas nada San...
- Te amo no importando que Wooyoung, me iré, pero si me borras la memoria, quiero que antes sepas que te amo a pesar de todo, no me importa que hagas, no me importa nada - Dijo con la voz apagada - Adiós Woonie - Dijo suavemente dirigiéndose abajo, no quería verlo más, pensaba cambiarse abajo y salir.
Cuando pasó por el lado de Wooyoung este lo tomó en sus brazos y lo dirigió a su cuarto, lo recostó en su cama. San sentía su corazón latir fuertemente. Quitó la ropa de sus manos y la botó a su costado.
- No juegues conmigo - Estaba... Enojado - No te atrevas a engañarme de esta forma, si... - La vena de su cuello se marcaba, aquellos ojos le daban una terrible sensación a San.
- No juego Wooyoung - Dijo asustado, su pecho subía y bajaba al verlo así - Quiero estar contigo, tocó su rostro con suavidad.
Wooyoung empezó a llorar, no podía aguantarlo más, su pecho quemaba.
Se mordía el labio fuertemente.
- San por favor no me dejes - Apoyo su rostro en el pecho de este, lloraba desesperado, apretaba las sábanas fuertemente a lado de San. Este limpiaba sus lágrimas con suavidad.
- No lo haré, nunca me iré, quiero ser tuyo Wooyoung, no me importa de que forma - Lo miró directo a los ojos - No me importa nada, me enamoraste dos veces Wooyoung, no tengo dudas de que lo harías mil veces más, porque eres mi otra mitad Wooyoung.
Aquellas palabras, hacían que Wooyoung se sintiese completo nuevamente.
Quitó su chaqueta rápidamente, su polo termino en la esquina de la habitación, San observaba muchas más heridas, pensaba en todo lo que Wooyoung hacia por él
Se levantó, empezó a repartir suaves besos por todas sus heridas. Wooyoung sentía muchas calidez.
San se levantó y lo abrazó, rodeaba su cuello, Wooyoung correspondía aquel abrazo, sentir el pequeño cuerpo de San entre sus brazos, era tremendamente placentero.
- Seremos solo los dos Woo - Dijo en su oído - No dejaré que te hundas mi amor -
Wooyoung se sorprendió de que San lo llamara de esa forma.
- Eres mío Wooyoung, sólo mío - Lo abrazaba fuertemente - Te quiero solo para mí.
- Lo soy bebé - Decía apretandolo a su cuerpo - Te amo infinitamente San.
San sentía calma al fin, necesitaba tanto escuchar aquello.
- Debo llevarte ahora San, si se entera que nuevamente estás conmigo no te dejará venir y no podré hacerte el amor - Dijo pasando su mano por todo su cuerpo.
- Sólo un rato más Woo - Dijo suavemente - Solo tocame un poco más - Dijo con aquella voz necesitada.
- Si hago eso, querré tenerte toda la noche San. Debo llevarte.
San se alejo entendiendo, era cierto, sabía que él mismo sería quien le pediría quedarse.
Se cambió, no tardaron mucho en llegar, Wooyoung conducía rápido.
- Te recogeré cuando pueda amor - Dijo sujetando su rostro antes de que este se bajara.
- ¿H-hay manera... De que no tengas que hacerlo con alguien más? - San se sentía terrible después de recordar lo que le dijo a la chica cuando estaba en las escaleras.
Wooyoung soltó una leve risa.
- No es cierto San, no tengo que hacerlo con nadie, si te dije eso, era porque pensé que sería la única manera de alejarte - Le dirigió la mirada - Ella es solo un sacrificio, no pasaré de coqueteos o besos Sannie - Tocó su rostro con mucho cariño - Al único que le haré el amor serás tú.
San sentía un peso menos, sabía que no podría soportar el ver a Wooyoung hacer esas cosas con alguien más. Y se molestaba con él mismo, porque Wooyoung sí tenía que soportar el saber que su señor se lo cogía, moría por rebelarse, por largarse con Wooyoung, pero si este mismo lo devolvía debía ser por algo, debía ser cuidadoso.
- Le diré que me deje salir mañana, yo .. necesito verte -
- Estás volviendo demasiado tarde San, dudo que...
- Lo haré - Dijo seguro antes de irse, bien, sus celos eran más grande que cualquier miedo, si tenía que molestarla lo haría, no tenía porque besar esos labios que solo a él le pertenecían.
Volvió con su señor, este estaba furioso.
- Te esperé, unos minutos más y habría ido por ti, y sabes perfectamente que eso no es fácil para mí - Dijo irritado.
- Un niño se perdió, lo ayude a encontrar su casa Señor, me daba mucha pena dejarlo solo - Dijo de manera muy inocente.
- Oh, ya veo, después de todo tu escencia siempre fue la de cuidar niños - No pudo evitar sonreír por la dulzura de San.
- Caminamos por horas hasta dar con su casa señor, me siento realmente agotado - Dijo sobando su cabeza tímidamente.
- Bien San, puedes retirarte - Dijo calmado.
- Señor, usted ¿Me daría permiso para salir mañana? - Dijo nerviosamente.
- San, el trato es solo una vez por semana, no puedes simplemente....
- La madre del niño dijo que me llevaría algo mañana, no quería ser descortés -
- Ya veo - Dijo cruzándose de brazos - Sannie, ten una cita conmigo.
- ¿Cómo? - Dijo confundido.
- Será algo romántico San, seremos los dos, habrá comida deliciosa, y música y...
- Acepto - Dijo con una dulce sonrisa - pero a cambio me puede dejar estar más tiempo allá por favor, realmente me gustaría poder comer allá.
- ¿Qué tanto tiempo?-
- Toda la tarde señor - dijo calmado - Solo jugaré y vendré para nuestra cita.
Aquella voz tan dulce lo mataba, sabía que San era feliz saliendo, quizá ese era el camino para enamorarlo, solo dejándolo libre y haciendo citas, haciendo que lo extrañé.
- Bien, pero solo por unas horas San - Dijo serio - Tendremos una hermosa cita - besó su mano con dulzura - belleza.
San se sintió tan asqueado, aquel sujeto de fornido cuerpo y ojos con mirada profunda lo asustaba demasiado, pero no importaba, igual estaba feliz, podría estar con Wooyoung, podría evitar que aquella chica quisiera tocarlo, no le importaba si para eso debía convertirse en el hermano más fastidioso de la historia....