Empezaba a perder el control, escuchaba sus gemidos, me quería volver loco.
- San... Mghmm - Sabía que empezaba a ser brusco pero siempre fue así cuando se trataba de él, lo quería para mí, me desesperaba enormemente.
Mi pene se sentía en la gloria dentro suyo, su carita estaba roja y mordía su labio inferior queriendo reprimirse, era malditamente lindo.
Empecé a besarlo pues sus labios me tentaban tanto, mi mano estaba en ese cuello tan dulce, el tener un buen físico era bueno, podría darle la mejor cogida a mi novio.
Lo cargue hacia la cama, continuaría de esa forma pero...
- Quiero... Estar arriba - Decía con la respiración entrecortada, bien, si así lo quería se lo daría, me recosté en la cama, pude observar lo nervioso que está al acostarme, obviamente quería que me monte, más con ese hermoso rostro de esa forma.
Pensé que su primera acción sería estar encima mío, debí ver sus intenciones antes, se acercaba a mi abdomen, una traviesa lengua pasaba por la zona, parecía disfrutaron, no notaba lo duro de mi pene y lo ansioso que estaba por su bonita lengua, sonreí, mi niño gozaba estar de esa forma.
No demoró mucho en notarlo, tomó mi pene con su lengua, jugaba con la punta, sus labios carnosos empezaban a succionar, era lindo ver qué intentase meter todo, sentía casi su garganta, empezas a morir de placer, tomé su cabeza, me sentía un poco rudo al hacerlo así pero loco la pelvis, quería penetrar esa boquita, admito que me pasé, sentía sus arcadas, caían lágrimas de sus ojos, bien, él se lo buscó, no podía evitarlo, sentí como casi se atoraba, sonreí, su pene estaba levantado y botaba aquel líquido, morirían por ver el aspecto de Wooyoung desnudo, su pene parecía un pequeño dulce, una hermosa figura que resaltaba su cintura, era una belleza.
Tiré de él hacia mi, cayó sobre mi pecho, observaba sus aún llorosos ojos, di un corto beso en ambos lunares, los había extrañado tanto, empezó a darme pequeños besos por el rostro, parecía saber lo bien que me tenía muriendo por él.
- Eres muy lindo Sannie - Besaba dulcemente. Lo acomodé bien sobre mi, ambas manos estaban en su redondo y dulce trasero. Besaba por mi cuello, empezaba a jugar con mis dedos por su linda entrada, estaba perfecto para recibir mi pene, acariciaba por su cuerpo, era tan suave, daba algunas nalgadas mientras Wooyoung continuaba con aquellas dulces caricias que contrastaban tanto a mis sucias intenciones.
Sonreí, lo quería ya, empecé a meter mi pene, de otras formas casi nunca lograba meter todo pero así sabía que podría darse más placer.
- San ... Mghmm... No, yo - Escuchaba su vocecita, ¿Ya les hable de lo aguda que es? Es simplemente una delicia escucharlo, amaba cuando empezaba casi a gritar, me llevaba a los mejores clímax del mundo, Wooyoung podía encender a cualquier así.
- ¿Qué pasa bebé? - Lo sujeté del rostro - ¿No quieres mi polla?
- San... Mghmm... - se sentó sobre mi pene, miraba como se lo iba tragando, su rostro era precioso, lo miraba atentamente, empezaba a dar pequeños brincos, ¿tantos años conmigo Wooyoung y no te acostumbras a mi tamaño? Pues me encargaré que lo tengas todos los días hasta que lo recibas de manera normal - Es ... Amghmm ... No puedo.
- Quiero que esté todo dentro - sabía que me pasaba por pedir aquello al ver su lindo rostro deformarse, pero él me conocia bien, no iba a descansar hasta hacerlo como yo quería.
- Pero San - Su rostro era un pecado, nunca lo había visto tan rojo y tan necesitado.
- Te ayudaré aquí, pero quiero que esté todo dentro - Tomé su pene y empecé a frotarlo, sabía que eso reduciría el dolor, bien, admitía que por mi rostro solo podía denotar deseo, era muy terco con lo que pedía, pues si, pero Wooyoung se lo buscaba, sabía cuánto le gustaba de esa forma.
Dejaba caer su peso sobre mi pene, sabía que le dolía pero él no tenía idea de cómo me sentía de bien, su lindo abdomen era tan suave y tierno, esos lindos pezones rosados me incitaban a querer morderlo, bien, sabía que sería un movimiento doloroso pero lo hice.
Me apegue al espaldar de la cama y lo tome de la cintura, podía jurar que no hubo un grito más delicioso que el que salió de los labios de mi Woo, mordía fuertemente su labio, empecé a pasar mis manos por su cuerpo, Wooyoung arañaba por mi espalda, era delicioso.
- San... Te dije que no- decia - yo...
- Me has dicho mil veces que no Wooyoung - Recordé todas las veces que después de provocarme de la peor forma se le daba por negarse a dejarme continuar, no Jung, no estaba para esos juegos - Te vas a responsabilizar por todas las erecciones que me causaste en el pasado de las que no te hiciste cargo.
- San - arañaba fuertemente.
Empecé a mover la pelvis.
- ¿Creías que no lo iba a notar? - Lo sujete fuertemente de las caderas - pues ahora vas a tener que saciarme Jung.
- San... Amghmm - sentía que se empezaba a acostumbrar.
Al poco tiempo ya lo tenía moviéndose encima mío, sus caderas eran hábiles, sus gemidos, la piel chocando y sus manos explorando mi cuerpo todo era muy excitante, lo observaba atentamente, cada movimiento suyo era atrayente.
Miraba como su dulce pene empezaba a liberar nuevamente aquel líquido, caía sobre mi, se movía lentamente, Wooyoung parecía estar disfrutando de un delicioso orgasmo, sonreía, pude haberme corrido también de solo ver esa imagen, pero no era como quería.
Rápidamente me moví, ese cabello largo me había tentado desde hace mucho, ame que se lo dejara crecer.
Lo tenía al frente mio en cuatro, ¿Como un hombre podía tener una cintura asi? Su aspecto era tan dulce, necesitaba ver mi nombre tatuado en su cuerpo, en esas caderas debian estar escritas esas tres letras, bien, luego me encargaría de eso.
Empecé a adentrarme, Wooyoung elevaba su traserito dándome todo el acceso.
- San... Si...-
Empecé a moverme rudamente, sonreí, lo tome fuertemente del cabello, un pequeño grito se escuchó, no dejé de embestir fuertemente, me sujetaba y daba con aquel punto que lo hacía casi gritar.
- Mira como te pones Woo - daba una fuerte nalga, no era suficiente, quería ver esa piel roja, su delicadeza me pedía a gritos el ser rudo.
- No... Mghmm... San, no puedo - No iba a parar ni aunque me suplicara. Daba cada vez más fuerte con ese punto, me podía decir mil cosas pero su erección denotaba lo excitado que estaba.
Tenía un orgasmo delicioso, observaba su redondo y jugoso trasero, una última nalgada fue a dar allá, salí lentamente, aquel líquido blanco salía por la contracción de su ano, era abundante.
Wooyoung cayó sobre la cama, su respiración era agitada igual que la mía. Empecé a besar su espalda con delicadeza.
- Mierda San, dime qué ya terminaste - Dijo ocultando su rostro en las sábanas.
Me rei, debía estar exhausto.
- Si te duermes te lo haré - Dije sobre su oído, era divertido verlo de esa forma.
- Sannie estoy muy cansado - Me miró con aquellos dulces ojos - No he dormido en dos días.
Bien, eso no estaba bien, realmente sonaba cansado.
- Bien amor - Me recosté a su lado - De cualquier manera debemos bañarnos, no quiero que duermas incómodo. Realmente me preocupada.
- Pero estoy cansado - Me hizo uno de sus lindos puchero, quería comérmelo ahí mismo...
- Vamos, será rápido bebé - Por primera vez no mentía con eso, me levanté, a regañadientes me lo lleve a la ducha, me bañé rápidamente para poder limpiar todo, me dirigí a cambiar las sábanas, cuando mi Wooyoung salió de la ducha se miraba tan lindo, hice que se secara bien el cabello antes de recostarnos nuevamente.
Lo tenía dormido bajo mi brazo, se apretaba a mi pecho fuertemente, miraba como su rostro se acomodaba bien sobre mi, besé su cabeza, dormía tranquilo, no pude evitarlo, me abrace a su lado y lo rodee con todo mi cuerpo, él solo se acurrucaba bien.
Lo tenía, nuevamente era todo mío. Sonreía de pensar que de ahora en más nada nos alejaría, habíamos dejado atrás todos los obstáculos, mi Jung Wooyoung me esperó, admito que cometí muchos errores en el pasado pero aquí estaba, teniendo la oportunidad de mi vida, el poder tenerlo sólo para mí, Wooyoung siempre supo todo lo que quise con él.
Un futuro a su lado, una boda, podríamos quizás adoptar en un futuro.
No podría llamar a esto un final feliz del todo, sabía que vendrían muchas más complicaciones, una tras otra las derribariamos juntos, mis padres, los suyos, la prensa.
Si tenía a Wooyoung para mí ya era un triunfo, buscaría bajo cada obstáculo buscar nuestro final feliz, ¿Se imaginan a Wooyoung como esposo? Yo si, lo imagino desde que sólo era un niño, imagino a este chico a lado mío viviendo conmigo las mejores aventuras, riéndonos como solo ambos sabemos y complementándonos como lo hicimos desde siempre.
Mi Wooyoung y yo viviríamos una vida tranquila, procuraría hacerlo tan feliz como él me hace a mi con solo una de sus sonrisas, esa la vida que debimos tener desde un principio, una en la que estuviesemos juntos amándonos correctamente.
Fin
A. F.