Se besaban dulcemente, San pasaba sus manos por aquel cuerpo. Wooyoung se dejaba besar, pasaba su lengua por aquel blanquecino cuello, ambas erecciones se rosaban. Humedecido sus dedos y los dirigió a aquel trasero, no podía evitar sentir una tremenda emoción, lo tendría otra vez como quería.
Empezó a adentrar un dedo, se mordía el labio fuertemente, aquella estreches le encantaba.
- San…mghmm – Wooyoung sentía su cuerpo reaccionar a todo, sentía que solo con aquellas caricias podía correrse, sentía que moría de placer.
Metía un segundo dedo, lo tenía contra la pared, tenia preciosa vista de su figura, movía aquellos dedos abriéndose paso, lo sujetaba de la cadera mientras continuaba con la intromisión, tras unos minutos el tercer dedo se hacía presente.
- Extrañé tanto tu precioso cuerpo – Decía cerca de su oído.
- Mételo San, por favor… mghmm – Decía sintiendo tanto placer, había extrañado tanto esa sensación de estar completo.
- Cómo órdenes mi amor – Dijo con una sonrisa.
Quito sus dedos y dirigió su pene a aquella deliciosa entrada, empezaba a introducirse lentamente. Se sujetaba de aquella hermosa cintura, observaba que Wooyoung se sostenía fuertemente de la pared. Pronto empezaba a moverse, la calidez de su cuerpo le encantaba, tanto tiempo masturbándose pensando en él, tantas noches extrañando su cuerpo, anhelando tenerlo gimiendo nuevamente debajo suyo, imaginando a veces que Wooyoung podía haberse entregado a alguien más, pero no … era suyo como lo fue siempre.
El sonido de sus pieles chocar se hacía presente, besaba su espalda de manera dulce, pasaba sus manos por aquel cuerpo.
- Mi lindo Woo, no te haces una idea de lo precioso que eres – Decía sobre su oído.
- Sannie – Este lo embestia fuertemente.
De pronto San quitó su pene, lo volteo, dejo un suave beso en sus labios, tomó su mano, lo dirigía hacia aquella cama, lo recostó con cuidado, subió encima suyo, quería besarlo, quería ver ese hermoso rostro deformarse de placer.
- Mírame Wooyoung – Decía mientras embestia, sentía que este no le quería sujetar la mirada.
- No San si … ammm si hago eso no resistiré – Decía cubriendo su rostro.
- Quiero que sepas quién es el único que te puede llevar a este punto Wooyoung – Decía sin dejar de mover la pelvis frenéticamente – Mírame .
Wooyoung quitó su mano, no podía, San le causaba mil cosas, aquel delicioso y placentero contacto visual, los ojos de San podían verle el alma, era en extremo atractivo, su cuerpo siempre sería así de perfecto…
De pronto aquel líquido salía del pene de Wooyoung, se sentía increíble.
- Vaya que me extrañaste bebé – Dijo con una sonrisa, Wooyoung se sonrojo, no podía ser que aquella actitud al tomarlo siguiera igual.
- San no… - Decía intentando controlar aquellos espasmos.
- Me vuelves loco Wooyoung, mierda, no es lo mismo tocarme que esto – Decía sobre su oído, movía la pelvis
de manera deliciosa – Te tenia en mis más sucios pensamientos, siempre era así, tu gimiendo mi nombre …Aghmm
… tú dejándome besarte y tomarte ..
- San… - Wooyoung amaba que le hablara de esa forma.
- Nada se puede comparar a esto Wooyoung, tú serás el único.
Aceleró sus movimientos aún más, estaba cerca de llegar a aquel orgasmo, y así fue… Tenía un lento y placentero orgasmo, su pene liberaba semen dentro de Wooyoung.
- Aghmm te amo tanto – Decía antes de repartir besos por aquel delicioso cuello.
- Te amo San, no hay cosa de la que este más seguro – Decía sujetando su rostro – Pensé que conseguirías a alguien más San.
- Jamás Wooyoung, te lo dije, solo seríamos tu y yo – Dijo tan seguro.
Vio una hermosa sonrisa aparecer en el rostro de Wooyoung, tan cálida, tan dulce. San se recostó a su lado, su respiración era aún un poco agitada.
- Dile a tu amiguita que le voy a reventar la cara si se te acerca – Soltó Wooyoung abrazándose a su cuerpo aún ambos estaban húmedos. Aquella voz tan juguetona, tan sublime.
- Mi Woo celoso – Dijo volteándose para pegarlo más a su cuerpo – Eso es nuevo, pero no debes preocuparte
por eso, no le pienso volver a hablar.
- Y tú pareces el novio ideal – Soltó una risa – pero tampoco creo que deban ser así las cosas, con que le
expliques las cosas esta bien – Dijo con una sonrisa calmada – Creo que solo me desesperaba el que no fuéramos
nada.
- Wooyoung – San estaba sorprendido, era cierto hasta el día anterior no habían cruzado ni una palabra. De pronto
el celular de Wooyoung sonó – Si es Seonghwa yo voy a contestar – Dijo sujetando fuertemente a Wooyoung, no
quería que se acerque al celular.
-Debo ver quién es San, quizás son mis padres –
-Bien – Suspiró.
Wooyoung se fue con dirección a su celular, efectivamente era su madre.
- Hijo – Decía arrastrando las palabras – Ya estamos yendo, ¿los niños están bien?
- Si mamá, todo bien me despertaste – Dijo intentando sonar somnoliento.
- Lo siento bebé, solo quería asegurarme, ya vamos –
- Bien mamá – Colgó.
San se levantó de su sitio y lo abrazó por la espalda.
- Tenemos que vestirnos y limpiar todo este desastre – Decía señalando su abdomen.
-Me gusta que lo tengas ahí – Decía ahora acercándose.
-Vamos a cambiarnos Choi, pensé que le bajarías a tus deseos – dijo alejándose con una sonrisa – Pero ahora
que estas en esta edad supongo que será peor.
- Eso es mejor para ambos ¿Verdad? – Dijo con una sonrisa.
Wooyoung solo rio, acomodaron todo rápidamente y se acostaron dándose la espalda, sus padres abrían la puerta. Wooyoung estaba calmado, de pronto sintió una de las manos de San meterse entre su ropa y apretar uno de sus glúteos, San reía, Wooyoung quería matarlo, no sabia lo fácil que era generarle una erección.
La madre de Wooyoung entró, ambos parecían dormidos.
- Niños – prendió las luces para despertar a San.
Este se levantó calmado.
- Iré por Jongho – Dijo con un somnoliento rostro. – Wooyoung no se inmutó, no podía pararse, no así.
Fue una noche muy hermosa para ambos, así la recordarían siempre, la noche en la que ambos se sinceraron, que ambos admitían estar locos el uno por el otro.