San se encontraba muy emocionado, su padre le había dicho al llegar a casa que irían a la casa de Wooyoung.
No podía estar más feliz, tanto que olvidó mencionarle lo de haber ganado el concurso.
- San felicidades - Dijo emocionado su padre.
-¿ah? - Dijo confundido San.
- El trofeo Sannie, ganaste -
-Ah si si, lo había olvidado - Dijo mostrando sus hoyuelos.
Su padre rió pensando en lo despistado que podía ser su hijo.
San ahora solo se encontraba pensando en todo lo que haría con Wooyoung, quería besarlo por todos lados, sentir aquel aroma, este siempre olía a bebé. Era tan agradable tocar y besar a Wooyoung.
Siempre se preguntaba en ¿como era que este no lo rechazaba? Quizá que sólo era un niño y se dejaba llevar por las sensaciones agradables, pero luego pensaba en sí otra persona querría hacerle lo mismo.
¿A Wooyoung también le gustaría? San si que se enojaria si esto fuera así, San sólo sentía atracción por Woo, su corazón sólo se aceleraba por Woo, quería que en un futuro ellos pudiesen ser algo más, claro cuando Wooyoung comprendiese mejor todo aquello.
San sabía que se aprovechaba de la inocencia de su primo pero no podía evitarlo, para él Wooyoung era la persona más hermosa que había visto en su vida, por dentro y por fuera.
Su aspecto le parecía en extremo adorable, tan dulce, combinado al hecho de que este siempre olía de manera tan dulce y adictiva para él. Y su personalidad era tan tierna, su risa era bastante peculiar pero esta solo lograba que el corazón de San se enterneciera más.
Sabía que estaba enamorado de él, sabía que quería ser el único para él, lamentaba no poder acercarse en su colegio pero realmente se miraría muy mal que este lo tratase de cierta manera, que podía ocultarlo claro, pero sabía que no podría resistir a querer besarlo. Y terminaría haciendo alguna cosa en el baño más cercano o clase, y no, no le parecía correcto tratar a Wooyoung de aquella manera. Besándolo o tocándolo en un asqueroso baño de la escuela, no podía permitirse hacer eso, quería que sus encuentros fueran siempre especiales.
Quería dejar suaves caricias y besos, mientras estaba en un ambiente donde podía hacer sentir seguro a su Woo,
Sabía que lo que pasaba por su mente estaba muy mal, la idea de querer casarse con Wooyoung en un futuro de quererlo tener para el, estaba mal.
Sus padres no lo aceptarían, nadie lo haría. Pero eso no podía interesarle menos ahora que lo miraría tan pronto.
Llegó la hora de partir a la casa de Wooyoung, su corazón latía desenfrenado. Quería llegar de una vez.
Tocaron la puerta y tras unos minutos la madre de Wooyoung abrió.
-Sannie pasa, Wooyoung está en su habitación-
Se dirigió directamente hacia el cuarto de Wooyoung, este se encontraba sentado en su mesa mientras colorea a algunas cosas.
- Woonie - Dijo acercándose San.
- Hola Sannie, te extrañe mucho - Dijo Wooyoung levantándose suavemente a darle un abrazo.
Se sentían tan bien uno cerca del otro.
San tomó su rostro y plantó un ligero beso en sus labios.
Wooyoung no pudo sentir una sensación más hermosa, ahí estaba la respuesta después de todo era sólo San el que causaba esas cosas.
San empezó a profundizar el beso adentrando su lengua en la dulce boca de su primo.
Woonie se dejaba besar encantado, no había nada como los labios de San. La diferencia de alturas sólo podía resultarle en extremo adorable a San. Woo se ponía de puntitas para poder corresponderle bien el beso.
Quería todo de Woo.
- Woonie cuando seamos grandes, quiero que te cases conmigo - Dijo sobre los labios de Wooyoung.
- Sannie sii, yo quiero casarme contigo - Decía un Wooyoung emocionado.
- Me alegra mucho escuchar eso Woo, ayer tu presentación fue magnífica, estoy seguro de que si participabas, hubieras ganado. - Decía San acariciando suavemente su rostro.
- No lo creo Sannie tu presentación fue la mejor - Aquellos ojos brillaban tanto. San quería que esa mirada sólo se la dirigirse a él.
Wooyoung y San se sentaron a colorear en la mesa de Woo, San adoraba ver en la manera que este se concentraba al hacer algo. Podía mirarlo por horas, ambos hablaban de las cosas que les gustaban, de comida de música, disfrutaban mucho de la compañía del otro.
Ya empezaba a oscurecer, de seguro San se iría después de la cena.
San lo tomo de la mano suavemente y lo dirigió hacia la cama de Woo, lo recostó suavemente y empezó a repartir besos por su cuello.
Wooyoung se empezaba a sentir muy bien, San sabía perfectamente como Woo reaccionaba a sus caricias, esta vez quería ir un poco más lejos, quería ver aquella entrada que algún día San pensaba penetrar fuertemente, pero ahora no, quería ir lento... Pero en verdad moría por ver a su pequeño primo gritar de placer mientras este era penetrado por él.
Quiso levantar el polo de Wooyoung cuando este lo detuvo.
- Sannie yo, no quiero que me veas - Las lágrimas se Wooyoung de empezaban a acumular en sus ojos. San estaba confundido, ya que este nunca se había negado antes a desnudarse con San.
-¿Qué pasa Woo?... - San sentía que algo estaba mal, su Wooyoung nunca había querido llorar antes, mucho menos en esas situaciones.
-Y-yo no quiero que me veas Sannie, estoy sucio- Decía Wooyoung dejando caer lágrimas gruesas por su rostro.
-¿Porqué dices eso Woo?... - El rostro de San era de una completa confusión.
No entendía nada, tomó el polo de Wooyoung y suavemente lo empezó a subir.
No podía creerlo, su abdomen se encontraba llena de marcas. Sintió sus sangre arder. ¿Quién mierda le había hecho eso? ¿Quién carajos se había atrevido a dejarle aquellas marcas?
- ¿Quién fue? - Dijo con la mirada oscurecida, el odio en sus ojos se podía palpar, su voz sonó fría.
- Sannie yo, no puedo decirte e-el...
- ¿Acaso te gustó que te hiciera esto? - Su voz sonó muy dolida, estaba demasiado molesto y Wooyoung no sabía que hacer.
La idea de la foto lo martirizaba, odiaba sentirse así.
- No es eso Sannie yo... - No sabia que decirle.
- Maldita sea Wooyoung, prometiste que no dejarías que nadie te toque de la misma manera... - San no podía controlar su furia, quería gritar - pensé que sólo sería yo, y... Bien, si quieres así las cosas, lo haremos así, puedes estar con quien te de la gana, no me interesa.
Se marchó muy molesto, se fue con dirección hacia el baño.
Wooyoung no podía creer lo que había pasado, todo realmente era un malentendido tenía que pensar en como decirle a San todo, el ya no tenía el control de nada.
No quería que San malinterpretase toda la situación. Decidió esperar a que este saliese del baño par poder decirle la verdad.
San debía saberlo...
Estuvo ahí por demasiado tiempo.... Después de esperar un rato decidió acercarse a la puerta.
- Sannie... yo...-
- San, tu padre dice que bajes, ya se van-Grito la madre de Wooyoung desde el primer piso.
San salió rápidamente del baño.
- San yo... - Wooyoung moría por explicarle todo.
-No me interesa Wooyoung, adiós - Dijo con una miraba tan cortante, tan fría. Esto terminó por destruir a Wooyoung.
Se sentía devastado. ¿Cómo diablos había pasado esto? Decidió que el lunes iría a hablar con él al colegio. San debía escucharlo, tenía que entender que Wooyoung solo queria sus besos y caricias de nadie más.
En este punto ya no le interesaban las fotos, no quería volver a sentir aquella mirada en San tampoco quería que le volviese a hablar de aquella manera. Eso le dolía más de lo que cualquier cosa que pudiese hacerle Sehyoon.
Pues si, esperaría hasta el lunes...