San despertó, ambos estaban desnudos, su vista se fijó en aquella marca, Wooyoung continuaba tan pacífico durmiendo.
Golpeó su frente, no podía creer que hiciera algo tan estúpido. No podía creer que entró en celo tras tener la oportunidad de estar solo con Wooyoung. ¿Qué diablos iba a hacer ahora? Todos iban a notar la marca. Sus padres morirían de rabia al enterarse. Y ¿acaso había anudado? Se sintió como un completo imbécil, sus celos lo habían llevado a todo eso.
Tenía que hallar una solución.
- Alfa... - Escuchó la vocecita de Wooyoung, automáticamente se volteo. Se odiaba por aquello pero amaba esa marca en aquel delicioso cuello.
Se acercó a él y lo abrazó, lo apegó fuertemente a su cuerpo.
- Woo, me vas a matar - Dijo con miedo en su voz.
Wooyoung repartía besos por su cuello, y daba algunas lamidas con una sonrisa.
San lo miraba con mucha ternura, su alfa se empezaba a adueñar de la situación.
Repartía besos por su cabeza con cariño, no dejaba de darle mimos haciendo reír juguetónamente a este. Sabía cuánto lo quería su Omega pese a que Wooyoung posiblemente estuviera molesto.
Sabían que solo había sido un celo espontáneo, se habían dejado llevar por el deseo.
La puerta sonó fuertemente.
- Choi San, ábreme ahora mismo - estaba muy molesto.
San se levantó, Wooyoung empezaba a querer volver entrar en razón. San se puso bien su ropa y abrió la puerta, encontrando a Yunho y Wooseok molestos.
Este último rápidamente se fue con dirección a Wooyoung, se sentó a su lado y reviso la marca, Yunho sacó a San.
- ¿Se puede saber que mierda pasó? - Estaba cruzado de brazos.
- La cagué Yunho, estaba celoso y no pensé, para cuando me di cuenta mi alfa moría por marcarlo, yo... Quería lo mismo y no pude detenerme - Dijo frustrado.
- Wooseok le va a dar un supresor, no se puede embarazar, ya estas en demasiados problemas San.
- Hablaré con mi madre, quizá... Quizá ella entienda.
- Aún si lo hace tu padre te va a matar. O quien sabe y a Wooyoung. Sabes que tu padre tiene sed de poder y no te dejará en paz hasta sacar provecho de ti y si alguien se interpone en eso... Tu y yo sabemos que puede pasar.
-Lo sé Yunho, yo lo arreglaré, solo tengo que pensar ¿bien?
- Esta bien San, sabes que tienes mi total apoyo en todo pero por favor, contrólate - Dio un fuerte suspiro.
Wooseok salió de la habitación.
- Choi San, a veces en serio quiero matarte - Dijo molesto - Ya está bien, aunque quiere hablar contigo.
San no sabía que le deparaba, con Wooyoung casi todo era incierto, podía actuar de tantas maneras. Por su imaginación pasaban todas las maneras en las que Wooyoung podía hablarle.
Abrió aquella puerta, se adentró encontrándose a Wooyoung colocándose su polo, su vista pasó por aquella marca. Ahora con el lazo podían sentir las emociones del otro de manera mucho más fuerte, sintió su enojo, no sabía que decir.
- No me molesta que me marcaras San - Escuchó aquella voz que sonaba tan dura y fría pese a sus palabras - Creo que es la situación la que me molesta.
Su mirada era penetrante, San se sentía idiota.
- Perdón Wooyoung, no pensé que eso pasaría, no quería que fuese así pero... Supongo que no puedo hacer mucho para solucionarlo.
- Quiero estar solo - Dijo Wooyoung.
San sabía que significaba aquello, una de las cosas que en aquellos 3 años y medio más le había costado asimilar.
Wooyoung pese a ser todo lo hablador y social posible, tenía momentos en los que disfrutaba más de su soledad y se alejaba de todos, siempre le pareció un misterio como de pronto llegaba al salón y se empezaba aislar, San siempre intentó entender de mejor manera aquellos impulsos de Wooyoung.
Y sabía que cuando Wooyoung le decía que quería estar solo era porque no lo vería en un buen tiempo, al menos no le hablaría.
Lo que siempre pasaba en estas etapas era que este volvía después, le contaba que simplemente necesitaba meditar y pensar, San se acostumbro a eso, pero esta vez podía sentir demasiado fuerte el enojo de Wooyoung. El lazo no dejaba que ninguno ocultara lo que sentía.
San sentía el enojo de Wooyoung y Wooyoung lo miserable que se sentía San.
Era terrible pensar en aquello, no pensaron nunca que esos serían los primeros sentimientos que compartirían tras su lazo.
Wooyoung se fue, dejó a San con un gran sentimiento de culpa.
San se sentó en la cama de Yunho, todo en su cabeza era un revoltijo, tenía tantas cosas en que pensar en ese momento.
Wooyoung volvía molesto hacia su casa, sabía que su madre no estaría para nada feliz con ello, mucho menos su padre. Era peligroso tener aquella marca. Nunca pensó que eso pasaría de esa manera, no después de tratarlo como lo hizo.
- Woo ya llegaste - Mingi lo abrazó pero se alejó tras sentir el penetrante aroma de San - Woo... Tu...
- Vamos al cuarto Mingi - Ambos se fueron a su habitación y Wooyoung cerró con seguro.
- Tu cuello - Mingi notó rápidamente la marca - Mamá se va a enojar mucho - Dijo tocando con suavidad por sobre esta.
- Lo sé. - Suspiro - Necesito un baño ¿donde está mamá?
- Salió a comprar pero vendrá en cualquier momento.
Wooyoung solo se paró y se fue con dirección al baño, tomó una larga ducha, su cabeza estaba nublada, incluso desde esa distancia podía sentir la preocupación de San.
Salió de la ducha cambiado, se dirigió a la sala para hablar con su madre, no podía dejar pasar aquello.
- Wooyoung - Esta se le acercó preocupada - ¿Cómo ... Cómo pasó?
- Lo siento mamá yo... Simplemente pasó - Dijo agachado la mirada.
- Pero Wooyoung, si por alguna razón él, marca a alguien más, t-tú.. Tu sabes cuan fuerte es su lazo - Tocó su frente - Tú... Podrías morir Wooyoung - Las lágrimas de su madre caían - Tu sabes que a ellos no les importaría Wooyoung pero... Pero no me pueden quitar a mi niño... - Empezó a llorar desesperada.
Wooyoung se sintió miserable, Mingi escuchaba desde la habitación, sus ojitos no pudieron evitar enrojecerse al escuchar esto. ¿Acaso eso realmente podía llegar a pasar?
- No lo harán mamá, yo lo solucionaré - Decía lo más tranquilo que pudo - No llores... Por favor - Su voz se sentía ahogada.
- Tu padre... Debemos decirle que hable con ellos o... - Estaba desesperada.
- Ellos no lo saben, será mejor así al menos hasta que veamos que podemos hacer mamá - Dijo tapando su marca.
Pensaba en hablar con San cuando el enojo se le pasara, odiaba ser tan vulnerable, odiaba que todo eso afectara de manera inevitable en su familia, su madre le dijo tantas veces que no permitiese que lo marcará hasta que encontraran una manera de estar juntos sin que haya repercusiones fuertes, pero ahí estaba, con una marca y con la probabilidad de perder todo.
San llegó a su casa, su madre estaba en la cocina.
- Sannie - Escucho su voz desde la cocina.
Se dirigió rápidamente a esta, tomó asiento en la mesa que estaba en medio.
- Tenemos que hablar - Dijo decidido.
- Claro Sannie ¿que pasa?
- Yo ya amo alguien, no quiero casarme con Yeosang, no puedo - Soltó con seguridad.
- San -
- Ya tengo a mi Omega y... Lo marqué, es mío mamá - La vió directamente a los ojos.
- Choi San, por tu bien más te vale que hables de alguien que...
- Viene de una familia humilde... Él no es de nuestro estúpido círculo social...
- San... Tu padre no permitirá algo así
- No me interesa, yo... Si tengo que hacerlo me iré, no dejaré que nadie lo dañe mamá - Su cabeza era todo un lío y lo único que lograba pensar con claridad era que quería estar con Wooyoung, no podía ser de otra manera.
- Hijo - dio un gran suspiro y tomó asiento en frente de él - Tienes que calmarte, yo... Entiendo lo que sientes San, yo al igual que tú tuve a alguien a quien amé con mi alma, y tuve que dajarlo por la misma razón que tu debes dejar a tu Omega San.
- ¿Por que? - Sus ojos empezaban a cristalizarse.
- Porque existen personas como tú padre - Dijo con un poco de odio al pronunciar estas palabras - Personas que parecen estar ahí solo para arrebatarte lo que más deseas - Su voz se quebró.
- Mamá, no... No me digas... -
- Él. .. Me arrebató lo que más quise en este mundo San y no... - Intentó contener el llanto - Y no parará hasta quitarte lo que tu más quieres si eso es lo que le conviene.
Era triste para ella el pensar en que pasó por algo tan similar y ahora ver que su hijo pasaba aquello le dolía.
- Mi primer amor era un alfa muy bueno San, lo adoraba - Por primera vez su madre y el conversaban de algo más allá de un "hola" y un superficial "¿Cómo estás?", se sentía extraño - Era muy joven cuando me dijeron que tendría que casarme, ni bien tuvieron la oportunidad mis padres me ofrecieron como si fuera un objeto más y tu padre me llevó, no pude hacer nada, fui tonta - suspiro - Creí que podía huir y dejarlo simplemente sin más, quise largarme - Respiro profundo - Nos encontró y yo... No lo volví a ver, tu padre no me dejaba ir a ningún lado sin compañía, me tenía amenazada... San - Dirigió su vista a él - Tu padre no lo permitirá.
San escucho todo atento, el miedo se hizo dueño de su cuerpo, no sabía que haría, estaba asustado.
- Necesito estar solo, no le digas a mi padre.
-No lo haré San - Dijo tranquilamente - Solo... Ten cuidado.
Este asintió con la cabeza y se fue a su cuarto. Se recostó a pensar por horas, nunca antes se había sentido tan vulnerable en su vida.
Llegó el lunes y San se dirigía a la escuela, no podía controlar sus nervios, todos iban a notar la marca, estaba preocupado, no sabría que haría.
Tomó asiento esperando a Wooyoung, este llegó tras unos minutos, llevaba una bufanda. Tomó asiento sin dirigirle la vista, este estaba sentado junto a Sunny, simplemente sacó sus cosas, muchos notaron la marca, el olor lo delataba, estaban perplejos. Wooyoung miraba con total indiferencia a todos, no iba a prestarles atención.
Las clases comenzaron, todo pasó con normalidad, el timbre del recreo sonó.
- Jung Wooyoung quédate un momento - Dijo la maestra. Este solo asintió con la cabeza.
San salió del lugar, moría por ir con Wooyoung pero no podía ocultar su miedo, este podía largarlo o aún peor ignorarlo.
- Wooyoung sabes que esto de la marca no es una broma ¿verdad? - Soltó molesta.
- Lo sé maestra - Tapó su cuello.
- Me sorprende que aún sabiendo todo los que puede pasar él lo hiciera, tus padres deben estar molestos - Lo miraba mientras se cruzaba de brazos.
- Si, sé que estuvo mal maestra - Dijo agachado la cabeza.
- No le diré nada a los padres de San, es más que claro el porqué Wooyoung - Dijo preocupada - San no es la persona adecuada para ti Wooyoung, y no lo digo por mala, he presenciado su larga amistad, pero aquí quien saldrá lastimado serás tú.
Este solo asintió con la cabeza.
- Ahora ve al recreo -
Era más que evidente la preocupación de la maestra, Wooyoung entendía todo. No podía creer que lo hubiesen arruinado de aquella manera.
Salió con dirección al baño, San se encontraba apoyado en la puerta de este.
- Wooyoung por favor hablemos - Dijo acercándose.
- No quiero hablar contigo - Dijo adentrándose en el baño.
San sentía aún el enojo de Wooyoung, pero no iba a dejar que este se fuera, no así.
Se adentro junto con él, lo tomó del brazo y se lo llevó a la parte de atrás.
- Wooyoung perdóname - Soltó una vez que lo tuvo acorralado - Sé lo idiota que soy, sé todo lo que piensas ahora pero Wooyoung, no puedes simplemente ignorarme más, sé que necesitas estar solo pero... Yo te necesito - Miraba como algunas lágrimas caían por los ojos de San. Se sintió horrible, sus lobos estaban desesperados el uno por el otro.
- Tampoco se que hacer San - Se sinceró - Yo solo... Tengo miedo, miedo de lo que me pueda pasar.
- No dejaré que nada malo te pase bebé - lo sujeto del rostro con suavidad.
- Eso no parece estar en tus manos San, siento que no hay salida en esto - Dijo suspirando y recostándose en la pared.
- No queda mucho para fin de año, de ahí... Será difícil vernos, mi padre no se enterara de la marca y no hará que me case hasta que le diga que me siento listo o bueno que cumpla 18 - Soltó tranquilamente - No te alejes de mi ahora Wooyoung, no ahora que parece que nuestro tiempo juntos podría acabarse en cualquier momento. Se mío, aunque sepamos que no será por mucho permíteme tenerte por el tiempo que podamos.
Wooyoung estaba perplejo, estaba molesto con él pero eso no hacía que sus sentimientos cambiaran, estaba tan desesperado como San. No quería que este viera lo devastado que estaba pero tenía que estar con él, todo podía terminar tan mal, pero quería pensar en su presente con él.
- Bien San yo... Estaré contigo - Dijo mirando hacia el piso
- ¿Me amas? - Soltó San nervioso.
- No seas bobo Choi, deje que me marcaras y no te asesiné después de eso - Dijo intentando cambiar el ambiente - Debo sentir algo más que amor San.
Lo último estuvo mezclado entre broma y una extraña verdad.
- O simplemente sabes que si yo muero tu también Jung - Dijo riendo.
- ¿Cómo mierda podemos bromear con esto? - Dijo negando con la cabeza mientras reía.
- No tengo idea - Dijo riendo apoyado sobre el hombro de Wooyoung. Con una mano bajó la bufanda y vio de cerca la marca.
- Amo como se ve la marca Wooyoung - Dijo dando cortos besos por esta - Amo la idea que seas mío.
Paso su mano por su cuello. Aquellos diente eran bien notorios, la marca era completamente fresca, tenía manchas rojizas al rededor de esta.
- No es la única marca que dejaste Choi - Dijo suspirando al pensar en que prácticamente todo su cuello estaba manchado - Yunho nos hará comprarle una cama nueva - Dijo riendo.
- Me da risa pensar que es tan flojo que quizá igual durmió sobre las sábanas -
- Eso es asqueroso San - Rió - pero puedes ser cierto.
-Pero es cierto, sabemos lo vago que es - Rió - ¿Te duele? - Dijo mirando la marca.
- No Sannie, está bien... Solo creo que igual te pasaste - dio un leve suspiro - creo que deberíamos dejar de hacer eso, herirnos estúpidamente.
-Mmm si, tal vez es nuestra escencia, pero si nos herimos de igual manera nos podemos curar mutuamente ¿verdad? - se acercó y le dió pequeños besos tiernos sobre las marcas- No insinúo nada, no te preocupes, solo... Que si me pase ....- Miro a otro y Soltó una risa nerviosa mientras se rascaba la cabeza.
- Cuando te conocí siendo honesto, nunca pensé que terminaríamos en esta situación - tomó su rostro con cariño - Pero no hay cosa que me encante más, aunque tampoco fuiste fácil de tratar Sannie - Dijo apretando su mejilla fuertemente.
- ¡Auch! ¡Hey! No abuses pequeño ,yo tampoco imaginé terminar así... en el pasado te hubiera pegado por el pellizco! - Río recordando aquellos años - no es cierto ...en el pasado lo dejaría pasar ,me cautivaste desde la primera vez que te vi.... Que me hiciste tantas preguntas , de alguna manera no me molestó , fue como .... Si llegaste a dar luz y mucha emoción a mi vida .... Sabes que - Miró a Woo con una sonrisa de complicidad y entusiasmo - Me alegra que hayamos terminado así Woo , Hemos superado muchos obstáculos y podremos con este, sabes que nuestras ideas siempre son fuera de este mundo, hacemos lo imposible posible.
- Eso es cierto, aún nos falta conocer a Super Junior y que me dediques una canción en público Choi, ya sabes así super romántico - Dijo riendo traviésamente - Ahora con el lazo sabré si me engañas más rápido Choi así que cui - da - di - to~ - le dió un corto beso en la mejilla.
- Mmmm... ¿Engañarte? mm tal vez coquetear con otros pero engañarte jamás - sacó la lengua en son de burla, río - antes de que me pegues ,estoy bromeando , ¿como podría engañarte? Si pienso todo el día en ti .... - Se dió cuenta de lo cursi que se habia vuelto desde que dejó entrar a Woo a su vida y a veces aún le daba un poco de timidez aunque no siempre lo demuestraba- Ah! Cierto .... Me aprendí la canción que me pediste ,que te parece un concierto privado.
- Eso me encantaría Sannie, amo tu voz, es muy dulce - Ambos se hundían en su mundo nuevamente.
Empezaron a reír, se sentía extraño saber que la situación era completamente un asco y ambos continuaban ignorando el desastre que podía desatarse.
- Ayer hable con mi madre sobre ti - Dijo San.
- ¿le dijiste? - Dijo asustado.
- Quiere conocerte - Dijo sujetando su rostro con dulzura - Ayer le conté sobre nosotros y pues hoy en la mañana hablamos más y termino diciendo que quería verte. No le dirá nada a mi padre Woo, nos apoyará.
Wooyoung se sintió nervioso, no sabía como podría ser esta, pero se alegraba que estuviera de su lado, el padre de San seguía causando demasiado temor en él.
- Mi padre no vendrá hasta dentro de dos semanas, quizá podría llevarte Woo -
- Yo... Supongo que esta bien Sannie - Dijo nervioso.
- Bien Woo - Sonrió. Y le dio un beso sobre la cabeza.
Lo abrazo y acercó a su cuerpo. Wooyoung correspondió al abrazo, si estaba seguro de algo eso era que quería a San.
- Si ya me sentía unido a ti Woo esto creo que lleva las cosas a un nivel que creí imposible - daba besos por su rostro.
- Y te alocabas con la idea del baño - Dijo riendo por las cosquillas que le hacía este por su estómago mientras continuaba dándole besos por el cuello.
- Eso es diferente Woo, esa idea te la quitas de la cabeza ya -
- Ay si muy fino el Choi -
Ambos empezaban a molestarse, de pronto sonó la campana y San lo tomó de la mano, se fueron con dirección a la clase.
Yeosang estaba más que indignado, no podía creer que lo marcara. Sintió tanta ira en aquel momento pero tras pensarlo bien, noto que el podía sacar provecho se aquello.
Era ya sábado en la mañana Wooyoung estaba muy nervioso, debía encontrarse con San cerca de la casa de este. Tenía mucho miedo de ver a la madre de San. Le había dicho a su madre que iría a la casa de Wooseok, definitivamente su madre no dejaría que se acerque a la casa de San por lo que no le quedó de otra que mentir.
Se sentó en una banqueta había un pequeño parque cerca de la casa de San. De pronto lo divisó con una gran sonrisa dirigiéndose hacia el.
- Bien Woo, vamos - Dijo tomándolo de la mano emocionado.
A penas llegaron Wooyoung notó lo hermoso de su casa, todo estaba muy limpio y ordenado, tras subir unas gradas lo dirigió a su sala, tomó asiento.
San se retiro y regreso con una hermosa mujer, esta iba bien vestida, San estaba emocionado.
- Mamá el es Wooyoung, mi Omega - Dijo San mostrando sus hoyuelos.
Wooyoung se sonrojo un poco por tal presentación, San hablaba tan orgulloso de aquello, se sentía bien.
- Buenos días - Sonrió dulcemente Wooyoung.
- Vaya pero que hermoso niño Sannie - Soltó con una sonrisa.
Los tres sentaron a charlar, la madre de San y Wooyoung se llevaron demasiado bien. San se sorprendió de lo mucho que había logrado hablar Wooyoung con ella cuando este a penas se comunicaba a veces.
Los tres conversaban amenamente.
-... Y siempre reniega cuando le tocó los hoyuelitos - Decía emocionado Wooyoung, haciendo reír a la mamá de San - Pero es que son tan lindossss.
- No entiendo porque tu manía con mi cara Woo - Decía San feliz.
Su madre lo notó, aquel brillo en los ojos de San, la manera tan ilusionada en que lo miraba, como si este fuera su mundo. No quitaba la vista de él mientras hablaba. Su madre se dio cuenta, aquella mirada era la que ella tenía encima suyo con su primer amor, le apenaba como esta podría ser destruida en cuestión de segundos.
- Wooyoung, eres todo un encanto - Decía emocionada - Sannie nunca habla más de dice más de dos frases en esta casa, me sorprende lo mucho que lo has hecho hablar - Decía contenta, por una vez en su vida sentía aquella conexión con su hijo - Yo, me encantaría poder ayudarlos, su padre llegara en dos semanas, puedes venir cuando quieras Wooyoung.
San lo dirigió a su habitación rápidamente, quería enseñarle todo.
Wooyoung se sorprendió, su habitación era hermosa, tenía un muy buen gusto al decorarla, tenía aquel peluche de perrito que le había regalado hace mucho. Amó todo, no pudo evitar entrar y tocar todo, San miró lo emocionado que este estaba con ternura.
Se tiro sobre su cama.
- ¡Amo tu cuarto! - estaba recostado sobre la cama.
- Me alegra mucho porque no saldremos en un buen rato - Cerró esta con seguro.