No había obtenido las calificaciones que quería, estaba realmente irritado, bueno, tampoco era como que hubiese estudiado tanto.
- No lo harás idiota - Le dijo Yeosang mientras guardaba sus cosas en aquel casillero.
- El profesor Choi no está casado, no es como que sea la gran cosa - Dijo también guardando algunas cosas.
- No lo harás, será mejor que obtengas una buena calificación final si no quieres repetir toda la materia - Le dijo serio - Wooyoung - Suspiró - Piensa, el profesor Choi debe recibir ese tipo de ofertas miles de veces, es estúpidamente atractivo, ni siquiera sabes si es gay o quizás incluso y resulta ser homofóbico.
- Yeosang por dios, bien, prometo ser discreto, se lo insinuaré de manera sutil, de cualquier manera terminaré reprobando su curso, no entiendo nada.
- Quizás es porque ni siquiera te esfuerzas por entender.
- Las cosas se pueden dar de manera fácil si logro algo con él.
- Que tengas suerte con los hombres de esta universidad no te asegura una oportunidad con él, a parte puede hacer que te expulsen - Dijo preocupado por su amigo.
- Por eso digo que seré discreto - Dijo negando con la cabeza - A parte, igual y debo preguntarle qué hacer para mejorar mi nota.
- Nunca le prestas atención en clases - Dijo Yeosang como reproche.
- Si lo hago.
- A él, no a lo que dice.
- Es su culpa ser así de atractivo, debería peinarse como un profesor convencional, que se pasee por ahí como un estúpido modelo en media pasarela es irritante, ¡Debería decirle entonces que es su culpa que esté mal en química!
- ¿Culpa de quién? - Escuchó detrás suyo.
Yeosang negó con la cabeza, su amigo era en extremo bullicioso, quiso avisarle con la mirada pero este casi gritaba sin ver a ningún lado.
- Buenas tardes profesor Choi - Dijo sonriendo nerviosamente, se dió cuenta de la estupidez que acababa de decir,
Se quedó observandolo unos cuantos segundos, como iba vestido, aquel traje con una camisa negra ceñida a su cuerpo, ligeramente abierta por el cuello, el peinado del que tanto se quejaba Wooyoung, uno sensual hacia atrás, unos lentes que le daban de manera espectacular, el perfil tan marcado y sexy, Wooyoung no era de ir por tonteras como enamorarse de sus maestros o algo similar pero nadie, absolutamente nadie podía ignorar el hecho de que el profesor Choi estaba demasiado bien físicamente - Bien, justo quería hablar con usted - Dijo nerviosamente.
- Ven conmigo - Respondió San fríamente, llevaba unos cuadernos en su mano izquierda y tenía la otra en su bolsillo, caminaban hacia la clase, Wooyoung observaba su espalda, bastante ancha.
- ¿Profesor, hace natación? - Bien, si por algo era conocido era por no pensar antes de hablar, San conocía aquello de él, una de las principales razones por las que estaba mal en su curso.
- De vez en cuando - Dijo secamente abriendo aquella puerta.
- Me gustaría tener sus hombros, en serio creo que necesito hacerlo.
Se adentró en la clase y le dió la pasada.
- Deberías pensar más en estudiar - Dijo cerrando la puerta detrás suyo.
Wooyoung se sentía frustrado, no era como que era la primera vez que intentaba involucrarse con un maestro, pero estos no eran ni la mitad de atractivos que San por lo que para ellos no era una mala opción, pero era San de quién hablaban, podía darse el lujo de escoger el condenado, esa era la manera de pensar infantil de Wooyoung.
- Yo, profesor - Dijo tras un suspiro - Sé que estoy a punto de reprobar su curso.
- Me alegra que seas consciente - Dijo acomodándose aquellos lentes que lo hacían lucir tan sexy mientras dejaba aquellos libros sobre su escritorio.
- Dígame que puedo hacer para mejorar mis notas - Bien, se rindió, era mejor hacerle caso a Yeo, aquello no vino con dobles intenciones simplemente pensaba que le encargaría algún trabajo.
- ¿Que tanto estás dispuesto hacer? - Se quedó algo confundido con esa pregunta, aquello tenía dobles intenciones, no, seguro se estaba haciendo ideas errónea, vió como este se sentó en su silla, se encontraba justo al frente suyo.
- Haré lo que sea - Dijo con simpleza, se apoyo en el escritorio que tenía detrás suyo, estaba haciendo un esfuerzo enorme porque aquella frase tuviera un pizca de lo que realmente tenía en mente.
San no le quitaba la vista de encima, de repente vió una sonrisa aparecer en su rostro, aquellos hoyuelos que casi nunca se lograban ver en clase, era un excelente maestro pero no era de sonreír constantemente, era algo severo en clases, muchas veces mostraba antipatía cuando Wooyoung contestaba algo mal.
- ¿Un ensayo de 100 páginas estará bien? - Dijo cruzándose de brazos aún con aquella sonrisa.
- Ammmm eso - Suspiró, bien, ¿Cómo pudo pensar si quiera que podía lograr algo? Ni siquiera se había vestido tan bien aquel día,admitía que sus pantalones eran algo apretados pero llevar una sudadera no fue la mejor opción, que ridículo era, ni siquiera si se hubiera vestido como pensaba hubiera logrado nada - ¿Tienen que ser tantas páginas?
- ¿90? - Dijo este con aquella mirada penetrante, Wooyoung peinó su cabello hacia atrás algo frustrado, bien, era algo.
- ¿Para cuándo es? - Dijo ya resignado.
- Viernes - Respondió San con simpleza, parecía divertirse con el sufrimiento de Wooyoung.
- ¿Qué? - Dijo casi gritando - Eso es en dos días, ni aunque lo intente lo haré, profesor Choi - Suspiró - ¿No pueden ser menos hojas? ¡Por favor! - Dijo acercándose, apoyo sus codos en aquel escritorio, si por algo era conocido era por ser dramático.
San continuaba con la mirada en él.
- ¿Cuantas hojas quieres hacer Wooyoung? - Dijo acercando su rostro al desesperado de su alumno.
- Ammmm ¿Dos está bien? - Dijo este de repente.
San no pudo evitar soltar una carcajada.
- Jung Wooyoung intento ayudarte, no te subiré de nota con dos hojas de ensayo por las pésimas calificaciones que tienes.
- Entonces que sean tres - Dijo haciendo sacar otra risa repentina a San.
- ¿Qué te parece si la dejamos en cuatro? - Dijo acercándose a su rostro, Wooyoung sintió una corriente eléctrica pasar por su cuerpo.
- ¿E-en serio? - No pudo evitar pensar en lo pervertido del asunto.
- Por supuesto que no Wooyoung - Dijo volviendo a su actitud sería, se asustó por el modo tan rápido en el que podía cambiar su forma de actuar - Serán 30, será una investigación sobre...
- ¿Hay otra manera? - Se le escapó, bien, en este punto de cualquier modo reprobaría su curso, sufría para escribir trabajos de diez hojas, ¿Cómo haría treinta en dos días?
- ¿Otra manera dices? - Dijo cruzándose de brazos - ¿Cómo qué Wooyoung?
Bien, ya había hecho esto antes, ¿Porqué sentía tantos nervios?
- Lo que usted quiera menos escribir algo que sabe que no terminaré en esa cantidad de tiempo.
- Es porque el viernes entrego notas Wooyoung - Dijo sonriendo -
Me parecía un precio justo que no durmieras por dos días.
- ¿No quiere que duerma dice? - Dijo con una sonrisa coqueta, sabía que estaba poniendo en riesgo todo, pero por primera vez en todo el año sentía que San daba confianza para hablar, no quería apresurarse pero hasta parecía ser él quien le coqueteaba - Podría quitarme el sueño de otra forma.
Bien, estaba apostando demasiado, si San lo rechazaba y hacia que lo expulsen sería su fin, pensaba en una salida ingeniosa a la estupidez que acababa de decir.
"Piensa, piensa" se repetía de manera incansable.
- ¿Qué clase de cosas tienes en mente Wooyoung? - se apoyó en el espaldar de su silla, su mirada ponía los nervios de punta a Wooyoung.
- Olvídelo - Soltó por fin, no podía con esa mirada, San actuaba de una manera que lo volvía vulnerable, incluso al pensar en lo sexy que se veía al enseñar lo ponía tan nervioso.
- ¿Cuántos años tienes Wooyoung? - Aquella pregunta lo dejo perplejo.
- C-cumpliré 19 en un mes - Dijo serio.
- Me alegra escuchar eso - Dijo levantándose de su sitio. Wooyoung automáticamente retrocedió, San se dirigió a aquella puerta y la cerró con seguro
- Wooyoung - Se acercarcó a él, lo tomó de la quijada - Escuché todo lo que dijiste - dijo tras una sonrisa.
- ¿Qué? Yo... Yo no dije nada - De repente tomó un color rojizo, quería morir, debió suponerlo, había gritado, básicamente lo escucharon todos, luego lo pensó bien, en aquel lugar solo estaban ellos dos cuando apareció San.
- ¿Un modelo Wooyoung? -Este lo acorraló con ambos brazos en el escritorio.
- Y-yo... Bien, puede que haya dicho eso pero - Se castigaba mentalmente, ¿Porqué no podía dejar de hablar? Estaba demasiado nervioso, tener el rostro de San tan cerca era demasiado - En mi defensa creo que es cierto, usted luce demasiado bien para ser un profesor.
Quería morir ahogado en sus propias palabras, que lo tragara la tierra, si era posible que el mismo San lo ahorcara hasta matarlo, y nuevamente quiso golpearse al pensar en lo excitante que sería eso.
- ¿Y que hay con tu forma de vestir? Veo que hoy por primera vez decides no mostrar mucho - Dijo colocando una de sus manos en su cintura sorprendiendolo de sobremanera - Tú nota subirá por cada cosa que hagas bien estos dos días - Lo tomó del rostro bruscamente - Tu cara bonita te servida de ayuda.
- Profesor - Dijo al ver cómo este se acercó a su rostro.
- Dime.
- Usted también quería esto - Dijo sonriendo de manera coqueta - Debió empezar por ahí.
- ¿Y perderme tu cara cuando te dije que harías 100 hojas? - Dijo divertido, nuevamente le regalaba aquellos preciosos hoyuelos.
- Su... Su sonrisa es bonita - Wooyoung en serio que no pensaba para nada antes de hablar.
- ¿Quieres que te sonría mientras te lo haga Wooyoung? - Lo que quedaba de su respiración se fue.
No quería dejar que este hable más, sus mejillas estaban lo suficientemente rojas, un beso fue estampado en sus labios, como lo imaginó Wooyoung tenía los labios muy suaves y apetitosos, tan precioso, su alumno intentaba seguir lo dominante de sus labios.
Todos los días era lo mismo, Wooyoung venia con esos pantalones apretados, tenía un trasero tan redondo, tan carnoso, una figura demasiado linda, su cabellito morado le daba un aspecto demasiado dulce, sus risas juguetonas, su manera de hablar sin pensar, la manera en la que lo observaba en clases.
Se le hacía tan divertido levantar la vista para encontrarse con la mirada de este pues siempre lo estaba viendo, cuando daba aquellas clases solía preguntarle a Wooyoung sólo para ver lo ingenioso de sus respuestas y no iba a negarlo el verlo tan nervioso era encantador.
Cada acción que miraba en él era demasiado linda, lo había observado bailar por el campus, se movía sensualmente, su rostro le parecía en extremo lindo, claro que jamás demostraba nada más allá de tratarlo como un alumno pero hace ya unos días que vió la oportunidad.
Con escuchar aquella conversación se sintió infantil, jamás habría tratado de espiar a un estudiante.
Se alejó de aquellos labios, sus mejillas seguían con un color tan lindo.
- Toda tu ropa - Dijo sobre sus labios - Quítatela.
- Pero maestro, si alguien viene -
- ¿Quieres hacerlo en mi departamento entonces? Está muy lejos y no pienso esperar - dijo secamente, Wooyoung se sorprendió al notar la erección de este - Te quiero desnudo, ya.
Wooyoung quitó aquella sudadera, se sentía demasiado ansioso, jamás se imagino que San podría actuar así con él, quizás porque nunca tuvo esperanzas con él, habían chicas muy lindas en su clase, admitía que él era algo atractivo pero a lado de ellas no se sentía tan bien.
Lo que no sabía era que para San no había persona más sensual y linda que él.
Tan pronto llevaba solo esos ajustados pantalones San lo volteo.
- Llevar esta clase de pantalones sólo hace que me calientes como no tienes idea - Dijo apegándolo a su erección - si te paseabas por mi clase con estos todo el tiempo era imposible que no quisiera hacerte este tipo de cosas.
- Yo.... Pro... Profesor - Dijo al sentir como este bajaba sus pantalones.
- Llámame por mi nombre - dijo al quedarse viendo su trasero, cuál precioso durazno tan bien formado como se imagino, acabando en su linda cintura - Tienes un cuerpo demasiado bonito Wooyoung.
- San - Dijo cuando sintió que San quitaba su saco.
- Si no dejas de mirarme asi en clases - Dijo al colocar aquel trozo de carne entre sus nalgas, cosa que asustó en cierto punto a Wooyoung - Esto será lo que hagamos tras finalizarlas.
Empezó por pasar sus manos por aquellos glúteos, una fuerte nalgada cayó resonando de manera deliciosa.
- Mmmm... San - Dijo al ver que este desabotonada su camisa, estaba ansioso, este siempre se vestía de manera tan formal, nadie nunca había visto bajo esa camisa, ahora él tendría el privilegio, miraba de manera cautelosa.
De repente este lo volteo y lo subió en aquel escritorio.
- Si quieres verme, sólo dilo - Dijo con una voz bastante profunda, Wooyoung se sentía demasiado sumiso ante aquello, no podía ni siquiera contestarle.
Cualquier cosa que cruzará por su mente se fue cuando observó el bien cuidado físico de su profesor, mordió su labio inferior, entonces esto era lo que se guardaba bien, ¿Qué tanto ejercicio se debe hacer para tener ese cuerpo?
- Abre las piernas - Aquellas palabras nunca habían sonado tan bien antes.
Hizo caso de inmediato, San para su sorpresa se acercó a besar sus muslos, se puso nervioso, mirar como este parecía querer devorarlo ahí mismo era demasiado excitante, empezó a masturbarse mientras cubría su rostro.
- San... Ahhh... San... No ... - Dijo al sentir la humeda lengua de este en su entrada.
- ¿Puedes creer que llevo queriendo hacer esto desde que te ví por primera vez? - Esa sonrisa, esa jodida sonrisa ya no era saludable. Aquellos lentes aún seguían en su rostro, observó como este se los quito, si pensaba que no podía verse mejor se equivocaba.
- Ahhh.. San... - este lamía de manera hambrienta, metía su lengua lo más que podía mientras sus manos se aferrabn a a sus nalgas.
San se acercó a sus labios hundiéndose en un profundo beso mientras uno de sus dedos jugaba por su entrada de manera ansiosa.
- Quiero... La quiero en mi boca - Bien ,suponía que si San se soltaba con esas cosa el no quería quedarse atrás.
San elevó una ceja con una sonrisa.
- Bien - Se alejó, Wooyoung se arrodilló en el piso, aquel miembro era grande,observó como este se metió la punta de su miembro, jugaba con este mientras le sonreía.
- Mierda Wooyoung... - Era la primera vez que escuchaba una groseria de parte de San, bien, era la primera vez de muchas cosas.
Metía su miembro hasta dónde su garganta le permitía, pensó que sería todo cuando de repente vio como Wooyoung movía aquella deliciosa lengua por su glande, esta era larga, su alumno parecía estar hecho para dar placer, quería más.
Wooyoung chupaba y lamía cuál experto, San lo tomaba del cabello, era demasiado sensual. sentía que lo tenía controlado, tomó su propio miembro y lo empezaba a golpear con aquel rostro, Wooyoung sonreía, amaba eso, definitivamente merecía una buena nota, sonrió, jamás había hecho algo así con un alumno, Wooyoung era el primero en provocarle querer romper aquellas reglas.
- Párate- Este le hizo caso, lo dirigió a su propio escritorio, abrió aquellas piernas y empezó a introducir sus dedos, Wooyoung genia fuertemente, lo besó nuevamente - Sé silencioso Wooyoung, cuando te lleve a mi departamento podrás gritar todo lo que quieras.
¿Acaso había oído mal? Entonces esto no quedaría ahí.
Un tercer dedo se hizo presente, aquel beso era delicioso, San sabía que toda esa hora el salón se encontraba vacío, se la pasaba corrigiendo exámenes o tareas en esa misma aula, si bien es cierto eso no quitaba lo peligroso del asunto
- Debió ofrecerme .... Mghmmgm esto antes - Dijo entre aquellos gemidos - mierda San... Quiero su verga.
San sonrió, Wooyoung no podía aburrirse de esas sonrisas.
- Bien, la tendrás Wooyoung- Dijo quitando sus dedos tomó una de sus piernas sobre su hombro y lo puso de costado, entonces Wooyoung era así de flexible.
Adentró su pene lentamente, Wooyoung se miraba tan lindo, sus gemidos eran demasiado, necesitaba llevárselo a su departamento si era posible esa misma tarde.
Metía toda su extensión, era la jodida gloria.
Empezó a embestir, una estocada tras otra, Wooyoung tenía la figura más linda que había visto, hacerlo con tantos hombres sólo para imaginárselo a él debajo suyo era inútil, nadie tenía el cuerpo si quiera parecido a él, esas piernas tan gruesas, el trasero tan cogible y aquellas caderas tan sensuales.
Las labios de este eran carnosos y por si fuera poco el condenado llevaba un lunar en este, empezó a meter sus dedos en aquella boca, Wooyoung lamía expertamente, era demasiado sensual.
- Necesito que me hagas uno de tus jodidos bailes Wooyoung - Este se quedó perplejo, entonces lo observaba - Si mueves ese lindo culo para mí juro que tendrás la calificación más alta.
- Lo haré ... Mghmm... Lo haré San, bailaré para ti todo lo que quieras, no tienes que ponerme una nota alta - Dijo como pudo - Sólo quiero tu verga.
- Es toda tuya Wooyoung - Dijo embistiéndo aún más fuerte, esperaba en serio que nadie se acercara a aquella clase, estaba en un punto de no retorno, el desear algo por mucho tiempo no es bueno. necesitaba tenerlo en distintas poses, no era suficiente, nunca tendría suficiente del pelimorado - Te quiero en cuatro Wooyoung.
Este hizo caso de inmediato.
- No te haces una idea de cuántas veces te imagine así - Dijo pasando su mano por su espalda.
- Y yo a usted así - Dijo dirigiéndole una mirada coqueta, San se acercó a dejar cortos besos por su espalda, era demasiado.
Metió su pene y empezó a moverse sensualmente, de repente lo tomó sin previo aviso del cabello y empezó a dar duramente en su próstata, el movimiento era delicioso, Wooyoung se sentía demasiado bien, no podía esperar para contarle a Yeosang, contarle que era San quien quería aquella desde antes incluso que él.
- Wooyoung - Ah, creo que necesitarás lecciones particulares - dijo tirando de él hacia su cuerpo - Te compensaré por cada lección aprendida.
- Me la meterá cuando quiera, solo lleveme a su depa - Dijo entre gemidos - Mghmmgm...
- Separa bien tu tiempo - Dijo besando ahora sus cuello - te la pasarás en mi habitación de ahora en adelante.
Una sonrisita salió de los labios de Wooyoung.
- Vivo solo, no se preocupe - Dijo traviesamente mientras San daba con toda su fuerza, tenía un orgasmo delicioso, Wooyoung sonreía, quería más de San.
Empezó a masturbarse mientras San embestía suavemente aún después de aquella eyaculación, no tardó en correrse sobre su escritorio.
Quitó su pene, Wooyoung contraía su ano haciendo que aquel líquido cayera por sus piernas, le daba la vista más caliente que había visto en su vida a San.
- ¿Cómo puedes ser tan caliente? - Dijo viéndolo hipnotizado.
- Esa pregunta es para usted profesor - Dijo levantándose y poniéndose al frente.
- Bien Wooyoung - Dijo ahora colocándose su ropa nuevamente - Ven a almorzar a mi casa.
- ¿Ahora también se encargará de mi?- Dijo divertido.
- Claro, te daré de comer bien Wooyoung - Dijo colocándose la correa, aquello hizo que casi se atorara con su saliva - Deberías cambiarte, no querrás que alguien más te vea así.
- ¿Habría algún problema si alguien más me viera de esta forma? - Dijo divertido.
- No soy la clase de persona que comparte su comida Wooyoung -Dijo tomándolo de la quijada - Prometo que no tendrás la necesidad de tener a nadie más, aún no me conoces en la cama - Dijo sonriendo sobre sus labios.
- E-era una broma - Dijo muy rojo con una sonrisa - No tiene que preocuparse, honestamente creo que me he sentido atraído hacia usted hace demasiado, sólo que jamás .... Jamás pensé que tendría una oportunidad - Dijo ahora nervioso.
- La tuviste desde hace mucho Wooyoung - La forma en la que le hablaba ahora era dulce - Pude haberme ido hace mucho de esta universidad ¿Puedes creer que rechacé muchas ofertas de trabajo por querer verte en clases? Así de distraído y con tus ocurrencias.
- Disculpe por eso, no es fácil pensar cuando me mira de esa forma.
- Tampoco lo es para mí cuando usas ropa muy coqueta - lo tomó del rostro.
- Procuraré vestirme bien - Dijo con una sonrisa antes de empezar a colocarse su ropa nuevamente - lo haré perder la cabeza profesor Choi.
Bien, era esa la actitud que iba a volverlo loco.
Ambos sabían que se divertirán demasiado a futuro, San pensaba en las mil maneras de tener a Wooyoung en su departamento y este esperaba que San entendiera que no lo dejaría ir, el deseo entre ambos era casi palpable, noche tras noche San se encargaría de hacer notar a Wooyoung que ambos terminarían haciéndose prioridad el uno del otro.