Era el cumpleaños de Wooyoung, cumplía ya 10 años, todos sus familiares y amigos estaban en su casa. La torta sobre la mesa era demasiado hermosa y se veía realmente deliciosa.
- Juguemos algo, estoy aburrida- Decía Rosé mientras todos los padres conversaban y tomaban algunas bebidas.
- Podemos jugar a las escondidas, esta vez no vale encerrarse Sannie, la última vez tú y Woo ganaron por tramposos - Decía Jun con el ceño fruncido.
- Bien bien, aunque admite que de cualquier manera era el último lugar al que fuiste- contestó San.
- Pensé en ir ahí primero ¿ya?- Decía empezando a querer pelear con San.
- Ya enano, como digas- Decía burlón San.
-No me digas....-
- Ya cállense y empecemos....- Gritó Hwasa.
Esta vez eran muchos más niños ya que ahora también estaban los primos de Wooyoung de parte de su otra familia.
-Serán dos los que busquen, ya que somos demasiados- era cierto, eran cerca de 16 niños.
- Que sean Wooyoung y San por tramposos - Dijo con intención de molestar Jun.
- Ya supéralo enano y bien Woo y yo buscaremos- Dijo sonriendo al saber que al menos estarían solos en el cuarto de Wooyoung por un rato.
- Está bien, vayan al cuarto de Wooyoung y cuenten hasta 100 - Dijo Chan mientras los demás cuchicheaban donde sería mejor lugar para esconderse.
- Bien - ambos salieron de ahí entrando al cuarto de Wooyoung tranquílamente, San cerró la puerta con seguro.
- Sannie....- Dijo Wooyoung mientras este era acorralado en la pared.
- Te extrañe demasiado bebé ... - Dijo para después besar su mejilla.
- También yo Sannie, demasiado... - San se acercó a sus labios y empezó a besarlo lentamente.
Lo tomó de la cintura y empezó a profundizar el beso, la diferencia de altura hacia ver aquella escena muy adorable.
Querían estar así por siempre pero sabían que los demás harían muchas preguntas si estos no iban.
- Wooyoung ... te amo - Dijo San, para luego separarse.
- También yo Sannie... te amo mucho...- Wooyoung nunca pensaría en decir aquellas palabras pero si algo había aprendido era que para él San era demasiado importante.
No importaba si estos sólo se veían una o dos veces al mes, era más que suficiente. Se amaban, lo sabían. Debían esta juntos por siempre , lo sabían....
- Bien Woo, vamos .... debe haber pasado más tiempo.
Salieron corriendo y empezaron a buscar cuarto por cuarto. Encontrando a todos de manera rápida. Toda la casa estaba llena de risas. Todos los primos se divertían, Woo se sentía bien de que todos estuvieran ahí, amaba eso.
- Pide un deseo amor -Decía su madre mientras sostenía aquella hermosa torta al frente suyo-
¨Deseo que lo mio con San no esté mal, que nadie nos separe nunca, que me ame por siempre como yo a él¨
Para su corta edad, pedía más de lo que ningún niño lo haría, el cambiar algo que socialmente estaba muy mal visto.
Todos se sentaron a recibir una porción de pastel, todos reían, todo estaba tan tranquilo.
- Mami, ¿Sannie se puede quedar? - Decía Wooyoung emocionado, cuando la ayudaba a servir los refrescos.
- Amor no sé si le den permiso, tendría que hablar con Siwon - Dijo su madre mientras terminaba de servir en aquellos vasos.
- Por fiiiii mami, es mi cumpleaños, en verdad quiero que se quede - dijo haciendo un lindo pucherito.
- Veré que puedo hacer amor - Dijo mientras tomaba los vasos para repartirlos.
Pasó mucho rato mientras Wooyoung se encontraba ansioso esperando a que su madre le dijera que si podía quedarse San.
- Amor hable con Siwon este dijo que normal dejaría a Sannie, pero ¿adivina que? - Dijo emocionada su madre. Wooyoung ya estaba feliz por lo que su madre había dicho, no sabía que más tenia que adivinar.
- ¿Qué? - Dijo Wooyoung curioso.
- Jun, Chan, Donghun también se quedarán. Tus tías escucharon cuando estaba hablando con Siwon, y dieron la idea de que pudiesen tener una pijamada ¡¿No es genial!? - Decía muy feliz su madre.
Wooyoung no podía sentirse más enojado, ahora no podría hacer nada con San.
- Que bien mami- Intentó ocultar su molestia.
Volvió con sus primos, la noche llegó y todos los invitados se empezaban a ir, claro menos los que se quedarían.
- ¿Bien como se distribuirán niños? - Dijo su mamá desde la puerta, viendo como estos entraban al cuarto emocionados, bueno, menos Wooyoung, este en realidad estaba muy molesto, habían pasado meses desde que había pasado una noche junto a San, todo era frustrante.
- Sannie y yo dormiremos en la cama, que Jun duerma en el baño y que Chan y Donghun compartan la sala- Dijo Wooyoung medio en broma medio en serio.
Todos empezaron a reír, era la primera vez que Wooyoung decía este tipo de comentarios, usualmente era San quien bromeaba de aquella manera.
San lo miraba divertido, él si podía notar el enfado de Wooyoung.
- Bien bien, tu padre vendrá a poner las camas inflables en el piso, ustedes ya deciden como duermen.
Al cabo de un rato el padre de Wooyoung dejó las camas infladas, estas eran dos, una para dos personas y otra para una persona.
- Ok, ahora de verdad decidamos como dormiremos - Decía un Donghun pensativo ignorando el hecho de que Wooyoung no había bromeado por completo.
- Yo dormiré aquí, ustedes pueden repartirse las camas inflables- Decía San mientras se recostaba en la cama.
- Oye pero yo también quiero la cama - Reprochó Chan.
- Es mi cama, yo decido quien duerme aquí, así que será San - Dijo Wooyoung decidido.
- Está bien, en ese caso yo duermo sólo- Dijo Jun recostándose en el colchón indiviual.
- Bien todo está decidido, ¿ahora que quieren hacer?- San moría por decirles que apaguen la luz y se duerman, pero sabía que esto era prácticamente imposible, ya que estos niños casi nunca tenían sueño.
- Podemos jugar a la botella borracha - Dijo en broma Jun mientras reía estruendosamente.
- Todos somos niños idiota, ¿que caso tendría? - Dijo Donghun cruzándose de brazos.
- Sólo era una broma Donghun, tranquilízate - Chan salió en defensa de Jun.
- ¿Porqué te enojas Donghun, es porque tu no te atreves a besar a un chico? - decía Jun en tono de burla.
- No es así, sólo que es raro ¿No crees Sannie? - Dijo dirigiéndose a San.
- No creo que sea raro, si dos niños se gustan puedes pueden besarse - Le dirigió discretamente la mirada a Wooyoung.
- Mi mami dice que eso está mal, la oí hablando de que antes tenía dos amigos así, que se besaban, ella dijo que se irían al infierno - Dijo Donghun firmemente.
Wooyoung se sintió muy ansioso, ¿acaso era cierto aquello que dijo la madre de Donghun?
- Mi mamá también me dijo algo similar cuando salimos a la calle y vimos a dos chicos tomarse de la mano - Dijo Chan - No sé si sea cierto pero a mamá le desagrada eso -
- Yo sólo bromeaba pero jamás besaría a un niño, es repugnante - Dijo Jun casi gritando, los demás se vieron como afirmando que lo que todo lo que decían era correcto.
Wooyoung en verdad empezaba a preguntarse si lo que hacia con San estaba bien, tenía miedo de que pudiesen algún día hablar así de ellos.
San vió la mirada impactada de Wooyoung y supo que tenía que hacer que aquella conversación termine.
- Pues no es así, no está mal que dos chicos se gusten, y bien, vamos a dejar el tema aquí, que ya es tarde, vamos a dormir. - Dijo dirigiéndose a apagar la luz.
- Pero Sannie a penas son las 8- Decía Donghun haciendo un puchero.
- Sino se duermen ahora juro que los despertaré a las 4 de la mañana y no los dejaré de molestar hasta que se levanten - Dijo con tono venenoso San.
- Está bien Sannie ya nos dormimos - Dijo Jun echándose como podía en el colchón inflable.
Si algo sabían bien de San, era que este podía llegar a cumplir cada una de sus amenazas, no era conocido por sus primos por tener paciencia. Y este vaya que cumpliría aquello, estaba molesto por todos los comentarios idiotas que sus primos habían hecho, pero no estaba enojado con ellos, claro que no, estos solo eran niños y repetían exactamente lo que sus padres decían.
Tuvo mucho miedo, Wooyoung no debía pensar así, no tenía nadie que meterle la idea de que terminará con esto solo por pensar que estaba mal.
Todos se acostaron y San se dirigió a la cama, vió que todos estaban acostados sin decir ningún ruido, se acercó a Wooyoung, se introdujo bajo las sábanas.
Woo se encontraba inclinado hacia un costado dándole la espalda a San pensando en todo lo que acababan de decir sus primos, no entendía bien que pasaba.
San lo apego a su cuerpo, empezó a meter su brazo bajo la cabeza de Wooyoung para tenerlo más cerca aún.
- Bebé, no les hagas caso... Yo te amo y el resto no importa... - Le susurro lo más bajo que pudo para que sus primos no oyeran.
- ¿No es cierto lo del infierno? - Se volteo a darle frente, lo miraba con sus ojitos bastante abiertos -
San empezó a besarlo por el cuello, sabía que eso le encantaba a Wooyoung, mordía ligeramente por aquella zona, metió su mano bajo la ropa interior de Wooyoung y empezó a masajear suavemente.
- ¿Te importa irte al infierno Woonie? - Seguía repartiendo besos por su cuello, y masajeaba lentamente.
-No Sannie, si me voy contigo no me importa - Dijo antes de que San empezará a mover su mano más rápido.
Era cierto, a Wooyoung no había nada que le importase más que poder estar con San, lo amaba de manera tan inocente, sus sentimientos por él eran puros.
Wooyoung se sentía muy bien, inconscientemente empezaba a gemir, San lo empezó a besar, metía su lengua ahogando sus gemidos.
San giró a Wooyoung poniendo su trasero contra su erección.
- Te amo Wooyoung, demasiado - Susurró San suavemente en el oído de Wooyoung.
Wooyoung se volteó ligeramente, quería verlo. San se encontraba sonriendo, la luz tenue del cuarto hacia que el rostro de San se viera muy bien. Wooyoung lo amaba, lo sabía.... quería estar con San por siempre, no tenía dudas de aquello.
- También te amo Sannie, te amo demasiado -
San sabía que no podían hacer más, sus primos podían seguir despiertos, alguno podía escucharlos así que decidió no arriesgarse más.
- Duerme bien bebé....- Dijo sujetando su rostro y besándolo suavemente, repartió unos cuantos besos más en su cuello, y hombro.
San se alejó, a la mañana siguiente si despertaba alguien antes que ellos y los encontraba abrazados de aquella manera , podía sospechar.
¿Cuanto duraría aquella felicidad?
¿Podían a pesar de todo sobrepasar todos los obstáculos que se les venían si continuaban con aquella relación?
¿Saldría algo bueno de aquella historia?
¿Serían acaso las lágrimas inevitables en aquel amor tan puro que se profesaban el uno al otro?
La vida podía ser dura, y en una sociedad como en la que se encontraban, con una familia como la que tenían, ¿acaso podía todo estar por siempre bien?