Pasarían otro año en la misma clase, como siempre a San le tocó sentarse con Yeosang, pero lo que emociono a ambos fue que Wooyoung se encontraba justo detrás de ellos, le tocó sentarse con Hongjoong, un adorable Omega, bastante reservado.
Yeosang renegaba para sus adentros, odiaba que estos estén tan cerca.
Las clases comenzaron con total normalidad, nuevamente en el recreo ambos no dejaban de hablar, Yeosang no tenía de otra que irse del salón.
Los días pasaron, Hongjoong llegaba a unirse a su conversación, Wooyoung le había comenzado a hablar mucho también.
- Bien niños saque sus libros, revisaré la tarea sitio por sitio - Dijo una maestra de terrible humor.
Todos hicieron caso de inmediato, el corazón de Wooyoung se detuvo al notar que no había llevado consigo ese libro, puso su rostro contra la mesa, sabía que la maestra le gritaría, todos estaban ya listos y la maestra se acercaba.
- Wooyoung donde esta tu libro - Dijo suspirando San al notar que este no tenía nada en su mesa.
- Lo olvidé Sannie, dios, no se que me pasa, me va a matar - Decía con mucho miedo en la voz.
Yeosang sonrió al escuchar aquello, este le tenía ya demasiado desprecio acumulado a Wooyoung.
La profesora se acercaba, Wooyoung sentía su curazon latir rápido, en eso vio como San colocaba su libro en su carpeta en la página que revisaba la maestra, esta llegó a su asiento.
- San ¿Donde está tu libro?
- Lo olvidé maestra - Soltó con tranquilidad.
- Mmmm tu no eres de olvidar tus cosas San - Dijo con poca molestia.
- Lo sé maestra, no volverá a pasar - Le sonrió de manera encantadora.
La maestra sólo suspiro.
- Eapero sea la primera y última vez San - Dijo tranquila.
Wooyoung estaba perplejo, la maestra se acercó hacia él, reviso su cuaderno notando que todo estaba bien resuelto y ordenado. Le sonrió. Este solo asintió con la cabeza controlando sus nervios.
Tras terminar de revisar sonó el recreo y esta se fue.
- ¿Por qué hiciste eso San? - Dijo nervioso y sorprendido.
Aún todos se encontraban acomodando sus cosas para salir al recreo.
- Porque no iba a dejar que te griten bebé - Dijo sonriendo.
- P-ero... Sannie no tienes que hacer algo así, yo... -
San se acercó y dio un corto beso en su frente.
- Lo haré mil veces más si es por ti Woo - Sonrió.
Yeosang odiaba todo esto, sabía que San en la vida haría algo similar por él.
Los días pasaban, San y Wooyoung parecían olvidar que el mundo existía a su alrededor.
Ya llegaba mitad de año y Wooyoung se encontraba emocionado en clase, esperaba a San, este le había prometido traerle unos colores nuevos que había conseguido.
- Buenos días niños - La maestra llegó y San no había llegado, se sintió un poco triste - abran sus libros...
Llegó la hora de recreo, pensaba simplemente comer en clase, Yunho le ofreció salir con él pero este prefirió quedarse comiendo mientras coloreaba algo. Estaba muy sumido en sus pensamientos cuando escuchó como cerraron la puerta.
Elevó la vista notando a aquel grupo característico, aquellos omegas que no le habían quitado la vista desde hace tanto, aquellos que habían pensado en mil maneras de molestarlo, sin oportunidad siquiera de acercarse pero ahora, ahora estaba solo.
- Miren al traposo - Soltó Taemin con asco -¿No te da vergüenza usar esto? - Le sujeto la casaca del buzo.
Wooyoung se sintió muy asustado, eran seis y el estaba solo.
- San debe sentir lástima para estar contigo - Soltó fríamente Sora - No le encuentro otra explicación.
- O que en su primer celo ya se le ofreciera - Dijo Yeosang al recordar aquella escena - Eres mugroso Wooyoung, deberías aprender donde está tu lugar.
Wooyoung no podía articular ninguna palabra, no sabía que hacer, lágrimas se acumulaban en sus ojos, si bien es cierto que no lo habían tocado, sus palabras lo habían lastimado demasiado, se sentía humillado.
- ¿Porque no le haces un favor y le das un poco de color a su ropa? Está muy vieja, me da lastima - Soltó Sora dirigiéndose a Yeosang.
Este sonrió, tomo su botella el cual llevaba un líquido rojo, Wooyoung los miraba asustado, su pecho empezaba a subir y bajar y su Omega lloraba angustiado.
Yeosang vertió su jugo encima de él, sonreía satisfecho al ver la cara de Wooyoung, algunas lágrimas empezaban a salir por sus ojos. Se levantó rápidamente, quería salir de ahí, se sentía débil. Sora lo empujó.
- Upss - Dijo riendo, Wooyoung no supo como pero justo había caído su sobre la esquina de uno de las escritorios, su labio estaba sangrando, aún aquello no era más doloroso que la humillación que sentía. Todo ese grupo se reía, él se levantó como pudo y se fue con dirección al baño.
- Woo, por dios ¿que pasó? - Dijo Yunho al verlo entrar al baño.
- Yo... Tropecé - Dijo apretando los puños.
- Y porque estas empapado, mejor llamare a Wooseok -
Wooyoung empezó a lavar su rostro, quito la casaca y la empezó a limpiar no dejaba de llorar.
- Woo, Yunho me dijo... ¿Qué pasó? - Abrió los ojos mucho al notar su rostro.
- No importa Wooseok, estoy bien, solo tropecé - Dijo limpiando mejor su rostro.
- Uhumm... - Dijo incrédulo - espero que la cosa con la que te hayas tropezado no sean Yeosang y su grupo de idiotas.
Este solo negó con la cabeza.
Salieron del baño, Wooyoung pasó la siguiente hora pensando. No apartaba la vista de Yeosang. Seguía incrédulo de ver en la clase de idiota en que podía convertirse.
La hora de salida llegó, estaba demasiado triste, sabía que su madre se daría cuenta, no quería decirle nada, simplemente salió sin la casaca con la mejor sonrisa que pudo. Le dio un fuerte abrazo.
- Amor porque esta todo manchado y tu labio bebé ¿que pasó?
- Me caí mami, San no vino el siempre esta cuidándome y sabes lo despistado que puedo ser - Dijo con un pequeño puchero.
- Lo sé amor pero debes tener mucho cuidado - Dijo preocupada dando un vistazo a su labio.
Apenas llegaron a su casa le curo la herida, lavo la ropa de Wooyoung, estaba preocupada, era su madre, notaba que algo andaba mal.
Era el día siguiente, Wooyoung llegó muy tranquilo y tomó asiento. San aún no llegaba, simplemente sacó sus cuadernos.
- Dios, te ves ridículo Wooyoung - Soltó Yeosang volteándose hacia él - Si le sales llorandole a San yo...
- Cierra la maldita boca - Dijo fríamente - No dejo que nadie se encargue de mis asuntos, ni me quejo con nadie... No le voy a llorar a mami o papi como sé que harías tu Yeosang...
Este sintió su piel erizarse, Wooyoung no era el tipo de persona que respondía de aquella manera, aquella sonrisa, aquella mirada dulce se esfumó, podía ver la molestia en sus ojos.
- No le diría nunca a San que deje que un grupo de niños idiotas me molestaran - Dijo antes de que San entrará por aquella puerta.
Llevaba una bufanda azul oscura, se notaba que aún continuaba un poco enfermo. Camino hacia su asiento, a penas noto la herida en el labio de Wooyoung se apresuró a tomar asiento.
- Wooyoung ¿que pasó? - Se sentó al frente suyo y sujeto su rostro con mucha preocupación.
Yeosang sentía su corazón latir muy rápido, tenía miedo. Wooyoung podría terminar diciendo todo lo que pasó y San lo odiaría de por vida.
- Me caí Sannie, pero ya estoy bien - puso su mano sobre la de San. Tenía una sonrisa tranquila - debería estar yo preocupado, ayer no viniste.
- Lo sé Woo, estaba enfermo - no quitaba la vista de sus labios - Pero ya estoy mejor, supongo que tu mamá la habrá limpiado.
- Si lo hizo Sannie, no te preocupes - Dio un corto beso en la mano de San, cosa que le pareció muy adorable a San. Wooyoung sabía como hacer que su corazón se sienta tan bien.
Yeosang seguía molesto, odio que Wooyoung le hablara de esa manera, odio sentir miedo.
Llegó la hora de recreo y todos salian menos Wooyoung y San. Este seguía débil y no quería moverse de su asiento.
Wooyoung se levantó para sentarse a lado cuando este pasó por su lado San lo tomó de la mano y lo jalo hacia sus piernas. Este sorprendió cuando San empezó a besarlo con cuidado de no hacer doler su herida.
Lo sujetó del rostro suavemente, Wooyoung enredó sus brazos alrededor de su cuello.
- Odio que te hicieras eso pero... No puede resultarme más sexy - dio una pequeña mordida haciendo nuevamente sangrar el labio de Wooyoung, este solo Soltó un leve gemido.
- A ver se me separan - Ambos se asustaron pero al ver que era Yunho imitando la voz del profesor se tranquilizaron.
- Yunho maldita sea - Dijo San.
- Agradece que fui yo, tienen que tener cuidado - Dijo tomando asiento mientras reía - Wooseok tiene que hacer un trabajo en grupo, y pues ustedes tienen la responsabilidad de cuidar de mi.
Ambos sonrieron, Wooyoung se levantó rápidamente. Los tres conversaron por un rato.
El recreo acabó, todos se sentaron en sus respectivos asientos.
- Recuerden que mañana será el festival, todos de traer sus sombreros si no, no podrán salir.
Todos asintieron, Wooyoung estaba muy emocionado, todos los años iba con San por aquel festival a comprar todo tipo de cosas con San, sobretodo comida.
- No olvides traer tu sombrero Woo, sabes que la maestra Park es demasiado especial con esas cosas -
- No lo olvidaré Sannie - le dio un corto beso en la mejilla antes de irse con su madre, con la cual San se despidió con la mano.
San estaba muy emocionado, él antes de Wooyoung solía quedarse en clases, odiaba el festival, mucha gente se acumulaba y había demasiado ruido, todos se dedicaban a comprar cosas que en aquellas épocas le resultaban algo ridículas, pelota, posters, cosas a las que no solia prestarles atención.
Ahora moría por poder comprar un enorme póster junto a Wooyoung, era genial poder compartir aquellos gustos.
Llegó al colegio emocionado, notó que las cosas de Wooyoung estaban esparcidas por su mesa, típico de él, pero él no estaba, pasaron unos minutos para verlo entrar por la puerta con su característica sonrisa.
A penas esté se sentó la maestra empezó a hablar, daba las indicaciones, San estaba recostado en su silla, mientras Wooyoung estaba recostado sobre su mesa delineando con un dedo el cuello de San.
- Bien, fórmense de dos con sus sombreros
San tomó el suyo y volteó a ver a Wooyoung, este buscaba entre sus cosas.
- Puedo jurar que lo traje - Dijo buscando al fondo de su mochila.
-¿estas seguro? - San rebuscaba con él.
Fue entonces que dirigió su vista a Yeosang, este sonreía triunfante. Agudizó su mirada, y negaba con la cabeza. Este había cruzado su límite.
- Creo que si lo olvidé Sannie - Dijo recostándose sobre su mesa.
- Jung Wooyoung y Choi San ¿porque no están saliendo?
- No traje mi sombrero maestra - Dijo sin expresión.
Todo el grupo de Yeosang sonrió.
- No puedes salir sin sombrero, son las normas del colegio -
-Lo sé maestra - Dijo cruzándose de brazos. No podía creer lo odiosos que podían llegar a ser.
- San ¿no vendrás? - Preguntó la maestra.
- No maestra, me quedaré con Wooyoung - Dijo con calma San.
Está solo asintió y se fue con todos los demás alumnos. Wooyoung sentía mucha impotencia, moría por ir y golpear a ese grupo de idiotas.
- Woo - San no quiso decir nada al ver a Wooyoung con los ojos cristalizados. San de inmediato arranco una hoja de su cuaderno y la puso sobre su carpeta - Juguemos - Dijo con una sonrisa.
Este suspiro fuerte intentando ocultar su molestia, solo tomó un lapicero y continuo con lo que San hacia en la hoja.
- Nuestra casa tendrá dos habitaciones, dos baños y una enorme sala.
- ¿Porque dos habitaciones? - Dijo Wooyoung confundido.
- Necesito mi espacio, ya sabes - Dijo en tono bromista - mi espacio de macho.
- Tu no tendrás tal cosa Choi, es más iba a decir que porque dos baños si podemos compartir uno es más...
- No continúes con eso, robarás mi aire Woo - Dijo riendo.
- Estaremos juntos todo el día, y cuando no, tendrás una foto mía que llevaras a todos lados - Wooyoung se dejaba contagiar por el humor de San.
- Woo... ¿Tu crees que algún día nos quedemos sin temas de que hablar? - Dijo curioso.
- No creo Sannie, siempre tengo cosas que preguntarte y si no, pues puedo fastidiarte todo el día - Dijo mientras dibujaba estrellas por los contornos de la hoja.
-¿esa será tu solución? - Dijo burlándose - Te echaré de mi cuarto rápidamente si te pasas de ruidoso Woo.
- ¿Cuál "tu cuarto" ? Nuestro, Sannie - Dijo riendo - Es una broma Sannie obviamente también necesito mi espacio.
- ¿Y porque las estrellas? - Dijo interesado.
- Porque quiero que tenga una hermosa vista Sannie. Con muchas estrellas, y la luna - Dibujaba un pequeño círculo y lo pintaba, San sonreía al volver a ver a Wooyoung en su ánimo normal.
Ambos disfrutaban la compañía del otro, Wooyoung incluso olvido todo su odio por Yeosang, pero eso no lo libraría, había cruzado la línea.
Llegó el final del día y todos entraban con muchas cosas.
-Sannie te traje dos barras de chocolate - Dijo Yeosang de manera amable.
- Gracias - Sonrió San.
Las dejó sobre su mesa y empezó a sacar algo de su mochila.
- Mi madre te envío esto por cierto - Dijo San con voz calmada.
- Muchas gracias Sannie - Dijo emocionado. Este solo asintió con la cabeza. Wooyoung empezó a guardar sus cosas, no quería explotar, estaba muy cerca de perder la paciencia con Yeosang, este le había dirigido una mirada filosa cuando recibió las galletas que le dio San.
- Y te traje esto Woo - Dijo sacando unas galletas pero estas estaban sueltas, y venían enrolladas en papel cuidadosamente, Yeosang las vio pensando que estas serían las sobras. Sonrió con superioridad.
- Yo mismo las hice - Aquello dejo sorprendido a Wooyoung.
- Las hiciste... ¿Para mi? -
- Claro que si, aunque casi incendio todo, pero quería hacer algo lindo para mi Woo - Wooyoung se sintió demasiado bien, se olvidó por completo de Yeosang.
Todos se formaron para salir, se formaron juntos. Conversaban entretenidos, mientras comían las galletas que San había preparado.
- Te quedaron deliciosas -
San tocó cariñosa mente su cabeza, se alegro de que le gustaran, cuando su madre le dio las que eran para Yeosang se le ocurrió hacer algunas para Wooyoung, pensaba en lo mucho que le gustaría el detalle, siempre era así, Wooyoung era muy agradecido con él y sentía que este había tenido tantos detalles, hasta en lo más mínimo como aquellas pequeñas notas con dulces mensajes hasta prepararle cosas sencillas como pan con palta, le nacía hacer algo dulce por él.
Llegaron a la puerta principal y Wooyoung se despidió de San con su típico abrazo, este se fue con dirección a la salida, pero cuando dio un último vistazo vio como Wooyoung se acercaba a Yeosang.
Wooyoung no aguantaría más.
- Dame el sombrero - Dijo fríamente.
- Me estas incriminando injustamente - Se hizo la víctima.
- Sé que no te agrado, puedo ser todo lo que piensas, pobre, distraído, molesto pero eso sí Yeosang, si me buscas me encuentras.
La madre de Wooyoung se acercó a sospechando quien era aquel niño.
- Bebé ¿está todo bien? - Dijo calmada.
- Si, solo que le preste a Yeosang mi sombrero, esperaba que me lo diese - Dijo cambiando por completo su voz a uno dulce.
Este no tuvo de otra que sacar el sombrero de su mochila y entregárselo.
Ninguno notó que San observaba todo esto muy molesto, no podía creer lo que acababa de ver, Yeosang todo ese tiempo tuvo su sombrero y Wooyoung lo sabía.
Se retiró, no sin antes presionar los puños.
Era ya el día siguiente, San había llegado temprano por lo que no había aún casi nadie en la clase. Esperaba a Wooyoung para poder hablar.
Wooyoung llegó emocionado, San lo observo, aquella herida en su labio, se empezaba a preguntar si realmente se había caído.
- Hola Sannie - Le dio un corto abrazo, San aspiró su aroma, su alfa se sentía tan bien al estar Wooyoung cerca.
Rápidamente todos entraron al salón, Yeosang mantenía su faceta dulce con San, este lo miraba con desconfianza. Sen sentó a su lado y le sonrió.
San se volteo para ver la herida de Wooyoung.
- ¿Todo bien Sannie? - Dijo al notar la mirada penetrante de San. Este lo llamo para que se acercara, Yeosang miraba todo con molestia.
Wooyoung le hizo caso, se sorprendió cuando este le dio un pequeño pico en los labio. Sólo sonrió y se volteo. Wooyoung solo se acomodo bien en su sitio con su corazón latiendo rápido, muchos habían visto aquello sorprendidos, no eran de mostrar aquel tipo de cosas en público.
La maestra llegó y todos se encontraban en sus cuadernos, empezaba a hacer preguntas sobre el tema que trataban.
- Bien, hablamos de la inteligencia artificial - Todos solo asintieron - ¿que opinan sobre el tema?
Todos se quedaron callados hasta que Yeosang levantó la mano, Wooyoung se mantenía jugando con sus colores.
- Wooyoung siempre habla del tema maestra, el tiene una opinión interesante - Soltó. San lo notó, aquel mocoso debía tener algo en contra de Wooyoung, estaba por levantar la mano para participar cuando...
- En mi opinión la inteligencia artifial nunca podrá emular el funcionamiento del cerebro humano. Este no se puede reducir simplemente a fórmulas matemáticas, este se basa en sinápsis, neuronas y axones a diferencia de una maquina que simplemente tiene cables. El matemático penrose hizo todo un libro explicando el tema. Hablaba de que las máquinas nunca tendrán "mente" terminó que usa para explicar la consciencia del ser humano. Incluso el lado Omega o alfa que es el más primitivo, es lo que nos vuelve únicos.
Todos se quedaron sorprendidos, San estaba estupefacto.
- ¿Cómo se llama el libro? - Dijo interesada la maestra.
- La nueva mente del emperador - Dijo tranquilo.
- Ese libro es de difícil comprensión Woo - Dijo la maestra tomando asiento.
- Lo sé, no comprendí todo pero lo intente - Dijo con una sonrisa en los labios.
- Muy bien Wooyoung, toma asiento - Dijo contenta, era la primera vez que este participaba de esa manera en clases.
Wooyoung no era idiota sabía que en algún momento Yeosang querría molestarlo en frente de todos, no iba a dejar que continuará molestando. No importando si había tenido que ver los temas que vendrían y prepararse correctamente.
- Y tu Yeosang ¿que nos puedes decir? Dijiste que Wooyoung hablaba de eso todo el tiempo ¿tu que opinas? - San sonrió, mientras negaba con la cabeza Wooyoung le parecía sorprendente.
- Yo... - Este no tenía que decir después de todo lo que había dicho Wooyoung.
- Vamos Yeo háblale de la capacidad de almacenamiento de memoria del ser humano, ya sabes lo que siempre hablamos - Dijo Wooyoung con una sonrisa, su voz demostraba tanta inocencia.
San soltó una pequeña risa, no conocía aquel lado de Wooyoung.
Se puso a pensar que hasta ahora había visto muchas facetas de él pero esta era nueva, y lo excitaba demasiado.
- Yeosang toma asiento - Dijo la maestra al ver que este lo tenía nada que decir.
La hora de recreo llegó, San se levantó de sus sitio como indicándole que salieran, este solo lo siguió. Lo llevó a la parte trasera del salón de música.
- Sannie ¿por qué... - No termino de hablar, San lo tomó de la cintura y empezó a besarlo, lo tomó por sorpresa. Este solo correspondió el beso mientras enredaba sus dedos entre los negros cabellos de San. Dio una leve mordida en em labio de Wooyoung.
Se separó dejando a un Wooyoung con los labios un tanto hinchados, y su herida un poco más rojiza.
- Me encantaría que estemos a solas - Dijo acercándose a su cuello - ¿Y ahora me sales con una nueva faceta Woo?
- ¿nueva? - Dijo riendo.
- Ya sabes, tienes esa donde estas demasiado feliz y puedes hablar por horas - Sonrió y le dio un corto beso antes de continuar hablando - Luego esta la triste, donde no dices nada y pareces un pequeño cachorrito - Tocó su cabeza con dulzura - Luego esta la enojada, donde eres frío y das miedo - Dijo pensando en las veces que este se había comportado completamente indiferente con él, aquello dolía - Y ahora veo la vengativa - Dijo sorprendiendo demasiado a Wooyoung.
- ¿A qué te refieres? - Dijo cruzándose de brazos.
- A nada, solo me agrada que no dejes que nadie te moleste - Dijo con sinceridad, en realidad aquella parte de Wooyoung lo enamoraba tanto.
Wooyoung se sorprendió por el comentario, pero era cierto, no era de dejar que lo fastidien.
- También tu faceta artística, donde bailar, pintar e incluso en la música pareces tener un don natural - Dijo tocando su rostro.
- Pues supongo que hay algunas más que debes conocer - Dijo sujetándose de su cuello.
- Sé que las amaré todas Woo - Dio un beso sobre su cabeza.