Asistiría a una de las fiestas del colegio de San, se sentía extraño, un lugar lleno de adolescentes, agradecía que lucía menor que San, pero también se sentía nervioso porque este le presentaría a sus amigos, siempre los miraba hablar en los recreos pero nunca se acercaba.
Se alistaba, ondeo su cabello, aquel peinado le daba un aspecto tan dulce.
Se encontraría con San en la puerta del lugar, estaba nervioso, al lugar solo se asistía de etiqueta, al parecer era el quince años de una de sus compañeras.
Llegó a aquella puerta, su traje era negro y llevaba una camisa blanca. Tenía su celular en la mano, mucha gente entraba, él solo esperaba afuera.
De pronto lo vio llegar, no podía ser cierto, ¿Cómo diablos podía verse alguien tan bien en un traje? San lucía como sacado de una portada, caminaba de manera varonil hacia él, le sonrió... Wooyoung quería huir, sus nervios lo empezaban a consumir, ni siquiera cuando tenía que exponer frente a ochenta personas se ponía tan nervioso como ahora.
Su corazón latía tan rápido, decidió mirar hacia otro lado.
-¿Pasas muy seguido por aqui? - Escuchó aquella coqueta voz.
-No, sólo espero a mi novio - Dijo cruzándose de brazos.
-Pues ha de ser un suertudo - Dijo tomándolo de la cintura - Tener esta belleza de novio
-San - Este plantó un beso en sus labios. Tomaba su rostro con cariño.
-Vamos adentro bebé - Dijo San tomándolo de la mano.
Todos estaban perplejos, San nunca había asistido a alguna de las fiestas, y ahora estaba ahí, en un traje negro ceñido a su delgado y bien formado cuerpo, aquellos hombros anchos, el peculiar cabello negro, y sobretodo el modo de caminar tan seguro que tenía, parecía nunca temerle a nada, en clase lo conocían por no guardarse sus comentarios, incluso con sus profesores.
Su sarcasmo lo volvía uno de los chicos con personalidad más atrayente, conocían de sus habilidades al pelear, nunca nadie se metía con él, y los que lo habían intentando pues, no habían salido muy bien.
Bien, era cierto que San no podías ganarle una batalla verbal o física, ¿Tenía acaso alguna debilidad? Si, lo tenía sujeto de la mano y lo llevaba hacía algún lugar para poder disfrutar de sus labios.
Todos observaban como este tomó asiento al fondo con Wooyoung a su lado.
-San acaba de llegar - Susurraba.
-¿San? - Pregunto Jisoo - ¿Dónde está? Jamás se rendía, y mucho menos ahora que llevaba un lindo vestido, había escuchado los rumores, bien, no quería desaprovechar la oportunidad.
-Está por allá - Le dijo una de sus amigas.
Todo cambio cuando lo vio, aquel chico rubio estaba con él, su mesa estaba vacía, estaba por ir hacia ellos cuando vio a los amigos de San acercarse a él.
-Bien bebé, ellos son Hanbin y Donghyuk - Estos le sonrieron.
-Un gusto Wooyoung - Donghyuk lo saludo de manera muy amable - Me alegra al fin conocerte en persona.
-Igual yo, San nos habla mucho de ti - Dijo Hanbin, San lo abrazaba por la espalda, siempre tan sobreprotector.
-Me alegra conocerlos, ya me imagino que dirá el mocoso -
-Pues no te haces una idea, todo el día escuchamos de ti - Decía divertido Donghyuk.
-Es mi rey, por supuesto que hablaré todo el día de él - Decía San suelto, se notaba que debía tener mucha confianza con ambos, San contestaba calmado. Wooyoung se sintió tan bien, San lo trataba de una manera tan caballerosa, tan dulce.
-Pronto vendrán nuestras novias, también queremos presentarselas hace mucho, son de otro colegio y San nunca quiere venir a estas fiestas - Decía Hanbin mientras le pasaba algunas bebidas a Wooyoung.
-Será genial conocerlas - Wooyoung siempre tan dulce y educado.
En unos minutos llegaron ambas chicas, una de cabellos negros de apariencia agradable, le dio un corto beso a Donghyuk y la otra chica de cabellos castaños, se sentó a lado de Hanbin.
Tras presentarlas continuaron conversando, Wooyoung se sentía raramente cómodo, las chicas Lucian muy enamoradas de los amigos de San y por supuesto él estaba totalmente perdido por su novio.
Yuqi y Minie no demoraron en hacer conversación con Wooyoung, este se sintió genial, San lo besaba por momentos en las mejillas, pintandolas de un dulce carmín. Wooyoung amaba estar ahí, amó tanto que San parecía presentarlo de manera tan orgullosa.
Tomaron algunas bebidas, Wooyoung quería medirse, sus amigos ya le habían hablado de como se ponía cuando tomaba mucho, no quería mostrarse así, no ahora.
Jisoo lo observaba de lejos, todos bailaban, estaba muy irritada, no se suponía que todo terminara así, no era la única que lo mirada con envidia, muchas chicas e incluso chicos gustaban de él.
-Deberíamos ir a bailar - Decía Yuqi.
-No bebé, si por algo se caracteriza este grupo es en que ninguno baila - Dijo tomándola del rostro.
-Son unos aburridos.
Bien, San había estado sirviéndole a Wooyoung a cada rato pese a que este se negaba, todo camuflado en un, te llevaré a tu casa, tengo permiso hasta tarde.
Wooyoung intentaba controlarse pero San hacia algo tan sensual con las bebidas al mezclar el sabor de su lengua con estas.
-Sannie - Decía coqueto - Quiero bailar- Soltaba un adorable puchero.
San rió, el y sus amigos eran el típico grupo de personas serias que nunca se levantaban a menos que fuera para traer bebidas.
-Bebé - Dijo tomando su rostro.
Wooyoung lucía diferente, su hermoso cabello incluso más alborotado, sus ojos algo cristalizados y brillosos, arrastraba levemente las palabras y ese coqueto modo de hablar, lo amo, lo amo con toda su alma, era el ser más tierno y juguetón que podía haber.
-No seas aburrido Sannie, quiero bailar -Decía cuando este simplemente lo observaba con detenimiento.
-Bien, vamos - Le dijo antes de dejar un corto beso en sus labios.
Todos se quedaron estupefactos, Hanbin abrió mucho los ojos, de todos San era el último que diría algo así. Jamás en la vida se imaginaban algo así, en el colegio se las arreglaba para no participar en ninguna actividad de danza y ahora aceptaba bailar como si nada.
Se levantó y le dio la mano a Wooyoung, caminaba con una sonrisa a la pista.
-Supongo que sí el rompe la regla, también nosotros -
Ambas chicas se emocionaron, caminaron a la pista.
Wooyoung tenía un aspecto angelical combinado a aquellos sensuales movimientos, San bailaba de manera sensual sin moverse mucho, prestaba atención a Wooyoung.
Este soltaba risitas juguetonas mientras llamaba la atención por aquel modo de bailar.
Yuqi y Minnie le siguieron, empezaban a llevarse tan bien y apenas se conocían. San miraba que a veces perdía el equilibrio, lo sujetaba de la cintura y lo pegaba a él. Estaba perdidamente enamorado de Wooyoung.
Lo volteo y apoyo su cabeza en su hombro.
-Mi Woo precioso - Susurró - ¿Serás mi príncipe?
La mejillas de Wooyoung se tornaron más rojas y soltó una risa nerviosa.
-¿Serás mi príncipe azul Choi San? - Decía juguetón.
-Seré lo que quieras si te quedas a mi lado Woo.
-Te amo San - Susurró - Te amo demasiado.
-Y yo a ti -
De pronto San sintió una mano en su brazo.
-San ,no esperaba verte aquí - Jisoo rompio aquella hermosa burbuja.
-¿Por qué tocas a mi novio? - Decía un Wooyoung abrazado a San, pese a querer sonar tan serio, sus palabras salían de manera tan inocente.
-Tú... - Jisoo lo miró con molestia. San se rió.
-No te vas a ir con ella Sannie -Dijo serio, o era como se escuchaba a si mismo.
-Jamás mi amor - Dejó un beso en su mejilla.
-¿Qué pasa? - Le dijo con un semblante serio.
-Solo quería saber si podíamos bailar, supongo que ...
-No, gracias - Dijo seco, ella se fue muy molesta.
San lo cogió de la mano y se lo llevó hacia afuera, no soportaba más, quería tenerlo para él.
-Wooyoung, pide permiso, di que te quedarás con Seonghwa - Bien, Wooyoung había salido con la mentira de ir a una reunión con sus dos amigos.
-No sé si me den permiso - Decía, era muy adorable como intentaba hablar bien, nunca lo había visto así.
-Vamos, inténtalo -
Llamo a su madre, no era conciente de muchas cosas, una de ellas era de ¿A dónde carajos iría si no era a su casa?, Era evidente que no podía ir a la de San.
Su madre aceptó, San sonrió.
-Trajiste lo que te pedí ¿Verdad? - Dijo acorralando lo contra la pared
-Si señor policía, tengo mi documentos- Dijo riendo, a las justas podía sostenerse, San reía.
-Bien bebé, ya nos vamos - Dijo sonriendole. Siempre tan frío y calculador.
-No te olvides Donghyuk, si te llama mi padre, estoy dormido.
-No te preocupes, aunque siento que te aprovecharás del pobre - Dijo riendo.
-No haré tal cosa, es mi novio, tengo autorización a hacerle todo lo que tengo en mente - San se soltaba realmente con ellos, amigos desde hace tanto tiempo.
Hanbin sonrió, sabía cuan en serio iba con Wooyoung. Se lo llevó.
-Tengo que saber si no es menor de edad - Agradecía de manera infinita el parecer mucho mayor de la edad que tenía. Wooyoung estaba sentado en aquel mueble, San le mostró su identificación.
-Vaya, se ve mucho menor - Dijo riendo el de recepción.
-Lo sé - Dijo con aquella varonil y profunda voz.
-Bien, aquí están las llaves -
-Muchas gracias -
Sonrió, tendría a Wooyoung toda la noche, todo salió de acuerdo a lo planeado.
Una vez en el cuarto Wooyoung se recostó en la cama.
-Nunca te había visto así Woo - Dijo quitando su saco - Dime algo.
-Algo - Dijo riendo, San paso su mano por sus negros cabellos, una sonrisa salía de sus labios, Wooyoung realmente era tan adorable.
-Ponte lo juguetón que quieras, vamos a hacerlo toda la noche - dijo ahora sobre sus labios.
-¿Pagaste el hotel Choi? Debes querer demasiado esto - Su voz sonaba tan dulce - Quiero que me lo hagas, San fóllame.
San se mordía el labio, Wooyoung lo provocaba, definitivamente valió la pena planear todo de aquella manera.
Desabotono su camisa y quitó su corbata, Wooyoung se desvestía en frente suyo, se quedó observandolo detenidamente, estaba completamente desnudo, sus piernas estaban abiertas y aquel apetecible pene estaba erecto.
Lamía sus propios dedos y los dirigía a su entrada, empezó a adentrar uno, San tenía su pene duro, Wooyoung hacia que llegara a su límite.
Memorizaba cada parte de aquello, sus ojos llenos de lujuria, sus labios entreabiertos emitiendo suaves gemidos y aquellos deliciosas piernas abiertas, su pene liberando líquido pre-seminal.
Escuchaba su nombre entre sus gemidos, Wooyoung lo excitaba, era demasiado.
Quitó por completo su ropa, se masturbaba, de pronto tomó su celular, no podía evitarlo, necesitaba tener registro de aquello.
Se acercó con la cámara, Wooyoung continuaba tocándose y gimiendo, San no podía evitarlo, lo manoseaba por todos lados, metía sus dedos en aquellos rosados labios, Wooyoung se dejaba tocar, estaba tan sumiso.
De pronto lo volteó, quería ver su rosada entrada, ahí estaba, en cuatro y masturbándose, San grababa todo.
-San... Por... por favor... hazlo - Decía entre gemidos - Métela.
Quitó su celular, ya no podía aguantar más.
Lo sujeto del cabello y lo pego a su cuerpo.
-¿Quieres mi polla Woo? Te la daré si me lo pides bien - Dijo empezando a repartir besos por su cuerpo.
-Dame ... Aghmm... San... Te necesito - San lo torturaba pasando su pene por su entrada, separaba sus nalgas y jugaba.
-Muy bien bebé, veo que te preparaste muy bien - dijo ahora él empezando a introducir su pene - mi Woo estaba muy caliente.
-Lo estoy San... amghmm, San... hazlo duro, sé salvaje - Decía entre jadeos - Mghmmm
-Mghmm Wooyoung, mira como te pones, mierda, no me provoques así - Decía empezando a moverse, sabía que perdería el control pronto y no se detendría.
Lo tomaba del cabello, aquellas embestidas se volvían más rápidas y profundas.
Se sujetaba de sus caderas, lo hacía mucho más rápido. Sus pieles chocaban, aquel delicioso vaivén. Wooyoung no ocultaba lo excitado que estaba, San por primera vez lo escuchaba gemir de aquella manera, necesita más, necesitaba hacerlo gritar de placer, no podía existir melodía más placentera que Wooyoung de esa forma.
Quitó su pene, lo tomó con fuerza y lo cargó.
-San no... -Decía, no quería que observara su rostro de esa forma, y eso era exactamente lo que San quería hacer
-Quiero verte Wooyoung, tengo que ver tu rostro cuando te corras - Se sujetaba de sus nalgas - Tengo que escuchar mi nombre de esos lindos labios.
-San... mghmm - Empezó a embestir fuertemente, movía la pelvis de manera salvaje, Wooyoung se sentía en las nubes, San lo observaba mientras lo tenía bien sujetos, se agarraba de él, no podía más
-San ...Me.. Aghmmm .. - Caía sobre su abdomen, se contraía de placer, San le sonreía, estaba satisfecho.
Lo llevó hacia la cama, lo recostó, empezó a besar por sus muslo, dejaba leves mordidas.
Wooyoung continuaba gimiendo suavemente, San lo disfrutaba, le encantaba aquel cuerpo, entre aquellos besos llegó a sus labios, empezó a besarlo detenidamente, Wooyoung le correspondía, un beso tan húmedo y San se perdía en aquellos labios, mantenían aquel ritmo entre sus lenguas tan adictivo.
-Quiero... quiero chupártela San - Este se sorprendió, Wooyoung jamás le decía esa clase de cosas, se levantó, vio como Wooyoung se acercaba a él, sus labios estaban tan cerca de su pene.
Wooyoung empezó a chupar su pene de manera experta, lamía toda su extensión, aquel pene tan grande, San lo observaba, definitivamente debía repetir aquello mil veces más.
-Mételo todo Woo - Dijo tomándolo del cabello - Quiero que la tengas en toda tu boquita.
Wooyoung hizo caso de inmediato, se atragantaba, intentaba tomar todo pero era imposible, con sus manos completaba el espacio que faltaba, San observaba todo, Wooyoung le mostraba aquella hermosa figura al estar de esa forma.
No podía más, lo tomó y lo puso en cuatro, se dirigió a su trasero, empezó a lamer, apretaba aquellos glúteos fuertemente, Wooyoung escuchaba aquellos ruidos que hacia San al chupar por aquella zona, se sujetaba de sus caderas.
Se enderezó y empezó a introducir su pene, se movía nuevamente a su ritmo, pasaba sus manos por aquella deliciosa figura, una fuerte nalgada se escuchó en el cuarto.
-Mghmm... San - a Wooyoung le encantó.
San estaba demasiado excitado, embestia de manera frenética, escuchaba como Wooyoung se deshacía en jadeos y aquellas hermosas manos apretaban las sábanas, continúo así.
Por primera vez podían hacer el ruido que quisieran, San continuaba con las fuertes nalgas, no dejaba de embestir salvajemente.
Wooyoung no soportaba mucho, nuevamente se corría, no lo creía posible, San estaba sobrepasando sus límites, nunca en su vida se imaginaba entregándose de esa manera, de niño se negaba siempre a caer ante esta clase de cosas y ahora lo pensaba bien y, sabía que jamás podría dejar aquello, cada día se volvía más adicto a San, a sus caricias, a sus besos, a su pícara forma de hablar.
Wooyoung se entregaba a él, de pronto sintió como este se corría dentro suyo, una fuerte estocada y un delicioso gruñido de aquella masculina voz, continuaba dando suaves embestidas, quitó su pene.
Wooyoung contraía su ano, el líquido caía de manera abundante.
San continuaba jugando con sus glúteos ,los apretaba a su gusto, Wooyoung sonreía, era la mejor cogida que habían tenido.
Se volteo, su respiración era agitada, San hacia que se cansara, este lo miraba aún con deseo, se asustó, ¿Acaso no era suficiente con lo que acababan de hacer?.
-San - Dijo cuando este se le subió, besaba su cuello - Mghmm... San... - No podía creer que San quisiera más.
-No creas que tuve suficiente - Decía mordiendo por su piel - Pensé en tenerte así por semanas, lo haremos toda la jodida noche.
-San, solo... espera un rato - Decía, bien sabía que llevar su ritmo siempre sería tan difícil.
-Mi amor - Dijo sobre sus labios - Necesito tenerte más tiempo, te necesito.
-San, en un futuro viviremos juntos y ...lo haremos todos los días, pero duele ahora - Dijo .
-Eres muy follable Woo, no me puedes pedir que me detenga - dijo con una sonrisa - No cuando he quiero hacer tantas cosas.
-San - puso su mano en aquel pecho - vamos... vamos lento.
-Claro bebé - Dijo con dulzura.
Este se recostó a su lado y lo apegó a su cuerpo, pasaba su mano delineando su figura.
Amaba que este correspondía a sus caricias. San besaba delicadamente su cuello, tomaba ahora sus labios, un beso suave y lindo, todo iba de manera tan dulce.
Besaba suavemente su rostro, no pudo contener aquella enternecida sonrisa cuando notó que Wooyoung se había quedado dormido, echado de costado, lo acomodo bien entre sus brazos y se cubrió.
Lo observó, mayor que él pero a lado suyo parecía un pequeño niño, tan bullicioso e infantil, tan divertido y encantador.
-Te amo tanto príncipe hermoso -
Besó sus mejillas, Wooyoung parecía un dulce ángel entre sus brazos.
Se durmió, si bien es cierto que moría por más también amaba esto, el tenerlo tan tranquilo, tan calmado.
Pensaba en su vida, en lo mucho que lo deseaba desde hace tanto, no pudo evitarlo, un pequeño recuerdo que era más bien un secreto que guardaba para si vino a su mente.
Recordó cuando en una de aquellas noches en que se quedó con Wooyoung y a penas empezaban con aquel peligroso juego que no iba más allá de besarse, tuvo una de las experiencias más excitantes.
Flashback
Wooyoung se había quedado dormido, este solo dormía con unos pantalones cortos y un polo el cual estaba levemente subido. Estaba de costado abrazado a una almohada, San lo observó detenidamente, en aquellas épocas Wooyoung le prohibía incluso que lo tocara de cierta forma.
Se acercó a él, tenía una erección, recordó el modo en el que apoyo su miembro en aquel redondo trasero el cual estaba ajustado a aquellos glúteos.
En su traviesa mente culpaba a Wooyoung por usar tan poca ropa, no podía creer que un fetiche salía flote.
Lo tomó cuidadosamente de la cintura mientras apegaba su erección, la piel desnuda y caliente de Wooyoung lo calentó mucho más, se froto hasta llegar a un delicioso y tortuoso orgasmo, lo más tentador de todo fue que al moverse sobre el Wooyoung elevaba el trasero de manera inconsciente.
Fin de flashback
Aquella peligrosa noche llegó a su mente, en realidad se preguntaba cómo alguien lo podía prender así, nadie más lo provocaba de esa forma, a nadie más podría amar de la manera tan enloquecida.
Lo besó suavemente procurando no despertarlo, Wooyoung se acurrucaba entre sus brazos, era su sueño, tener así a Wooyoung todas las noches.