Wooyoung empezó a moverse de manera sensual sobre el miembro de San, quería que este perdiera la cabeza... Sabía que pese a estar amarrado él tenía el control de todo... Sabía como sacar su lado más salvaje...
San lo tomó de la cintura mientras este se movía, la mirada de Wooyoung era traviesa... San dirigió una de sus manos al cuello de Wooyoung, este seguía sonriendo, San ejercio un poco de presión...
- Vamos daddy ¿no me vas a castigar? - Dijo provocándolo.
San cambió su expresión por una de completa lujuria, ejerció mucha más presión en el cuello de Wooyoung mientras hacía que los movimientos de Wooyoung fueran más rápido.
Rápidamente tomo su miembro y lo empezó a introducir lentamente, no quitando la vista del rostro de Wooyoung.
El pene erecto de Wooyoung chocaba contra el abdomen de San, este lo tomó con una de sus manos mientras con la otra los sujetaba de la cintura para embestirlo. Cuidaba que este no perdiese el equilibrio al estar atado, le encantaba todo...Como Wooyoung lo montaba de esa manera tan placentera, como cerraba los ojos por el placer que sentía... quería que este se corriera sobre él mil veces, no había nada comparado a la cara de Wooyoung cuando llegaba al orgasmo...
Wooyoung empezó a embestirse solo, gemidos fuertes llenaban todo el lugar ... San lo tomó de las nalgas, apretaba fuerte sus glúteos, estos siempre le habían resultado deliciosos, desde que había sido niño siembre había tenido una gruesas piernas y un apetecible trasero, siempre se maldijo por pensar de aquella manera, pero ahora no podía resultarle más excitante ...
Wooyoung saltaba de manera deliciosa sobre su polla, combinado con movimientos sensuales.
- San ... por favor ... tócame - Dijo entre gemidos, sus manos no le permitían tocarse y estaba perdiendo la cabeza con las estocadas de San, sentía que su erección dolía.
- Dilo bien y lo haré - Dijo con una sonrisa mientras pasaba sus manos por el cuerpo de Wooyoung si llevar a tocar su miembro erecto.
- Vamos papi, quiero que me toques ....mghmm ... por favor ...- Dijo esto último en forma de súplica, y no había cosa que prendiera más a San que eso...
Tomó su miembro erecto y lo masajeaba de manera sincronozada a las embestidas que se daba Wooyoung, San quería memorizar todo... No podía ser que Wooyoung terminara de aquella manera entre sus brazos, sentía que lo tenía todo...
- ¿Por que mierda eres tan caliente Wooyoung? - Dijo para acelerar los movimientos de su mano, Wooyoung ya no podía con más, el rostro de San y la manera en la que lo tocaba dejaba que sexualmente se dejase llevar muy rápido, el placer lo embargaba ... no iba a soportar más...
San se degustaba con todas las expresiones de Wooyoung, lo observaba hipnotizado... Su mano no bajaba la velocidad y notaba como Wooyoung empezaba a retorcerse mientras alentaba sus embestidas... todo indicaba a que lograría su cometido...
-Mghmmm .... San... ahh...- Soltó un gemido agudo.
Se corrió por segunda vez sobre San, este sonreía triunfal mientras miraba como el semen escurria por su mano, empezo a masajearlo lentamente alargando el placer del orgasmo de Wooyoung mucho más.
El pecho de Wooyoung subía y bajaba, no podía creer lo que acababa de pasar, pero lejos de sentirse mal... se sintió encantado de que San lograra aquellas cosas en su cuerpo, no necesitaba de nadie... para él solo existía San ... estaba decidido a entregarse en cuerpo y alma a él ... se sentía muy bien.
San dirigió la escencia de Wooyoung hacia su boca, lamiendo los restos de sus dedos.
- Eres tan delicioso Woo ... - La mirada que le dirigía lo dejaba sin palabras, se perdió en aquellos ojos tan preciosos que lo miraban como si fuera lo más hermoso que hubiese visto.
San lo besó haciéndolo probar de su esencia, sus lenguas se unían de manera enviciante mientras aquel liquido blanco desaparecía entre sus labios... Wooyoung se sentía en el paraíso con San besándolo de aquella manera.
- Bien Woo, mi meta es tres ... - Le sonrió de costado. Este se sorprendió por el comentario cuando de pronto, San salió de él aún con su miembro muy erecto y lo puso boca abajo contra la cama, iba a decir algo cuando San tomo sus nalgas y empezó a masajear su pene contras estas...
- Mghm... San...- Amaba como su nombre entre los gemidos de Wooyoung.
- Tu culo es delicioso Woo - Dijo descaradamente mientras se frotaba contra sus glúteos. Tomo sus manos aún atadas y ejerció presión.
Se posicionó bien entre las piernas de Wooyoung y dirigió su miembro a su entrada, y empezó a meterlo lentamente, empezó por dar embestidas lentas ... Pasaba una de sus manos por el cuerpo de Wooyoung, este elevaba el trasero un poco, quería que este pudiera embestirlo de manera profunda...
Empezó a moverse más rápido, se sujetaba de su cintura para llegar más profundo, sus pieles chocaban, San se sentía en el mismo cielo, lo quería de todo de Wooyoung ... era su niño... siempre lo sería.
Las embestidas se volvieron más lentas, movía su pelvis de manera muy sensual, Wooyoung intentaba callar sus gemidos, no podía creer que su pene ahora se encontraba muy duro... Le parecía algo demasiado anormal, de solo pensar que antes incluso le resultaba dificil tener una erección y ahora iba en la tercera... y quería más... mucho más de San.
San empezo a gruñir fuertemente, las corrientes de placer que sentía lo volvían loco, no faltaba mucho para llegar al orgasmo... Besaba el cuello de Wooyoung y dejaba algunas mordidas suaves, quería disfrutar más de su cuerpo...
- Mierda Woo, quiero... Mghmm... una vida a tu lado... - Decia mientras lo embestía lentamente intentando alargar más lo placentero del orgasmo que estaba por venir - No... mghmm... podría vivir sin ti ...
Aquellos movimientos suaves combinados con aquella palabras lo estaban enloqueciendo, Wooyoung se sentía demasiado bien... Se sentía amado, se sentía deseado...
- Te amo...- Wooyoung no podía con todo sintió como por tercera vez liberaba aquel liquido blanco, San llegó junto con él... era simplemente perfecto, ambos encajaban de aquella manera...
Empezó a salir lentamente de Wooyoung y sin dejar de besarlo, con mucha delicadeza lo desató, una vez que quedó libre se aventó a abrazar a San...
- Gracias Sannie... gracias por amarme de esta manera, eres por mucho lo mejor que me ha pasado en la vida... prometo no dejarte, fui tan idiota al creer que podría olvidarte... yo - Sentía como las lagrimas se acumulaban en sus ojos.
- Wooyoung no tienes que agradecer nada, ahora estás conmigo y no hay nada que me haga más feliz - Dijo correspondiendo a aquel abrazo con mucho cariño.
- Esa historia que me contaste en el restaurante ... me hizo sentir muy mal - Se sinceró, no podía ocultarlo.
- Lo sé, a mi me causó lo mismo el contártelo... Wooyoung me volviste loco la primera vez que te vi desnudo, tu pequeña figura era tan hermosa - Dijo tomando una de sus manos y la besó delicadamente con una sonrisa- Te reías y me contabas de manera tan inocente tus cosas y no notabas que ahí mismo estabas causando tantas cosas en mi.
- Eso explica el porque tu pene empezó a levantarse, no puedo creer que me creí tu tonta excusa ... Wooyoung esto pasa a veces, es por la comida, cuando seas grande lo entenderás - Dijo imitando su voz - Me la pasé preocupado por cuidar que comía por una semana, luego se me olvidó, y solo me pasó bueno ya sabes... cuando me tocabas...-
- Tienes suerte Woo, ese mismo día se me ocurrió hacerte muchas cosas pero tu madre esperaba afuera... - Dijo riendo.
- Da igual, no pasó mucho tiempo de eso que empezamos con esto - Dijo señalando a ambos.
Era la mejor noche que habían tenido, se sentían completos, felices, tranquilos el uno con el otro.
¿Acaso esa felicidad duraría por siempre? ¿Podía ser que al fin lograran estar tranquilos?
No importaba por el momento, todo se sentía correcto y bien, ambos ignoraban el mundo, ignoraban que la gente podía llegar a extremos por querer arruinar aquella felicidad que juntos se habían esforzado por lograr.