Wooyoung
Era difícil ver a San y pensar en todo lo que acababa de pasar, esa mirada era diferente, él estaba molesto, pero no era el único. ¿Que esperaba de mi? ¿Porqué diablos se había quedado esperándome si la tenía a ella?
- Wooyoung - ¿Como mi nombre podía sonar tan bien en aquella voz? Hacia que me congelara - entonces sólo piensas ignorarme.
- No San - Mi corazón dolía, esos ojos me tenían, y probablemente así sería por siempre.
- ¿Porqué mierda estuviste ahí? - soltó con una voz con una mezcla de dolor y molestia.
- ¿Qué hiciste ... Qué hiciste con ella San? - fue todo lo que salió de mis labios. No quería mostrar debilidad, lo único que pasaba por mi mente era querer sonar fuerte, querer demostrarle que si así era pues a mí no me iba a importar
- No hice nada Wooyoung- Se acercó a mi - Lo sabrías si te hubieras quedado y me hubieses preguntado.
- San -
¿Cuánto tiempo se habría quedado realmente? Nunca había visto su rostro tan cansado, dirigí mi vista hacia sus manos, más por evitar su mirada que por otra cosa, pero lo noté, estas tenían heridas, ¿Qué diablos podía haber estado haciendo?
- Tus manos - aquello salió casi sin pensar.
- Vámonos Wooyoung - Dijo serio y seguro - sólo... Ven conmigo.
Escuchaba cada palabra, miraba su rostro, esos labios que me tenían tan perdido hace tantos años.
- ¿Porqué su olor estaba en ti? - odiaba la idea de que en verdad me estuviera mintiendo, pero no, San no era así, jamás me mentiría, él no me esperaría por días en la puerta de una casa solo para mentirme.
- Wooyoung - Suspiró - Admito que si la Vi ese día, pero fue para aclarar todo con ella, no la quiero en mi vida, jamás pensé en engañarte amor
Mierda San, no me llames así, no cuando siento tantas ganas de abrazarte, y besarte, y por supuesto no es lo correcto en público. Una sonrisa estaba por formarse en mi rostro cuando de pronto, lo recuerdo, el haberme dejado besar por Siwon... No fue la mejor manera de venganza, debí preguntar, debí por una vez en mi vida no dejarme llevar por el enojo como lo hice antes.
- Wooyoung - Escuchó la voz de la mamá de Siwon, esa mujer es realmente un amor de persona pero no es un buen momento.
- Te buscaba para ir por algo de ropa. Dice de repente, me quedo helado, creo que tuvimos mucha confianza últimamente, estoy por presentarle a San.
- Ya me voy - Dice de repente San.
- San - ¿Irse a dónde? Pensé que quería estar conmigo, aunque pensándolo bien, primero hay muchas cosas de las que necesitamos hablar, aquel beso es el primero y estoy seguro de que no le gustará escucharlo, me odio a mi mismo, pero ¿Cómo no iba a hacerlo si pensé que él me engaño primero?
- Necesito hablar con él - Le digo, actúo más por impulso que por otra cosa - Discúlpeme un momento.
Salgo detrás del que se supone debe ser mi novio, sólo mío.
- San escúchame - Veo que tiene una mirada irritada, esas ojeras, me duele verlo así - Quiero, me quiero ir contigo.
Mi voz sale tan apagada, quizás son los nervios, o el remordimiento.
- San yo... Nos besamos - Suelto la verdad, no podría ocultar le nada nunca a San. Veo como su expresión es la de total molestia, como apreta sus ya heridos puños.
- Pues bien, puedes quedarte con él Wooyoung - Se voltea.
- Lo hice porque pensé que realmente lo habías hecho con ella, me dolía pensar en eso San, yo no quise que fuera de esa forma, no voy a pedirte nada San, no puedo pedirte que te quedes conmigo, solo... Discúlpame.
- Quizás ni siquiera es por eso que te pienso dejar ir, después de todo es cierto, tienes mejores opciones, su madre parece quererte - Traza una mirada despectiva hacia la madre de Siwon, de repente se acerca a mi a solo unos centímetros de mis labios y me toma de la quijada - Te lo puedo hacer como nadie - Una maldita sonrisa se forma en sus labios, mi corazón está por explotar - Pero no te puedo dar el futuro que quisiera.
- San no - Toco su mano, está fría, quizás es la presión - Quiero estar contigo por favor - Susurro - Prometo que no volveré a huir, sólo, quédate conmigo, vayámonos ahora.
- Ella te espera - Me dice tan cerca de mi que parece una tortura, no importa como este, San siempre me ha parecido la persona más atractiva y encantadora del mundo, pienso en la persona tan confiada que solía ser, pienso en todas las formas en las que pude conocerlo, pienso en que él es mi otra mitad, que lo amo tanto que no me importa que pase.
Soy yo quien lo besa después de todo.
¿Porque sus labios siempre fueron los únicos en causarme tanto? Me corresponde de manera sublime, siento que me derrito cuando siento sus brazos presionar fuerte contra mi cintura, me envuelve en un cálido abrazo. Abro ligeramente los ojos, los suyos que cuando están abiertos son tan dominantes y sensuales y ahora cerrados lucen como si disfrutara de los míos tanto.
Me empiezo a sentir ansioso, no quiero que él beso termine nunca, la madre de Siwon ha de estar viéndonos, pues que me importa si San está conmigo.
Se aleja ligeramente, toca mi rostro con mucha dulzura, siento que lloraré en cualquier momento, mi San siempre ha Sido así de atractivo, incluso ahora lo sigo viendo cómo la persona más hermosa del mundo.
- Jung Wooyoung, no quiero estar así - Suelta por fin - Siempre parece que no es nuestro momento, pero lo será muy pronto.
- ¿De qué hablas? - no puedo evitar fruncir el ceño por esas palabras - Choi San no te atrevas a decirme que...
- Wooyoung tu y yo nos amamos, eso lo sé - su voz es tan sublime - Sé que jamás podrías remplazarme como yo jamás podré remplazarte, siento que ahora no tengo nada, y me hace miserable pensar que no puedo ser alguien que valga la pena.
- San no digas eso - Me abrazo a él.
- No beses a nadie más Woo - Aquella voz que no usaba desde hace tanto, una en la que lleva tanta dulzura, me recuerda a cuando admitamos nuestro amor en aquellas veces de niños, cuando me hacía pensar que jamás existiría nadie más para mí y así era, Choi San era el más hermoso poema que podía existir, jamás supe apreciar el arte de uno hasta que lo conocí, Choi San lleva los mejores versos en sus labios y unos ojos que sólo yo podría leer por el resto de mi vida.
- No lo haré - Sonrió, han pasado tantos años de conocernos y ahora sólo pienso en lo correcto de esto, pienso en que lo único que necesitamos es poder estar alejados, pero no es nada malo, sé que nos pertenecemos el uno al otro - Promete que me darás el mejor encuentro San, promete que seremos solo los dos después de todo.
- Jamás te voy a descepcionar amor - Susurra sobre mi - Solía no tener motivaciones, pero contigo creo que querré tener el mundo solo para poder dártelo.
- No me quedaré atrás Sannie -
Lo pienso y es verdad, necesitamos tener un espacio para poder ofrecer lo mejor de ambos, entiendo a San, y creo que él me lee mejor que nadie. San nuevamente toma mis labios, tan dulces, tan hábiles, ¿Porque nadie besa como Choi San? Nadie lo sabrá nunca pero desde la primera vez que me besó aquella noche no dejé de pensarlo, era yo quien muchas veces buscaba provocarlo, San creía en lo inocente de mis actos.
Acercándome discretamente y susurrando en su cuello, ¿Cómo conocía que aquello le excitaba tanto? Me ví como un pervertido, pero siempre lo lograba, bastaba con uno que otro roce para tener a San queriendo más de mi. Lo supe por tanto tiempo, sabía que yo sería su perdición, y aceptaba conscientemente que San era la mía.
¿Cómo no aceptarlo si esque desde que lo conocí en aquella cuna sabía que significaria mi todo?
- Te amo San - Me sujeto de su cuello, había olvida cuánto amaba esas pequeñas manchitas en su cuello, tan lindas, ¿Cuántas veces bese esas hermosas manchitas sólo para generarle una erección a mi adelantado amigo? Ya lo olvidé, da igual, quizás sean pensamientos que nunca me atreva a decirle a San, pensamientos que quizás saldrían de mi boca cuando me tenga en sus brazos y me haga el amor por lo que me quedé de vida.
- Mi príncipe hermoso - Dice haciendo que algo apriete fuertemente en mi corazón - Esa belleza me pertenece - Dice pasando su mano con aquellas heridas que no olvido por mi rostro - todo tu me perteneces, no importa cuántas veces te diga que te amo, siento que no son suficientes, a penas volvamos a estar juntos te haré saber cuánto te extrañé en la cama Jung Wooyoung, te compesaré el tiempo que no pueda estar a tu lado.
- Eso mismo quiero San - Le robo un ligero beso en la mejilla - Sólo quiero que sepas que está despedida no es menos dolorosa que las anteriores, él estar lejos de ti siempre será un castigo.
- Lo sé - esos hoyuelos vienen del mismo infierno, maldita sea San, deja de seducirme con tu sola existencia - Pero está vez, ni tú ni yo dejaremos que hayan terceras personas en esto.
- Te presentaré a mis padres como mi novio San - le sujete esa linda cara.
- Como futuro esposo, lo que siempre debimos ser Wooyoung - Besó mi mano - ¿Estarás bien?
- Yo siempre lo estoy, y ahora que sé que eres eres sólo mío mucho más - Me tenía a sus pies.
Un último beso nos acompaño, lo sabía, sabía que aún no estábamos en condiciones de poder estar juntos, nuestro orgullo no nos lo permitía no así, llámenme loco como quieran, pero este no era nuestro momento, está era una pequeña pausa, mi San y yo estaríamos juntos no importando que, quizás no ahora, pero era y es y será mío por siempre.