Prólogo
Wooyoung era un actor porno bastante conocido, trabajaba tanto con hombres como con mujeres, lo reconocían como un símbolo sexual , era en extremo atractivo.
Casi nadie sabía de su vida personal, el no dejaba que nadie se metiera en esta, odiaba que la gente supiera más de lo que debía sobre su vida.
Hace muchos años que había dejado embarazada a una de sus primeras novias, había tenido un hijo con ella, lo quería mucho, pese a que no pasaba mucho tiempo con él.
Tenía un adorable hijo de trece años, este le tenía un gran aprecio, sabía cuál era el trabajo su padre y no le molestaba para nada... Mentiría si dijera que de vez en cuando no miraba alguno de sus videos... O si dijera que nunca se había masturbado viéndolos...
Era un simple deseo... Se repetía que debía dejar de hacer aquel tipo de cosas pero casi era siempre inevitable, sobretodo cuando este venía a verlo... Siempre después de que este se iba se encerraba en su cuarto, y aquel delicioso vaivén con su mano comenzaba a enloquecerlo al pensar en su padre de aquella manera...
Su vida sexual era muy activa, no le interesaba mucho con quien cogiera, el problema era que quería a su padre.
No era correcto pero la calentura lo llevaría a hacer cosas descabelladas....
Tenía suerte de que su madre casi nunca estaba, esta llevaba una vida casi deplorable, sumida en las drogas, si no fuese por el dinero que Wooyoung le daba de manera mensual para San ambos estarían en la inmundicia... San amaba a su padre por esto... Sabía que le tenía un gran aprecio... Sabía que lo quería como cualquier padre a su hijo... Y San detestaba aquella idea... No podía simplemente seducirlo... ¿O si?
¿A que clase de cosas lo llevaría aquel deseo desesperado por su padre? ¿Acaso Wooyoung podía llegar a aceptar tener relaciones con San?
Deseaba desde lo más oscuro de su alma que si...