Terminó de tocar y aún mantenía algunos pensamientos, quería levantarse y huir de todo.
De pronto escuchó los aplausos de todo el publico, su profesor de instrumento lo miraba muy orgullos, pasó su vista por su padre, este sonreía con mucha dulzura, podías notar todo el cariño que sentía en sus ojos... Era así aquellos ojos no mostrarían aquella clase de amor más.
- Y este fue nuestro mejor alumno ...- Este continuaba hablando de los grandes logros que San había tenido en la escuela, etc... San sólo sonreía tímidamente.
Bajó del escenario, llevaba consigo una sonrisa llena de melancolía.
- Mi amor lo hiciste genial - Dijo Zhoumi robándole un beso, este solo correspondió, cuando se sepaparon vio que su padre se acercaba a él con una sonrisa.
- En verdad has mejorado mucho San, no te escuchaba desde hace mucho -Dijo aún con su sonrisa encantadora.
- Gracias papá, supongo que la práctica me ayudo - Dijo devolviéndole la sonrisa.
Los tres se encontraban en el carro de Wooyoung, este lo dejaría en sus respectivos destinos.
- Amor ese tema fue genial... Yo, me quedé sorprendido te veías metido en lo que tocabas
- Si, la verdad que la ballada de Chopin me hace sentir muchas cosas, y está llena de ... recuerdo- Soltó sin querer mirando al piso.
- ¿Te recuerda a tu infancia amor?-
- Creo que si - Sonrió - El tema está llena de variaciones de tiempo, se distingue entre las otras por eso, Shumann lo catalogó como una de las composiciones mas ¨salvajes e inusuales¨- cómo su relación con su padre, pensó- y en efecto lo es...
No pudo evitar decirlo, esto le recordaba tanto a Wooyoung, a todo lo que había sentido por él en aquel momento.
Wooyoung paró primero en la casa de Zhoumi, este se despidió emocionado por la hermosa velada, sus padres no habían podido ir por lo que grabó toda esa presentación y pensaba enseñarselo a todos...
Ambos se mantenían en silencio, este estaba por llegar al departamento de San.
-Estoy muy orgulloso Sannie - Dijo con mucha dulzura cuando estaban estacionados afuera del departamento.
- Gracias papá, en verdad me alegra que... podamos hablar bien - Se atrevió a decir aunque su corazón latía fuerte.
- No tenemos por que estar incómodos, creo que todo quedó en el pasado, siempre serás mi niño San, y si tú eres feliz yo lo soy - Su sonrisa eran tan cálida.
- Yo... lo soy, gracias ... gracias por todo - Dijo antes de bajarse de aquel auto, se despidió con la mano una vez que estaba por entrar a su departamento.
San entró en su departamento .... vacío, es como se sintió.
La siguiente semana pasó, él y su padre se encontraban en el aeropuerto, los padres de Zhoumi estaban emocionados. Wooyoung entabló una amena conversación con su padre.
San y Zhoumi, ambos estaban metidos en sus celulares...
Tras llegar a su destino, el pequeño niño empezó a correr por todos lados, les dieron una casa con tres lujosos cuartos.
- Espero que no les moleste compartir cuarto, Pensamos que nos darían cuatro habitaciones, pero mi esposo separó muy tarde la casa-
- No se preocupe, esteremos bien- Dijo Wooyoung con calma, San no pensaba igual... compartir una cama con su padre era lo último que tenía pensado.
-Bien, pueden ir a acomodarse, yo preparé algo delicioso para que cenemos- Dijo la madre de Zhoumi emocionada.
Wooyoung y San se dirigieron hacia su habitación, esta era enorme y tenía vista al mar. Todo el lugar era lujoso.
- Woaaaa que hermoso - San se recostó sobre la cama mientras Wooyoung lo miraba con ternura.
Acomodaron su ropa mientras hablaban del viaje y de lo bonito que era aquel lugar. Ambos bajaron para poder cenar, la madre de Zhoumi había preparado todo un buffet, todos comían mientras hablaban de las actividades que harían al día siguiente.
-Mañana vendrá tia Yuqi estoy seguro que la amarán- Decía Zhoumi - Estará aquí muy temprano.
- Es cierto, Yuqi es una persona que no puede caer mal a nadie - Dijo esta vez su padre - A mi me asusta, es demasiado explosiva.
Todos comían con tranquilidad.
- Bien, es hora de dormir, mañana será un día bastante lleno de actividades - Dijo Zhoumi levantándose de su asiento, se dirigió a San y dejo un suave beso - Nos vemos mañana amor.
Este sólo sonrió...
Una vez que llegaron a su habitación se colocaron sus pijamas, fue algo incómodo pero simplemente ignoraron todo, el corazón de San sentia que podía salirse en cualquier momento. Quería golpearse por sentir, se odiaba... Recordaba todo lo que hizo de niño y se sentía avergonzado ¿Cómo diablos pudo provocar a su padre de esa manera?.
Ambos se acostaron sin decir nada, el momento era igual de incómodo para ambos.
- P-apá... yo, quería pedirte disculpas- Soltó San, de sólo recordar todo lo que hizo ... fue él desde el principio quien empezó con aquella enferma relación, tenía que decírselo en algún momento...
- Sannie no te disculpes amor - Dijo con voz calmada. Ambos se veían bajo la tenue luz de la luna.
-Tengo que hacerlo papá, creo que te lastimé y terminé lastimándome a mi mismo, fui muy inmaduro y ... ahora siento que arruiné todo, siento que no puedo hablarte sin sentirme.... mal- Dejaba salir todo lo que sentía, no podía más con aquella carga.
-Eras solo un niño bebé, no tienes que culparte de nada, amor fui yo quien permitió todo eso, y estuvo mal... estuvo mal amarte de aquella forma - Dijo, lastimando a San sin pensarlo...
- ¿ya no lo haces? - Su corazón se arrugó tras preguntar aquello, tenía miedo por la respuesta.
- Amor yo jamás podría dejar de amarte - Dijo tranquilo.
- Sabes a lo que me refiero - San se sentía mal por querer una respuesta ...
- San, yo ... no podría simplemente borrar todo lo que siento por ti, te amo de tantas maneras San, eres y serás lo único que quiero en mi vida, lo único que hice bien, lo único de mi vida que no me decepciona ... Jamás podré olvidar todo lo que hicimos y la manera en la que te ame, en la que te amo... Mi amor, en la manera en la que te amaré siempre... - Wooyoung hablaba calmádamente, a San le desesperaba, se sentía terrible, pero era él quien había preguntado...
- Yo... - San no sabía que decir...
- Bebé no tienes que decir nada, dejemos atrás todo ¿si?... no te preocupes por mi San, yo estoy bien, verte sonreír, verte... feliz, es todo lo que necesito... Mi amor, sólo recuerda que el amor que siento por ti es infinito, te voy a proteger con mi vida mi niño... no tienes que preocuparte, todo estará bien - Dijo sujetando su rostro con una sonrisa cargada de melancolía viendo que por el rostro de San caían lágrimas gruesas, aquella noche estaba terriblemente cargada de tristeza.
Ambos corazones latían desesperados por poder estar juntos... ellos se amaban de manera infinita, pero no podía pasar... no podían estar juntos, no tras haber llegado a ese punto...
Aquella noche ambos cayeron dormidos tras observarse bajo la luz de la luna, ambos pechos dolían mucho, se sentían completos así y a la vez tan vacios...