Wooyoung volvía a su casa, no encontró a nadie, supuso que se habían ido dónde su abuela, era algo deprimente, Wooyoung nunca llegó a conocer a sus padres, ambos murieron no mucho después de que él naciera, fue criado por su abuela quién había fallecido hace ya demasiados años.
Recordó la manera en la que se enamoró de la ciencia y porsupuesto de enseñar, cuando encontró un libro en la biblioteca de su abuelo que llamo su atención por completo, su nombre era "el método científico" era de Bertrand Rusell, de tapa café y pequeño, pensó en un principio que sería un libro aburrido más.
A penas leyó la primera página tuvo curiosidad, recordaba como aquel libro hablaba de Copérnico, Galileo Galilei, Issac Newton, aquel libro invitaba a desarrollar la curiosidad, a querer poner en práctica todo, sonrió, amo todo lo que leyó. Su abuelo había sido un polígrafo, amo que su colección de libros fuera tan variada, decidía sumirse en la lectura, alimentarse intelectualmente le sirvió, siempre llevando los primero puestos, su abuela a hacia de todo porque este tuviera lo mejor.
Tenía muy buenas ofertas de trabajo pero no había nada que amara más que educar, pensaba en los niños como la raíz del pensamiento crítico, si tú los educabas correctamente, ellos podían ser increíbles personas de grandes, se enamoró de la idea.
Su abuela falleció unos meses antes de que terminara su carrera, se deprimió, no le quedaba nadie más en el mundo. Conoció a Hani cuando se encontraba en su peor momento, ella lo apoyo en eso años, pensaba en el como alguien que tenía el futuro más brillante de todos, no dudo en querer estar con él, no contando con que él realmente tenía otras metas más nobles.
Su vida se sentía vacía incluso al llegar a su casa, durmió lo que pudo, no sabia que debía hacer, su corazón era robado, no lo entendía, quizás porque realmente antes no se había enamorado, quizás era por necesidad que hizo todo lo de casarse y tener hijos.
Suspiró, debía dejar de pensar por un momento.
Al día siguiente llegó temprano, sus clases pasaron con normalidad, San se quedó después de clases, le dió una clase de termo pequeño.
- Es chocolate caliente - Dijo sonriendo - Yeosangie me lo da cuando me siento mal.
- Es muy lindo de tu parte San - No podía ignorarlo, San era el ser más amable y dulce que conocía.
San sólo sonrió y se fue, cada vez se sentía más perdido por su maestro.
Los días pasaban y Wooyoung se sentía mejor, contaba dando las clase de manera normal.
San nuevamente parecía estar demasiado distraído, se empezaba a preocupar, cuando se lo proponía podía ser muy bueno pero cuando estaba así casi no lograba captar nada y se daba cuenta en los exámenes.
- San quédate un momento - Dijo a la hora de salida.
Este solo asintió, guardó sus cosas lentamente y se despidió de Mingi, caminaba hacia el asiento de Wooyoung. Se paró en frente, estaba demasiado nervioso.
- San, tienes que concentrarte en clases, estás dando muy mal tus exámenes - Dijo serio - ¿Qué pasa?
Se cruzó de brazos, en serio se estaba preocupando.
- Yo, lo siento maestro - Dijo agarrando su colita nerviosamente - No quería distraerme, yo, le diré a Baekho que me ayude, prometo que mejoraré.
- San, está bien - dijo amocodándose en el asiento - Yo te voy a ayudar, pero debes prometer que me prestarás atención.
- Siempre la tengo en usted maestro - Dijo divertido. Wooyoung no pudo evitar soltar una risa, San hablaba de manera inocente, era demasiado honesto.
- San, hablo en serio - Dijo enarcando una ceja - mañana te quedarás en el recreo.
- Sisisi - Dijo emocionado, Wooyoung sólo sonrió.
- Puedes irte San - dijo sonriendo.
Bien, no podía seguir ignorándolo, iba a tratar de ayudarlo.
El siguiente día fue algo pesado, debían entregar notas, Wooyoung no había dormido muy bien, pero intentaba estar de buen humor. En el recreo aquel niño se dirigió emocionado a su carpeta, se sentó a su lado y sacó su cuaderno.
- Choi San ¿porqué no tienes las últimas tres lecciones?- dijo revisando su cuaderno.
- Ammm, yo iba a pedirle su cuaderno a Baekho.
- San - este estaba sentado pegado al espaldar mientras aquella cola se movía sin control - Cálmate, aunque debo presentar las notas hoy y las tuyas no están muy bien, deberás traerme algunos proyectos, confiaré en que los traerás.
- Juro que lo haré maestro - Dijo seguro.
- Bien Sannie - acarició su cabello.
- M-maestro yo... - Wooyoung lo miró.
- ¿Qué pasa San? - Dijo calmado, en verdad quería empezar ya, también debía comer antes de tener que lidiar con todo el estrés de las siguientes horas.
- ¿P-puede... Puede darme otro? - Dijo San muy nervioso.
- ¿Otro?- dijo frunciendo el ceño.
- Otro beso - Susurró, sus mejillas estaban demasiado rojas y apretaba los costados de la silla con fuerza.
- San - Sonrió, le pareció lindo pero no sabía si era lo correcto, bien, la puerta estaba cerrada y sólo era uno ¿Verdad?
Tomó su rostro, este de inmediato cerró los ojos, moría de ternura al ver que estiraba sus labios, era lindo.
Dió un suave beso en su frente y sonrió.
- Te daré uno en los labios si es que sacas una buena nota el lunes - dijo riendo, al ver que San estaba decepcionado.
- Pero...
- Pero nada - Dijo riendo aún por la expresión de San, parecía molesto.
Empezaba a explicarle todo de manera tranquila
Aquella noche San casi no durmió, se puso al día y se quedó repasando todo, tenía la oportunidad de besarlo, no podía estar más feliz, empezaba a no importarle su alrededor, quería en serio un beso suyo.
El lunes llegó pronto, el examen lo tenía nervioso, releía las preguntas y recordaba todo, había hecho incluso algunos resúmenes de todo, necesitaba sacar una muy buena nota.
Wooyoung recogió sus exámenes, debía ir a su siguiente clase.
San se sentía nervioso, debía esperar a que este los revisara.
- Creo que aprobaré - Decía Mingi confiado - respondí todas.
- Apuesto que pasas a las justas - Dijo Seonghwa molestandolo.
- Nisiquera va a aprobar - Yunho hablaba divertido.
- Yaaa, malditos envidiosos - San apretaba su colita nervioso - Hey y tu deja de hacer eso, puedes lastimarte.
Debió esperar al día siguiente para su calificación, Wooyoung llamó a Baekho para que repartiera los exámenes por su sitio. Estaba ansioso.
- Maldito Yunho, esto es su culpa - Dijo molesto cuando recibió una nota no tan alta - Voy a asesinar a esa torre.
- Eres igual de alto mingi, no es divertido cuando tú lo dices - Decía San esperando a que llegara su examen, miró a Wooyoung quién estaba concentrado en sus cosas, de repente lo vio sacar unos lentes. Se sorprendió hasta ahora nunca lo había observado de esa manera.
- Hey - Mingi le grito - tu examen está aquí hace rato.
- ¿Ah?- lo tomó aún sin verlo, no podía dejar de ver a Wooyoung, se miraba demasiado atractivo, de pronto este lo vio, bien, San era demasiado evidente.
Dirigió rápidamente su vista hacia su examen, no podía creerlo, nuevamente miró a Wooyoung quién le sonrió.
San sintió tanta felicidad, Mingi lo jaloneaba molesto.
- No es justo, ¿Cómo pudiste sacar esa nota? - Decía haciendo un berrinche.
Salieron con normalidad al recreo, San pensaba en cuando se lo daría, quizás en la siguiente clase, su cabeza estaba nublada por imágenes de Wooyoung besándolo, sentir nuevamente sus labios era todo lo que quería.
Se levantó, quería ir al baño, y bueno nos soportaba los lloriqueos de Mingi.
Notó a Wooyoung riendo con otro maestro, estaba tan enamorado de esa risa. ¿Porqué no podía simplemente aceptar estar con él? En la mente de San no era tan difícil, si estaban juntos podían hacer tantas cosas, besarlo cuando quisiera era una de ellas.
Pasaron dos días, todo continuaba normal con Wooyoung, San esperaba ansioso aquel beso.
Durante la clase Wooyoung caminaba tranquilo, le sonreía de vez en cuando, San se derretía en su asiento.
- Sannie ¿Dónde está tu botella? - decía Yeonsang.
- La dejé en clases - Dijo sorprendido, pensó que la había colocado ahí.
Se fue corriendo, Yeosang llamaba a su oficina, en cuanto lo vio decidió ir caminando, no se irían hasta que termine con su llamada.
Se adentro en la clase, vió las cosas de su maestro encima de la mesa, más no lo vio a él.
Se entristeció, pensaba que quizás...
Todo cambio cuando de repente sintió que tiraban de él y plantaban un beso en sus labios. Esta vez era uno más duradero.
No podía con aquello, se abrazó a su cuello. Wooyoung sintió que quizás era la oportunidad perfecta, continúo dejando suaves besos por aquellos inexpertos labios que parecían no saber que hacer, era tan dulce.
Lo abrazó, aquel cuerpo era tan chiquito.
- Quiero más - Dijo San cuando esté se alejo - Por favor...
- San - No podía evitarlo sus labios eran tan hermosos, parecían incluso tener la forma de un pequeño corazón. Dejo uno más, no pasaba de dar suaves piquitos, no quería llevar a ningún nivel más aquello.
- Maestro - Decía abrazándose a él - Déjeme estar con usted por favor, quiero más, quiero que me besé más.
- San - Sentía que era débil. Volvía a tomar sus labios, está vez fue diferente - abre la boca - Dijo antes de introducir su lengua, no podía creer lo que estaba haciendo.
San sintió esa lengua moverse dentro de su boca, no sabia bien como reaccionar, lo único que sabía era que le encantaba.
Wooyoung se alejó, sabía que sentiría una culpa enorme cuando esté se fuera.
- Es suficiente - Dijo levantándose, se dirigió a su escritorio y empezó a acomodar sus cosas.
Esperaba que San entendiera, tenía una erección y porsupuesto que no quería que lo noté.
San se dirigió a tomar su botella, Yeonsang vendría en cualquier momento si se demoraba más.
Antes de irse se acercó a él.
- No crea que no me di cuenta - Soltó - También puedo ayudarlo con eso.
- Bien - Dijo enarcando una ceja, San se sentía muy caliente, aquello no era bueno - Pero no ahora, vete ya.
San sintió muchos nervios, ¿Qué significaba aquella conversación? Se fue rápidamente, sentía que la adrenalina de la situación lo manejaba. Se alivio cuando notó que Yeosang seguía hablando por teléfono.