Wooyoung y San volvían aquella misma tarde, aún no habían noticias de Jongho, Yeosang decidió quedarse, no pensaba moverse realmente hasta saber cómo estaba.
Al entrar por aquella puerta vieron a Kyuhyun y Jinhwan dormidos, en el sillón, por lo que notaron Jinhwan se habría acurrucado a su costadito para calentarse.
- Kyu - Wooyoung lo despertó, éste despertaba mientras Jinhwan se estiraba.
Wooyoung sonrió, al menos pudieron sacar a los tres híbridos, tenía pensado llamar a Jungkook por el tercer híbrido, lo amenazaría si era necesario. Este realmente moría por irse con él, no pudieron discutirlo mucho tras estar siendo perseguidos, obviamente no querían dejar ir a su principal fuente de ganancias, ahora debían pensar en el híbrido que trajeron.
- Mis bebés - Dijo San dirigiéndose a sus niños.
- ¿Puedo cargarlos? - Soltó Jinhwan, viendo cómo éste los besaba y cargaba.
San lo miró detenidamente, aquella actitud idiota, su mirada, era diferente, aún así le daba miedo.
- Por ahora sólo míralos - Dijo calmádamente - si te portas bien te los presto.
- Son tus hijos no jueguetes amor - Jinhwan se quedó perplejo, entonces aquel rubio era...
- Lo sé - dijo calmado.
- D-disculpen - Soltó con una vocecita apagada aquel híbrido - Yo... Ammm - Estaba nervioso - Les agradezco, aunque honestamente no sé.... Yo no sé...
- Te quedarás conmigo ¿Bien? No te preocupes por el futuro - Dijo Kyuhyun con una sonrisa, Wooyoung sintió un increíble alivio, al menos con él estaría a salvo.
Kyuhyun lo pensaba bien, no podía dejarles más cargas, a parte, aquel híbrido no se había mostrado malcriado ni malo, debió suponer que aquella actitud con la que lo vió la primera vez sólo era por la horrible situación en la que estaba.
- Yo... Gracias - Soltó tímidamente.
Kyuhyun decidió que sería buena idea llevarse a Jinhwan, San parecía querer hacerse cargo de sus bebés ahora.
- Bien Jinhwan, debemos irnos, necesitas descansar, supongo que necesitas conocer donde vivirás de ahora en adelante.
- Oh, está bien - Dijo sonriéndole, primero se acercó a San.
- ¿Me dejarás cargarlos la siguiente vez? - Dijo aún emocionado de ver a los bebitos de San.
- Si Jinhwan, te dejaré cargarlos la siguiente vez - Le sonrió, bien, de corazón esperaba que éste hubiera cambiado, decidía olvidar el traumante encuentro que tuvo por su culpa, después de todo, éste habría vivido cientos de experiencias como esa.
Éste se levantó emocionado e inmediatamente tomó la mano de Kyuhyun que se sorprendió demasiado por la rápida confianza.
- Soy Kim Jimhwan, me puede decir Jay o Jinani, cómo desee, usted es bastante.... -
Wooyoung y San sonrieron al ver que este mediatamente se empezaba a soltar en confianza con quién ahora cuidaría de él.
La cabeza de San continuaba sumiendose en recuerdos, Jongho no dejaba de ocupar su cabeza, él y Yeosang.
Flashback
Una tormenta se acercaba, era bastante tarde, el lugar era algo frío, Jongho y Yeosang aún no llegaban, estaba preocupado revisando por la ventana cada 2 minutos, se escondía bajo las sábanas, estaba asustado.
De pronto escuchó aquella puerta ser abierta, no iba a engañarse sintió miedo.
- ¿Jongho?- soltó en un hilito de voz - ¿Yeosangie?
Nadie respondía, entraba en pánico, miró a su puerta, aún nadie entraba por allí.
- Sorpresa - Escuchó cuando abrieron la puerta, un gritito salió de él.
- Casi me matan - Dijo asustado con sus ojitos rojos - ¿Porqué demoraron tanto?
Se abrazó a ambos los cuales reían.
- Fuimos por un regalito para nuestro bebé - Dijo Jongho sonriendo, era cierto tras salir de la universidad se encontraron para poder comprar aquel peluche que vieron desde muchos días atrás, sabían que San lo amaría, ahorraron un poco para poder comprarselo, lamentablemente era así, el tener que pagar tantas cosas hacia de comprar aquel tipo de cosas un lujo.
- ¿Regalito? - Dijo éste sorprendido.
Vió que llevaban una bolsa, se la entregaron tras sentarse los tres en la cama de San, la pequeña lamparita en su cuarto daba una luz tenue y anaranjada, escuchaban como la tormenta empezaba a caer, aquellos rayos podían verse por su ventana, un sonido caía tras unos segundos que provenía de un lugar no tan lejano.
- ¡Ahhhhh! - Gritó al recibir su primer peluchito - ¡Es hermoso!
Tras unos minutos los tres acomodaban aquella cama cerca a la ventana, Yeosang se dirigió a preparar chocolate caliente.
- Ven aquí - Le dijo Jongho para que este se acurrucara entre sus piernas con el peluchito entre sus brazos, Yeosang se acercó con los tres chocolates dejándolos en la mesita que estaba cerca.
Jongho espero a que se sentará para abrigarlo con la sábana.
- Jongho es como un osito - Decía San calentándose entre sus brazos con el peluchito, Yeosang también se apegaba a él.
- Es cierto - Decía Yeosang con una sonrisa.
Jongho soltó una risa, amaba tener a las dos personas que más amaba entre sus brazos, había pasado un año desde que San estaba con ellos, dejo un beso en las orejitas del pequeño.
- Un osito, un gatito y ¿Qué se supone que es Yeosang? - Dijo Jongho divertido.
- Su reina - Dijo sonriendo.
- La reina Yeosang - decía en su inocencia San divertido.
- La reina que les trae chocolate - Dijo con una sonrisa para darles su respectivas tazas calientes.
- Mi reina - Dijo entre cariñoso y divertido Jongho robándole un beso en los labios tras recibir su taza de chocolate.
Escucharon un fuerte trueno, empezaban a contar los segundos tras el rayo divertidos.
Había sido un día de verdad largo y cansado, todo para compartir una linda noche, los tres divertidos riéndose de las ocurrencias de Yeosang, Jongho molestándolo cada que podía.
- Osito, reina y gatito - Dijo San divertido - Me alegra que me dejarán quedarme.
- A nosotros nos alegra que quisieras estar con nosotros - Jongho dejó cortos besitos por su rostro - aunque entre nos, sabemos que soy tu favorito - Susurró divertido haciendo a San reír.
- Yo soy quien lo engríe Choi Jongho - tiró de su mejilla fuertemente ganándose un grito de éste adolorido.
San era feliz, era el ser más feliz de la tierra, tenía todo lo que nunca se imaginó, una linda familia, un hogar lleno de tanto cariño, Yeosang no vivía aún ahí pero la cantidad de veces que estaba era suficiente, llevarle comida, abrigarlo, bañarlo, mimarlo. La función de ambos en su vida era crucial.
- A ambos los amo demasiado - Dijo tras tomar de su taza de chocolate - Siento que a veces no se los digo lo suficiente, soltaba San con cariño.
- Esas son cosas que no se deben dejar de decir Sannie - Le dijo Jongho - Siempre es bueno recordarlo, uno nunca sabe cuándo uno se puede ir, por eso se debe decir constantemente.
Al no haber tenido realmente una familia antes sentía que al fin lograba formar una, sentía una increíble tranquilidad con ambas personas.
- Pues en ese caso los amo para siempre a ambos - Dijo feliz.
- Y nosotros a ti Sannie - Dijo Yeosang llamándolo para que ahora este estuviera con él, Jongho sonrió mientras observó a lo que podía llamar su única familia.
Fin del Flashback
No importa cuántas veces le dijo a Jongho que lo amaba demasiado no se sentían suficientes ahora, y la culpabilidad de haberlo hecho sufrir al escaparse, se imagino las veces que este debió llorar por su culpa, cargaba a los bebés y los abrazaba, mientras algunas lágrimas empezaban a caer por su rostro.
- Vayamos al hospital amor, podríamos llevarlos, a Jongho realmente le haría bien verlos ¿No crees?
San asentía con la cabeza sin dejar de llorar, dejó a los bebés.
- Yo los cambiaré y alístaré - Dijo este calmado - Podrías preparar algo para Yeosang.
- Le haré chocolate caliente - Dijo levantándose rápido mientras Wooyoung tomó a los bebés, bien, lo chiquitos debían de ser bañados en la tarde.
San usaba una sudadera grande y pantalones anchos para ocultar su colita y un gorro para sus orejitas, llevaba al pequeño Jongho en brazos mientras Wooyoung cargaba de los otros dos.
Yeosang seguía ahí con la mirada un tanto perdida, tan pronto vió a los bebés una sonrisa apagada mostró. Le dió el chocolate caliente que trajo, este la tomó despacio, necesitaba calmar su ansiedad.
Tomó a Jongho con cariño, cada uno se encontraba con un bebé en las manos ahora. Esperaban pacientemente. Wooyoung suspiraba, jamás se imagino envuelto en una situación como esa.
Habían realmente muchas cosas que solucionar, sabía que no estaban totalmente a salvo, pero la prioridad parecía ser Jongho, realmente su abdomen le dolía demasiado, recibir algunos golpes para poder sacar a Jongho aún con vida fue duro, Kyuhyun fue quien más los sorprendió, este era bastante bueno peleando para ser un simple maestro, no iba a indagar en su pasado pero lo agradeció demasiado y agradeció que Jungkook realmente no actuó cobardemente.
Suspiró, esperarían lo que tuviesen que esperar para que Jongho estuviera bien, no importaba qué buscaría apoyarlo, no podía evitar incluso verlo como su familia, pese a nunca terminar de llevarse bien, terminaron de una forma u otra siendo apegados, ya fuese por la difícil situación de San o los bebés.