- Es muy extraño que me hayas permitido traerte San - Dijo tomando sus manos.
- Yo... Eso - Dijo algo apenado, era cierto aquello había Sido demasiado arriesgado.
- Pero me alegro - Dijo sonriendole - jamás te haría daño San, haría de todo por verte feliz...
- Wooyoung siento - Dijo tímidamente - Siento que me hablas como si me conocieras, eso...
- San - Suspiró fuertemente, no sabia si decirle, definitivamente se enojaría al ver el trato que hizo, pero de cualquier modo se lo diría, no ahora, porque lo único que pasaba por su mente era volver a tenerlo - Estoy terriblemente enamorado de ti, no te diré cómo ni desde cuándo, sólo quiero que sepas que siento muchas cosas por ti.
- Wooyoung, me pareces demasiado lindo - Dijo tomando su rostro - Me alegra que, bueno, estés enamorado de mi. Yo, no estoy seguro de como se siente eso, pero haces que mi pecho duela....
- Mi amor tú haces lo mismo conmigo - Dijo sonriendo, después de tanto su pequeño ángel no había cambiado - ven aquí.
Lo cargo como solía hacer antes, San se abrazó a su cuerpo, sus nervios solo podían aumentar, se abrazó fuertemente a su cuello, se sentía tan bien estar entre aquellos brazos.
Lo recostó en su cama, ambos ignoraron que habían incontables manchas de sangre por el lugar.
San sólo tenía su atención en Wooyoung, vio como este se quitaba la ropa, se quedó admirado por aquel hermoso cuerpo, pero aquellas marcas le preocuparon, parecían tan frescas, Wooyoung se quedó perplejo cuando San se le acercó y depósito un suave beso sobre la herida más fresca que tenía, sentir esos rosados labios sobre su piel fue la mejor sensación que podía existir.
- ¿Por qué tienes tantas heridas? - dijo San preocupado.
- No es nada bebé - San enronjecia por la forma en que lo llamó, le fascinaba que Wooyoung le hablara de esa manera, de pronto Wooyoung lo tomó de la quijada, frunció el ceño al recordar lo que vio aquel día, como aquel ser le comía la boca a su adorable ángel. Apretó en un puño su otra mano, le molestaba demasiado.
- ¿Te gustan los besos San? - Dijo muy cerca de sus labios.
San sujeto la mano de Wooyoung.
- Siendo honesto - Dijo desviando la mirada - No me parecen muy agradables
Wooyoung sonrió, significaba que no le agradaba besar a aquel sujeto.
Nuevamente lo tomó de la quijada y plasmó un beso, este conocía tan bien esos labios, sabía de qué manera le gustaba que lo besaran, sabía como volverlo adicto a él. Sabía que lo hacía de manera correcta cuando..
- Mghmm - Escuchaba aquellos sutiles gemidos entre sus besos.
Metía su lengua de manera experta, dejó una leve mordida sobre su labio inferior antes de alejarse de él.
- Wooyoung eso fue... - San no entendía como ahora todo era tan agradable, se sonrojo demasiado al notar que Wooyoung miraba su entrepierna, su pene sobresalía ligeramente, estaba muy avergonzado - Yo... - intento cubrirse.
- No tienes que hacer eso bebé - Dijo quitando sus manos - Me encanta saber que te puedo poner así.
Wooyoung quitó sus pantalones liberando su erección muy cerca del rostro de San, este lo miraba impresionado, se le hacía tan apetecible, Wooyoung era muy sexy, y se odiaba por pensar que aquellas marcas solo podían darle un toque más sensual.
Vio que este se agachó y abrió sus piernas, no sabia que pasaría cuando, sintió la lengua de Wooyoung en su entrada, se empezaba a retorcer de placer, su pene liberaba líquido pre-seminal, no iba a aguantar mucho, Wooyoung empezaba a tomar su pene y dar fuertes lamidas, era tan caliente...
Se corrió con aquello, se sentía extasiado.
De pronto Wooyoung empezó a adentrar suavemente un dedo, San abrió los ojos mucho, aquello era extraño pero por alguna razón el dolor era soportable.
- Dime si quieres que me detenga San - Dijo Wooyoung adentrando un segundo dedo, conocía tan bien aquel pequeño cuerpo.
- Sigue mghmm.... Por favor - No podía ser cierto que aquello se sintiera tan bien.
Llenaba de beso sus muslos, pasaba su lengua por toda la extensión de San, aquel líquido blanco no tardó en caer en la boca de Wooyoung, amaba la manera en la que San le dejaba hacer tantas cosas incluso son recordarlo.
Metía un tercer dedo y lo movía suavemente.
- Mi hermoso angelito, te haré el amor como solo deberías hacer conmigo - dijo sujetando su diminuta cintura y atrayéndolo hacia él.
- Wooyoung eso... No sé si entre - Dijo nervioso.
- Créeme que si entra San - le sonrió de aquella manera - y no sabes cuánto te va a gustar...
San estaba impresionado, Wooyoung hablaba con tanta seguridad.
De pronto sintió como este cuidadosamente se introducía en él, besaba su cuello excitandolo tanto al punto que dejaba de ser doloroso, apretaba fuertemente sus hombros.
Se terminó por adentrar, lo besaba lentamente. San sabía que si se enteraban su señor, estaría molesto, sobretodo si supiera que esta vez si disfrutaba ...
- Mghmm Wooyoung - Gemia, Wooyoung no podía estar más complacido con aquello, San se entregaba a él como antes, se dejaba guiar por el placer.
Empezó a mover la pelvis suavemente, San cubria sus ojos, mordía su labio fuertemente mientras no dejaba de emitir fuertes gemidos.
- San - Tomó sus labios, lo quería de manera enfermiza, todas esas muerte, todas las misiones, el dolor que le infringían, San valía absolutamente todo.
Ambas lenguas se mezclaban deliciosamente, Wooyoung recordaba el sabor adictivo de esos dulces labios, tan delgados, recordaba todos los trajes que este se había puedo, todo, recordaba de que maneras lo había tenido. Necesitaba más de lo que tenía ahora, se movía ahora sin compasión, la cama se movía al ritmo de sus embestidas, el placer se acumulaba, tomó a San del cuello sin dejar de embestir.
- Mierda San... - No podía aguantar más.
San se sentía tan extraño, miraba como Wooyoung se movía de esa forma encima de él, todo era tan placentero, se contraía ante las estocadas, cada una más fuerte que la anterior.
Wooyoung se sujeto de su pequeña cintura teniendo uno de los mejor orgasmos hasta ahora.
San observó aquel rostro, era demasiado atractivo, lo hacía querer más, lo hacía desearlo...
No podía entender que estaba sucediendo con él en esos instantes, solo sabía que no podría de hacer aquello.
Wooyoung salió cuidadosamente de él.
- ¿Cuánto tiempo te deja quedarte? - Dijo Wooyoung sobre sus labios.
- Yo... Bueno... Usualmente unas horas pero hoy me dió más tiempo...
- ¿Por qué?
- Él... Quiso hacer lo que tú pero....
Su mandíbula se tenso al pensar en aquel imbécil tocando a San de esa manera .
- Pero...
- No me gustó y dolió demasiado, se sintió culpable y me dejó salir más tiempo....
Wooyoung le dedicó una sonrisa, nuevamente ahí estaba, siendo el primero en corromperlo incluso después de todo lo que habían pasado.
- Wooyoung - Escuchó de aquella dulce voz - Contigo, esto... Se siente bien, y ... Quiero más...
Aquella mirada suplicante.
- ¿Quieres más de que amor? - Dijo mirándolo con tanto deseo.
San se sonrojaba nuevamente, amaba que lo llamara de aquellas maneras.
- Más de ti, quiero que me beses más, que hagamos el amor más...
Sonrió, ¿Cómo era posible que le pidiera aquello? realmente debía recuperar a su niño, pero se sentía condenadamente bien el sentir que incluso sin conocerlo sintiera aquella atracción hacia él.
- Tendrás todo de mi bebé, te haré el amor todas las veces que pueda, te besaré por todos lados, te mimaré y te protegeré de todos... - le dió un corto beso en la mejilla - Conmigo tendrás todo San.
Miraba esas hermosas mejillas rojas y sonreía, San se sentía tan enamorado como él.
- Quiero quedarme contigo - Dijo desviando la mirada, Wooyoung rió.
- Te recogeré siempre en aquel parque, y te haré el amor todo el tiempo que esté aquí, aunque habrá ocasiones en las que quizá no pueda.
- ¿Tienes que trabajar?- dijo calmado, entendía aquello, la mamá de Hongjoong siempre le contaba de su trabajo y que necesitaba de este para poder cuidar a su familia.
- Si amor - Dijo calmado.
- ¿Tienes familia? - San soltó inocentemente.
- Sólo una persona - dijo peinando el cabello de San delicadamente hacia atrás.
- ¿T-ienes novia? O ¿Hijos? - San se asustó.
- Hablo de ti San - Dijo sonriendo - Tú eres mi familia y todo lo que tengo,todo lo que hago es por ti, por poder hacer el amor las veces que nos dé la gana, por poder besarte cuando yo quiera, es por eso que trabajo amor...- Sabía que lo que hacia estaba lejos de ser un trabajo normal.
- Eso, eso es lindo - San tan ajeno a todo lo que implicaba aquello.
¿Sería realmente que al finalizar las misiones de Wooyoung podrían estar juntos?
¿San realmente lo seguiría queriendo después de saber todo lo que hacia?
Aquellas preguntar taladraban dentro suyo, San era un hermoso ángel, buscaba la mejora de las personas, buscaba el bien de todos. Wooyoung no era inocente, tenía miedo, miedo de que San no pudiese comprenderlo...