Wooyoung se sentía ciertamente emocionado, volvería a ver a su pequeño híbrido, se adentraba en la escuela con calma.
- Maestro Jung - Escuchó una voz femenina - Hola.
- Wow Hyuna, no esperaba verte por aquí - Dijo con una sonrisa calmada.
- Lo sé, hace poco solicité trabajo aquí maestro, aprendí tanto de usted en serio - Decía ella emocionada.
- Me alegra que así sea - Dijo sonriendole.
Hyuna siempre había sentido una increíble admiración por Wooyoung, este había Sido su maestro ya demasiados años atrás en esa escuela, gracias a él se enamoró de la pedagogía, la enseñanza era ahora parte de su vida.
- ¿Podría explicarme más o menos como funciona todo esto?, estoy algo nerviosa, hace poco acabé la universidad y pues empiezo con estas prácticas -
- Claro - Dijo calmado.
Se sirvieron conversando a las oficinas de maestros, Wooyoung le hablaba del orden que debía llevar para las calificaciones y como funcionaba el sistema del lugar tranquilo.
- Oí que tienen dos híbridos - Dijo curiosa - Nunca he visto uno en mi vida.
Wooyoung no pudo evitar sonreír al pensar en San.
- Pues supongo que hoy podrás verlos, me imagino que será igual de sorprendente para ti como lo fue para mí -
- Me imagino lo tiernos que se deben ver - Dijo emocionada.
- Pues si - Dijo sonriendo.
San estaba perplejo, habían dos razones, la primera, aquella chica hablaba con demasiada confianza con Wooyoung y lucía mucho más joven que las otras maestras y para su cólera propia, era bonita. La segunda cosa era el cabello de Wooyoung, era negro. Lo llevaba un tanto largo y lucía increíblemente atractivo.
Su colita se movía intranquila, el nisiquiera sentía haber crecido algunos centímetros, contrario a Mingi quien ahora casi parecía ganarle por una cabeza.
- Creo que es la nueva maestra de inglés - Le dijo Mingi sonriendo.
- No me agrada - dijo seco.
- Nisiquiera la conoces San - Le dijo intentando calmarlo.
San y Mingi se dirigieron a la clase, esperaba impaciente.
Hyuna se adentro en su salón, notó la mirada enternecida de esta hacia él. Ella no pudo evitarlo, miró a ambos híbridos y pensó que ambos lucian lindos pero el más chiquito era el que le parecía más adorable, San la miraba con desconfianza.
Las clases fueron entretenidas , Hyuna tal como Wooyoung siempre había buscado hacer todo de manera didáctica y divertida, los niños la quisieron de inmediato, San sólo pensaba en su cercanía con Wooyoung.
Cuando está salió, Wooyoung entraba por aquella puerta, vio la sonrisa que está le regaló, clavó aquellas uñitas que pensó que nunca crecerían de nuevo, para su sorpresa y anterior drama las uñas volvían a su tamaño habitual, al principio se emocionó, pero luego medito sobre si debía tenerlas largas.
- Hola a todos - Sonrió al entrar Wooyoung, San quería morir en su asiento, nuevamente su corazoncito latía rápidamente. Pensaba en él como su novio únicamente, moría por abrazarlo y decirle cuánto lo extraño, por hablarle de lo hermoso que se veía.
Todos actuaban emocionados, Wooyoung era de los.mejores maestros que tenían, muchos.comentaban el cambio de color de su cabello.
- Hasta yo admito que se mira muy bien - Dijo Mingi con una sonrisa.
Las clases pasaban, Wooyoung como siempre era un encanto frente a todos, lo amaba, la clase terminaba y todo se dirigían al recreo, Wooyoung tomó asiento calmádamente y espero a que todos salieran, San salía con las mejillas en extremo rojas y su colita moviéndose por todos lados.
Wooyoung le guiñó un ojo antes de que este saliera, casi sintió morir, su corazón no podía aguantarlo, salió corriendo detrás de Mingi, Wooyoung sonrió al ver que aún ocasionaba ese lindo sonrojo en su gatito.
Sería difícil volver a tener un momento solos pero buscaría la forma.
Pasaron dos días y continuaban sin hablarse, San notaba que Hyuna y Wooyoung se llevaban demasiado bien, ella era alegre, sentía miedo, algo apretaba dentro suyo.
Releía la carta que Wooyoung le hizo, debía confiar en él, no quería actuar de manera aniñada.
Llegaba a clases algo desganado, se sentó en su carpeta, era aún muy temprano ni siquiera Mingi había llegado a clases, aquel híbrido se sentó a su lado.
- ¿Porqué estás triste gatito? -
- ¿Porqué estás sentado aquí? - Lo miró y automáticamente tomó su colita entre sus manos.
- No te haré nada - Le dijo calmado - Lo siento por eso.
- Bien - Dijo igual apoyándose en la carpeta, sentía que quería hablar con Wooyoung.
Este se acostó también en la carpeta mirándolo.
- ¿Cómo puedes ser tan bonito? - le dijo, San solo lo observó.
- No lo soy - Dijo secamente - Soy sexualmente atrayente para ti, y también para muchas personas.
No era algo que admitiera con todos, hace ya mucho que había logrado averiguar un poco más sobre si mismo, el celular de Yeosang le había servido cuando esté se encontraba dormido, saber que todo el mundo lo miraba como un trozo de carne comestible lo hacía sentirse extraño.
- Tu también lo eres - Soltó tranquilo, aún ambos estaban acostados en aquella carpeta.
- Lo sé - Dijo muy calmado - Sé lo que somos San, por eso me gustaste tanto, tú y yo no podemos vernos de esa forma, ambos somos iguales, recuerdo perfectamente de dónde vine, no quiero a alguien que me mire de esa forma.
San se sintió demasiado extraño, por primera vez no quería botarlo o gritarle, se sentía extrañamente comprendido, Yoongi no sonaba a aquel idiota que conoció el año pasado.
Yoongi de pronto puso su mano sobre las orejitas de San y le sonrió, este normalmente lo habría botado o reñido pero....
- Es lindo saber que no estoy sólo en esto - Soltó Yoongi - Siento que al verte no soy el único que pasó por algo así de feo - Por primera vez escuchó la voz calmada de Yoongi, tan llena de honestidad y sentimientos - No pretendía molestarte.
Wooyoung entraba por aquella puerta, primero pensó que este lo estaría molestando cuando notó que San le sonreía, incluso notó como este también puso su manito sobre las orejitas de Yoongi.
- No hay problema Yoongi, sólo debías hablarme así, también me alegra saber que hay alguien que me entiende - Ambos sonreían, después de todo nadie podía entender mejor tu dolor que alguien que pasó exactamente por lo mismo que tú.
Wooyoung se sentó con una sonrisa, le alegro que estos parecieran arreglar sus diferencias, San lo notó, de inmediato se irguió, Yoongi hizo igual.
Pronto todos llegaron a aquella clase, San estaba nervioso, pensó que quizás Wooyoung se podía molestar pero no fue así, lamentó muy en el fondo que pareciera no importarle.
Las clases pasaron con normalidad y nuevamente otro día en el que no podrían hablar.
Hyuna llegaba a clases animada, todas pasaron con normalidad, muchas veces se intentaba a acercar a aquel pequeño híbrido, era inevitable el querer tocar su cabecita pero este parecía no sentir nada de confianza con ella, y las pocas veces que intentaba acercarse este se alejaba con algo de tensión.
Estaban por acabar sus clases cuando notó que San tenía las mejillas muy rojas, Mingi de inmediato se levantó, faltaban 10 minutos para el recreo
- él está mal, debe llamar a sus padres -
Esta pidió a todos que salieran, después de todo por 10 minutos no le dirían nada. Se acercó a San, este la arañó, bien, quizás si era una buena idea cortarlas, se puso muy agresivo, de repente Wooyoung apareció por esa puerta.
San de inmediato se levantó, aún con las mejillas rojas, Wooyoung sintió un poco de pánico, Hyuna no debía saber nada.
- Puedo quedarme con él -
- ¿Estás seguro? Está un poco agre ..
Se calló cuando vió que San se abrazó a él y empezó a ronronear aún con sus mejillas completamente rojas.
- No te preocupes, yo me hago cargo - Dijo acariciando sus orejas con cariño, ella se sorprendió y salió rápidamente.
Wooyoung lo cargó, bien, de alguna manera debía evitar lo que sabía que venía.
- Hagamos el amor maestro - Decía este antes de empezar a dar lamidas por su cuello con aquella rasposa lengüita.
- Te extrañé San - Soltó con una sonrisa - No podemos hacerlo aquí bebé, pero si lo controlas buscaré la manera de que podamos hacer algo.
- Pero ... Quiero ahora ... Hagámoslo ahora - Decía entre gemidos reprimidos.
- No podemos bebé - Lo sentó en una carpeta - pero puedo darte esto
Una suave beso dió en sus labios, sabía que corría un gran riesgo pero no podía aguantarlo, lo extraño demasiado.
- ¿Quien es ella? Yo... Es muy bonita la maestra ... No sé si...- San intentaba ocultar la terrible calentura en su cuerpo, buscaba otro tema para hablar pero no podía evitarlo, las palabras salían solas
- Es una amiga amor - Lo Sujetó del rostro, pensaba en lo doloroso que debía ser - Te escribí una carta amor
- ¿E- en serio? - Bien, sabía que eso iba a ayudar - Yo le escribí mil - Sonrió. Sus uñas se clavaban fuertemente en aquella carpeta. Se sorprendió, después de todo si crecieron. Sonrió, amo que fuera así, amaba esas uñitas tanto, de hecho amaba cada parte de San con su alma.
Wooyoung sabía cuánto San intentaba controlarlo, cerraba las piernas fuertemente, en serio no quería meter en problemas a su maestro.
Sintieron que la puerta se abrió. Wooyoung estaba sentado al frente, Yeosang se sorprendió, San no estaba agresivo, solo parecía contener las lágrimas.
Jongho lo cargó de inmediato y lo cubrió, siempre en esos casos debían llevárselo lejos.
- Wow, me imagine que lo encontraría con muchos rasguños -
- San se intentaba controlar - Dijo realmente pensando que se contenía de la calentura por querer que Wooyoung lo tomara.
- Realmente lo extrañaba - Sonrió Yeosang - Mi Sannie leyó todos los libro que le prestó, me alegra demasiado en serio que lo aprecie mucho.
Wooyoung pensaba en todo, San era su mundo ahora, y al parecer el lo era de San. Su enamoramiento iba más allá de cualquier cosa, buscar incluso lucir mejor por su niño era una manera de demostrarlo, debía buscar la manera de tener más cercania con él, extrañaba tanto besarlo y tenerlos entre sus brazos, si, encontraría la forma.