- Sannie, ¿Qué te pareció? Es lindo ¿Verdad? Siempre fue tan encantador con los niños.
- Si, Woo es genial, me enseñó muchas cosas cuando estuve ahí - decía feliz.
- Que emoción Sannie, cuéntame ¿Qué te enseño?
- A escribir - Dijo sonriendo al recordar aquel día - Noona, él tiene mucha paciencia, me enseñó también a preparar torta.
- Recuerdo cómo le salían - Dijo Somin emocionada - Wooyoung era un maestro en la cocina. Me alegra haberte encontrado Sannie, necesitaba saber que Woo estaba bien.
- Si, Woo está muy bien - Dijo calmado.
- Me encantaría poder volver a estar con él, extraño tanto su calidez.
- Noona, tú eras su...
- Prometida Sannie - Dijo con tristeza.
- ¿Qué es eso? - dijo curioso.
- Que nos íbamos a casar -
- ¿Casar? - San aún seguía confundido.
- Unir nuestras vidas - Decía enamorada - Él era el amor de mi vida, recuerdo tanto sus abrazos, sus besos..
- Ah, lo besos - Dijo recién comprendiendo algo - Se sienten bien.
- ¿Cómo? -Somin estaba confundida.
- Pues Woo hace que eso no sea asqueroso, siempre pensé que todo eso era feo pero con Woo se siente bien - Decía de manera inocente.
- ¿Él ... Te besa? - Dijo extrañada - Supongo... que será en la frente .
- Me gusta cuando lo hace en mi mano - dijo tocando sus manitos juguetonamente. Somin respiró aliviada, ¿Cómo si quiera se le ocurría pensar que...
- Pero ahora prefiero los que me da en los labios -
Somin estaba perpleja ¿Que acababa de decir?
- ¿Te besa... En los labios?
- ¿Mmm?- dijo ladeando la cabeza - Si, siempre lo hace, al principio era extraño, me asusté cuando sentí su lengua - dijo tranquilo - pero ahora se siente bien, me hace tener cosquillas - dijo con una inocente sonrisa.
- Espera ... - Somin estaba perpleja, ¿Qué le estaba haciendo Wooyoung a San? Este era un ángel, no podía ser que.... - ¿Que más te hace San?- su voz se endureció.
- El otro día íbamos a hacer el amor - sonrió - así le dice Woo, pero me dió miedo - agachó la cabeza.
- T-te.... Hizo - sus ojos se agrandaron y su corazón latía rápido.
- No lo hizo - rascaba su brazo nervioso - Le dije que me daba miedo y solo nos besamos y me tocó - decía sonriendo, aquellas mejillas se formaban de un color carmesí, pensar en Wooyoung lo ponía siempre así.
- San ... -
- Somin, ve con los Park - Escucharon aquella voz tan dominante y oscura.
- Ya voy señor - se fue rápidamente.
- San - llamo a su nombre mientras este se levantaba - hoy puedes irte, pero mañana debes estar aquí temprano.
San solo asintió y se fue.
Allí estaba Wooyoung preparando algo para la cena, notó que servía dos vasos ¿Acaso alguien vendría?
Esto suavemente por la puerta de la cocina.
- Woo - dijo suavemente.
- Sannie - Dijo con aquella sonrisa - Me alegra que vengas.
-¿Esperas a alguien?
- Si -
Dijo acercándose a él. Plantó un suave beso en sus labios.
- Casi siempre apareces después de una semana - Dijo - siempre preparo el doble por si vienes .
Notó como ponía dos platos de comida en la mesa.
- Luce rico Woo - Aquellos hoyuelos lo tenían loco.
Comieron tranquilos. Wooyoung moría por aquel niño, toda la semana pensó en él, quería tenerlo con él ya.
- Podemos dormir juntos - Dijo cuando lavaba los servicios, no se habría atrevido a preguntar algo así, pero era noche y quería estar cerca suyo.
- Te puedo acompañar Woo - Dijo con una sonrisa.
Ambos se recostaron, Wooyoung lo besaba suavemente, metía su lengua y disfrutaba de aquel húmedo beso, Sannie correspondía como podía, antes de Wooyoung le habría parecido tan desagradable y poco higiénico pero ahora, el mismo era parte de aquel juego. Sintió una mordida en su labio inferior, era suave pero excitante, su pene empezó a levantarse inevitablemente y tenía la necesidad de frotarse, así lo hizo, una de las piernas de Wooyoung se encontraba entre las suyas, empezó con aquel inocente movimiento pélvico, no sabia lo que le pasaba, simplemente se movía torpemente.
Wooyoung se sintió mucho más excitado cuando sintió que San se movía contra su pierna de aquella forma. Lo tomó de la cadera y lo jalo hacia así, haciendo que el roze sea más profundo. San Gemía sobre sus labios, sus manos estaban en el pecho de Wooyoung, apretaba ligeramente por la oleada de placer que sentía.
Wooyoung movió su mano hacia su trasero, presionó levemente, lo apegó aún más haciendo sentir a San su erección.
- Woo... - sonrió - ¿Cómo se supone que entre en mi?
Dijo curioso. Wooyoung no pudo evitar reír ligeramente.
- Primero te prepararía - Dijo tranquilo - de ese modo no te dolerá mucho.
- ¿Qué es casar? - Dijo de la nada.
Wooyoung se sorprendió mucho por la pregunta.
- ¿Casar?
- Algo de unir sus vidas, yo ... No lo entiendo - Dijo curioso por todo lo que había escuchado de Somin.
- Pues las personas se casan cuando se enamoran, cuando estás seguro de querer pasar el resto de tu vida con esa persona - Dijo tranquilo.
San se levantó ligeramente.
- Las personas que se casan ¿Hacen ... El amor ? - Frunció el ceño ligeramente.
- Si Sannie -
Recién comprendía lo que Somin le decía, entonces ellos... Lo iban a hacer o peor aún, lo... Habían hecho.
- Tú... Woonie, ¿Con cuántas personas lo has hecho?- dijo sintiéndose muy mal de repente.
Wooyoung se sorprendió por la pregunta, no esperaba aquello.
- La verdad, creo que nunca - dijo calmado - Creo que... Uno hace el amor con la persona con la que siente una fuerte conexión, con alguien con quién sabes que no podrías dejar nunca, con alguien que tienes la necesidad de proteger y amar - Se levantó y tomó su quijada - Yo tuve a alguien antes Sannie - debía ser honesto - La quise mucho, pero San...
San sentía su corazón latir rápido, odiaba la idea de que Wooyoung tocara así a alguien más, eso sí, le parecería repulsivo. Dolía... Su pecho dolía, aquel latido ya no era agradable y se formaba un nudo en su estómago, no sabia que la palabra perfecta para describir todo lo que sentía era "celos".
- Tú eres el único con el que siento todo eso - Dijo serio, notaba un hermoso brillo en los ojos de Wooyoung, notaba que hablaba con el corazón - Me cautivas de muchas maneras San, y yo solo podría - Se acercó a él - hacerte el amor a ti.
Nuevamente el latido agradable aparecía, y todas las feas sensaciones se iban. No era nada comprensible, toda su vida era ajeno a los sentimientos confusos, siempre todo se bastaba en dar seguridad a niños que pasaban malas situaciones pero que mucho menos que él entendían de esa clase de sentimientos.
Ahora Wooyoung venía y lo hacía sentir tan bien.
- Házme el amor Wooyoung - Dijo mirándolo - Estoy listo.
No sabia todavía todo lo que implicaría pero quería eso, quería que Wooyoung solo le hiciera eso a él.
- Eres mi perdición niño hermoso -
Quitó su polo suavemente, odiaba aquellas cicatrices, aquella ropa interior también se fue, dejaba a la vista todo el bello cuerpo de San.
Empezó a desnudarse, San tomaba aquel rojizo color al ver el hermoso cuerpo de Wooyoung descubierto.
- Me detendré si me lo pides Sannie - Dijo cerca de su rostro.
Lo besaba lentamente mientras pasaba sus manos por todo su cuerpo, empezó un camino de besos por su cuerpo, siempre frío.
Besaba sus muslos, le dirigió la mirada antes de dirigirse hacia aquel rosado ano, cuyas heridas continuaban, pasó su lengua, sintió como San soltó un gemido ahogado, debía sentirse incómodo, pero sabía que luego disfrutaría de aquello.
Pasaba su lengua y aumentaba el ritmo, el pene erecto de San empezaba a liberar líquido pre-seminal. Continúo con aquello, cuando suavemente dirigió su mano a aquella zona y empezó a adentrar suavemente un dedo, era lo más cuidadoso qué podía.
Metía solo un poco, San se retorcía de dolor.
- Woo ... - Aguantaba el dolor.
- Juro que te gustará San - Dijo besando sus muslos - Te gustará mucho bebé, se sentirá el doble de bien de todo lo que hemos hecho.
- ¿E-en serio? - Decía aún aferrado fuertemente a la cama por el dolor.
- Lo juro - Dijo mientras intentaba adentrarse un poco más en aquella estrecha entrada.
Besaba suavemente su cuerpo mientras San se acostumbraba, notó que aquella expresión se iba, movía su dedo lentamente. Era demasiado estrecho, se preguntaba si realmente era una buena idea hacer aquello.
Continuó con los movimientos y con cuidado empezó a meter otro dedo.
- D-duele - Decía con los ojos llorosos.
-¿Quieres que me..
- No - Dijo seguro - prometiste que después se sentiría bien, yo... Te creo.
Wooyoung sonrió, aquel niño realmente era tan inocente.
Continua preparándolo para así meter un tercer dedo, San empezaba a sentir una oleada de placer combinado a un infernal dolor. Wooyoung no lo dejaba de ver con deseo, una de las cosas que le ayudaba era que el espectacular cuerpo de Wooyoung lo hacía dejar el dolor atrás, no sabia que tenía que le gustaba tanto.
Continúo moviendo aquellos dedos, notaba como San se destensaba y empezaba a gemir suavemente. Al principio tuvo tanto miedo por las heridas pero estas estaban casi totalmente cicatrizadas.
- Mghmmm... Woo - Decía ahora gimiendo - Quiero... Necesito más ... Hazlo.
Wooyoung sonrió por aquellas palabras.
Quitó los dedos para tomar su miembro, se dirigió a aquella entrada y metió la punta, estaba recostado sobre San y besaba suavemente, San empezaba a apretar sus brazos por el dolor, aquello era mucho más grande.
Sentía que se rompería, quemaba por dentro, Wooyoung tenía aquella cara, no podía decirle que no, cuando se miraba de aquella manera.
Lo hacía lentamente pero igual dolía. Wooyoung al notar el rostro lleno de dolor de San se detuvo y empezó a besarlo, aquellos ojos llenos de lágrimas. Sabía que aquello podía doler pero en verdad San parecía sufrir demasiado.
- San creo que... - No podía dejarse llevar por sus deseos.
- Sigue - Pidió mirándolo a los ojos aunque tuviese lágrimas - Quiero que lo hagas Woo, quiero que solo a mi me hagas el amor.
Wooyoung tomó su rostro.
- Serás el único - aquellas palabras hacían definitivamente que el dolor bajara.
Continúo adentrándose en San, miraba que aguantaba el dolor y siguió.
Pronto se encontraba adentro por completo, moría por moverse pero no, se debía controlar.
Cuando vio que San cambiaba de expresión, empezó a moverse suavemente, mientras no dejaba de besarlo.
Aceleró el movimiento poco a poco sentía su pene ser apretado de manera tan sublime, el rostro lleno de inocencia de San era hermoso.
- Woo... Mghmm... -
San se sentía tan bien, Wooyoung no le mintió, aquello era tan delicioso, dolía de manera infernal pero al mismo tiempo se sentía demasiado bien, el ver a Wooyoung moverse de esa manera mientras lo miraba de aquella manera lo era todo.
Continúo con aquel ritmo, era cierto, le hacía el amor, se preocupaba por él, amaba que San disfrutara tanto como él, amaba que le permitiera tantas cosas, que lo extrañará como el lo hacía.
Se había terminado enamorando perdidamente de San, era consciente de aquello, lo que le hacía en ese instante era solo una probada de en lo que lo sumergiría, sabía que necesitaría siempre de San, de todo lo que implicaba aquel encantador niño.
Continuaba con las embestidas, entrelazaba sus manos con las de San mientras esté gemía cada vez más fuerte, el estar bajo el cuerpo de Wooyoung le encantaba.
- Me encantas San - Decía mientras lo penetraba cada vez más fuerte, se dejaba llevar, y el escuchar los gemidos de San solo podía prenderlo más.
- Aghmm... Woo ... - Aquel líquido blanco salía del pene de San, sentía las cosquillas mucho más fuerte, era imposible, ¿Cómo podía sentirse así de bien? Era demasiado.
Wooyoung continuaba con las vestidas, observaba la esencia de San, la inocencia de este definitivamente estaba corrompida, las caras que ponía no podía ser más sucia, todo en San gritaba placer, todo en San lo volvía loco.
No podía dejar de moverse, San apretaba sus brazos de manera deliciosa, sabía que tendría arañones y no había cosa que le encantara más que eso.
Estaba por llegar al orgasmo.
- San - Fue lo único que dijo cuando se corrió dentro suyo. Se mordía el labio por el éxtasis, San no dejaba de observarlo, Wooyoung era simplemente perfecto.
Lentamente salió de él, notó como si esencia salía de aquel rosado ano, aquel cuerpo tan dulce. Estaba ahora pervertido de aquel modo.
Se acomodo a lado suyo.
- Eres un pequeño príncipe Sannie - Dijo besando su mejilla.
-¿Qué significa eso? - Aquella inocente cara.
- Que me tienes a tus pies - Soltó sobre sus labios.